miércoles, marzo 31, 2010

Libros (varios)

Vengo atrasado, muy atrasado con mis deberes autoimpuestos. Había dicho cada mes. Fallé. Así que ahora traigo todo, y lo traigo todo junto.

Leí un libro maravilloso de Nick Hornby, que se llama Slam y que se tradujo Todo por una chica. Ahí hay un adolescente tan tierno como el más tierno y tan estúpido como todos supimpos ser. La prosa de Hornby es una pátina de manteca fina sobre una tostada tierna. Invita a morder, tiene sustancia, superficialidad, textura, olor, encanto. Y es difícil comer sólo una. Si no conocen al autor, los invito -en especial a los futboleros- a desenfundarlo.

Leí un libro increíble de una autora que no conocía. Amelie Nothomb nació en Kobe, Japón, porque su padre era un diplomático belga. Llegué a ella por recomendación de mi librero amigo. Hojeé la primera página de Ordeno y mando para ver de qué se trataba y no cerré el libro hasta que se terminó. Página 157. Fin. Malditas mentes torcidas que se inclinan con el pensamiento a las ficciones más ruidosas. Maldita acción. Quiero otra dosis. Hoy compré Cosmética del enemigo. Si se apuran lo consiguen en los quioscos, por la colección de Página/12, a 9 pesos.

Leí una delicia del delicioso fabricante de literatura bienamada. Alessandro Baricco volvió a darle una definición a la palabra fantástico. Es un género y es una cualidad, y es la forma de su escritura: fantástica. Leí Tierras de Cristal, y estoy enamorado.

Leí una novela de Julian Barnes firmada con seudónimo, en la que un detective bisexual intenta desentramar un misterio futbolístico. Es parte de una trilogía que no se tradujo al español. En realidad, sólo una parte se tradujo, esa primera parte, Con las botas puestas, que yo leí. Es el único policial con que me topé en el que no se da una respuesta al misterio planteado. Quizá por eso -quizá, acaso, por lo pueril que se presupone el género- Barnes no lo quiso firmar.

Leí, estoy leyendo, al polaco Ryszard Kapuscinsky. Me gustaría decir con qué me encontré, con qué me estoy encontrando. Pero no puedo. Es un periodista, un cronista de época, un historiador, un literato, un filósofo, un sociólogo, un hombre perdido. Le digo Kapu, con cariño. Kapu quiere cruzar la frontera. ¿A donde? A cualquier lado: piensa en Checoslovaquia, piensa en Hungría. Es soviético y viven en el '53. Es comunista y su mundo termina en el Este europeo. No sabe otro idioma que polaco. Nunca salió de su pueblo.

Lo mandan a la India.

Después a China.

Y dice: "Pues la Gran Muralla -y es una muralla-gigante, una muralla-fortaleza que se alarga miles de kilómetros a través de cordilleras vacías y deshabitadas, una muralla-objeto de orgullo y, como he mencionado, una de las maravillas del mundo- al mismo tiempo es la prueba de la debilidad y aberración humanas, de un enorme error cometido por la historia, que condenó a la gente de esta parte del planeta a la incapacidad para entenderse, para convocar a una reunión en torno a una mesa donde, todos juntos, se plantearan cómo emplear con proveho el ingenio y las energías acumuladas de otras personas.

Tal cosa resultaba una quimera, pues la primera reacción ante cualquier amago de problema era otra bien distinta: levantar una muralla. Encerrarse, separarse. Pues todo lo que llegaba del exterior, desde allí, no podía ser otra cosa que un peligro, el anuncio de una desgracia, un augurio del mal, vaya, la misimísima encarnación del mal.

Pero la muralla no sirve sólo para defenderse. Al tiempo que protege de la amenaza que acecha desde el exterior permite controlar lo que sucede en el interior. Al fin y al cabo, en una muralla hay aberturas, puertas y verjas. O sea, al vigilar estos lugares controlamos quién entra y quién sale, hacemos preguntas, comprobamos la validez de los salvoconductos, apuntamos nombres y apellidos, escrutamos los rostros, observamos, lo grabamos todo en la memoria. Así que la muralla es a la vez escudo y trampa, mampara y jaula.

