miércoles, febrero 28, 2007

¡Ay, qué divino el negrito!

por Luis María Hermida. Publicado el 27 de febrero en su blog en su blog Publicidad. Pensar la comunicación http://weblogs.clarin.com/publicidad/

La provocación ha sido siempre una herramienta útil de la comunicación. Más abierta o más velada, más franca o más sutil, es posible encontrarla en más de una idea. Su eficacia depende, fundamentalmente, de dos factores: el producto y la medida. Pasarse de listo (o de la raya), puede implicar retroceder más casilleros de los que eventualmente pudiera haberse avanzado (los que tengan algunos años pueden pensar en el aviso de piña colada de 20 años atrás en el que una chica, con un ojo en compota, pedía sensual: “Dame otra piña”). Porque lo único que la provocación en publicidad no perdona, ni admite, es la torpeza. Aunque, como ocurre con pocos recursos de comunicación, cualquier juicio sobre el uso de la provocación es de una subjetividad manifiesta. Junten sino a diez personas a hablar sobre las campañas de Benetton de Oliviero Toscani, por poner un paradigma de la provocación publicitaria, y van a darse cuenta lo que ocurre. Hasta puede llegar a haber más opiniones que personas. Así de complicada es la apreciación y valoración de una idea provocativa. En ese delicado juego sobre la delgada línea que separa la sofisticación del prejuicio se inscribe una de las imágenes de la campaña gráfica de Ona Saez para su producto jeans negros.
Una imagen tan naif como intencionada a la que al pie de página solo acompaña el texto “Ona Saez Jeans Negros”.Aunque ya han pasado 17 años desde aquella imagen de una mujer negra amamantando a un bebe blanco, por solo mencionar una de las imágenes icónicas más representativas de los años de oro de la sociedad Benetton-Toscani, y que se han hecho avances muy parciales –y harto relativos- en ítems como discriminación, tolerancia e integración, la alusión racial, por lo visto, sigue siendo válida como arma de impacto.Porque, por más ingenuidad que pretenda transmitir la pieza, la única lectura posible remite a la otredad como argumento, a la existencia de “lo otro” como presumible valor. Que tanto puede ser un jean negro (lo que se vende), como un perro negro (lo que se muestra) o un negro, a secas (a lo que alude).



flor codagnone

domingo, febrero 25, 2007

AOP volvió a salir a la calle y se encontró con..


Junín entre Marcelo T. d Alvear y Paraguay - Sede UBA-



Jorge Panesi nació en Buenos Aires en 1945. Estudió Letras en la UBA y en la Universidad de Tours. Actualmente da clases de Teoría y Análisis Literario en la primera y de Teoría de la Crítica en la Universidad de La Plata. En ambas ha dictado cursos y seminarios sobre el pensamiento derridiano. Ha publicado Felisberto Hernandez (Rosario, Beatriz Viterbo, 1993) y Críticas (Buenos Aires, Norma, 2000). De éste último es parte "El precio de la autobiografía: Jacques Derrida, el circunciso". Es autor de numerosos ensayos críticos que aparecieron tanto en revistas de nuestro país como en publicaciones extranjeras. Habitualmente ejerce la crítica literaria en diversos periódicos y revistas culturales. (de http://www.nietzsche-derrida.com.ar/panesi.html).

Tito, seguro, podrá dar más precisiones.

flor codagnone


miércoles, febrero 21, 2007

Making of Perfume, Story of a Murderer

Porque todo empezó acá.




No es la mejor película de Tykwer, que quizás brilla en películas pequeñas, pero creo que no muchos saldrían ilesos como él con semejante responsabilidad. Las imágenes son hermosísimas, algunas actuaciones, excelentes, el respeto por el texto original, enorme, la música (como siempre en Tykwer), genial. Salí del cine en éxtasis, es una buena película (un promedio de 8 sobre 10) con elementos y momentos zarpadísimos y excelentes. Hay cosas que no tienen sentido (el uso de una pantalla azul en una escena de hoffman, por ejemplo). No quería volver a la realidad cuando salí del cine. Es Tykwer. Pensaba postear el trailer, pero encontré este informe que está bueno.





Y cuando salí del cine y no quería volver, encontré esto para ustedes.




flor

viernes, febrero 16, 2007

A veces pasa




Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaría escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo.


Salvador Elizondo, El Grafógrafo

miércoles, febrero 07, 2007

Gran Hermano 7 Argentina: presentación de los participantes

El Gran Arquetipo (sobre el video de arriba)

Casi al mismo tiempo que los participantes de Gran Hermano 2007, me mudé de la casa de mis padres a la casa de mi chico (en definitiva y, aunque todavía me cueste decirlo: a mi casa). Entré a jugar en un departamento al que -a diferencia de los 18 chicos que entraron a la casa- conocía desde hacía 3 años (o algo así), con una persona a la que conozco desde hace casi 5. Decir que ellos no conocían la casa antes de entrar es casi una falacia sobre la quehablaré más adelante. La cosa -escribir sobre Gran Hermano 2007 en este blog- viene a cuento de que, ni los chicos de la casa ni yo tenemos tele. Una coincidencia. "Como la vida misma", diría Solita en la edición de los otros Grandes Hermanos. Se discutió mucho si íbamos a tener tele o no, pero nos decidimos por la última opción. Decidí ceder eso. Muchos aún no pueden creer cómo supero la abstinencia. Muchos no pueden creer que no sienta abstinencia porque no la extraño. Extraño, sí, saber qué temperatura hace, que me Confesore diga si va a llover o no y que Ernesto Arriaga me informe sobre el estado de las autopistas, pero no estoy desesperda, lejos de eso estoy.

