
Iba a esperar a que Natalio comentara acerca del documental de BBC, pero hay que ser bueno: el documental es demasiado largo y uno, periodista de profesión, no puede exigir que exista interacción con el público lector. Así que decidí escribir un poquito más, a ver si a alguien se le encendía la chispa cinematográfica.
Anoche, como sabrán, se entregaron los Oscar. La ceremonia no significa demasiado para un incondicional del cine, pero hay que admitir que una estatuilla o una nominación pueden cambiar la suerte de taquilla (o DVD) de una película. De ahí, también, que la industria cinematográfica le dé tanta importancia a lo que pueda suceder esa noche.
Este fue un año con muchísimas películas buenas, desde las independientes (Winter's Bone está muy bien), pasando por el mainstream (si no vieron Black Swan o The King's Speech no dejen de hacerlo) y hasta las de animación (Cómo entrenar a tu dragón o Megamind quizá hasta mejores que Toy Story 3).
Ya hace un tiempo, incluso, hablamos de la maravilla de Inception y esa locura que tiene Nolan para hacernos viajar a su mundo con una sencillez envidiable.
Sin embargo hubo una que a mí me estremeció en particular. Se llama Four Lions, es británica (y, sí, algo tenía que pasar), y habla de terrorismo. Claro, a diferencia de tantas otras películas sobre terrorismo, esta es una comedia.
No estuvo en los Oscar, pero la recomiendo muchísimo (y no miren el trailer porque se las arruina).