Su peor característica consiste en que engendra en mucha gente la actitud de defensor de la muralla, crea una manera de pensar en la que todo está atravesado por esa muralla que divide el mundo en malo e inferior: el de afuera, y bueno y superior: el de dentro. Por añadidura, ni siquiera hace falta que ese defensor esté físicamente presente junto a la muralla, puede permanecer bien lejos de ella, pero basta que lleve dentro su imagen y obedezca las reglas que su lógica impone".

Viajes con Heródoto, se llama el libro. Y yo escribí mucho, de más. Muy largo. Espero que disculpen y que algo de todo esto les guste.

Un saludo a todos.
L>S>D>A

PD: Me caso. Digo.

lunes, marzo 29, 2010

Permiso, che

AOP pide permiso, se lagrimea, se excusa y se escapa como laucha por tirante hacia lugares menos públicos.

En la última década del siglo XX ella era "la hermana de". En la primera década del siglo XXI él tuvo que aprender a convertirse en "el hermano de".

Permiso, che.

http://lucianastecconi.com

sábado, marzo 27, 2010

Camionetas y panaderías


Contexto - Adolescentes de Baradero que circulan sin casco en una moto resultan muertos tras supuesta corrida y embestida de una camioneta inspectora municipal.

Principio necesario del discernimiento - Peritajes a la camioneta inspectora implicada para determinar si efectivamente hubo un atropello o una maniobra abusiva que pudiere ser considerada como causal de la caída y muerte de los adolescentes.

Problemilla - Vecinos de Baradero se manifiestan en las calles luego de la tragedia. Algunos rompen e incendian objetos y ámbitos públicos y privados. Uno de los objetos que destruyen es la camioneta inspectora implicada en el caso.

Aclaración - La "salud" de esa camioneta era condición necesaria para que los peritajes, muy probablemente, pudieran echar luz -y hasta quizá darles la razón- a los manifestantes que clamaban por una pronta y justa resolución de la tragedia en la que murieron esos chicos.

Pero - "...En los motines que la escasez provoca suelen las masas populares buscar pan, y el medio que emplean suele ser destruir las panaderías..." (José Ortega y Gasset, La rebelión de las masas, último párrafo del cap. VI).

Recordarán que cada tanto utilizo esta idea de hace 80 años (con pinzas) en mis clases de los cursos de AOP. Así, a secas, sin púlpitos ni intelectualosis de escritorio. Así, a secas, tan sólo para señalar que la OP es un tal vez sí y un tal vez no, que las consecuencias no saben de arrepentimientos, que todos somos racionales e inteligentes hasta que la realidad nos demuestra lo contrario.

A secas.

NS.

martes, marzo 16, 2010

Y yo no fui.


Hoy empezaron las clases en la facu. Y yo no fui.

Eran como las 6 de la tarde, cuando en medio de un “narramatic” para Garbarino, me percaté de que no iba a ir a clases hoy. Dejé de prestar atención al actor, que me incomodó varias veces mirándome fijamente, por que estaba acordándome de los años anteriores y los mediados de marzo, cuando empezas a cursar.

Me ví ahí, sentada en una sala de reuniones de una de las agencias más importantes del mundo, mirando a un actor que narraba actuadamente lo que va a ser el nuevo comercial de Garbarino, si al cliente le gusta.

Pensé muchas cosas, que mi carrera estaba buena, que es divertida, que me estoy empezando a acomodar, que es frívola a veces, que no es lo que voy a hacer toda mi vida, que tengo un libro en la cartera que quiero terminar y que no paré en todo el día. Que a veces extraño algo o a alguien de lo que me quiero olvidar, que quiero rajar en Semana Santa por que no tuve vacaciones y que no puedo, viene toda mi familia. Que hoy, no empiezo las clases y que me hubiera encantado pasar por la facu y tomarme un café en Ruli con los chicos.

Pienso que no voy a hacer más tps con mi dupla, Manu. Que no voy a comprar más apuntes y no me voy a angustiar por que no llego a un parcial.

El miedo a crecer empieza cuando terminás la facu, cuando empezás a tener sobrinos, cuando empezás a perder amigos, por que te volvés más intolerante.

Y hoy no llegué tarde, no corrí por la ciudad a las 6.25 para llegar a horario, no saludé a los chicos en la puerta, no salí con cuaderno y birome a la mañana, no me tomé un cafecito en el recreo de las 8. Creo que hoy, a las 6 de la tarde, me dí cuenta que terminé la facultad.

