martes, octubre 25, 2005
En principio te saludo Natalio, ya que sos el único al que conozco de los que leí en este Blog, (quizás el único que está haciendo una mueca semi sonriente a medida que sigue leyendo) al saber que junté coraje y me animé a escribir acá…De todas maneras saludo a todos los demás que andan dando vueltas por estos lares cibernéticos y por sus creaciones narrativas, las que hicieron que me animara a escribir estas minúsculas líneas y, ¿quién sabe? A formar parte de esta mini comunidad a la que de manera muy gentil fui invitado alguna vez…De tanto en tanto leía lo que se escribía y en cada párrafo me daba más miedo escribir algo, por la alta calidad narrativa de los autores o por el interesante contenido de las líneas expuestas. A veces y en el peor de los casos para mi inseguridad, las dos variables se juntaban dejando fuera toda aspiración e intento por ingresar a escribir algo en este lugar.
Sin embargo anoche, leía algunos comentarios publicados, hace casi un mes atrás… Que me hicieron juntar coraje, dejar temores de lado y escribir estas líneas.Los comentarios que encendieron el proceso de escritura contaban sobre los olores y como se los asociaba con imágenes, sentimientos, lugares y momentos. Poniendo en un lugar privilegiado a un sentido que al parecer siempre está entre los últimos.
Quizás porque no hay muchas personas que uno conozca, que carezcan del olfato, quizás porque no se los puede identificar a simple vista como a los ciegos. Y ojo que no hablo de cuando uno está resfriado y no puede oler nada, hablo de la falta del olfato de manera permanente.Sea por lo que fuere, es uno de los que en general, al imaginar tener que sacrificar algún sentido ronda por ser el más elegido.Al leer sobre éste en un comentario y luego leer que en tu cabeza, Natalio, se empezaba a gestar la idea de armar una unidad con algo de esa temática, para el 2006. No pude dejar de escribir esta humilde opinión y de recomendar uno de los libros que a mi criterio es uno de los mejores libros leídos hasta el momento y que quizás pueda formar parte de la lectura NO obligatoria de ésa futura unidad.
El libro en cuestión se llama El Perfume “historia de un asesino” de Patrick Süskind. Y era el libro que tenía el comienzo más brutal y truculento hasta que cierto profesor de AOP me hizo conocer “Vigilar y Castigar” de Michel Foucault. Posicionando a este último como vencedor en esa categoría.
De todas maneras el libro es muy bueno y quizás pueda servirte en el desarrollo de la unidad. Si no le encontrás uso, por lo menos los que no lo conocían léanlo que está muy bueno.
Un saludo a todos.
Drackull.
viernes, noviembre 18, 2005
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario