miércoles, marzo 29, 2006

Ampliación del campo de batalla - por Santiago Roncagliolo

Sí, ya sé, después el Sr. Steconni me va a decir: "el que está de moda es ése, ¿cómo se llama? Roncagliolo"... pero es que escribe muy bien (no sé si este post es un buen ejemplo de eso) y me hizo acordar a la polémica por el último post de Juli. Así que ahí va. Como siempre, disponible en: http://blogs.elboomeran.com/roncagliolo/

Hace unos años, mientras trabajaba como periodista en Lima, un turista japonés desapareció en la selva. Su familia viajó al Perú a buscarlo y ofreció una conferencia de prensa, a la que asistí con mi fotógrafo. El padre del desaparecido estaba consternado. Conforme hablaba, se le quebraba la voz. Y aprovechaba las pausas de la traducción para tragar saliva. Sus ojos enrojecían. En un momento, cuando estaba a punto de terminar, tuvo que detenerse. Su mandíbula empezó a temblar. Mi fotógrafo y yo nos sorprendimos pensando al mismo tiempo: “llora, llora de una maldita vez”.
En cuanto el japonés derramó la primera lágrima, una ráfaga de flashes estremeció la sala de prensa. Todos teníamos la foto que esperábamos. Todos salimos satisfechos.A veces, la práctica periodística te obliga a ser ciego para ver con claridad. No debes sentir, no debes pensar, no estás tratando con personas sino con titulares potenciales. Cubres a un niño mutilado y al día siguiente comentas: qué bien, el periódico me dio la primera página.
De eso habla la última novela de Arturo Pérez Reverte, El pintor de batallas, la más reflexiva de su autor. De hecho, el argumento implica ya una reflexión sobre la responsabilidad del autor de imágenes: el protagonista es un fotógrafo de guerra que se retira y se encierra solo en una torre a pintar una gran batalla. Pero su pasado lo alcanza, y le exige responsabilidades por sus fotografías, que han determinado la vida –y la muerte– de personas reales.
Los periodistas no somos inocentes de las imágenes que escogemos. Nuestras imágenes y textos no son sólo cosas que encontramos y enseñamos. Están diseñados para causar reacciones, y a menudo no controlamos las reacciones que puedan producir. No sólo hablamos sobre la realidad. Creamos nuevas realidades.
Los que leemos el periódico tampoco somos inocentes. Las fotos nos traen el horror a casa, pero por eso mismo nos relevan de verlo con nuestros propios ojos. En realidad, generan más conciencia de lo bien que vivimos nosotros que de lo mal que viven los demás. Pero a la vez, nos permiten fingir que nos importa cómo viven los demás. No sabemos qué periódico es más veraz. Compramos el que nos haga sentir mejor con nosotros mismos, y lo comentamos con los amigos, con una cerveza.
La metáfora más bonita del libro de Pérez Reverte es la del efecto mariposa: el batir de las alas de una mariposa en América puede producir un huracán en África. En nuestro mundo interconectado, el clic de una cámara de fotos en Bagdad puede movilizar a miles de manifestantes en todo el planeta. Y también puede dejarlos indiferentes. Lo aceptemos o no, las imágenes del dolor ajeno amplían el campo de batalla hasta la puerta de nuestras casas, hasta nuestro tarro de mermelada, hasta nuestro café.

