domingo, julio 29, 2007
domingo, julio 22, 2007
Los travestis están de moda
Gracias a una discusión de índole lingüísitica que se llevó a cabo en el blog de Julián Gallo, noté que los creativos publicitarios están poninedo el transgénero, (la transexualidad, el travestismo) sobre el tapate en spots de lo más raros (no por la condición de los protagonistas sino por las marcas de los que estos se convierten en imagen).
El primer ejemplo es de Campari. La marca tiene una serie de spots dedicados a la bisexualidad y el transgénero, pero éste es de una fuerza increíble.
El segundo es más cercano (en tiempo y en espacio). Anunciante: Banco Provincia. Agencia: El cielo. Productora: Doble A.
El primer ejemplo es de Campari. La marca tiene una serie de spots dedicados a la bisexualidad y el transgénero, pero éste es de una fuerza increíble.
El segundo es más cercano (en tiempo y en espacio). Anunciante: Banco Provincia. Agencia: El cielo. Productora: Doble A.
flor.
sábado, julio 21, 2007
Ahora si que nos fuimos al carajo
Gran Hermano, El Señor de las Moscas, El Pueblo de los Malditos, y etc., un poroto
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De Minutouno.com
Otra que el Don Pirulero, ahora los pibes quieren cámara. Así, lejos de entretenerse con el dinenti o el balero, los gurrumines prefieren hacer sus travesuras frente a las cámaras de televisión. Por esta razón, los productores de la cadena americana CBS decidieron hacerles un Gran Hermano propio.
El programa se llama "Kid Nation" y estará conformado por nenes de entre 8 y 15 años. En total, serán unos 40 pequeños que convivirán durante 40 días en una gran casa situada en la localidad "fantasma" de Ciudad de Bonanza, Nuevo México. Justamente, la misión de los participantes será sacar a flote al abandonado lugar, para lo cual los juniors deberán deslomarse realizando tareas de albañilería, chapa y pintura. Como era de esperarse, rápidas y escandalizadas llegaron las críticas, de quienes se horrorizaron por la supuesta explotación de los infantes.
Los niños deberán encargarse "sin adultos" de reflotar esa desértica ciudad, que fue una antigua localidad minera.
"No los hemos considerado ni metido en la categoría de actores, nos les dimos un horario, por lo que no hubo problema laboral alguno", se defendió el productor ejecutivo del ciclo, Tom Forman.El espacio ya fue grabado entre abril y mayo pasados, y para poder participar en él los niños fueron sometidos a pruebas psicológicas, mientras personal médico y especializado estuvo pendiente de ellos las 24 horas durante los meses de grabación.
Los chicos regentarán desde un salón del oeste hasta una tienda, y cada tres días se reunirán todos para debatir cómo va "su gobierno". Por su labor, cobrarán 5000 dólares, además de los 20.000 que podrán ganarse cada semana por ser el empleado del mes.
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Saludos
Mati
viernes, julio 20, 2007
Adiós y gracias negro
A los nueve años me regalaron un libro, uno de Roberto Fontanarrosa, desde aquellos tiempos mi admiración:
Un espacio vacío en la mesa de los galanes del bar “El Cairo”. Allí en el corazón de su Rosario natal, la imagen de un buen tipo.
Canalla de ley, retrató con su talento a Inodoro y a su perro Mendieta. ¿A cuántos dibujantes en el mundo, hinchas de diversos cuadros, se los homenajeó imprimiendo a alguno de sus personajes en la camiseta del club de sus amores? Es que nunca se olvidó de su primer amor, Rosario Central.
Siempre le puso pasión a lo que hizo, ahí nace su éxito. Su prosa fue más allá del mero mundo intelectual. Supo llegar a todos con su mensaje.
Defendió a la palabra simplemente porque estaba enamorado de ella. Descansa hoy, su alma en paz.
Adiós y gracias negro.
Facundo Terrés Grimaldi – 3° LPE (Pilar)
Un espacio vacío en la mesa de los galanes del bar “El Cairo”. Allí en el corazón de su Rosario natal, la imagen de un buen tipo.
Canalla de ley, retrató con su talento a Inodoro y a su perro Mendieta. ¿A cuántos dibujantes en el mundo, hinchas de diversos cuadros, se los homenajeó imprimiendo a alguno de sus personajes en la camiseta del club de sus amores? Es que nunca se olvidó de su primer amor, Rosario Central.
Siempre le puso pasión a lo que hizo, ahí nace su éxito. Su prosa fue más allá del mero mundo intelectual. Supo llegar a todos con su mensaje.
Defendió a la palabra simplemente porque estaba enamorado de ella. Descansa hoy, su alma en paz.
Adiós y gracias negro.
