martes, septiembre 26, 2006

Encuesta

¿Hay que matar a Videla?

A un muchacho de 25 años le detectan una enfermedad incurable y decide suicidarse. Perdido por perdido, se le ocurre que es mejor irse de este mundo como un héroe. Y entonces urde un plan para matar a Videla.
Hasta aquí, lo que hay. Nicolás Capelli (guionista y director de "Matar a Videla") me acaba de mandar el trailer de este largometraje, que aún no se terminó de rodar. Me dice que estará atento a los comentarios, porque no tiene decidido el final. Así que pónganse las pilas y ayúdenlo a elegir finales posibles.

http://petit.orsai.es/2006/09/encuesta_hay_que_matar_a_videla.php

Flor

Dirigía torneo de atletismo y la atravesó una jabalina

Los accidentes insólitos están de moda, y sino, miren: http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=277805&IdxSeccion=100795 (hay video y todo)

Dirigía torneo de atletismo y la atravesó una jabalina





Distraída, una jueza recogía materiales en el campo. Tras sufrir el accidente debió ser atendida de urgencia. La imagen del dramático momento

(EFE).- Una de las juezas de las competiciones del Trofeo Brasil de atletismo fue herida en un pie por una jabalina cuando recogía unos materiales en el campo.Lía Mara Lorenco fue atendida rápidamente en el terreno y luego trasladada a un hospital, donde fue dada de alta después de que le fueron aplicados unos curativos en la herida.La organización del Trofeo Brasil no informó el nombre del atleta que lanzó la jabalina y se limitó a decir que pertenece al equipo BM&F/Caixa.Lorenco tiene diez años de experiencia como jueza, pero el jefe del equipo de árbitros de la competición, Riciere Desem, la culpó por el inusual incidente."Estaba desatenta. Fue a recoger unos materiales durante el calentamiento y no estaba mirando hacia los atletas", declaró Desem, quien dijo que los jueces de estas competiciones "siempre deben dirigir su mirada hacia quien está lanzando".

domingo, septiembre 24, 2006

Conciencia Celular



Como siempre, anclando con imágenes los textos que Nat postea.

Recuerdo en Youtube el usuario común es aopusal, contraseña aopusal.

La voz de la conciencia ahora llama por el celu

Luis María Hermida, 13/09/06.
En: http://weblogs.clarin.com/publicidad/

¿Quién no ha visto a alguien cruzando la calle leyendo y/o enviando mensajes de texto (cuando no atrapado por algún jueguito impostergable)? ¿Quién no se ha sobresaltado en el bondi con el ringtone atronador de “Beso a beso” de la "Mona” Jiménez del tipo sentado al lado? ¿Quién no ha puteado mal, en el cine, por el salame que no apagó el celular? ¿Quién no tuvo ganas de mandarlo/a a la mierda cuando, en una reunión de laburo, el otro/a no hace más que contestar llamados y decir que ahora no puede hablar porque está en una reunión? ¿Quién no ha sentido incomodidad, vergüenza ajena, ganas de desaparecer o todo eso junto cuando alguien a nuestro lado (preferentemente en un lugar cerrado como subtes, locales de ropa o bares) ventila cuestiones íntimas o se pelea feo con alguien?
Pues bien, para todos esos problemas y unos cuantos más que cada uno se encargará de aportar (que después de todo esto es un blog y no un McDonald’s donde está todo servido), llegó la solución: La Guía de uso responsable del teléfono celular. ¿Qué tal?
Se trata de algo así como un manual de recomendaciones para hacer un buen uso, con responsabilidad y respeto por el otro, del bendito aparato. Si ya de por sí la iniciativa resulta llamativa no lo ha de ser menos su impulsora, nada menos que una de las grandes marcas de la categoría: Personal, de Telecom.
Con el nombre de Conciencia celular, la campaña –basada en sugerencias del público usuario y no usuario del servicio- incluye un comercial de televisión y la Guía propiamente dicha, con fotografías de Marcos López y la participación de Antonio Carrizo, Matías Martin y la jugadora de hockey Luciana Aymar, entre otros.
Una iniciativa de comunicación loable que, así y todo, no deja de constituir otra paradoja publicitaria. Una más. Como ocurre con la cerveza, los autos y el fast food, por solo poner algunos ejemplos. La publicidad de cerveza que, a fuerza de comunicación, ha logrado modificar los usos y costumbres de su consumo (incrementándolo geométricamente de unos años a esta parte), convive con campañas que promueven beber con moderación. La publicidad de automóviles que, en muchos casos esgrime como atributo de venta la velocidad, convive con campañas que recomiendan manejar con precaución y sin incurrir en excesos de velocidad. Las cadenas de comida rápida, que hasta ayernomás producían comida chatarra, hoy gracias a la publicidad (y algún que otro episodio confuso en el medio) y ¡vendiendo lo mismo!, resulta que son más sanas que la cocina de la hermana Bernarda.
Sin ir más lejos ni aburrir con ejemplos, la misma Personal, junto a esta campaña concientizadora, tiene en el aire el comercial del “campeón mundial del pulgar” que promueve el Plan Personal manía, “tu nueva forma de comunicarte”. Una promo que desde su nombre (por lo de manía) hasta sus beneficios (múltiples y tentadores para los más jóvenes) parecería ir por la misma vía que aquella pero en sentido contrario.
Alguien puede alegar, y no sin razón, que es legítimo procurar vender más y al mismo tiempo generar conciencia de uso o consumo sobre el producto que sea. Nada hace suponer que ambas acciones no puedan ser compatibles. Poder pueden, si no fuera por cierta percepción, por cierto tufillo, oportunista.
En tal sentido no hay que engañarse, cuando a comienzos de la década pasada, Benetton, de la mano de las fotos de Oliviero Toscani, escandalizó a medio mundo, más que conciencia social lo que estaba vendiendo eran pulloveres. Cuando la cosmética brasileña Natura sostiene que “para nosotros, la verdadera belleza es que mientras vos ganás, el planeta también gana”, más que conciencia ecológica está vendiendo productos de belleza. De la misma forma, cuando Personal promueve el “uso responsable y con respeto a las normas de convivencia pública del celular”, habrá que entender que más que conciencia comunitaria lo que está vendiendo son celulares. Y no está nada mal que lo haga de esta manera. Solo es bueno que quede claro.
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NS