viernes, marzo 24, 2006

La verdad es la única realidad



Del otro lado de la reja está la realidad, de
este lado de la reja también está
la realidad; la única irreal
es la reja; la libertad es real aunque no se sabe bien
si pertenece al mundo de los vivos, al
mundo de los muertos, al mundo de las
fantasías o al mundo de la vigilia, al de la explotación o
de la producción.
Los sueños, sueños son; los recuerdos, aquel
cuerpo, ese vaso de vino, el amor ylas flaquezas del amor, por supuesto, forman
parte de la realidad; un disparo enla noche, en la frente de estos hermanos, de estos hijos, aquellos
gritos irreales de dolor real de los torturados en
el angelus eterno y siniestro en una brigada de policía
cualquiera
son parte de la memoria, no suponen necesariamente
el presente, pero pertenecen a la realidad. La única aparente
es la reja cuadriculando el cielo, el canto
perdido de un preso, ladrón o combatiente, la voz
fusilada, resucitada al tercer día en un vuelo inmenso
cubriendo la Patagonia
porque las masacres, las redenciones, pertenecen a la realidad, como
la esperanza rescatada de la pólvora, de la inocencia
estival: son la realidad, como el coraje y la convalecencia
del miedo, ese aire que se resiste a volver después del peligro
como los designios de todo un pueblo que marchahacia la victoria
o hacia la muerte, que tropieza, que aprende a defenderse,
a rescatar lo suyo, su
realidad.Aunque parezca a veces una mentira, la única
mentira no es siquiera la traición, essimplemente una reja que no pertenece a la realidad.


Urondo, Paco, "La verdad es la única realidad", Poemas de batalla, Planeta, 1998
(El poema fue escrito durante la detención en la cárcel de Devoto en abril del ´73)

Carta abierta a la Junta Militar - Rodolfo Walsh

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años. El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror. Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.(1)Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados. De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas. (2)Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos. (3)Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor (4). El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas. (5)Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia. Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron. (6)Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea (7), sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte (8).La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay. (9)La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal". (10)5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar (11), resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% (12) prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron (13). Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización". Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos". (14)El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos".Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles. Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022 Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.


Referencias:
(1) Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de "liberados" que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas.
(2) El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: "Picana en Ios brazos, las manos, los muslos, cerca de la boca cada vez que lloraba o rezaba... Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba".
(3) "Cadena Informativa", mensaje Nro. 4, febrero de 1977.
(4) Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: "El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este úItimo había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga"
(5) En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600. Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios: 100. Total: 4.000.
(6) Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias.
(7) "Programa" dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27.
(8) El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por "La Opinión" el 3-10-76 admitió que "el terrorismo de derecha no es tal" sino "un anticuerpo".
(9) El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de "simular" su secuestro.
(10) Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según "La Razón" del 12-6-76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977.
(11) Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más.
(12) Diario "Clarín"
(13) Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales.
(14) Prensa Libre, 16-12-76.

jueves, marzo 23, 2006


30 años.

“(…)La figura solitaria de Walsh asediaría siempre a Pablo. Ese hombre, cincuenta años, que no se va del país, que no acepta las ofertas para ir a París o Italia a inaugurar entre fotógrafos y periodistas, entre luces y estridencias el Partido Montonero, ese escritor que se queda en la Argentina, clandestino, en San Vicente, acompañado por su compañera, por Lilia, camuflado de profesor de inglés, ese hombre frágil, pequeño, sanguíneo, irlandés hasta el fondo de su alma, escribe, desde hace tres meses atrás, una carta a la Junta Militar, sin desdeñar el estilo, como aconsejaba Adorno, que decía que escribir sobre el horror y cuidar la forma era inmoral, cosa que no hace Walsh, que se larga a escribir sobre el horror, sobre los más horribles horrores de los que ha tenido el coraje de enterarse, de enterarse y no huir despavorido, sino lo contrario, se queda, escribe, lee a Lilia esa Carta que se inspra en las Catilinarias de Cicerón, que, años atrás, él, tradujera del latín, y cuida el estilo, porque la quiere perfecta a la Carta, porque la Carta, entre muchas otras cosas, la escribe para decir, otra vez, algo que había olvidado entre el estruendo y la huida y el miedo ineludible, que él, ante todo, es un escritor, y que esa Carta se escribe para testimoniarlo, de aquí que se llame Carta de un escritor a la Junta Militar, dado que es un escritor el que le escribe a la Junta, es un escritor el que la mañana del 25 –un día después del primer aniversario del golpe– se despide de su compañera, abandona San Vicente y se va con su Carta y con un revolver patético, un 22 matagatos, matanada, en busca de un buzón, un simple buzón donde meter su Carta, su verdadera arma, hecha de palabras, las armas de un escritor, sus palabras, sus certezas, su indignación, su lucidez y su coraje, él, ahora, busca, solitario, ese buzón, solitario esa mañana del 25 de marzo, solitario en un país artillado, sometido, lleno de cómplices, de culpables y delatores, busca ese buzón, y en ese buzón, para siempre, para la eternidad, mete la Carta, y aparecen entonces los carniceros de la ESMA, porque algo salió mal o porque así debía ser, porque no era posible que fuera de otra forma, porque él era Walsh y los perseguidores hacía rato que lo rastreaban, para torturarlo y matarlo y tirarlo en un basural o en lo más hondo del río, y Walsh está solo y no habrá nadie en el país dispuesto a acompañarlo, y solo mete la Carta en el buzón, y solo saca el 22, y solo hace fuego, y solo recibe la metralla del enemigo, y solo se muere, se muere completamente solo en un país en el que nadie quiere saber nada, y luego, en las redacciones, cuando lean su Carta, algunos habrán de reírse, pero miren al piantado éste, vean el delirio que tenía, mandarle una Carta a la Junta, ¿qué buscaba?, ¿voltear a los generales?, ¿lograr que se arrepintieran?, siempre fue un loco Walsh, un irlandés chiflado, tirá a la mierda ese panfleto, a ver si todavía nos metemos en problemas por ese mesiánico, qué delirio, qué petulancia, qué orgullo, qué gesto al pedo, qué ganas de buscar el martirio, de construir el mito del héroe solitario, qué ganas de joder, sí, sobre todo esto, qué ganas de joder.

