martes, octubre 28, 2008

AOP & fiera's gatorade, señorita



Todas las encuestas decían que los argentinos decían que querían a Bianchi.

¿Qué pasó?

L>S>D>A, si usted no puede, nadie podrá.


Lo espero con ansias.
NS

lunes, octubre 27, 2008

Change

Algun día habrá que hablar (decía un famoso periodista deportivo) del humor en tiempos de campaña política. O de la risa como factor fundante. De la ironía. De la sátira como instrumento movilizador.

Ustedes son los publicitarios. Díganme: ¿funciona?


http://www.youtube.com/watch?v=ndzWVnD7-vQ

Mirenlo entero. Son dos.

Una es publicidad, la otra propaganda.

Creo que vale la pena.

sábado, octubre 25, 2008

4 años antes

El Post de Santiago parece que movió muchas cosas en nosotros, visitantes y partícipes de esta increible Ágora extramuros.
LSDA, habló de "Autodiscursividad" y eso es lo que se va a dar también en este caso.

Leyendo los comentarios del Post anterior, volví a recordar lo que sentí el día en que vinieron a la facu a mostrar los ganadores de los Leones de Cannes 08.

Es el comercial de Halo, que a Natalio le recordó un tema que le pasó su hermana a la distancia, a mi me recordó mis primeros "juegos" con la fotografía y una cátedra que cambió mi manera de pensar y de ver por completo.
Lo que voy a compartir está lleno de errores, sacado en baja calidad, con una cámara mala, retocado en Power Point. Pero concepto (Belive) y recurso (Soldaditos) son los mismos.
4 años antes.
















Eugenia Hermida




viernes, octubre 24, 2008

Publicidad y Musica

No se si tiene mucho que ver con el espiritu del blog, pero bueno. Les comento que el profesor Steconni el otro dia comentaba sobre la importancia de la musica en ciertas publicidades. Me quedo la idea dando vueltas en la cabeza, asi que compile unas cuantos avisos donde la muscia (a mi criterio) es muy importante... o por lo menos esta muy bien elegida. Les dejo el link de you tube para que las miren.

1. Heartbeats, de Jose Gonzalez. Fue la publicidad que puso de ejemplo Natalio (la de las miles de pelotitas de colores cayendo)... es de Bravia. http://www.youtube.com/watch?v=Y-qJu20do0o

2. Perfect day, de Lou Reed. Se uso en una campaña de la BBC, en la que intervienen muchos artistas conocidos (como ser el propio Reed, Bowie, Bono, etc) cantando esta canción. http://www.youtube.com/watch?v=WJpQJWpVJds

3. Quelqu'un m'a dit, de Carla Bruni. Se usó hace unos años para una campaña de caldos Knoor, en la epoca a la que nadie sabía quien era Carla Bruni. http://www.youtube.com/watch?v=1DgHk1kgwY0&feature=related

4. Such great heights, de Iron and Wine. Se usó hace dos años para una publicidad de Ford. Este artista es virtualmente desconocido en la Argentina. Intuyo que los que eligieron esta canción para la publicidad la sacaron de la banda de sonido de la pelicula "Garden State". http://www.youtube.com/watch?v=EXSHo4pzgnM

5. All the same, de Sick Puppies. Se usó para toda la campaña de "Free Hughs" (campaña contra la discriminación a enfermos de SIDA). El link que puse es del aviso original (el 1ro), creo que es de Francia. http://www.youtube.com/watch?v=JyCinPNCm64

Eso es todo. Vean y escuchen

Santiago Vardé

domingo, octubre 19, 2008

Santa Bernardina del Monte - Leo Masliah

Hola a tod@s:
Si bien de un tiempo a esta parte existe un aparente distanciamineto entre los Estados Unidos y nuestro país, a partir de hoy tenemos incorporado a nuestra cotidianeidad un rasgo que nos hermana. Al igual que el Gran Pais del Norte, nuestra geografía se encuentra partida y utilizamos dos husos horarios.
Más allá de la efectividad de la medida, esta idea, la del cambio de horario, inspiró a Leo Masliah uno de los artistas uruguayos más originales, a escribir este breve reelato titulado Santa Bernardina del Monte, que podrán encontrar en su libro La Tortuga y otros cuentos
Que lo disfruten.
Héctor


