martes, marzo 22, 2011
domingo, marzo 20, 2011
sábado, marzo 19, 2011
Otros tiempos
viernes, marzo 18, 2011
Black Swan
No soy fanático del ballet, ni mucho menos. Pero cuando uno se encuentra con un título como "Agony & Ecstasy: a year with the English National Ballet" no se puede hacer el gil.
UN AÑO. La televisión británica (en este caso, BBC Four) se pasó un año atrás de escenas en los ensayos de la compañía de danza más representativa de Inglaterra.
Dejo un pedacito:
Es increíble el material que juntaron. Cada programa que mandan al aire es una lección de cinematografía y un aporte increíble a todos los aspectos de la cultura que uno pueda imaginarse.
Por alguna razón, me parece emocionante. Y si no vieron Black Swan, con la Portman bien loca y un poco lésbica, no dejen de hacerlo por nada del mundo.
UN AÑO. La televisión británica (en este caso, BBC Four) se pasó un año atrás de escenas en los ensayos de la compañía de danza más representativa de Inglaterra.
Dejo un pedacito:
Es increíble el material que juntaron. Cada programa que mandan al aire es una lección de cinematografía y un aporte increíble a todos los aspectos de la cultura que uno pueda imaginarse.
Por alguna razón, me parece emocionante. Y si no vieron Black Swan, con la Portman bien loca y un poco lésbica, no dejen de hacerlo por nada del mundo.
miércoles, marzo 09, 2011
martes, marzo 08, 2011
Día del panqueque

Increíble pero real, en Inglaterra hoy se celebra el "Pancake day", día del panqueque, una extraña festividad que según la gente de la ciudad tiene un origen religioso.
Al parecer, el día anterior al comienzo de la cuaresma, la mayor parte de la gente ideaba una manera de deshacerse de su azúcar, su leche, su harina y sus huevos. La forma más efectiva (y más festiva) que encontraron fue armar reuniones enormes de familiares y amigos y cocinar panqueques para todo el mundo.
Hoy, con la costumbre expandida, Londres se llena de "Pancake day races", carreras del día del panqueque, que son básicamente pruebas de medio fondo o de fondo que tienen como objetivo recaudar dinero para caridad.
La más atractiva (y también la más famosa) es la "Parlamentaty Pancake Race" en la que se arman equipos de periodistas, miembros del parlamento (senadores y diputados) y Lords (un título que se ganan algunos notables ingleses).
Cada "categoría" elige tres representantes que corren alrededor de un circuito cercano al Támesis. Las reglas son sencillas: funciona como una carrera de relevos, pero los participantes deben estar permanentemente lanzando al aire panqueques con una sartén.
Dentro del reglamento aparece una oración increíble: "Las sartenes no deben ser usadas como armas". Brillante.
Es el 14º año consecutivo en el que se disputa esta carrera, y el dinero recaudado irá, obviamente, a caridad.
Esta es otra de esas cosas que invitan a pensar. ¿Cómo se daría algo así en Buenos Aires?
jueves, marzo 03, 2011
Money in the Banksy
Hay pocos ámbitos que estiren tanto sus fronteras como el arte. Cualquier especialista lo puede confirmar: ¿qué es arte, hasta dónde se extiende, dónde empieza, está relacionado con la estética, con la ética, con el mensaje, con el motivo, con la técnica? Todas esas preguntas resultan habituales hasta convertirse en estereotipos. Y los que plantean las preguntas desde su obra son los que terminan generando genios de época: Courbet, Duchamp, Lichtenstein, Richard Serra... Los ejemplos son infinitos.

En Inglaterra hay un polémico y famoso artista callejero, un graffitero, como dicen. Es probablemente el productor de stencils y pintadas públicas más famoso del mundo. Se lo conoce por el nombre de Banksy, y se ingora el resto de los datos de su biografía. Nadie sabe a ciencia cierta dónde nación, dónde vive, qué edad tiene... Sólo dio un par de entrevistas en su vida.