Facundo Terrés Grimaldi – 3° LPE (Pilar)
jueves, julio 19, 2007
martes, julio 17, 2007
Saludá a un amigo - Campaña Quilmes
De la mano de Young & Rubicam y Quilmes se pueden mandar mails con saludos por el día del amigo con mensajes de Iván de Pineda, Blanca Curi, Arnaldo André, Juan Martín Hernández (fullback de Los Pumas), Carlos Bilardo o Luciana Salazar. El video de los mensajes está bien logrado y cada personaje tiene variantes de mensaje para mandar.
Una campaña que a mi me pareció muy buena. Para chequearla entren a http://www.saludaunamigo.com/ y veanlo con sus propios ojos
Saludos
Mati
Pd: Finalmente logre emplearme con salario. Entré a la redacción de LatinSpots. Gracias P.I.L.
jueves, julio 12, 2007
Messi por Villoro
Se sabe que me molesta muchísimo lo que genera el fútbol, pero este chico zarpado me intriga. Acá les dejo el video del gol a México y un texto que el escritor mexicano Juan Villoro escribió sobre el gol que la metió al Getafe por las semifinales de la Copa del Rey en abril pasado.
El gol de Messi
Juan Villoro
La imaginación suele ser desafiada por goles fantasma. ¿Entró la pelota en la portería o botó en la línea para huir del arco? En casos de alta indefinición, nuestras preferencias resuelven lo que los ojos no pudieron ver.
El pasado 18 de abril, Lionel Messi, delantero del Barcelona, produjo una nueva clase de gol fantasmagórico: la copia de una anotación que parecía irrepetible. Veintiún años después de que Maradona burlara a media docena de ingleses en el Mundial de México, Messi repitió la proeza ante el Getafe. Ambas jugadas ocurrieron en la misma zona del campo, duraron once segundos y fueron ejecutadas por argentinos en estado de desmesura.
El gol de Messi permite pensar en el extraño arte del copista. El escritor argentino Juan Sasturain comparó al delantero con Pierre Menard, el personaje de Borges que dedicó su vida a calcar el Quijote palabra por palabra. Con desafiante ironía, Borges presenta a un tarado que sin embargo tiene un sesgo genial, pues obliga a que "su" Quijote no sea leído como una obra renacentista sino contemporánea. El contexto define el sentido del arte. Borges se burla de las exageradas interpretaciones de los críticos, pero también plantea la posibilidad de que alguien sea original como segundo autor de una obra. Tal fue el caso de Duchamp con la Mona Lisa de Leonardo. Un buen día le pintó bigotes para desacralizar la imagen clásica. Luego le quitó los bigotes y el cuadro quedó como siempre, solo que ahora se trataba de una Mona Lisa "afeitada". El gol de Messi expresa de manera sencilla y contundente la capacidad creativa de un imitador. Su jugada fue un prodigio que a nadie se le ocurrió considerar original. Al respecto escribe Sasturain: "En estos tiempos de fútbol mecanizado y jugadas preconcebidas con ejecutores obedientes, no es demasiado raro que se vean goles iguales a otros —hay infinidad de casos en que se repiten calcados circunstancias y desempeños—; lo extraordinario del caso es que, precisamente, lo que se veía mágicamente repetido era lo —por definición— irrepetible, lo excepcional: el mejor gol de la historia. El de Messi no era ni mejor ni peor: era, de un modo inquietante, igual". Al modo de Pierre Menard, Messi fue autor de una obra maestra que ya existía.
Hasta ese momento, el gol de Diego tenía una forma casi abusiva de ser el mejor de todos. El capitán argentino se singularizó de manera histórica en un Mundial, ante una escuadra de enorme jerarquía. Nunca antes ni después un jugador gravitó tanto en el ánimo de los suyos. En 1986 Maradona dejó la impresión de que bastaba darle la pelota para que hiciera campeón a su equipo. El Negro Enrique, que le cedió el balón en medio campo, resumió la "diegodependencia" picardía de barrio: "¿Viste qué pase de gol te puse?". Aquella jugada de trámite en el centro de la cancha había sido, en efecto, un pase de gol para el desaforado 10 de Argentina.
Como al fútbol le gusta perfeccionar mitologías, el tanto legítimo de Maradona fue acompañado del que anotó con el puño y rebautizó como "la mano de Dios". Diego selló la historia del fútbol con la dualidad o duplicidad de su talento: durante 90 minutos de verano fue Jekyll y Hyde ante Inglaterra.
La versión de Messi de la jugada en que un exagerado marea a medio equipo, desconcierta como un milagro: el mejor gol son dos. Aunque el de Diego tiene mayor importancia por haber ocurrido en un Mundial, el de Messi reproduce el exceso segundo a segundo sin adelgazarla en lo más mínimo, cumpliendo con los requisitos del copista y del aparecido (en este caso lo fantasmal no consistió en perder de vista la jugada, sino en verla demasiado).