"Para ahorrar energía eléctrica, las autoridades de Santa Bernardina del Monte dispusieron que a la cero hora del día veinticinco los relojes se atrasaran una hora, pasando a marcar las veintitrés horas del día veinticuatro. De este modo la gente que tuviera que levantarse a la hora siete del día veinticinco no tendría que prender ninguna luz, ya que en realidad serían las ocho y el sol estaría ya en plena actividad.
Cuando llegó el momento -la cero hora del día veinticinco- la gente de Santa Bernardina del Monte, obediente como era, atrasó sus relojes una hora. Fueron entonces -o volvieron a ser- las veintitrés horas del día veinticuatro. Una hora después, los relojes volvían a marcar la cero hora del día veinticinco. La gente de Santa Bernardina del Monte, obediente como era, atrasó sus relojes una hora. Volvieron a ser entonces las veintitrés horas del día veinticuatro. Una hora después, los relojes volvían a marcar la cero hora del día veinticinco.
-¿Qué hago, mamá? -preguntó un joven- ¿atraso el reloj?
-Por supuesto, hijo: debemos ser respetuosos de las disposiciones de la autoridad - contestó la madre.
Todos los habitantes de Santa Bernardina del Monte obraron en consecuencia con ese precepto. Pero una hora después los relojes volvían a marcar la cero hora del día veinticinco. Nuevamente los pacíficos habitantes de Santa Bernardina del Monte atrasaron sus relojes una hora. Se pusieron entonces a esperar el transcurso de los sesenta minutos que faltaban para volver a atrasar los relojes. Pero algunos tenían sueño y se fueron a dormir, no sin antes dejar turnos establecidos de tal modo que siempre hubiera alguien despierto a la hora de atrasar el reloj.
A la mañana siguiente seguían siendo las veintitrés horas del día veinticuatro. Una hora después era la cero hora del día veinticinco, e inmediatamente después volvían a ser las veintitrés del día veinticuatro. Faltaban nueve horas para que abrieran las oficinas y los comercios. Una hora después faltaban ocho, pero en menos tiempo del que tardaba un gallo en cantar -y efectivamente había muchos gallos haciéndolo- volvían a faltar nueve. Los habitantes de Santa Bernardina del Monte, de mantenerse este estado de cosas, habrían muerto de inanición. Sin embargo muy otra fue la causa de su muerte. Tres días después del cambio de hora, un funcionario del gobierno central que pasaba por el pueblo interpretó la actitud de los lugareños como huelga general por tiempo indeterminado, y dio parte de ello a sus superiores. Poco después, diez mil soldados entraron con helicópteros y tanques a Santa Bernardina, aniquilando a los insurrectos. Los relojes del pueblo, entonces, quedaron divididos en dos categorías: los que averiados por las balas, estaban clavados en una hora entre las veintitrés y las veinticuatro, y los que seguían marchando libremente, pudiendo llegar hasta más allá de la cero hora sin que nadie los tomara por las agujas para atrasarlos. De todos modos algunas horas después ellos solitos volvían a marcar las veintitrés, como si sintieran nostalgia de sus disciplinados dueños, que en paz descansen."

viernes, octubre 17, 2008

Una debacle muy fácil de prever - Giovanni Sartori

Hola a tod@s:
Cómo siempre polémico, el autor de Homo Videns, opina sobre la crisis de los mercados desde un artículo publicado en el día de la fecha por el diario La Nación.
Atte
Lic. Héctor Omar Díaz

Hasta el momento, no he dicho una sola palabra sobre la actual crisis económica. Esperaba que me iluminaran los economistas. Esperaba, entre otras cosas, que hicieran un mea culpa. Porque el hecho es que la mayoría no previó la catástrofe inminente. ¿Era imposible preverla? Puros cuentos. No sólo era totalmente previsible, sino que, por principio, una ciencia económica que no sabe prever tiene poco de ciencia.
¿Ciencia de qué? Un saber "práctico" que aconseja mal y que prevé peor produce problemas y te deja con ellos.
Muchos economistas se sacan la responsabilidad de encima echándole la culpa al liberalismo "salvaje" que ha predicado la desregulación, la eliminación de las reglas. En su momento escribían que las reglas estaban mal hechas, por lo que había que eliminarlas; pero "desregular" es tan sólo un remedio de corto plazo, y un vacío de reglas no implica que no debamos tenerlas. Por eso, hoy las reglas se hacen más necesarias que nunca.

