sábado, septiembre 26, 2009

Mocasines Blancos


-Hay una frase bastante conocida en publicidad: “Sos tan bueno como tu último trabajo”

Bien.

Los hombres más viejos (…) de este libro supieron con sus ideas abrir puertas para que los más jóvenes de este libro pudieran dar un paso más.

De eso se tratan los Mocasines blancos.-

Y decido ponerlo en palabra de sus creadores Maxi Anselmo y Sebastián Wilhelm –ambos directores generales creativos y fundadores de Santo Buenos Aires.

Cuadra oscura, muchos patobas, y abrepuertas te recibían, con sonrisas y un respeto que solo lo da el entrar ahí. Un galpón al lado de las vías. Ladrillo en el exterior y dos masetas con unas plantas muy atas oficiaban de entrada. La agencia Santo, verdaderas puertas abiertas, ese gran salón con un piso arriba, abierto. En el que todos los día vuelan ideas locas y caras. Las paredes con pinturas estilo animé, de féminas desnudas con armas de juguete.

Una barra de bebidas surtida que ofrecía a los invitados amplia variedad de tragos y cervezas, estas de una marca con una “elegancia salvaje”.

Un living central, ahí se ubicaron ellos al principio, medio tímidos, medio desentonados, ellos o nosotros, representantes de la Usal.

De a poco, se fueron parando, se integraron y se sintieron invitados.

Y las camareras pasaban y ofrecían bocados exquisitos y tragos peligrosos y el ambiente publicitario argentino, del más loco, del más creativo, el más difícil de acceder nos pasaba por delante y por detrás. Las sonrisas cómplices y las risas nerviosas al animarnos, a acercarnos y mostrarnos y presentarnos y recordarles que estábamos, y que todo futuro fue mejor, y que nos esperen, que vamos a llegar.

Personajes, como Damian Kepel, Guillermo Tragant, Sebastian Wilhelm o Santi Dulce y otros más capos de la publicidad se rieron con nosotros esa noche.

La presentación, corta, simple, para seguir disfrutando de la fiesta. La entrega de libros a los invitados, los invitados que de a poco se fueron entregando a la fiesta y agarraron más libros y más cosas. Hasta unos cuantos de los Mocasines VIP quedaron en nuestras manos, o en nuestros pies en algunos casos.

Una noche como pocas, y estuvimos ahí, representando a la casa de estudios. Alumnas y directivos de la Usal.

De eso se tratan los Mocasines Blancos, de dar el primer paso.

www.mocasinesblancos.com

Euge Hermida

Pueden leer notas en adlatina.com, dossiernet.com, infobrand.com, etc.

miércoles, septiembre 23, 2009

Concurso: "Haga usté de diretor, haga"

Hoy me crucé con FV a las apuradas y quedamos en hablar otra vez para ver qué posibilidades hay de presentar el caso "Colores corrosivos" en la facu.

Como ya hablé con Fer via mail, la idea es hacer algo "íntimo e interactivo" con gentes a quienes realmente les interese ver, escuchar, debatir, pensar, comentar, quizá reír y también proyectar.

Lo mejor sería hacerlo en el turno noche (entre 18:30 y 22:30). Las razones son varias, incluso pensando en la mejor predisposición del público.
Prohibido el día miércoles, porque FV cursa en esos horarios.

Como yo estoy muy cansado y me da soberana fiaca organizar, paso la posta a las segundas líneas:

-Seba: vos de tercero noche (compartiendo con Nacho). Hablen con el resto de 3LPU noche.
-Agustina y Anita de 2M1 mañana (si aún rondan esta plaza), ídem con sus compañeros.
-Euge: vos en cuarto noche.
-Caro: si seguís ahí en nombre de los grandotes del turno mañana, dale vos también.

Igual todos se conocen, así que hablen entre ustedes.

Los invito/exhorto a que arreglen entre ustedes + FV y organicen día y hora de conveniencia. Seba: vos acordate de chequear con Marcelo si hay disponibilidad de equipos y aula para ello, y que no coincida con charlas o jornadas ya programadas.