martes, septiembre 19, 2006

"El principio del fin"

Les hago una invitación a todos. Este miercoles 20/9 a las 00.05hs (ya día jueves) debutamos con "El principio del fin" por www.arinfo.com.ar (Radio que se emite solo por internet)
Es un programa que tratará de mezclar la actualidad, la cultura, la buena múscia, todo tratado con ironía y humor.

Espero tenerlos del otro lado, saludos Fernando.

Conductores: Joaquin Burgos
Fernando Pittaro
Producción: Melisa Cirigliano
Operador: Aún no lo conocemos

Crónica de una muerte anunciada


En estos días estoy revisando para el proyecto de mi libro (ya no es tan proyecto, digamos, pero no encuentro otra forma de llamarlo) aquellos momentos fundamentales de la música en los noventa y en el mundo (fundamentalmente EEUU y Reino Unido). Ayer encontré esto. Nunca había leído una carta de un suicida. Raro, una carta de suicidio es fundamental para entender algunas de las cosas que pasaron en la música. Loco, ¿no?. No sé, genera sensaciones encontradas. Así que ahí va.
(Va la mejor traducción que encontré - no hay muy buenas traducciones)
Para Boddah:Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los 101 cursos de PUNK-ROCK que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo Rock'n'Roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público lo amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De echo no los puedo engañar, a ninguno de ustedes. Simplemente no seria justo ni para ustedes ni para mí. Simular que me lo estoy pasando al 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía desde niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general... Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recuerden que es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz, amor y empatía. Kurt Cobain Frances y Courtney, estaré en su altar. Por favor, Courtney, sigue adelante por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. Las quiero. ¡Las quiero!

sábado, septiembre 16, 2006

Vuelve (AOP) (Ataque creativo)



Como necesitaba descansar de mi escritura periodístiva (y de todo) por unos días y mi escritura no periodística, últimamente en estos pagos había sido aniquilada ayer me puse a laburar en video (sí, puede ser, uno no descansa mucho, pero era una cuenta pendiente: editar yo). Así que inspirada por el espíritu de Rocky Balboa, decidí hacer un videoclip alternativo de "De la Hoya", con nuestros Rockies locales. Todo hecho con dos pesos. ($35 habrá salido el casette 8 mm en 2004). El crudo es de 2004. Entrenamiento olímpico, en el CENARD.

Pesa mucho, pero necesito opiniones.