Como sugiere Jorge Valdano, lo asombroso no solo fue la ávida reiteración de Messi, sino que el destino le propusiera los mismos obstáculos. Veintiún años después los defensas se esforzaron en los mismos lugares de la cancha con pulcritud de seres hipnotizados en favor de una buena causa. Nadie frenó el portento con una artera zancadilla.
Lo extraordinario despierta suspicacias en un mundo imperfecto y no faltan quienes opinen que los goles de Maradona y Messi podrían haber sido evitados con el sencillo recurso de la fuerza bruta. Pero este argumento cojea como si lo hubieran pateado. La veloz carrera con el balón junto al pie, practicando quiebres de escapista, solo se hubiera impedido con un desfiguro mayúsculo, un lance de lucha libre digno de un rubor que se hubiera materializado en tarjeta roja.
Cuando Víctor Hugo Morales, impar cronista de la radio argentina, narró el gol de Diego en el Estadio Azteca, buscó una metáfora urgente para condensar la escena y le gritó al delantero: "¡Barrilete cósmico! ¿De qué planeta viniste?". Aquello parecía el abuso de un marciano ante meros terrícolas. La jugada cristalizó en la memoria como lo inaudito —el gol extraterrestre— que no volveríamos a ver.
En cambio, el episodio protagonizado por Messi no sugirió a un ser de otra galaxia, sino al terrícola más raro. Ante sus gambetas en serie, los locutores dijeron: "Maradona". La imposible imitación había ocurrido.
La única diferencia significativa entre los dos goles es que Diego anotó de zurda y Lionel de derecha. El asombro superior de la jugada proviene de su condición de espejo. Durante once segundos, guiado por el impulso anotador, Messi no podía saber que imitaba el complicado tanto de Maradona; actuaba con la espontaneidad de un doble: el otro era el mismo. Al disparar, anotó dos veces, en la cancha del Barcelona y en el recuerdo de los hinchas deslumbrados por el gol de Maradona.
1986, 2007. Esas son las fechas. Lo raro, lo fascinante, es que ninguno de los dos goles desmerece en la comparación. El primero se refuerza como profecía del que vendrá, el segundo como cita clásica.
En el mundo de la acción no existe el plagio ni el derecho de autor. El gol de Messi solo puede ser virtuoso. Convirtió al fútbol en la incalculable actividad donde lo único ocurre dos veces.
El gol de Messi
Juan Villoro
La imaginación suele ser desafiada por goles fantasma. ¿Entró la pelota en la portería o botó en la línea para huir del arco? En casos de alta indefinición, nuestras preferencias resuelven lo que los ojos no pudieron ver.
El pasado 18 de abril, Lionel Messi, delantero del Barcelona, produjo una nueva clase de gol fantasmagórico: la copia de una anotación que parecía irrepetible. Veintiún años después de que Maradona burlara a media docena de ingleses en el Mundial de México, Messi repitió la proeza ante el Getafe. Ambas jugadas ocurrieron en la misma zona del campo, duraron once segundos y fueron ejecutadas por argentinos en estado de desmesura.
El gol de Messi permite pensar en el extraño arte del copista. El escritor argentino Juan Sasturain comparó al delantero con Pierre Menard, el personaje de Borges que dedicó su vida a calcar el Quijote palabra por palabra. Con desafiante ironía, Borges presenta a un tarado que sin embargo tiene un sesgo genial, pues obliga a que "su" Quijote no sea leído como una obra renacentista sino contemporánea. El contexto define el sentido del arte. Borges se burla de las exageradas interpretaciones de los críticos, pero también plantea la posibilidad de que alguien sea original como segundo autor de una obra. Tal fue el caso de Duchamp con la Mona Lisa de Leonardo. Un buen día le pintó bigotes para desacralizar la imagen clásica. Luego le quitó los bigotes y el cuadro quedó como siempre, solo que ahora se trataba de una Mona Lisa "afeitada". El gol de Messi expresa de manera sencilla y contundente la capacidad creativa de un imitador. Su jugada fue un prodigio que a nadie se le ocurrió considerar original. Al respecto escribe Sasturain: "En estos tiempos de fútbol mecanizado y jugadas preconcebidas con ejecutores obedientes, no es demasiado raro que se vean goles iguales a otros —hay infinidad de casos en que se repiten calcados circunstancias y desempeños—; lo extraordinario del caso es que, precisamente, lo que se veía mágicamente repetido era lo —por definición— irrepetible, lo excepcional: el mejor gol de la historia. El de Messi no era ni mejor ni peor: era, de un modo inquietante, igual". Al modo de Pierre Menard, Messi fue autor de una obra maestra que ya existía.