Los bancos sin supervisión son libres de perjudicar a sus depositantes. El mercado financiero siempre está más colmado de estafadores que de estafados. La disyuntiva no es intervenir o no, sino entre la capacidad de intervenir bien o no.
Leo que las crisis financieras son intrínsecas al capitalismo; que pensar en eliminar los riesgos es una tontería, y que para cada regla existe una manera de transgredirla. Pero lo mismo espero que no sea así.
El mercado es un mecanismo que, para existir y funcionar, debe estar protegido por leyes que eviten los monopolios y que castiguen las transgresiones garantizando la autenticidad de los productos. El mercado no existe si puedo hacer pasar por oro cualquier metal amarillo. De esa manera, ¿cómo vamos a controlar los medicamentos y, más aún, la producción industrial de alimentos? Por lo tanto, el argumento de "hecha la ley, hecha la trampa" es suicida.
No creo que las crisis del "estilo 1930" sean fisiológicas. Como el sistema de mercado es un automatismo que se autocorrige, es normal que tienda a ser cíclico y a sufrir recesiones. Pero si un sistema de mercado que se autodestruye derrumbando todo el sistema económico fuera "normal", entonces nos encontramos ante un sistema mal articulado.
Vuelvo a la pregunta que es la madre de todas las demás: ¿por qué los economistas no previeron adecuadamente ni denunciaron la locura de los subprime, de las hipotecas sin suficiente cobertura? Esos préstamos produjeron la vorágine en la que ahora nos hundimos. Y, sin embargo, todos se mantuvieron callados y dispuestos a aceptar la fábula (el opio) de los "derivados", es decir que el riesgo se minimizaba distribuyéndolo en muchas partes y en todo el mundo. Obviamente (lo dice el sentido común más elemental), eso sólo puede ser así si la "deuda incobrable" no se hace gigantesca. Pero nadie la controló y se hizo gigantesca, y así es como todos nos encontramos en peligro.
Por lo tanto, lo que ocurrió era fácil de prever. Yo mismo me espanté cuando vi, en Estados Unidos, el bombardeo de ofertas de crédito fácil, demasiado fácil. Pero son los economistas los que no se asustaron a tiempo y que ahora deben hacer un examen de conciencia y rever sus propias deficiencias. Porque quien no sabe prever, tampoco sabe prevenir.


http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1060126&pid=5225940&toi=6262

domingo, octubre 12, 2008

La Isla desierta

Entramos, en grupos de 10, ruidos, murmullos, sillas que chocaban las piernas, pisadas sin querer al compañero de adelante, todo en una total oscuridad, pero de esa que ni siquiera con los ojos bien cerrados uno puede lograr.

Al principio una sensación de encierro, ahogo por momentos, de no saber donde está uno, donde están los demás, y esas voces que te guían, quienes son, donde están.

De a poco empieza a iluminarse el lugar, se escucha un tango del que no conozco el autor, claramente uno ve a Buenos Aires, sus calles, su cielo, su gente. Y comienza así a desarrollarse la obra, pero una muy particular, en la que uno se siente dentro, como un personaje más. Una obra que realmente logra eso tan increíble a lo que solo se llega leyendo. Pero más.

Por medio del oído, del olfato y del tacto, me sentí en un puerto, en una oficina, en una isla, hasta la China me hicieron llegar, y mucho más.

Lo mejor que lograron fue que no me decepcionara de mi imaginación. Y hablo de esa decepción de cuando uno lee un libro y después ve la película o la ve en teatro y se olvida de los rostros que había imaginado, de los lugares que vió y los sustituye por las imágenes que recibe de creaciones ajenas, muchas veces muy buenas, pero que no dejan de ser ajenas.
Yo había leído la obra, hace mucho, en el colegio, ayer estuve ahí.