Sin embargo, ¿qué hacer cuando uno, al menos, pudo? La cuestión que asediaba a
Pablo tenía una formulación clara, rigurosamente kantiana: si todos, como Walsh, hubiéramos tenido el coraje de ser héroes solitarios, habríamos construido al héroe colectivo. Lo aberrante no era solamente no haberlo hecho, sino no haber planteado jamás la posibilidad. El gesto de Walsh era extremo, pero la ética sólo se construye midiéndose en relación a esos gestos. Fue más fácil decir que estaba loco, que quería construir el mito del escritor mártir, su propio bronce, que pensar –siquiera un instante– qué hubiera pasado si todos hubiéramos escrito nuestra Carta, del modo que fuera.

Para incomodidad de su conciencia moral, Pablo –entre tantos pensamientos que lo cercaban– tampoco podía evitar estos. (…)”



José Pablo Feinman. La crítica de las armas. Norma, Buenos Aires, 2003.

Sólo se me ocurrió este homenaje.
Y el recuerdo.

lunes, marzo 20, 2006

Guerra en Irak

Aldededor de 17,000 mutilados estadounidenses de la guerra de Irak

Esas imágenes que los Estados Unidos no quieren ver
por Agencia IPI

Estas imágenes chocantes nos muestran el costo humano en los Estados Unidos de la bárbara guerra de Irak. No nos imaginemos en comparación con el horror y sufrimiento que debe estar padeciendo el pueblo iraquí. Al ver las terribles fotos de los soldados norteamericanos mutilados, que gozan de una enorme superioridad militar, nos deja perplejos de la matanza que debe estar cometiéndose cada día en ese país.


Miren esta página: http://www.voltairenet.org/article136827.html


Juli

jueves, marzo 16, 2006

“¿Por qué debo estudiar 'cosas' que nada tienen que ver con la comunicación social?”