Hasta ese momento, el gol de Diego tenía una forma casi abusiva de ser el mejor de todos. El capitán argentino se singularizó de manera histórica en un Mundial, ante una escuadra de enorme jerarquía. Nunca antes ni después un jugador gravitó tanto en el ánimo de los suyos. En 1986 Maradona dejó la impresión de que bastaba darle la pelota para que hiciera campeón a su equipo. El Negro Enrique, que le cedió el balón en medio campo, resumió la "diegodependencia" picardía de barrio: "¿Viste qué pase de gol te puse?". Aquella jugada de trámite en el centro de la cancha había sido, en efecto, un pase de gol para el desaforado 10 de Argentina.
Como al fútbol le gusta perfeccionar mitologías, el tanto legítimo de Maradona fue acompañado del que anotó con el puño y rebautizó como "la mano de Dios". Diego selló la historia del fútbol con la dualidad o duplicidad de su talento: durante 90 minutos de verano fue Jekyll y Hyde ante Inglaterra.
La versión de Messi de la jugada en que un exagerado marea a medio equipo, desconcierta como un milagro: el mejor gol son dos. Aunque el de Diego tiene mayor importancia por haber ocurrido en un Mundial, el de Messi reproduce el exceso segundo a segundo sin adelgazarla en lo más mínimo, cumpliendo con los requisitos del copista y del aparecido (en este caso lo fantasmal no consistió en perder de vista la jugada, sino en verla demasiado).
Como sugiere Jorge Valdano, lo asombroso no solo fue la ávida reiteración de Messi, sino que el destino le propusiera los mismos obstáculos. Veintiún años después los defensas se esforzaron en los mismos lugares de la cancha con pulcritud de seres hipnotizados en favor de una buena causa. Nadie frenó el portento con una artera zancadilla.
Lo extraordinario despierta suspicacias en un mundo imperfecto y no faltan quienes opinen que los goles de Maradona y Messi podrían haber sido evitados con el sencillo recurso de la fuerza bruta. Pero este argumento cojea como si lo hubieran pateado. La veloz carrera con el balón junto al pie, practicando quiebres de escapista, solo se hubiera impedido con un desfiguro mayúsculo, un lance de lucha libre digno de un rubor que se hubiera materializado en tarjeta roja.
Cuando Víctor Hugo Morales, impar cronista de la radio argentina, narró el gol de Diego en el Estadio Azteca, buscó una metáfora urgente para condensar la escena y le gritó al delantero: "¡Barrilete cósmico! ¿De qué planeta viniste?". Aquello parecía el abuso de un marciano ante meros terrícolas. La jugada cristalizó en la memoria como lo inaudito —el gol extraterrestre— que no volveríamos a ver.
En cambio, el episodio protagonizado por Messi no sugirió a un ser de otra galaxia, sino al terrícola más raro. Ante sus gambetas en serie, los locutores dijeron: "Maradona". La imposible imitación había ocurrido.
La única diferencia significativa entre los dos goles es que Diego anotó de zurda y Lionel de derecha. El asombro superior de la jugada proviene de su condición de espejo. Durante once segundos, guiado por el impulso anotador, Messi no podía saber que imitaba el complicado tanto de Maradona; actuaba con la espontaneidad de un doble: el otro era el mismo. Al disparar, anotó dos veces, en la cancha del Barcelona y en el recuerdo de los hinchas deslumbrados por el gol de Maradona.
1986, 2007. Esas son las fechas. Lo raro, lo fascinante, es que ninguno de los dos goles desmerece en la comparación. El primero se refuerza como profecía del que vendrá, el segundo como cita clásica.
En el mundo de la acción no existe el plagio ni el derecho de autor. El gol de Messi solo puede ser virtuoso. Convirtió al fútbol en la incalculable actividad donde lo único ocurre dos veces.
lunes, julio 09, 2007
Pasando el chivo
Compañeros de AOP, les dejo el chivo de mi blog: http://facuterresgrimaldi.blogspot.com
Saludos a todos.
Facundo Terrés Grimaldi -3° LPE Pilar-
Saludos a todos.
Facundo Terrés Grimaldi -3° LPE Pilar-
viernes, julio 06, 2007
La foto del cuervo // visa reloaded
martes, julio 03, 2007
Nagi Noda, un videoclip genial y su versión en comercial
El Comercial de Coca fue más que premiado y por ahi ya lo conocen, pero viene de este videoclip "oriental". La directora es la mismo (por lo menos no le robaron la idea): Nagi Noda
Saludos
Mati
Saludos
Mati
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