Todo eso pasó por mi cabeza mientras estaba en esa reunión, con un actor recitando el próximo comercial de Garbarino, si al cliente le gusta.


EH


viernes, marzo 12, 2010

Ouch!

Que la publicidad se copie a sí misma forma parte de las reglas de género. Aunque no siempre, la narrativa popular se construye y reconstruye sobre fórmulas predeterminadas, pero el desgaste de lo anterior se hace evidente y malsano cuando:
a) La reconstrucción de fórmulas no aporta nada nuevo, novedoso, mínimamente innovador (aunque suene paradójico). En los últimos cinco años aparecieron docenas de avisos de diferentes productos y servicios en los que "la gente como uno" se lanza a las pistas a exponer lo peor de su competencia rítmica. Cervezas, gaseosas, snacks, empresas de internet, empresas de TV satelital, empresas de telefonía celular, golosinas con palitos fluorescentes, chicles... ¡Bienvenido otra vez, don Juan Trillado!
b) La repetición de contenidos genera una sintaxis que no sólo carece de una gracia de origen (si es que causar gracia asociada a un producto era su objetivo primordial), sino que además provoca pena y vergüenza ajena.
c) La fórmula iterada se duplica transversal y simultáneamente: dos productos distintos con dos mensajes idénticos emitidos, canalizados y recibidos al mismo tiempo y en el mismo espacio.
d) Y la consecuencia fatal: "Esa 'propaganda' en la que están bailando raro... ¿de qué era?".
Incluso con su dosis de imprevisibilidad (¿cómo podían saber una agencia o cliente que otra agencia o cliente iban a hacer lo mismo al mismo tiempo?), este es un buen ejemplo de que los avisos no sólo necesitan (buenas) ideas, sino que también -y primordialmente- requieren de un pensamiento estratégico que las sostenga, les dé contexto, sentido, aplicabilidad y unicidad.
NS


miércoles, marzo 10, 2010

Logorama

Guerra de Marcas. Me dió miedo.
Muy bueno.



EH


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Intervengo este post para no pisar a Euge, y para ilustrar mi propia experiencia con el tema Oscar. Estuve craneando la posibilidad de escribir sobre el triunfo de "El secreto de sus ojos", y de todas las pelis argentinas que me gustaron más (Nueve Reinas, El Aura, Un Oso Rojo, Leonera, Copacabana...) pero alguien se me adelantó. Y me sentí tan identificado con el texto que decidí compartirlo. Como siempre -sabrán entender- es un comentario anclado en el deporte. Disculpas a Euge. Ahí les va:


"Soy apenas un espectador crítico, no un crítico; sin embargo me produce un violento crujido estomacal (perplejidad, fastidio, incomprensión ante el gesto solidario del público) que el “Secreto de sus ojos” exhiba la venganza y la justicia por mano propia en su versión más perversa y abyecta como una forma aceptable (¡dignísima! ¡heroica!) de la pasión romántica. Como misión de un enamorado. Patada desde atrás. Para colmo, solapada, engalanada como caricia, piel de cordero para el lobo. Roja directa y perpetua para ese defensor.

No hablo de gustos, de preferencias genéricas. Ni siquiera de las debilidades del guión (la mirada de un fulano en una foto da pie al esclarecimiento del homicidio). Hablo de un lastre ideológico que la convierte en una película fallida, por decir poco. Su visión del amor y la justicia oscilan entre la candidez, la temeridad y el insulto. La narración avanza empecinadamente en contra de todas (todas, eh) las conductas de las víctimas directas o indirectas del terrorismo estatal, quienes sólo volvieron a enfrentar a sus verdugos en el ámbito de los tribunales. ¿Por qué?

Pues bien, para retomar el hilo deportivo de este espacio, me queda agregar, como Bochini al cabo del Mundial 86, que no me siento campeón por este gran batacazo argentino."


Alejandro Caravario, en ESPNdeportes.com. El artículo completo en este link: http://espndeportes.espn.go.com/futbol/copa-mundial/nota?id=984424


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Ahora yo (perdón euge) porque el otro día cuando dije que no me había gustado la película y di mis razones, me recomendaron este artículo que escribió Fernando Martín Peña, uno de los tipos que más sabe sobre cine en Argentina, para La mujer de mi vida.