“La isla Desierta” de Roberto Arlt interpretada por el Centro Argentino de Teatro Ciego. No puedo más que recomendarlo.
Te: (005411) – 63798596, Zelaya 3006 (esquina Jean Jaures al 700), Abasto, Cap. Fed.




Eugenia Hermida

lunes, octubre 06, 2008

Soy Publicitario y me hago cargo

La publicidad es sin duda una de las formas más curiosas de signarse la vida. Siempre tuve la sensación de que los publicitarios no somos gente del todo normal. Con esto no me quiero etiquetar de excéntrico ni vanguardista. Simplemente me cuesta explicarme que es lo q me llevó a dedicar mi vida al arte de “componer” un mensaje.

A menudo me acecha la sensación de que muchas de las personas que se sintieron inexplicablemente atraídas a dedicar su vida a esta profesión como yo no le tienen el respeto que merece. No ven ningún tipo de responsabilidad en el hecho de comunicar. Lo extraño es que puedo comprender (aunque no me cause ninguna gracia) que algún médico o ingeniero desmerezca esta profesión justificando su ignorancia. Pero me resulta muy desalentador ver la cantidad de chicos que se meten a estudiar publicidad sin ningún tipo de vocación ¿Cómo vamos a exigir que no nos exploten y nos hagan trabajar gratis en una agencia si nosotros mismos no respetamos lo que hacemos?

Pero esta falta de responsabilidad no solo se ve en algunos estudiantes sino también en agencias de primera línea. En este momento me viene a la cabeza una campaña de Frizzé de este año (aquella en las que las burbujitas hablaban) en la cual se ponía al producto como un desinhibidor y se dirigía directamente a los jóvenes. No es que yo sea un puritano ni mucho menos ni que me escandalice que existan este tipo de publicidades. Lo que fue realmente chocante es que los spots los vi en la tanda de Telenoche donde se acababa de emitir un informe sobre el aumento de muertes por el consumo de alcohol entre los jóvenes. Entonces, en el mismo momento en que la opinión pública está tomando conciencia de un problema importante sale Frizzé a decirte “Si no te pones medio en pedo no te vas a divertir”.

No confundan mi postura. Todos los productos tienen que ser comunicados. Pero teniendo en cuanta que se está enviando un mensaje de forma masiva y va a dejar su secuela en un público. Cuando comentaba esto con algunas personas muchas veces me decían: “Bueno…es una publicidad, no pasa nada” ¿Pero saben qué?...Si pasa.

Cualquiera que se haya avocado alguna vez a la tarea de redactar un aviso se habrá dado cuenta (si realmente lo hizo con la dedicación que merece) que cada letra, cada línea, cada color puede cambiar la totalidad del mensaje ¿O a alguno se le va a ocurrir usar la palabra “desaparecido” en una campaña para la República Argentina? Por eso es muy importante fijarse bien en lo que estamos diciéndole a la gente y tenerle el mayor de los respetos a nuestra profesión que es una de las más geniales que existen. Y si…soy publicitario y me hago cargo.

Nacho Bondoni

sábado, octubre 04, 2008

Don't vote / Five friends

Fue grabado hace poquitos días, puesto en YouTube y ya tiene récord de visitas.

A partir de una idea de Leonardo DiCaprio y filmado en su casa por Jaume Collet.

Esta gente del norte me sigue sorprendiendo.



NS

jueves, octubre 02, 2008

La divulgación de la ciencia y la Máquina de Dios

Hola a tod@s:


A veces abordar los temas relacionados con las ciencias duras generan cierto escozor entre aquellos que nos encontramos relacionados a las Humanidades. Sin embargo es competencia de los profesionales vinculados al Periodismo y a la Comunicación Social la popularización de estos saberes a través de los mass media.


Con el fin de quebrar, al menos parcialmente, esta negación los invito a leer la trascripción de la charla emitida en el programa La Mañana entre Víctor Hugo Morales y el Dr. Adrián Paenza.


El tema abordado es la equívocamente llamada "Máquina de Dios", (Técnicamente denominada acelerador de hadrones) de la que mucho se ha hablado, pero que en realidad se sabe concretamente poco.