TEMA: De la hoya, Estelares, Ardimos.

http://flor.leak.com.ar/estelares/

miércoles, septiembre 13, 2006

Vuelve (AOP)

R. B.: I think I still got something left in the basement.
Paulie: What basement?
R. B.: In here (señala su corazón).
R. B.: I think I wanna like fight. Y'know, nothing big. Just small things, like local.
Paulie: What? You haven't peaked yet?

Vuelve. 60 años.
Esa banda de sonido. Esos ojos. Esas arrugas. Esas rosas para Adrian.

(¿Por qué estudiaste Comunicación Social? Porque no sabía qué hacer de mi vida… me gustaba la música, me gustaba leer y escribir, me gustaba la ciencia y también el Hombre Araña. Todavía me gustan. ¿Eh? …Y me sé de memoria muchos de los diálogos de unas películas. ¿Cuáles? Las de este tipo con el que algún día me juntaré a tomar un submarino).

Mason 'The Line' Dixon: It's over.
R. B.: It isn't over till it's over.
Mason 'The Line' Dixon: Where's that from... the 80's?
R. B.: That's probably the 70's.

(¿Y eso qué tiene que ver con AOP y con tu carrera? Eso es AOP y es mi carrera).

“The greatest underdog history of our time is back... for one final round".

http://www.imdb.com/title/tt0479143/trailers-screenplay-E28470-10-2

Volvió.
NS

lunes, septiembre 11, 2006

Encuesta(s) del día II

Infobae

La Nación

Clarín

La opinión pública no debe juzgar

Por Ricardo Gil Lavedra. Penalista, ex ministro de Justicia, ex camarista federal. En Clarín, 19/08/05. http://www.clarin.com/suplementos/especiales2/2005/08/19/l-1057605.htm

¿Cómo conciliar el derecho de la sociedad a saber, de la prensa a informar y opinar libremente, con los del imputado a tener un juicio justo? Desde ya la solución no puede ser restringir a la prensa. Ello conduce a la necesidad de tolerar cierto grado de afectación inevitable a la garantía de inocencia y a la intimidad durante el curso de un proceso penal, como "precio" a pagar para mantener una irrestricta libertad de prensa.
Pero el límite debe hallarse cuando se tergiverse el debido proceso, cuando se lesione gravemente la imparcialidad del juez. No puede tolerarse la imposición de un veredicto popular por sobre las garantías que goza todo individuo frente a la imposición de la pena estatal.
Podrían ensayarse algunas medidas tendientes a paliar las consecuencias de la divulgación de noticias durante la investigación preliminar. Una de ellas es regular diferentemente la publicidad, otorgándole un carácter oficial. Para ello, podría crearse una dependencia judicial, en el ámbito de cada Cámara, destinada a transmitir regular e igualitariamente información a la prensa, preferentemente por escrito, a fin de evitar las "filtraciones", el mercadeo informal de información que hacen los mismos agentes judiciales. Los jueces y fiscales deben ser los primeros en respetar la reserva de las actuaciones y preservar los derechos de los imputados, proporcionando la información oficialmente, pero no suministrarla "bajo la mesa" como "fuentes autorizadas".
Por otra parte, es conveniente proseguir con la saludable tendencia de los medios de comunicación de contar con periodismo especializado para cubrir las noticias judiciales. Pero el punto más relevante es otorgar una inteligencia amplia a la garantía de imparcialidad frente al caso. Cuando ésta se encuentre afectada por el grado de difusión y exposición pública, el juez o tribunal deben apartarse del conocimiento del pleito para posibilitar un juzgamiento sin prejuicios. A los jueces no puede exigírseles actitudes heroicas frente a una presión insostenible de la opinión pública; el resguardo de su independencia e imparcialidad determina la necesidad de su exclusión del caso, cuando no pueden decidir con libertad.
Me parece oportuno recordar las palabras de Francisco Carrara en el siglo XIX: "Tolero que un pueblo excitado prorrumpa en gritos y otras demostraciones con ocasión de haberse descubierto un enorme delito o de haber sido arrestado el autor de muchos crímenes; tolero las muestras de aplauso después de un juicio condenatorio o absolutorio, porque con ellas se fortalece en los jueces la convicción de haber interpretado bien la opinión pública; mas no puedo tolerar que durante el curso de un juicio, se imponga el vulgo con sus motines a la libertad del que acusa, o a la libertad del que defiende, o a la libertad del que debe juzgar".

domingo, septiembre 03, 2006

En el nombre del hijo, segunda parte

Disponible en: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-65886-2006-04-21.html

El dolor por la muerte de su hijo adolescente le abrió la puerta en todos los medios de difusión. Allí difundió las políticas de “orden” que en materia de seguridad comparte con Blumberg desde el inicio de su cruzada. No son una improvisación: ya había hecho público su apoyo a Videla y a represores de la ESMA.