Y me pregunto cómo es que una peli como Crónica de una fuga, que es infinitamente más coherente y que está increíblemente filmada y concebida, no tuvo tanta repercusión en la sociedad. A mí me dejó temblando. ¿Es que no estamos preparados todavía para una visión certera?

flor.

El rasgo esquizo

Por Fernando Martín Peña

Cuando un éxito cinematográfico encuentra su clave en tranquilizar al espectador.

El éxito impresiona pero no necesariamente convence. El secreto de sus ojos es la película argentina más exitosa del año pero carece de la homogeneidad de otros films de Campanella (Luna de Avellaneda, El hijo de la novia o El mismo amor, la misma lluvia) hasta el extremo de alcanzar cierta curiosa esquizofrenia. Ésta es la primera vez que el director se aparta del excelente guionista Fernando Castets (el propio Campanella se ocupó de la adaptación junto con el autor de la novela Eduardo Sacheri) por lo que resulta tentador –aunque indemostrable– adjudicar los desajustes del film a esa ausencia.

El rasgo esquizofrénico más evidente es el choque entre la lógica del cine de género (el film intenta por lo menos dos, de manera simultánea: el policial y la comedia romántica) con las características de un contexto político muy preciso (la Argentina de 1974). Pero los géneros tienen reglas más o menos claras, definidas a lo largo de décadas de cine clásico, que desbordan el anclaje en esa realidad. Campanella construye sus personajes con la convicción arquetípica que le permiten la tradición narrativa clásica y el carisma de sus tres intérpretes principales, pero luego esos arquetipos chocan contra las exigencias del contexto. Si la acción transcurriese en un período más indefinido, el primer enfrentamiento idealista de Darín a los gritos contra los apremios ilegales propiciados por un superior negligente serviría para establecer los rasgos nobles del protagonista, recurso típico y legítimo del clasicismo que además propicia la identificación del espectador. Pero luego resulta que el propio Darín viola un domicilio ajeno, roba pruebas e interroga ilegalmente a su sospechoso, convencido de su culpabilidad sólo “por una corazonada” y Campanella trata casi todo ello con la ligereza de un paso de comedia, en contraste con la sordidez expresionista del episodio policial que Darín había censurado antes. Es decir que la ilegalidad policial es mala porque está perpetrada por gente innoble y fea, mientras que la ilegalidad de Darín es positiva, divertida y permisible. Harry, el Sucio también violaba la ley varias veces pero por lo menos algo le pasaba por dentro, porque al final tiraba la placa. Además, identificarse con él era incómodo, mientras que aquí Darín (y nosotros con él) ejerce la ilegalidad como quien comete una travesura.

No puede sorprender entonces, siguiendo esa lógica dislocada, que Campanella sostenga la noción de que las AAA se integraron sacando de las cárceles a asesinos y violadores, cuando la gran mayoría de esos individuos, así como los represores que vinieron después, salieron de la misma clase que ahora llena los cines para ver El secreto de sus ojos. Esa realidad es tan difícil de explicar y asumir que Campanella no lo intenta y prefiere inventar monstruos. Su público encuentra tranquilizador creer en ellos y retirarse de la sala persuadido, una vez más, de que los malos son los otros y las culpas son ajena

martes, marzo 09, 2010

autobombo


Mi primera participación en un libro. Se presenta dentro de 20 días. Ya estarán todos debidamente invitados (necesito pogo). Hay varios usaleños aparte de mí. Ilustra Rocambole. Prologa Pujol. Estoy contenta.

sábado, marzo 06, 2010

"Selling Broadway" y The cinema Show


Una banda de covers de Génesis, un reencuentro, una vuelta atrás en el tiempo, una vuelta al génesis de una historia.

Otro reencuentro, una sorpresa muy grande, un abrazo que nos supera y un “estás igual, pero más linda”.

En un momento fueron muy amigos, después se distanciaron, empezaron a pensar diferente y lo siguen haciendo, pero uno de más grande, es un poco menos infantil.

Primero tocaban los otros, pocos temas, para calentar el ambiente y dar un poco a las fieras más rockeras. El cantante baila raro, no la pega con el ritmo, en mi grupo se escucha un “está muy puesto”, lo confirma con unas meneadas muy extrañas mirando el techo.