Suelo utilizar esta belleza escrita por el rector de una universidad en la que trabajo. Se la doy a mis alumnos como material complementario. Jorge Bosch es un notable señor cuyo campo de origen es la matemática. Es epistemólogo, investigador, educador y escritor. Quizá su texto más conocido sea Cultura y contracultura (Emecé, 1992), que hasta hace poco estuvo en todas las librerías amigas. Bosch es un señor que piensa... y ya saben cómo me agrada cruzarme con humanos que piensan. Lo que sigue es un fragmento del prólogo a su libro Introducción a la comunicación. Síntesis humanístico-científica (Edicial, 1998).
No es muy largo.
Lo escribió para nosotros.
NS
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(…) Una de las mayores dificultades del estudio de la comunicación social reside en su manifiesta e irreductible heterogeneidad. Para ser fructífero, ese estudio necesita nutrirse de elementos de muy variada naturaleza, emanados de diversos campos científicos, humanísticos y tecnológicos; más aún: no sólo está signado por una marcada heterogeneidad de elementos sino también por una imperiosa exigencia de unidad y síntesis. El estudioso y el profesional de la comunicación social se ven acosados por una realidad multifacética y a veces caótica, que plantea interrogantes confusos pero demanda respuestas claras e inmediatas. No hay recetas especializadas para desempeñar con éxito esta tarea: si se me preguntara por una herramienta eficaz sólo me animaría a recomendar la cultura. La persona culta es la única que está en condiciones de elaborar estrategias y respuestas apropiadas en una sociedad en la que todas las estrategias y las respuestas elaboradas anteriormente parecen exiguas ante los nuevos desafíos. La cultura, entonces. Pero, ¿qué cultura?
Hoy más que nunca parece necesaria, al menos para el comunicador social, una cultura de síntesis en la que se articulen con íntima concordancia los estilos de pensamiento y de sentimiento propios de la ciencia, del arte, de la tecnología, de las humanidades en general. Esto no significa que el comunicador deba convertirse en un experto en ciencia, en arte, en tecnología y en humanidades, porque tal pretensión, además de evidenciar una ingenua megalomanía, iría exactamente en contra de lo que estoy tratando de propugnar. En efecto: no se trata en este contexto de dar respuestas especializadas a preguntas especializadas, pues para eso están, obviamente, los especialistas. El comunicador, en cambio, debe estar preparado para dar las respuestas que los especialistas no pueden dar: las respuestas globalizadoras, las respuestas de síntesis generalista basada en fundamentos sólidos. Algunos ejemplos quizá contribuyan a precisar este concepto.
Cuando se trata de transmitir a los jóvenes una idea acerca del mundo en que les corresponderá actuar, tarea de alta alcurnia pedagógica, pueden ser útiles las versiones especializadas del economista, el político, el científico, el artista, el filósofo, el tecnólogo, el sociólogo. Pero corresponde al comunicador elaborar una rápida síntesis, un panorama coherente y unificador, que constituya para el joven que escucha una vivencia auténtica, un anticipo integrador que lo ayude a comprender las grandes líneas del futuro que se avecina y el lugar que él puede llegar a ocupar en ese vasto escenario. No necesita el comunicador, para lograr tal compacto y efímero cometido, poseer la profundidad de conocimiento de los especialistas; pero necesita poseer la profundidad de comprensión del significado global de la cultura, que raramente se halla en el bagaje de los expertos. Y necesita también comprender lo sustancial del pensamiento de los expertos, como el retratista avezado que, interpretando lo sustancial de los rasgos físicos y espirituales de su personaje, con unos pocos trazos compone una figura sintética que da cuenta a la vez de la apariencia exterior y del carácter que la anima.