Por Susana Viau

“Lo que le falta a esta ciudad es gerenciamiento.” La afirmación, que bien podría ser un slogan de campaña, sonó ajena al clima que el periodista Joaquín Morales Solá había tratado de imprimirle a la entrevista. Es que no salía de los labios de un candidato de la derecha –siempre entusiasta de las cuestiones gerenciales– sino de Marcelo Bragagnolo, el hombre que hace dos semanas sufrió la muerte de su hijo adolescente en circunstancias aún no aclaradas. Antes había explicado de qué modo, mediante una radio conectada a la central de policía, los taxis pueden asistir a los patrulleros en su rol de vigilancia. Bragagnolo, que tiene una historia conflictiva en el mundo de los negocios, comparte con el ingeniero Juan Carlos Blumberg una tragedia personal, una ideología de la seguridad y también un sillón en la Fundación Axel Blumberg por la Vida de Nuestros Hijos, entidad que, además de expresar las consignas del orden, parece destinada a desarrollar los negocios que el orden suele promover. En las dos cosas, Bragagnolo es un especialista. Estuvo ligado a los personajes más emblemáticos de la dictadura militar y a lo más granado de lo que se conoció como la “patria financiera”.
Tanto el ingeniero Blumberg como Bragagnolo trataron de procesar sus duelos con una actitud positiva, lo que en su visión del mundo se traduce en propuestas para apretarle las clavijas al entramado social. Blumberg, luego de la formidable convocatoria obtenida en marzo de 2004, se dedicó a marcar a presión a los diputados para obtener una legislación restrictiva del uso de armas, el control de teléfonos celulares y la reducción de la edad de imputabilidad penal; Bragagnolo, en cambio, traza estrategias, propagandiza sistemas para complementar la actividad policial y publicita el hecho de que, según dice, la policía de Nueva York y el ex alcalde Rudolf Giuliani hayan trasladado con éxito a su escenario los edictos policiales que fueron desterrados de Buenos Aires.
Es probable que ni Blumberg ni Bragagnolo supieran mucho acerca de métodos de prevención y erradicación del delito, pero para ello la Fundación tenía como asesor al coronel retirado Alfredo Goetz, un militar de simpatías carapintadas que falleció de muerte natural hace pocos meses, mientras vacacionaba en Brasil. Goetz era un experto, aunque en realidad su acercamiento al ingeniero fue motivado por la amistad que existía entre uno de sus hijos y el joven Axel Blumberg. Con suma rapidez, la Fundación creada por el ingeniero recibió el apoyo de otras dos entidades del mismo tipo pero mayor tradición: la Fundación Libertad y la Fundación Atlas, ambas vinculadas estrechamente con el Manhattan Institute, una mixtura de economistas y empresarios neoliberales y gente de la CIA, entusiastas impulsores de la “revolución conservadora”, el antifeminismo, la idea de que el peor enemigo de los negros son los negros mismos, una máxima que puede aplicarse a los pobres en general, envilecidos “por la ayuda estatal”. Allí abrevaron Ronald Reagan, George Bush, los republicanos del Este y sobre todo Giuliani, deslumbrado con la teoría del “cristal roto” y la presunción de que quien roba una manzana hoy mañana se robará la feria. Una postura que, conocida como “tolerancia cero”, amalgama a los integrantes de la Fundación Blumberg.
Lo que ocurre es que detrás de la seguridad se construyen suculentos negocios y no son pocos los que intuyen que eso se perfila en las visitas de los socios de la Fundación que, como auténticos viajantes de comercio, recorren las ciudades llevando consigo algún supuesto técnico que despliega frente a los ojos asombrados de gobernadores e intendentes las bondades de ciertos sistemas de seguridad. Eso ocurrió en noviembre de 2004 con el viaje del ingeniero Blumberg a Córdoba, acompañando al directivo del Manhattan Institute, el chileno Carlos Medina, quien tuvo el poco tacto de caracterizar a limpiavidrios y prostitutas como “terroristas urbanos”. O con el más reciente tour a La Plata, donde otro adherente a la Fundación Blumberg, José María Staffa Morris, el dirigente del Sindicato Independiente de Remiseros Javier Scaramutti y el oficial de la policía de Baltimore Alex Zunca trataron de instalar la necesidad de nuevos criterios y equipos. Zunca se presenta como “un experto en pandillas” y difunde en Internet sus correrías por las calles de Baltimore en yunta con un suboficial de origen portorriqueño.
La vecindad de servicios de inteligencia y agencias de seguridad impregna la Fundación, ubicada en el primer piso y el entrepiso del edificio de Corrientes 550. Cuando lo inauguraron, el ingeniero informó que se trataba del aporte generoso de una compañía de seguros cuyo nombre mantuvo en el anonimato. Página/12 pudo saber que se trata de La Economía Comercial, una sociedad de vida vegetativa que funcionaba allí y por ceder, le ha cedido a Blumberg y sus acólitos hasta el mismo número de teléfono. El presidente de La Economía Comercial es el abogado Mario Bissoni, quien junto a la consultora Maika Palacios le vendió al ex “señor 5” de la SIDE, Fernando de Santibañes, un completo diseño de reordenamiento del organigrama por el que cobraron interesantísimos honorarios. Palacios y también Bissoni tenían contratos en la secretaría. Socio de Bissoni es Pedro Orban, quien de acuerdo con los propios espías habría intervenido en la venta de inmuebles y terrenos del Ejército a los representantes argentinos de la fábrica de pistolas Pietro Beretta. Un emprendimiento en el que no era un extraño Genaro Contartese, ex Guardia de Hierro, ex masserista, menemista e involucrado en el affaire IBM-Banco Nación.