Si quieren ponerlo fuera del horario de clases también es válido.

Ustedes arreglan y me avisan con mínima anticipación. Yo me encargo de tarjetear.

¿OK?

NS

martes, septiembre 22, 2009

AOPlugged


Che, está lindo el lugar.
No apoyes la viola ahí.
No te preocupes, no se cae… ¡uy!
Es lindo, lástima que queda un poco trasmano. ¿Qué barrio es este, Urquiza?
Parque Chas.
Ah, joya, se van a perder todos.
No, quédense tranquilos, mandé planito.
¿A eso le llamás “planito”?
Vos llegaste bien, ¿no?
Sí, porque me trajiste vos, Indiana Jones.
¿Cuántos vienen?
70 más o menos.
A lo mejor están lo suficientemente borrachos para cuando toquemos.
¿Cuántos vienen?
Muchos.
80 más o menos.
Demasiados.
Bueno, por ahí un poco más.
¿Edades?
25 a 35.
…vamo’ y vamo’ con el PAMI.
¿Qué es eso?
¿Qué?
Eso que tenés ahí.
¿En los ojos?
Sí.
Delineador.

… es una fiesta de disfraces.
Es una fiesta de disfraces, no un desfile de Pancho Dotto.
Bueno, no importa, ya estoy pintado.
Ni se te ocurra rascarte los ojos mientras estás tocando.
Ya sé, ya sé.
¿Afinaste?
Sí.
¿Los micrófonos funcionan?
Sí.
Prendieron los spots y las velas, mirá que lindo.
Pará que voy al baño.
No, ya está. Vamos.
Vamos.
¿Vamos?
Vamos.
Hay mucha gente, son más de 90…
Vamos.
¿Y ahora qué hacemos?
Magia, igual que la última vez.

La última vez que tocaron juntos en público fue 1999. Ahora, en 2009, se juntaron a ensayar un par de noches antes de la fiesta. Manejaron 30 posibilidades y se pelearon. En un arrebato de sabiduría les dio por fundar su único acuerdo: “llevémoslo al extremo, hagámoslo bien bizarro… el sábado decidimos”. Y el sábado decidieron y arrancaron con Somewhere only we know, de Keane. Siguió un enganchadito en la menor con Sweet dreams (Eurythmics), Love is a shield (Camouflage), A dónde vas (Ceta Javu) y Paint (Roxette). Entre tema y tema contaron unos chistes y jugaron con el acting de entonces. Se intercambiaban los sombreros, se iban y se volvían, se gritaban, hablaban con el público, seguían tocando, cambiaban las voces, fueron filosos, irónicos y seductores. Llegó Número 2 en tu lista de los Cadillacs en versión lenta. Y One (¿original de U2, versión de REM o la última con Mary Blige?). No importa: las tres a la vez y con un pibe que se animó al bongó. Esa estrella era mi lujo de los Redondos y Muy despacito de Los Piojos. Dos raros: A little respect (Erasure) y Baby one more time de Britney en versión Travis. Alguno gritó Depeche Mode. Salió Enjoy the silence a tres voces. No se la esperaban. Empezaron a terminar. Finale y los Piojos otra vez. Ellos desenchufando las guitarras y los 80, 90 ó 100 ó más que seguían cantando “…déjame que llegue ahí, nada más vacía tu vaso antes del fin… calles voy a cruzar….”. Nat se restregó un ojo y se enchastró la mitad de la cara con el delineador. Darth Vader le alcanzó una cerveza fría, negra y dulce. Muchas risas y un “te lo dije, no te rasques” que sonó a reproche desde la otra banqueta. El chico vestido de Jason ayudó a guardar las guitarras. Ellos se bajaron y abrazaron y se insultaron con cariño una vez más. Hicieron chin-chin con cerveza negra el uno y fernet con coca los otros dos. Que nos vemos en 2019, que no se pierdan (es Parque Chas), que antes de dormir sacate el maquillaje, que bastante bien tocaste, que chin-chin, que largá el pucho porque ya no llegás a los agudos que llegabas hace 10 años, que estás más linda pero más loca, que manden las fotos, que la próxima con buen sonido, que hay que aprenderse las letras, que nunca más, que seguro, que te rompo la cara. que le pifiaste en un tono, que chin-chin y buenas noches y hasta bien luego y más después. Y que all I ever wanted / all I ever needed is here / in my arms / words are very unnecessary / they can only do harm / chin-chin.
NS