Espero que disfruten de esta entrevista.


Atte.


Lic. Héctor Omar Díaz


Periodismo Científico


Universidad CAECE


hdiaz@caece.edu.ar



http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0294/articulo.php?art=9713&ed=0294





Paenza: “La humanidad está con un chiche nuevo”












Técnicos de todo el mundo trabajan en distintos aspectos del mega experimento.



Victor Hugo: Hola, Adrián. Hace un tiempo me contaste lo de la “máquina de Dios”, no sé cómo la llaman en los EE.UU.

Paenza: Sí, igual, o también la “máquina de descubrir”, depende cuál sea el grado de exageración para llamar la atención de la gente. En ese momento también te dije cuánto me hubiera gustado estar en este momento en Ginebra.

VH: Así es.

P: Pero no estoy.

VH: Mi problema es que yo entendí todo cuando me lo explicaste, pero ahora no lo sé explicar.

P: Bueno, primero la gente tiene que entender que yo no soy físico, pero sí puedo contar por qué estoy entusiasmado. Y decir lo siguiente: todos nosotros hemos sido chicos alguna vez, y nuestros padres nos han regalado algún juguete. Cuando nos dejaban solos lo que queríamos hacer, además de jugar con él, era desarmarlo; y una vez que estaba desarmado lo que queríamos hacer era ver cómo funcionaban las partes de ese juguete, y empezábamos a romperlo, y a partirlo, y si uno era curioso y lograba que los padres coexistieran con uno y compartieran esa curiosidad, entonces uno podía traer un martillo y desarmar tanto como pueda, hasta lograr ver cuáles eran las partículas más chiquititas. El hombre ahora sigue jugando, y está a la búsqueda de saber cuáles son esas partículas tan chiquititas. En algún momento se pensó que eran las moléculas, después que eran los átomos, y después el hombre se dio cuenta de que los átomos no eran en realidad las partículas más chiquititas, sino que a su vez contenían electrones que giraban alrededor, que había neutrones, protones. Y en algún momento también se supuso que esos protones eran las partículas más chiquitas, y después se descubrió que no, que había partículas aún más chiquititas, y los fotones, y los quarks, y los muones, y un montón de nombres así. Es decir, el hombre está a la búsqueda de saber cómo está hecha la materia, cuáles son las partículas más chiquititas, algo así como el equivalente de cómo está hecho el ADN, cómo son los genes, qué es lo más chiquitito posible.

VH: Ajá...

P: Hay teorías que dicen que las partículas son, en total, trece. La teoría más aceptada habla de que hay trece partículas elementales. Pero de las trece, se conocen doce. De las doce, cuatro fueron descubiertas acá, cerca de Chicago, en el Fermilab. Y resulta que, ésta es la parte interesante, quiero contar cómo es que el hombre se las ingenia a ver si puede generar y descubrir esa partícula que falta y después empezar con la máquina de descubrir otras cosas. Lo que se trata de hacer es lo siguiente: supongamos que uno, debajo de la tierra, va a armar como si fuera un tubo. Un tubo circular, como si fuera una goma de bicicleta o una cámara de auto, solamente que tiene 27 km de circunferencia –27 km es una barbaridad, vale la pena pensar en eso– y está a cien metros de profundidad. Esto se empezó a hacer hace 14 años, y ha costado miles de millones de dólares.

VH: ¿Y qué es lo que se hace?