Los lazos con Massera
Marcelo Bragagnolo también tiene fuertes vínculos con Guardia de Hierro y el masserismo. Al grupo de la derecha peronista, una especie de Opus Dei de la política, lo unen lazos de sangre: su hermano Luis Bragagnolo militaba allí. Era un incondicional del ex capitán Jorge “El Tigre” Acosta. La “B” de “A & B Consultores”, el último eslabón de la cadena de sociedades con que Emilio Massera pretendió encriptar el apropiamiento de las tierras de Chacras de Coria, no significa otra cosa que Bragagnolo: “Adrogué & Bragagnolo”. Se asegura que Luis mantenía una relación cuasi orgánica con el servicio de inteligencia naval o, mejor, con el servicio de inteligencia paralelo que la ESMA había montado; Marcelo, por su parte, tenía cordiales nexos con la Marina pero era más heterodoxo, los alternaba con el Ejército: era un fervoroso partidario de Jorge Rafael Videla y alentó un grupo que motorizó una solicitada de respaldo al ex dictador cuando éste fue detenido por el robo de niños. El fanatismo de Marcelo Bragagnolo tuvo momentos provocativos. Por ejemplo, el aviso fúnebre que publicó en 3 de junio de 2003 y cuyo contenido este diario consignó al día siguiente: “Marcelo Bragagnolo –decía– participa con profundo dolor su fallecimiento y despide a un caballero del mar y valiente oficial de la Armada Argentina”. El destinatario era, nada más y nada menos, que el capitán de fragata Fernando Peyón, parte de los Grupos de Tareas de la ESMA y, al final de su vida, asalariado como oficial de calle de la SIDE.
No fue eso, no obstante, lo que puso en las primeras planas y en los tribunales a Marcelo Bragagnolo, sino su afición a la ingeniería financiera, a los trapicheos y a los juegos con sociedades en bancarrota. En los ’80, en tanto su hermano Luis trabajaba en Control Union, una compañía belga de seguros de embarque y exportaciones, Marcelo y su amigo, el fallecido banquero Angel Moyano (ex Banco Feigin) cumplían funciones en la vereda de enfrente, en Lavalle y 25 de Mayo, como “operadores” del quebrado Banco Cabildo, de los hermanos Pirillo. Ese era su mundo. En abril de 1998, Horacio Verbitsky reveló en este diario las escuchas judiciales tomadas a los sospechados de participar en la quiebra de otra entidad bancaria, el Banco Integrado Departamental, propiedad de Roberto Cataldi. Bragagnolo asesoraba a Cataldi y al mismo tiempo gestionaba ante él un crédito para el fiscal que lo investigaba, Jorge Alvarez Berlanda.En esa causa resultó procesado y detenido. De las escuchas se infiere la participación de Bragagnolo en asuntos sonados como el de los fundidos Banco de Crédito Provincial (BCP) de La Plata, propiedad de la familia Trusso, o el Extrader de Marcos Gastaldi. No obstante, un tramo de su conversación con Alberto Mc Mullen, abogado de Luis Sarlenga, ex presidente de Fabricaciones Militares, pone de relieve el estilo y el pensamiento del propagandista de la seguridad urbana:
Bragagnolo: “El miércoles estás invitado al Círculo de la Fuerza Aérea (...) ¿Te imaginás por quién? (...) Va a estar él y el brigadier Evergisto Gómez”.
Mc Mullen: “Evergisto se llama. Pobrecito”.
Bragagnolo: “Pobrecito, pero el tipo es de la pesada, pesada. Mató a los padres y a los empleados del Registro Civil y los metió en el Pozo de Banfield”.