domingo, septiembre 20, 2009

Lastres




Ídolos pretéritos, nostálgicos de gloria, que se imponen como la matriz a seguir. Políticos octogenarios cómplices de nuestro debacle, que, proclamados líderes de raza por un ejército de militantes rentados, se invisten en consejeros ilustres, promotores y censores de la nueva dirigencia. De las nuevas ideas. De los flamantes proyectos. Estos brotes no llegarán a nada sin la venia del político veterano en fracasos.

Ideologías vetustas con prontuario cargado de decepciones que, a lo lejos, relucen como un paradigma ideal.

Expresiones artísticas, leyendas del pensamiento místico, productos televisivos, guerras injustas.

Las variables del pasado son infinitas. Personas, obras, pensamientos, ilusiones, todos, de un pasado imperfecto, que se adhieren como garrapatas en celo a la nueva generación.

La juventud de hoy esta presa de las deudas contraídas por la juventud de ayer. Esta última, pretende que vivamos para saldar su hipoteca. Respetamos su pasado, lo valoramos en muchos aspectos y, gracias a su experiencia, evitaremos caer en sus dolorosos desengaños.

Pero me parece injusto que derrochemos nuestro presente trabajando para la redención de ellos. Nadie podría acusarnos de egoístas o carentes de memoria, simplemente, por exigir voz y voto en nuestro momento. La vieja juventud, bien o mal, supo ser protagonista en su época. Ya deben ceder. Ahora nos cabe cargar a nosotros con toda la responsabilidad de ese rol. Tenemos derecho a ello, tenemos la obligación. Es la mejor forma de honrar todas las buenas intenciones de las viejas generaciones. Eso creo.

FV (Aníbal)


jueves, septiembre 17, 2009

Colores corrosivos

http://colorescorrosivos.blogspot.com

Además de los chistes, vean las animaciones. (Click en "Más animaciones").
Son muy cortitas y les llevará 15 minutos verlas a todas.

Según mi gusto las mejores son "Discurso", "Celular", "Fumigador" y "Playback".

Mención especial para "Desgracia ajena".

Parlantes prendidos. Tienen audio.

Saludos,
NS

lunes, septiembre 14, 2009

Lo que pasa cuando se juntan Luis Rubio, NAH, Movistar y VxV





Ya sé que estoy en un autoexilio autoimpuesto, pero saco una pata de mi cueva porque vi esto no podía dejar de compartirlo.

viernes, septiembre 11, 2009

50 Monos (y los 7 locos)

-Todos los personajes y hechos de esta historia son ficticios, cualquier coincidencia con la realidad, es PURA coincidencia-

--

Vengo de dibujar 50 monos con los 7 locos. ¿Que cuál es la consigna? Que se note que son monos.

Y sacan cartucheras, y giran los papeles y los vasos por la mesa. Que pasame el verde, que ese mono esta re loco, que ponete música.

Y va Nacho, y pone a Jack Jonson obligando a Cape a apagar el sonido medio ruido del celular “nuevo” ante el roce del brazo con mirada amenazante de Euge.

Ese mono está re puesto, sirvió para descargar todas las tensiones que tenía María guardadas muy adentro. Pero que cosa, se dio cuenta que todos lo hacían bien.

El silencio, los comentarios y las risas. ¿Qué se puede esperar después de dos horas de charla intergaláctica con la que tiene un pitito adentro?. Que si Eugenio, o Benicio, o Felipe, o Sebastian, todavía no saben como lo van a llamar para castigarlo por llegar sin aviso. El deseo por ahora es que a la hora de salir de ahí no sea tan grande, y que no lo marquen los antojos de banana a las 3 de la mañana que tiene la mamá.