Pero podemos descender a emprendimientos menos espectaculares. Si se trata, por ejemplo, sólo de transmitir una noticia a un público numeroso y heterogéneo, el comunicador se enfrenta también en este caso a un problema de síntesis cultural. Debe conocer con la mayor precisión y certeza posibles el hecho que desea comunicar, y a este conocimiento objetivo debe añadir la intuición casi de carácter estético acerca de la forma en que su público ha de entender su lenguaje; y también debe dominar el idioma como para servirse de los matices y de los giros que mejor contribuyan a hacer surgir en los demás la imagen que él mismo experimenta. Los buenos comunicadores ponen en funcionamiento este complejo mecanismo en forma natural y espontánea; pero esa naturalidad y esa espontaneidad son el fruto de un largo aprendizaje, de una frecuentación integradora de sutiles matices hallados en disímiles exploraciones. Y si se trata simplemente de dar una opinión personal, la del comunicador inteligente debe diferenciarse tanto de la que puede dar el especialista como de la del lego desprevenido a quien un reportero consulta azarosamente en la calle. La opinión brindada por el comunicador, aunque sea breve y sencilla, debe haber sido elaborada a partir de una síntesis cultural que tome en cuenta la diversidad y la complejidad de rasgos de la sociedad contemporánea. Pero, ¿cómo se enseña la síntesis cultural? ¿Mostrando, quizá, sencillos fragmentos de saber extraídos de diversas áreas y acomodándolos luego de manera armoniosa y fácil de recordar? No. De este modo se consigue, en el mejor de los casos, una cultura fugaz y liviana inspirada en el zapping televisivo; y en el peor, una incultura plagada de snobismo y pedantería. ¿Cómo se enseña la síntesis cultural? Creo que el primer paso es la búsqueda de coincidencias esenciales. Simplemente. Tomemos como ejemplo el último cuarto del siglo XIX. Uno de los elementos culturales importantes de ese período fue el impresionismo. Entre todas las características notables de esta actitud espiritual, que se repiten en las diversas artes, rescato en particular la valoración del átomo de la sustancia estética: la pincelada ínfima, el toque escultórico, la palabra poética, la nota musical. Pero esta búsqueda del átomo, de lo irreductible, que se da en el arte del último cuarto del siglo XIX, se da también, curiosamente, en otros ámbitos culturales que parecen muy alejados del fenómeno estético. En la física aparecen, contemporáneamente, la teoría atómico-molecular y la teoría del electrón; en la matemática la inquietud por establecer con rigor los procesos infinitesimales y también la metodología axiomática, que puede considerarse como la indagación de lo sustancial, lo irreductible en la arquitectura lógica de una teoría; en la biología el estudio mendeliano de los factores hereditarios (especie de "axiomática" de la herencia); en la economía la pregunta por el origen del valor y de las magnitudes marginales; en la epistemología comienza a abrirse paso el análisis minucioso de los elementos fundamentales del lenguaje y del conocimiento, que florecerá con plenitud en el siglo XX. Sin exagerar, pues, y sin tratar de hacer de esta fórmula una panacea, se advierte que en el último cuarto del siglo XIX muchos campos culturales (no todos, pero sí muchos) presentan esta coincidencia esencial: la valoración de lo atómico, del constituyente último, de lo más simple e irreductible. He aquí un principio de síntesis cultural. Si se logra individualizar tres o cuatro coincidencias similares se obtiene ya un buen resultado. Otro aspecto es el metodológico; en este caso la idea consiste en elaborar métodos generales que se apliquen a distintas ramas de la cultura (…)
Por añadidura, el comunicador debe saber convencer pero para ello debe empezar por saber convencerse a sí mismo. Debe saber emocionar, pero para ello debe empezar por saber emocionarse. Y debe también ser consciente de que existen muy diversos niveles de calidad de convencimiento y de calidad de emoción. El convencimiento logrado a través de la duda y de la crítica es de mayor calidad que el que se impone por simple autoridad o por moda; la emoción que se logra a través de elaboraciones sutiles y complejas es de mayor calidad que la que proveen los trazos gruesos, burdos y convencionales. En todos los aspectos de la vida, desde la confección de zapatos hasta la meditación sobre el destino del mundo, hay niveles de calidad. No siempre se logra el más alto, pero el comunicador debe someter a permanente crítica el nivel que haya alcanzado. Una vez más, la solución es la cultura. No hay nada que pueda remplazar al contacto directo (aunque guiado, si es necesario) con las grandes obras del espíritu, las grandes ideas, los grandes pensamientos. Hay también una pedagogía para lograr que este contacto sea fecundo, pero tal pedagogía depende en extraordinaria medida de la sabiduría y de la experiencia del maestro (…)