sábado, septiembre 02, 2006

La isla de los condenados

Me pareció muy interesante. Quería compartirlo. Lo saqué de las primeras páginas de “Sin trama y sin final”. El subrayado es mío. Nuestra Sra, Mercedes.

La isla de los condenados

Un paso atrás. A los treinta años, Chéjov emprendió un viaje a la isla de Sajalín, la isla de los deportados. Las cartas que envió desde Sajalín constituyen una parte muy significativa de su epistolario. En muchas de ellas afloran los motivos más profundos de su escritura: la fuerza moral que guiaba su pluma, así como la progresiva superación de los obstáculos que se interponían entre la experiencia vivida y su traducción literaria. Las personas próximas a Chéjov no comprendieron los motivos de una empresa tan fatigosa. A su editor Suvorin, que consideraba inútil el viaje, le respondió:

Sajalín puede ser inútil y carecer de interés solo para una sociedad que no deporte allí millares de hombres y no gaste en ella millones de rublos. […] Sajalín es un lugar donde los hombres, ya sean libres o prisioneros, tiene que soportar sufrimientos intolerables. […] Lamento no ser un sentimental, de otro modo diría que deberíamos ir en peregrinación a lugares como Sajarín, como los turcos van a La Meca; en cuento a los hombres de mar y a los estudiosos de los problemas carcelarios, deberían mostrar el mismo interés por Sajalín que los militares por Sebastopol. De los libros que he leído y estoy leyendo se desprende que hemos hecho que millones de hombres se pudran en prisión; hemos dejado que se pudran sin razón alguna, sin criterio, de un modo bárbaro; les hemos obligado a recorrer miles de verstas en medio del frío, encadenados; les hemos contagiado la sífilis, los hemos corrompido, hemos multiplicado la delincuencia, y toda la culpa se la echamos a los carceleros borrachos de nariz roja. En la actualidad toda la Europa culta sabe que la culpa no es de los carceleros, sino de cada uno de nosotros; no obstante, nada de eso nos importa ni nos interesa. (1)