Que estaban re locos los Beatles cuando hicieron este disco. Que los Beatles siempre estuvieron re locos. Que voy a hacer un mono Jimy Page, que terminó nunca teniendo cabeza. Que el mono con calzoncillos rojos de Seba tiene significados ocultos.

Faltan 6, vamos, completá uno, agregale color, que ese está bien así como está.

No, no se puede hacer eso, no dejo de ser mujer. ¿Qué a los 15???!!!, no, a los 16. ¿Y la fiesta? ¿Con qué vamos?. No, eso es de 3ro polimodal. Que mi vieja me rompe las bolas con qué va a ser de mi vida ahora que renuncié. Y que la del otro llama todos los días a las 10 para tantear la actividad que se desarrolla a la distancia de BsAs. “Ya se vieja que es tarde, tengo casi 25, vuelvo más tarde, esto no lo puedo cortar ahora”.

En unos años tenemos la agencia armada, todos los puestos. Manu cuenta, faltan pocos. Vamos con Abbey Road hecha mono, pero Nacho se queda sin pilas. En la otra punta, Caro y Juli derrochan habilidades en el dibujo, y suman 2 más. Cape por este lado no sabe para donde ir. Es que no me gustan los Beatles, es más, me molestan. Pero nena, a mi me Re costó escuchar a Yes, no lo presiones, ya le va a llegar.

Sacamos una foto, cae Fefo con la Mona Lisa, el mono con calzones ya está casi terminado. Que la máquina que despide vómito, que eso nos cayó muy mal después de la pizza de fugazzeta, no se puede hacer en la fiesta. Que igual hacemos la fiesta, y nos vamos a una quinta a descontrolar un finde. Que para mañana nosotras tenemos que hacer un brief de Atún La Campagnola. Y vos, 50 monos.

Así estuve con los 7 locos, trabajando indirectamente para la cátedra del señor Tragant. La semana que viene, se sortea tema.

--


Y se dice que acá, están pasando cosas.


EH.

martes, septiembre 08, 2009

JUGUETES RABIOSOS Una noche con las tragamonedas




Hora cero de un sábado de otoño. Una larga fila de taxis aguardaba la salida de los jugadores diurnos del colosal complejo de tragamonedas de Palermo. También era incesante el movimiento de autos que depositaban a los apostadores noctámbulos. Parada muy redituable aquella. El estacionamiento del hipódromo estaba colmado. El famoso efecto derrame benefició a los cuidacoches del exterior. Por cinco pesos aseguraban su vigilia. “Hasta las seis de la mañana estoy acá”, garantizó uno de ellos mientras revoleaba su linterna en busca de nuevos clientes.
Las imponentes escalinatas de acceso, resaltadas con una pomposa iluminación, otorgan un preámbulo magistral. Discretos hombres de seguridad se limitan a custodiar el ingreso sin reclamar entradas. Las amplias puertas del mundo onírico están abiertas para todos. Un señorial hall da la bienvenida. Varios peldaños hacia abajo espera el idilio.

Allí, en la profundidad, emergió otra dimensión. Efectos sonoros de tres mil máquinas tragamonedas se mixturan en un único eco ensordecedor. La fusión lumínica concede un espectáculo más agradable. Esa exuberancia de luces con infinidad de matices rememora una postal nocturna de una gran metrópolis. El ambiente estaba cargado de humo de cigarrillo. “Acá se puede fumar porque son tierras nacionales y las imposiciones de la ciudad no valen”, sentenció el encargado de una de las confiterías del sitio. Este universo tiene sus propias reglas.


Una mujer entrada en años, enfundada en una mini de leopardo y botas de caña, apostaba en una maquina en que debían coincidir personajes emblemáticos de la saga Star Wars. Consumía nicotina, café y créditos con idéntica avidez. A su lado, una joven, de atuendo más discreto, revelaba sin timidez su extraña ceremonia de invocación a la diosa fortuna. Mientras que la computadora digitaba los algoritmos de su siguiente jugada, la apostadora frotaba la pantalla frenéticamente. No tuvo suerte.