P: Por un lado, se empiezan a lanzar rayos, haces de partículas chiquitas para un lado, para que empiecen a girar en redondo. O sea, imagínense que cada vez van acelerando –por eso se llama un acelerador de partículas– y empiezan a girar, supongamos, para la derecha. Es decir, uno está parado en un lugar y los haces empiezan a girar hacia la derecha y luego vuelven, naturalmente, porque giran en redondo; una vez que recorren los 27 km vuelven a pasar por el lugar. Y así uno los va acelerando, en forma electromagnética, pero eso no tiene importancia: los acelera. Después hace lo mismo, pero en sentido contrario. Empieza a mandar haces para el otro lado. Los haces giran hacia el lado izquierdo, ahora. Y en algún momento, se preocupan de hacer lo siguiente: en hacerlos chocar. O sea, reemplazar el martillo. Y reemplazar el martillo es hacerlo de una manera muy particular: es hacer estrellar esos haces, que vienen a una velocidad casi cercana a la velocidad de la luz, con el objeto después de tener cuatro sensores para poder medir cuando esos haces se estrellan –porque vienen de frente como dos locomotoras, pero que producen millones de particulitas en fracciones de segundo cuando chocan–, poder medir todo eso y poder describir, entonces, cuándo chocaron, cuándo se partieron, lo que se ve, cómo se ve, qué son las particulitas más chiquititas. De ésas se conocen doce. ¿Se entendió?
Daniel López: Se entendió bárbaro, Adrián. Esos datos van a ser enviados a 500 instituciones del mundo; entonces, ¿cuándo vamos a poder conocer lo que se descubra?

AP: En realidad, no está claro cuándo. A partir de ahora, además, los descubrimientos van a ser lo que se llama ciencia básica, y uno podría preguntar: “¿Pero para qué se hace todo esto? ¿Por qué habría de concentrar la actividad de 5 mil personas, miles de millones de dólares, 14 años de trabajo? ¿Para qué? ¿Cómo vamos a ser mejores, cómo va a afectar la vida del ciudadano cotidiano, aquel que se levanta hoy a la mañana en la Argentina o en Zambia?”. Cada uno de nosotros es mejor porque el aporte de la ciencia ha logrado cosas, que yo no voy a discutir ahora, pero claramente estamos mejor hoy, como seres humanos, como sociedad, que lo que estábamos hace 100 años. De hecho, estamos hablando vía satélite y se escucha perfecto, no hubo demoras en la llamada; por no contar todas las revoluciones en medicina, en resonancias magnéticas, Internet, etc. Pero todo eso forma parte de un compendio, de un caudal de conocimiento que el hombre va generando y no piensa: “Hoy hago esto porque me va a dar un resultado mañana”. Todo esto va a generar un montón de conocimiento, que en un momento explota en distintas direcciones. Es decir, saber el porqué es como si uno se preguntara por qué, cuando uno es chico, por qué el cielo es celeste o por qué se caen las cosas, por qué un imán atrae algo... De hecho, vivimos contestándonos preguntas; esto es lo que yo creo que tiene valor para la curiosidad del ser humano: poder contestarse preguntas. O sea, con respecto a la pregunta de Daniel, mi respuesta es no sé, pero vos quedate tranquilo que en el momento en que algo nuevo y trascendente se conozca, vos y yo nos vamos a enterar, probablemente al unísono.

VH: Adrián, muchísimas gracias. Lo has hecho bien, para que se pueda entender y uno lo entiende. Cuando aparezca la partícula trece, ¿se sabe qué es lo que vamos a poder detectar de nuevo para conocer nuestra historia, el fondo de la misma?

P: Te respondo como un ávido lector de todo lo que pasa alrededor. Lo que sí vamos a saber es que se confirma la teoría del Big Bang. Eso es lo interesante de la ciencia, la ciencia toma el lugar de predecir el futuro. Un último ejemplo, el que te di esa noche –ahora recuerdo– cuando estábamos comiendo y hacía mucho frío, es el ejemplo que me dieron algunos argentinos que trabajan en el Fermilab, y recuerdo a Gastón Gutiérrez, ¿tengo un minuto más para contar esto?

VH: Sí.

P: El me explicó lo siguiente. Les dije: “¿Pero ustedes cómo saben, cómo pueden predecir que hay una partícula número trece, o lo que sea que no ven?”. Y él me dice: “Imaginate una cancha de fútbol. Suponete que vos ves desde el estadio todo, salvo un ángulo que está tapado por una columna. Esa parte no la ves, como si fuera un córner, un angulito que vos no ves. Cada vez que la pelota se va por ese lugar, en lugar de desaparecer, la pelota vuelve hacia un compañero tuyo. Es decir, cada vez que la pelota se va por ese lugar luego reaparece. Ya el hecho de que reaparezca es raro, porque supuestamente no había nada ahí y la pelota se va afuera. Sin embargo, reaparece rápidamente dentro de tu campo visual y la tiene un compañero tuyo. Entonces, vos tenés derecho a suponer: “Escuchame, en ese lugar que no veo hay un compañero mío, tiene que haber alguien que cada vez que la pelota se va ahí se la devuelve a uno de los nuestros”... Se entiende la imagen, ¿no es cierto?