Chéjov sentía sobre “cada uno de nosotros” la responsabilidad de lo que estaba sucediendo en un lugar aparentemente lejano. Escribir sobre Sajalín era un modo de salir de la indiferencia. Había libros sobre Sajalín, pero eran ejercicios retóricos. “Hablando en general –escribió su editor-, en nuestra dialéctica patria hay una enorme pobreza de hechos y una gran riqueza de razonamientos de todo tipo; es algo de lo que me voy convenciendo a medida que leo los libros que existen sobre Sajalín.” (2). Decidió ir a echar un vistazo. Sus amigos le aconsejaron que solicitara cartas de presentación a alguna autoridad. Pero Chéjov no les hizo caso.
El viaje a través de Liberia fue largo y difícil; la elaboración de la encuesta muy fatigosa. “He visitado todas las colonias- escribió-, he entrado en cada casa y he hablado con todo el mundo. Para el censo he empleado un sistema de fichas y he registrado a cerca de diez mil personas, entre detenidos y colonos. En otras palabras, no hay en Sajalín un trabajador forzado o un colono que no haya hablado conmigo”.(3) Conoció a “todas las celebridades” de la isla.(4) Le ofrecieron ayudantes, pero prefirió confeccionar el censo solo. No estaba interesado en el número de fichas, sino en los encuentros personales y en lo que veía y experimentaba en su interior mientras confeccionaba la encuesta. En el libro explico: “El objetivo principal no eran los resultados, sino las impresiones que me proporcionaba el propio proceso de investigación”. (5)
A causa del cólera, Chéjov tuvo que regresar por el mar de Japón, el océano Índico, Ceilán y el canal de Suez. Una vez en casa, se encontró con un baúl lleno de documentos. Aunque había estado fuera tres meses, se sentí con fuerzas para ponerse a trabajar. Escribió a Suvorin: “Por fin estoy en casa, sentado delante de mi escritorio. Rezo a mis olvidados penates y le escribo. Experimento una sensación de bienestar, como si nunca hubiera salido de casa”. (6).
Quería escribir una relación del viaje, pero, a pesar de las miles de fichas y apuntes, no lo conseguía. Los primeros intentos tenían un tono falso. Con el tiempo comprendió el motivo y así pudo terminar el libro, que vio la luz más de tres años después del viaje. “El tono falso- escribió su editor- consistía en que daba la impresión de que con mi Sajalín pretendía dar una lección a alguien, y al mismo tiempo parecía que escondía algo, que no decía todo lo que quería. Pero apenas me puse a describir lo extraño que me sentía en Sajalín y que clase de puercos hay allí, el trabajo avanzo a buen ritmo y sin impedimentos.”(7)
El viaje a Sajalín ayudó a Chéjov a comprender por qué escribía y a reflexionar sobre los fines de la escritura. La enseñanza que extrajo (o que vio confirmada) se resume quizá en las palabras que anoto en una libreta de apuntes: “La vida es una marcha hacia la cárcel. La verdadera literatura debe enseñar a escapar o prometer la libertad”. (8)
Chéjov escribió en una carta que “la vida rusa aplasta al hombre hasta que no queda de él ni siquiera una traza de humildad; lo aplasta como haría una roca”. (9)Miraba a su alrededor. Se sentía extraño. Escribir era un acto de libertad en un país “donde no hay libertad de prensa ni libertad de conciencia, […] donde la vida es sofocante y miserable, y apenas hay esperanzas en un futuro mejor”. (10) No quería dar lecciones, sino ser “un simple cronista” cuyo objetivo es “la verdad incondicional y honrada”.(11)




(1) Carta a Alekséi Suvorin, Moscú, 9 de marzo de 1890.
(2) Carta a Alekséi Suvorin, Moscú, 23 de febrero de 1890.
(3) Carta a Alekséi Suvorin, vapor Baikal, Estrecho de Tartaria, 11 de septiembre de 1890.
(4) Ibidem.
(5) Antón Chéjov, L´isola di Sachalin, Dagli appunti di viaggio, Editori Riuniti, Roma, 1985, p. 32.
(6) Carta a Alekséi Suvorin, Moscú, 9 de diciembre de 1890.
(7) Carta a Alekséi Suvorin, Mélijovo, 28 de julio, 1893
(8) I quaderni…pag. 263
(9) Carta a Dmitri Grigoróvich, Moscú, 5 de febrero de 1888
(10)Carta a Alekséi Suvorin, Moscú, 24 de abril de 1899.
(11) Carta a María Kiseliova, Moscú, 14 de enero de 1887.

viernes, septiembre 01, 2006

AOP en estado puro



Tribunales - Segunda Marcha de Blumberg - ¿abril? de 2004 - (para un tp de la facultad)

Intenté subir otro video (una encuesta) pero tuve problemas técnicos y anoche encontré estas imágenes. De todas las que capturé en mi vida (filmadas o en foto), creo que estas imágenes calaron hondo. Me remiten al cuervo y la niña. Quizás son fuertes porque estaba ahí viendo todo lo que pasaba alrededor de Blumberg.... La que llora es la mujer de ese señor, la madre de Axel. Quizás pueda algún día pueda contar el circo que sucedía alrededor de Blummie mientras esa mujer lloraba. Es el llanto de una madre por la muerte de su hijo, pero también es mucho más. Ojalá se pueda debatir sobre ese "mucho más".

El imperio de la opinión pública

Por Miguel Wiñazki. Clarín, 17/05/2005.