Al mismo tiempo, algo inescrutable del racimo de tragamonedas acuñadas bajo la leyenda Life of Luxury atrajo la atención de una gitana que deambulaba siguiendo su instinto. Juan Carlos exteriorizaba más su ansiedad. Su nombre figuraba en la pequeña pantalla de la maquina que lo tuvo a maltraer. Privilegio de los habitúes. Los nerviosos puñetazos que descargó sobre el aparato desentonaban con su madurez biológica y su pudiente aspecto. Una cámara, para nada indiscreta, estaba a la expectativa de sus próximos movimientos. “¡Qué guacha!”, le increpó una veinteañera a su amiga que contaba de a cien la ganancia obtenida. Juan no quiso ni mirar.
Era la hora de la cena para dos rubias que pisaban la quinta década. Disfrutaron una pizzeta sin abandonar su puesto en una sección titulada Juego de la vida. Entre bocado y bocado de una napolitana, accionaban los engrasados controles de su máquina.

El estridente barullo fue desafiado por una simpática melodía. Eran los alegres acordes de Santiago de Cuba, un dúo de salsa que actuó en la confitería principal del predio. Algunas parejas siguieron la propuesta con un bailecito improvisado. Unos asiáticos espiaban sentados alrededor de varias botellas de champagne. El ambiente festivo que se vivió allí contrastaba con lo que sucedía alrededor. Los jugadores no destilaban síntomas de felicidad. Una señora ganó 506 pesos. Rodeada por un grupo de curiosos, aguardó displicente sin quitarle la vista a su pantalla. El aparato, mediante luces y efectos sonoros rimbombantes, expresó mayor felicidad. Finalmente, para alivio de la dama, un empleado de la empresa asistió para certificar la buena nueva.


Infinidad de apostadores continuaban ensimismados en su juego. Un cartel de pie invita a la prudencia. Recomienda “Juego responsable” e indica que el público se “asesore en las mesas de atención al cliente”. El servicio propuesto no se halla visible; en cambio, al lado de la proclama, varias personas hacían fila en un cajero automático.

El clima se filtra hasta en los baños. Desde los parlantes allí ubicados se anunció “la hora del próximo sorteo Jackpot”. Frente al mingitorio, un cartelito recuerda el día del sorteo de la 4×4 negra exhibida entre las tragamonedas.

Las dos cincuentonas terminaron su pizza y se deleitaban con un brownie sin abandonar la posición, mientras que los asiáticos, de talante más jocoso, continuaban acumulando botellas de champagne.

En la sala de las ruletas electrónicas hubo mayoría de hombres. El ambiente de este sitio era más cálido. Una barra de licores, luces tenues y música tranquila. Ocho pantallas con sus respectivos apostadores rodean la ruleta. Una voz femenina artificial anunció “no va más”. El gordo de anteojos maldijo la prescripción. La automatizada ruleta empezó a girar mientras un efecto de latido de corazón acrecentaba el clima de suspenso. “Negro el once”, indicó la crupier virtual. La frialdad de los jugadores impidió determinar quién se favoreció esa vuelta.

La osada rubia seguía en su posición inicial. Más pocillos vacíos y un cenicero cargado revelaron su fidelidad a la máquina de Star Wars.
Juan Carlos abandonó su puesto. Permanecía fastidiado. Rumbo a la salida, pasó por debajo de un desopilante muñeco que evoca a un histriónico Einstein que baila sobre unos fajos de billetes. Por fortuna, el irascible Juan Carlos no se percató de la escena.

La melodía tropical se coló nuevamente. Los cubanos se despidieron con un estribillo pegadizo. “Eso no es nada caramba, eso no es nada”, repitieron incesantemente.