Sin embargo, cuando supe que no iba a tener tele y entré en pánico por un momento, estuve evaluando alternativas. Lo más acertado fue empezar (y terminar) por internet. Hay un mundo nuevo aquí adentro y algunos canales han sabido interpretar el cambio. Telefé decidió cobrar a los usuarios internacionales una cuotra de 15 dólares por mes por acercarle un combo de programas. Desde la página de Canal 13 uno puede gratis ver los noticieros en vivo y los programas enteros una vez emitidos. Se pueden ver, por ejemplo, Son de Fierro, Policías en acción, el programa de Alessandra... También del grupo Clarín, TN, ofrece gratis el vivo de toda su programación (así que la excusa de extrañar a Arriaga y a Confesore, no tiene cabida). América, Canal 9 y Canal 7 no figuran en el mapa, pero hay más. A pesar de que telefé no ofrece servicios gratuitos en internet, asociado a Speedy, brinda dos cámaras en vivo y la posibilidad de ver notas editadas del ciclo más exitoso de su pantalla veraniega, Gran Hermano. El programa, está alimentado por gigantes, los blogs y YouTube se han convertido en excelentes agentes de prensa (y creo que es más interesante el fenómeno de los blogs sobre GH que el mismo GH). Es automático, algo que pasa, una foto y un texto en un blog. Todo recuerda, claro más a la Sliver que a la novela de Orwell. Las opciones están sobre la mesa. Podemos comer hablando de lo que sea, mirando un dvd o a los chicos de GH. Hasta ahora, la voz masculina de esta casa siempre ha elegido la última opción. Se ha convertido en un seguidor. Encuentro una explicación razonable en que no vio ninguna de las anteriores versiones. Si las hubiera visto, pienso, con esta se moriría de aburrimiento. En ciertas oportunidades, segundas chances, terceras y cuartas nunca fueron buenas. Tampoco es que la primera haya sido buena, pero por lo pronto había novedad.

Cualquiera que tenga acceso a una conexión dsl puede espiar la casa desde dos cámaras. Una exclusiva para clientes de Speedy y otra común para el resto de los mortales. Los planos no varían. Uno podría suponer que si la cámara es exclusiva, los cortes, los filtros, las tomas, son de la misma calaña, pero no. Y cuando alguno entra al confesionario, la filmación se detiene y aparece un bonito salvapantallas diseñado especialmente para el ciclo. Al contrario de lo que muchos piensan creo que el casting es malo y creo que se nota demasiado cuáles son las movidas de edición. Demasiado. Por eso me aburre. No tengo ganas de ver a 18 pibes hablando todo el tiempo de sus castings o de cuando se cruzaron con una celebridad o de cuando audicionaron para una obra de Gerardo Sofovich o de qué pueden negociar con Gran Hermano: que si a Tamara Pagnini la vieron vestida de gala en la primera edición entonces ahora para San Valentín, deberían mandarles vestidos, que si están todos por enfiestarse qué les dará GH a cambio... que si los verán tal o cual cantidad de gente. Los tipos conocen la casa a la perfección y por momentos, pareciera que ellos son los editores y los directores de su propia historia (que ya no es suya). Si esa es la vida misma, me aburre. Si esa es la casa que late, mejor que deje de latir. Me aburre y lo veo igual, soy culpable. Hace un rato estaban hablando de cuando el vómito sale por la nariz. Lo contaban mientras yo comía. Y yo, culpable, lo veía.

Todo, todo es tan previsible que... mejor no sigo. En la casa hay:


  • un gay confeso
  • una actriz madre soltera y ex bulímica
  • un tumbero que busca dignidad (y que yo no lo llame así)
  • un posible bisexual que anima fiestas infantiles
  • un chofer de muertos
  • un stripper barrabrava
  • un asistente de ginecología
  • un culo tapa de playboy
  • un a novia de sergio denis
  • una estudiante de angeología
  • una trece veces reina de belleza
  • una madre soltera con posible novio poderoso
  • una caricatura de mujer con posible novio poderoso
  • un modelo sexópata
  • una vendedora salteña
  • un ingeniero
  • un boxeador
  • una estudiante de derecho


O al menos esas son parte de las historias que ellos, que GH elige contar. Sobre eso trata el video y la canción a lo Cris Morena no tiene desperdicio. Igualito a la vida misma, no me van a decir que no. ¿Cuál es para ustedes el juego hoy?

Volví. ¿Volviste?
Flor Codagnone