¿Qué es la opinión pública? La pregunta fue formulada una y mil veces. Y si bien no existen por cierto, definiciones taxativas, hay sí aproximaciones interesantes hacia la naturaleza de un fenómeno tan fascinante como complejo. Para el académico español de la Universidad de Salamanca, Victor Sampedro, la opinión pública es “la opinión de la gente común que confiere poder”. Es así, la gente confiere poder. ¿Existe entonces una subordinación de quienes poseen voluntad de poder, hacia aquellos que lo confieren?
Dice Sampedro: “urnas, medios de comunicación y sondeos tienen importancia vital en las democracias porque afirman recoger la opinión y predisposiciones de la gente común, que son tenidas en cuenta (o deberían serlo) por los que ejercen el poder (o quieren ejercerlo) en público”. “Tener en cuenta” el estado de la opinión pública es una cosa, y otra muy distinta es someter las decisiones de los poderes del Estado, al estado mismo de la opinión pública.
El gran investigador e historiador de la opinión pública es el alemán Jürgen Habermas. Él tiene una visión optimista de la cuestión, porque (simplificando de manera extrema su pensamiento), la opinión se instituye en el diálogo que sostienen los actores sociales, de tal manera que esa situación dialógica permite una deliberación constante, que es lo que constituye al fin y al cabo a las Democracias Deliberativas.
Las objeciones tradicionales al pensamiento de Habermas le imputan no registrar que existen enormes porciones del “público”, que no opina y que no lo hace, por ejemplo, por estar recluido, o mejor dicho excluido, naufragando en la pobreza y la indigencia. ¿Se puede opinar públicamente desde la indigencia? ¿Existen antenas para detectar lo que opinan los excluidos de la cosa pública?
Son preguntas de ardua respuesta, pero, tal vez a favor de Habermas podría señalarse que los excluidos han sido y son marginados del trabajo y del salario, pero son muy tenidos en cuenta por quienes buscan votos, y que con esa intención primaria, detectan sus opiniones, la de los excluidos, y tratan de llegar hasta ellos, al menos retóricamente, o demagógicamente para enunciar lo que los humillados y ofendidos quieren escuchar.
Es el clientelismo político más raso, y el de más bajo costo. En esa línea, que considera que la demagogia es un factor central para analizar la opinión pública, se agrupan quienes piensan que Habermas no le asigna la debida dimensión al hecho de que la opinión pública suele estar manipulada, constituida precisamente por los formadores de opinión, por los medios, por los propios encuestadores, y por el formato que tienen las encuestas que tienden a la simplificación y a la eliminación de matices.
Llevando esa hipótesis al límite, podría considerarse a la opinión pública, como a un sistema de falacias recurrentes. Las falacias son errores lógicos, que no parecen tales. Entre las más comunes y estudiadas están las así denominadas Falacias de Composición y las Falacias de División. Un ejemplo de falacia de Composición: “Cada jugador del Real Madrid, es formidable, por lo tanto, el Real Madrid es un equipo formidable”. No se infiere una cosa de la otra, aunque parece que podría inferirse. De hecho, los jugadores del Real Madrid son formidables pero el equipo es mediocre.
La falacia de División es la antítesis. “El Real Madrid es un equipo formidable, y por lo tanto todos sus jugadores son formidables”. Pueden existir grandes equipos conformados por jugadores mediocres, o al menos, por algunos jugadores mediocres, y si se quiere ser empírico, el fútbol abunda en esos ejemplos.
Ese tipo de mecanismos de “inferencias” equívocas domina la opinión pública, y no sólo para calificar teams deportivos, sino gobiernos enteros, estrategias geopolíticas o económicas, para denostar personas o para exaltarlas, sin verdaderos y precisos fundamentos. Puede afirmarse por ejemplo: “La Justicia está corrompida, y por lo tanto, todos los jueces son corruptos”. La primer parte del razonamiento puede ser veraz, y la segunda, generalista, es falsa. Ahora bien, la opinión pública produciría esas generalizaciones o falacias porque hay una gramática superficial que la enreda en ellas.
El sistema encuestológico determinaría esos equívocos, al requerir respuestas simples para problemas muy complejos, más complejos que los problemas del fútbol. La opinión pública, que confiere poder, opina sobre la economía, la Justicia, o sobre geopolítica, de manera inmediata, no analítica. El trabajo analítico, se opone a las generalizaciones a las falacias. Analizar es despiezar, es detenerse en los dilemas, es un camino metodológico que evita conclusiones absolutas Si la opinión es taxativa, el análisis es dubitativo.
Sin embargo, la opinión es necesaria y, más aún, prioritaria. El análisis es profesionalista, no es realista pretender que sea público. El público opina y está en su naturaleza, y ese sentir es un termómetro o un barómetro sociológicamente esencial. Pero hay un paso subsiguiente a la opinión y es la interpretación. Si la interpretación que se realiza de los dictámenes de la opinión pública es simplista, concesivo y facilista, entonces sí, todo puede sucumbir bajo el erróneo imperio de los prejuicios, y del autoritarismo.