En un recoveco del hall de entrada se apiñan unas esculturas de Teresita Lo. Una figura abstracta de treinta centímetros llama la atención. Se titula El hombre hueco. Todo un símbolo.

F.V.

AOP & Voy a llevarte lo que esperás

Siguen preguntándome "¿Dónde queda Capilla?", "¿cómo es Capilla?", "¿es tan viejo?", "es tan chiquito?", "¿es verdad lo de los tilos y los naranjos?", "¿por qué te fuiste de ahí?", "¿cómo era vivir ahí?"...

http://www.continental.com.ar/gentedepalabra/

Busquen al cartero en bicicleta.

Mauricio Demetrio Fiorini. Cartero. Uno de mis hermanos mayores. El baterista de aquella banda. El que siempre quería que mi vieja hiciera hamburguesas caseras. El que me dijo "Ahora ya sabés lo que es emborracharte. No lo hagas más. Es la primera y última vez que te llevo a tu casa en ese estado", el que me enseñó cómo se arma un parlante, el que me dijo "estudiá mucho, aprovechá", el que me evitó conocer alguna trompada correctiva, el que me enseñó a pasar música con unos vinilos ya clásicos (101 de Depeche Mode, el Top Ten de la Z95, Roxette, Erasure, Bon Jovi...).

..."¿ahí tenés a tus amigos?"

Sí. Ahí está uno de esos amigos.

Mauricio Demetrio Fiorini. Cartero. El que me dijo "vos te vas a ir de Capilla alguna vez, pero vas a volver".

http://www.continental.com.ar/gentedepalabra/

Prendan los parlantes.

NS

viernes, septiembre 04, 2009

Foro

Hoy expuso en el Segundo Foro Anual de Ciencias de la Comunicación de la UADE.

A diferencia del año pasado, esta vez le tocó cerrar en un aula común y corriente del cuarto piso de Constitución. No en el Auditorio, tal como estaba programado en el programa (re)programado.

Retraso de una hora. Lloviznaba. Público cansado y ausente. Alumnos y profes boyando por los pasillos con ganas de irse a dormir la siesta. La PC y el cañón no terminaban de ser amistosos. El sonido ambiente no funcionaba y hubo que recurrir a los pequeños parlantes de regalo que vienen con la compu casera. Lloviznaba. Él llegaba de dar clases en la USAL y de aplacar un par de problemas urgentes de rigor. Estaba mojado. Le dijeron que era en el segundo subsuelo. Le dijeron que era en el cuarto piso. En el cuarto piso le aseguraron que era en el subsuelo y en el subsuelo le dijeron que corra por las escaleras, otra vez, al cuarto piso. Le preguntaron tres veces "¿y vos quién sos?". Lloviznaba. Él estaba a punto de salir rajando con paso de murga.

En todos lados se cultivan y cuecen las habas. No sólo en la USAL.

Maldita humedad y llovizna. Su perfil era cualquier cosa menos el de un expositor. Pelo largo y pegado a la cara. Cara de no sé qué hago acá. Unos papeles recortados y mojados en la mano.

Se sentó en el aula del cuarto piso y contó hasta 1728. Empezó a caer gente. Al rato llegó Daniel Sinopoli y le guiñó un ojo desde media distancia. Pasaron tres expositores previos. El tercero se tomó sus cinco primeros minutos para hablar de sus doctorados y especializaciones, y anunció que todos sus libros y artículos están disponibles en internet.

(...)

Le tocó su turno final. Ya se estaban levantando todos. Querían irse a dormir la siesta y tenían buenas razones para hacerlo. Él quería hacer lo mismo.

Lloviznaba.

Él estaba ofuscado y se agarró fuerte el manubrio del karting.

No se presentó y empezó a hablar. El powerpoint no se veía ni se escuchaba bien. Al cuerno con el powerpoint.

Se olvidó de decir quién era y de nombrar a los intelectuales que no conocía. Transformó su soberbia en su mejor humildad. Se convirtió en el mejor simulacro de sí mismo.