VH: Ese es el jugador número trece...

P: Ese es el jugador número trece. El que uno sospecha que está, pero no ve. La teoría dice: “Ahí tiene que haber algo”. Ahora es el momento de encontrarlo y decir: “Sí, ahora lo vimos”.

*Diálogo mantenido durante el programa La mañana, de Radio Continental

miércoles, octubre 01, 2008

20 Frases Sobre Comunicación

  1. "Cuando alguien habla demasiado, sus palabras suenan sin oírse." (Konrad Adenauer).
  1. "El tiempo que necesito para prepararme un discurso de 10 minutos es de dos semanas. El que necesito para uno de una hora, es de una semana. Y si quieren que haga uno que dure dos horas ¡estoy listo ahora mismo!" (Woodrow Wilson).
  1. "Encanto más talento más una ligera informalidad, le ayudarán mucho al principio; pero al final de cuentas, es la brevedad la que conquista el corazón del público." (R. Cheney).
  1. "La discreción en el hablar importa más que la elocuencia." (Baltasar Gracián).
  1. "No hables sino cuando estés perfectamente instruido o cuando te veas obligado a romper el silencio. Sólo en este caso vale más hablar que callar; fuera de éste, más vale callar que hablar." (Isócrates).
  1. "La plática que no incita a la acción, más que soportarla, resulta un tormento escucharla." (Thomas Carlyle).
  1. "No hay sendero que lleve a una persona a hacer carrera más rápidamente y a crearse una buena reputación que la destreza del buen orador." (Philip D. Armour).
  1. "Oigo y olvido. Veo y recuerdo. Hago y entiendo." (Proverbio chino).
  1. "Para hacerse comprender lo primero que hay que hacer con la gente es hablarle a los ojos." (Napoleón).
  1. "Pon tu corazón, tu mente, tu intelecto y tu alma incluso en tus más pequeños actos. En esto reside el secreto del éxito." (Swami Sivananda).
  1. "Recuerde que no basta con decir una cosa correcta en el lugar correcto, es mejor todavía pensar en no decir algo incorrecto en un momento tentador." (Benjamin Franklin).
  1. "Siempre hay tiempo para soltar las palabras, pero no para retirarlas." (Baltasar Gracián)
  1. "Un buen orador siempre será un simple hablador y estará perdido si no sabe captar a la audiencia con su corazón y su mente." (Wilson Mizner).
  1. "Una persona que actúa bajo la influencia de sus sentimientos sabe proyectar su yo real de una forma natural y espontánea. Un orador que demuestra interés, sabe despertar normalmente interés." (Dale Carnegie).
  1. "Yo sé que usted cree comprender lo que piensa que yo he dicho, pero no sé si se da cuenta de que lo que usted ha oído no es lo que yo quería decir." (Pierre Rataud de su libro "Técnicas de Venta").
  1. "Querer hablar y oírse no sale bien; y si hablarse a solas es locura, escuharse delante de otros será doblada." (Baltasar Gracián)
  1. "Antes de hablar, piensa lo que vas a decir; la lengua, en muchos, precede a la reflexión." (Isócrates).
  1. "Si no sabéis comunicar bien con los demás, no sabréis convencer ni motivar. Si no sabéis comunicar estaréis mal informados y no podréis dirigir ni controlar con eficacia." (Robert Papin).
  1. "No hables demasiado, que quien mucho habla mucho yerra y da indicios de saber poco. No hay cosa de más peligro ni de menos autoridad que las demasiadas palabras." (Santa Teresa de Jesús).
  1. "Aprendamos a decir las cosas con presteza, claramente, de forma sencilla y con una determinación serena: hablemos poco, pero con claridad; no digamos más que lo que es estrictamente necesario." (Emile Coué).
Por Nacho Bondoni