Esta es la última, me dice, ya me cansé, no lo necesito, después de tocar se los digo. Nunca fue una persona fácil, tiene esa locura de los artistas, de los músicos, pero de los músicos en serio, que aman lo que hace, y lo sabe hacer demasiado bien, y lo sabe, y de eso vive, aunque viva mal y a veces come poco, por eso es tan flaco, pero su piano, órganos y guitarras, ocupan la mayor parte de su pequeño departamento.

No esperaba mucho, esa es la verdad, pero nos sentamos ahí, nos reencontrábamos con algo que pasaba muy seguido hace muchos años, cuando de más chicos, lo íbamos a ver tocar a C. A él nunca le gustó su música, C está demasiado loco y se cree Charly García, por eso el pelo, casi que son parecidos.

“Quién tiene debajo de 30?” varios levantamos la mano y el cantante nos indica, que después de los 30, no la pasas tan bien.

Pero todo empezó, las luces se apagaron y con una intro de piano y la voz del cantante, que con una voz particular intenta imitar las voces mágicas de Collins y Gabriel. No lo logró, pero sin duda para el final y con la voz más caliente, todos nos creímos un poquito estar en los 80´ con un Phill Collins de lentes oscuros y camisa floreada. Y las dos baterías callaron a todos y provocaron la ovación del público presente.

Terminó y nos abrazamos, y acordamos que cuando quiera le saco unas fotos, for free, claro, es un amigo.

Una noche que confirma que no nací en la década correcta, o que me gusta mucho Génesis y nunca los podré ver en vivo o que me hubiera gustado saber tocar un instrumento. Nunca es tarde, aunque después de los 30, no la pases tan bien.

EugeH



viernes, marzo 05, 2010

Un cachito de fútbol (para los pibes)



Argentina tiene un porterazo. Un tipo de estampa atlética, de presencia dominadora, sereno y resolutivo. Se llama Sergio Romero, juega en el AZ y ayer no hizo una sola parada hasta el minuto 76. Descolgó más de 20 centros -eso sí- y jugó con los pies. Romero tocó más balones que Messi, y si no dio más pases que Mascherano tampoco anduvo lejos. De su actuación se deduce la línea general del partido que se jugó en Múnich. Por el despliegue de Romero se intuye la clase de equipo que es la Argentina de Maradona. Bueno para lucir portero. Malo para Messi. Peligroso, en cualquier caso. Extremadamente peligroso.


Argentina dominó a Alemania porque es un equipo con capacidad para tumbar a cualquiera. Pero su peligro no queda ahí. Si esta propuesta vacía de ideas que traslada Maradona, si ese juego dedicado al pelotazo, pendiente de algún error del contrario, de algún rechace, culmina por acaso en la conquista de la Copa del Mundo, el efecto tendrá consecuencias demoledoras para el fútbol argentino. Si triunfa Maradona -y con él los predicadores populistas que lo sostienen-, a medio plazo el fútbol argentino como fenómeno nacional, como manifestación social distintiva, alumbrará una crisis de identidad y de talento sin precedentes. Será el invierno nuclear.


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Diego Torres. Diario El País. "Argentina hunde a Messi". Extracto. La nota completa aquí: http://www.elpais.com/articulo/deportes/Argentina/hunde/Messi/elpepudep/20100303elpepudep_18/Tes

miércoles, marzo 03, 2010

AOP se anima al gym

Dijo "en marzo empiezo el gimnasio" y cumplió.
El 1, cuando salió de tomar exámenes finales en CAECE a eso de las 20:30, se obligó a pasar, a inscribirse y a pagar. Estaba muy cansado y no empezó ese día, pero el hecho de haber abonado constituía el mejor de los impulsos.
El 2 salió de la USAL, se cambió de ropa, agarró su mochilita y se mandó. Su "coach" le dio una rutina básica pero rendidora.
El 3 a la mañana le dolían hasta las uñas. Y el 3 a la noche estaba otra vez allí, haciendo una rutina más relajada y aeróbica.
Antes de irse se sacó una foto, porque según su "coach" ya se le nota un pequeño e innegable cambio.

NS

lunes, marzo 01, 2010

tatú



Ya lo sé, me piso a mí misma, pero lo vi y aún no lo creo. Estoy esperando que alguien me pellizque.