Aquí sus obras se pueden apreciar en algunas esquinas. Muchas de ellas son borradas después de un tiempo: la ley de la calle. A Banksy no parece interesarle demasiado. Las tres obras que posteo son las más conocidas (me parece). Obviamente tiene otras, siempre acompañadas por alguna consigna política -ligeramente anarquista- y no siempre su trabajo se centra en las paredes de la calle.
Una de sus pintadas más creativas, por ejemplo, fue poner "Pared reservada para Graffitis" imitando un cartel oficial en una zona residencial de Londres. Obviamente, unos días más tarde la pared apareció totalmente cubierta.
Otra cosa que suele hacer Banksy (y que resulta increíble para el que ignora cómo funciona el mundo de las galerías de arte) es entrar a museos e "intervenir" las paredes. Entre las obras propias de una exhibición, él cuelga algo propio, con la debida imitación del cartel con la explicación y la constitución de materiales de la obra. En el MOMA, por ejemplo, colgó un cuadro con una lata de sopas de Tesco (la cadena líder de supermercados de Inglaterra). La parodia a las Campbell de Andy Warhol permaneció una semana en esa pared, y hay fotos de gente mirándola como si fuera parte de la colección permanente (por otra parte, podría serlo).
Este año se filmó un documental más que interesante que se llama "Exit through the gift shop" ("Salida a través del puesto de souvenirs", algo así). Lo escribió y dirigió Bansky. Habla, palabras más, palabras menos, de cómo la gente se quiere hacer amiga de él, de cómo lo busca por su misterio.
Muchos lo critican porque comercializó su obra. Vende cuadros y hace trabajos a comisión para privados u organizaciones como Greenpeace. Allá él. Sinceramente su trabajo me parece maravilloso.
miércoles, marzo 02, 2011
Sir Michael Tyson
Iba a escribir algo de Banksy, artista callejero británico (de los más grossos del mundo) pero la confesión cinéfila de Euge me pudo y decidí postear en cambio esta pequeña parodia. El discurso del rey, sí, pero de otro. Y un interventor foneátrico todavía menos ortodoxo. Qué lindos son los yanquis cuando se ríen de ellos mismos.
martes, marzo 01, 2011
Q&AOP
Una de las cosas más increíbles de Gran Bretaña es su sistema parlamentario. Cada vez que uno mira una sesión (y son televisadas en vivo cada vez que suceden) se encuentra con un "speaker", una especie de vocero que va dando la palabra a los diferentes "MP" (literalmente "Members of Parliament", diputados, senadores). Y con cada oración del MP, el partido corea a favor o en contra según su preferencia. La dinámica general parece de tribuna, y no de discusión política. Pero no está nada mal.
Aún más increíble es que el Primer Ministro tiene sesiones obligadas de "Q&A" (literalmente: Questions and Answers, preguntas y respuestas) con sus colegas del congreso -que no son para nada clementes- y, lo que resulta mejor todavía, con miembros de lo que uno daría en llamar el público en general. Civiles, no políticos. Maestros, enfermeros, albañiles, estudiantes, actores o barrenderos. Todos tienen derecho a hacer preguntas a su máximo mandatario, y él está obligado a responder bajo la inescrupulosa mirada de la cámara de TV.
En este caso la sorpresa es agradable. Más allá de las respuestas, muchas veces de ocasión, el modelo expuesto parece permitir cierto grado de participación política más allá de la militancia. Y la posibilidad de que un "igual" pregunte también hace que los conceptos utilizados para las explicaciones políticas sean más didácticas.
Claro, este tipo de transmisiones están a cargo de la televisión pública, pero les puedo asegurar que las consultas que le hicieron a David Cameron en las tres o cuatro sesiones que tuve oportunidad de ver estuvieron lejos de ser complacientes.
Varias veces me pregunté cómo funcionaría esto en Argentina. No logro imaginarlo del todo. Si las preguntas son suaves o tienen un deje halagüeño, se dirá que el político en cuestión eligió a sus partidarios para la entrevista. Si son acusadoras, se dirá que fueron contratados por la oposición.
No sé si eso importaría demasiado: en un país en el que la discusión política parece reactivarse, la iniciativa parece valer la pena.
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