Cuando todo terminó agarró la tarjeta personal que le dio la decana de la universidad, se tomó el subte, hizo combinación y volvió a su oficina de la USAL.

Transformó su soberbia en su mejor y falsa humildad. Como cada tanto, sacó lo peor y más bello de él.

Como cada tanto, lucró con el mejor de sus peores personajes de vaudeville.

NS

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From: ro
Sent: Friday, September 04, 2009 8:15 PM
To: ns
Subject: RE: Foro UADE


mirá fue una ponencia de esas que no qerés ver el texto sino que te quedarías oyendo más cosas ahí mismo. así q no te precupes.
te salen las virtudes todas juntas, si fuese de 20 y soy alumna me la creo. te felicito. no dejes q se te empañe todo eso por la rutina.
no dejes de sorprenderte de vos mismo. y no des por sentado ningún afecto, ninguna mirada que te tire para arriba.
un abrazo fue un placer


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From: ns
To: ro
Subject: Foro UADE
Date: Fri, 4 Sep 2009 20:07:39 -0300


Iba a mandarte el powerpoint precámbrico de hoy, pero es muy pesado y seguro no llegará. NS.

miércoles, septiembre 02, 2009

Un caño (la revancha)


Bueno, se ve que con cada posteo genero un silencio posterior de muerte. Intentaré, entonces, solamente la autopublicidad.

Los que me conocen desde 2006 (caso Natalio, Flor) sabrán que fui partícipe de un fallido proyecto periodístico llamado Un Caño. Es una revista, sencillamente, que habla de deportes. No le teme a la política y hace de la memoria una constante. Es una revista muy extraña. Dejó de existir en su primera época tras 16 números, por falta de publicidad.

Este fin de semana, la revista resurgió. Salimos a los quioscos en nuestra segunda época. Están los que estaban: Víctor Hugo Morales, Matías Martin, Pablo Llonto, Ezequiel Fernández Moores, Gustavo Veiga, Gonzalo Bonadeo, Mariano Hamilton, Alejandro Caravario, Ariel Senosiain. Se han sumado algunos otros: el ruso Verea, Diego Capusotto, Fernando Pacini, Alejandro Fabbri, Román Iutch, Enrique Symms, Fabián Casas, Guillermo Piro.

Evidentemente, nuestro tema principal fue la ruptura de contrato entre la AFA y la TV, aunque hablamos bastante del fenómeno Messi, al que catalogamos de "crack virtual".

Como no tenemos versión online (aunque sí Facebook, pueden buscarlo y hacerse fans para ayudar a la causa), lo único que puedo dejarles es esta tapa, y mi pequeñísimo aporte a la revista, escrito en un tren de Nápoli a Taormina, y parte de la serie de notas que habla de Lionel.

"NO SE DESMARCA
Messi la rompe en un comercial de chicles, la gasta a la vista de Zidane para vender botines de Adidas y hasta la descoce disfrazado de vieja a bordo de un avión –bien afeitado a causa de otro de sus 27 sponsors-, para promocionar la clase business de AirEuropa. Incluso se prodiga por los colores de Gatorade, Movistar o Sandisk, que le crean camisetas ad-hoc. También desparrama belleza con la casaca del Barcelona, a través de la lejana televisión. Sin embargo, las actuaciones discordantes que representa en vivo ante nosotros, en el Monumental, hacen dudar de su talento omnipresente.

Tristemente, le insistencia sobre el producto Messi recuerda a esos infomerciales baratos que muestran el mágico despliegue de un elemento funcional e indispensable: digamos, por ejemplo, la mejor aspiradora, esa que debemos tener y que, por supuesto no funcionará una vez que llegue a nuestras manos. Tanto se martilla con Lionel en la TV, que sus partidos televisados terminan siendo una venta más, difícil de comprar sin cuestionamientos. Quizá el rosarino debió haber emulado de vez en cuando a Bartleby, ese personaje que dibujó Melville y que repetía una sentencia que habría salvado al argentino de algún ridículo ajeno a la necesidad: “Preferiría no hacerlo”. "