lunes, marzo 13, 2006

La pared del fondo, de Leonardo García Pareja

No le digo más que la verdad, señor. La máquina bajó sin que yo accionara el pedal. Hizo un ruido pegajoso, como una bestia enardecida por un golpe, y después bajó y siguió bajando con mis dedos en la ranura que todavía estaban acomodando el material.
Era bastante tarde porque Gómez ya se había ido y los demás todavía teníamos en las caras esa felicidad estúpida de los últimos cinco minutos que hace que nos parezcamos bastante y que pensemos que estamos ya un poco afuera aunque los ojos nos griten que estamos bien adentro. Entonces el dedo cayó al piso, de golpe, junto con el anillo. Una sirena comenzó a sonar y todos se miraron las manos inmediatamente. Fue un segundo, nada más. Yo también miré mis manos, las comparé y vi que a una le faltaba algo. Era una mano extraña, una mano triste de cuatro dedos. Me parece que en realidad nunca había mirado mis manos hasta ese momento.
Los demás comenzaron a reír, creo que de alegría. Y yo también comencé a reírme, sin poder entender por qué. Pero, ahora que lo pienso, debe haber sido algo parecido a las risas, pero no risas.
Aguilera siempre es el primero en llegar a los dedos. Esta vez lo tomó como si fuera una piedra o una tuerca y me miró como si yo también fuera una tuerca. Me sentí completamente en sus manos. Temí que comenzaran a jugar, como con el dedo de Ramón, que anduvo volando entre nosotros hasta que nos cansamos de verlo girar en el aire.
Pero después pensé en Eusebio, que, gracias a su dedito grasoso, se había comprado una camioneta y un lote en Villa Martelli, y eso que no era un dedo importante. Con este dedo quizá me podría levantar la pared del fondo que da al sur con ladrillos para que no entre tanto frío y me quedaría hasta para comprar una moto azul.
Aguilera acomodó el dedo como si fuera un niño en una caja de cartón y los demás dejaron entonces de reírse o de lo que fuera; y nos fuimos con Aguilera caminando callados hasta el puesto sanitario que está en la lomita, con el dedo sonando en la caja como una piedra roja o como un niño encerrado.
En el puesto lo cosieron y dijeron que quedaría duro y un poco celeste, aunque yo lo veo cada vez más oscuro.
Por eso, señor, quisiera saber si lo mismo voy a tener aunque sea como para levantarme la pared del fondo.
(de Mil mamuts Nº5, disponible en: http://www.milmamuts.com.ar/n5/pared.php o en su kiosko amigo)

viernes, marzo 10, 2006

Estereotípico


(...) Una noche, hace diecinueve años, en una de esas tantas conversaciones absurdas, el poeta Mario Jorge De Lellis, de pronto, dijo:

-¿Se fijaron que todos los charlistas son gallegos?

Estábamos en el café de la calle Tacuarí con Juan Carlos Desanzo y con Andrés Cincugrana, un talentoso cuentista que la publicidad se llevó.

-Sí, señor -dijo Desanzo-, y los musicólogos son todos alemanes.
-¿Y los búlgaros? -pregunté-.
-Fabricantes de yoghurt -contestaron todos-.

Había muchas copas de por medio, pero recuerdo que tuvimos dificultades para ubicar a los dálmatas, los eslovenos y los ácratas, y que todo terminó en una furiosa discusión sobre qué eran los ácratas, si eran arácnidos o coptoos, o apátridas. Sí. Porque eramos absurdos y había copas, y todavía los vascos eran lecheros, los japoneses, tintoreros, y los judíos, sastres. Eran tiempos organizados todavía. Tiempos donde las cosas estaban ordenadas, y a ningún armenio se le hubiera ocurrido ser otra cosa que fabricante de golosinas, y a ningún judío otra cosa que sastre. Eso sí, el hijo del judío tenía que ser médico. Y si el judío tenía dos hijos y uno era vago, el hijo vago podía ser violinista. (...)
Blaisten, Isidoro. Anticonferencias. Editorial Emecé, Buenos Aires, 1983.

jueves, marzo 09, 2006

Raro, como encendido

Cementerio de Tilcara (la muerte a color) o ¿será que asistimos al funeral del blog?

domingo, marzo 05, 2006

Y el ganador es... -por Santiago Roncagliolo

Un sicario israelí arrepentido, un escritor, una pareja homosexual de la Norteamérica rural, un periodista amenazado por la censura del macartismo. ¿Es la lista de entrevistados de un programa cultural de izquierdas? No, son los principales candidatos al Oscar.
Por lo visto, la academia está seria. Si no, miremos la lista del año pasado: un millonario que hace películas y pilota aviones (El aviador), una boxeadora (Million dollar baby), una estrella del soul (Ray) y Peter Pan (Finding Neverland). Había más famosos. Y más acción.
Pero ahora no. Nada de monos gigantes, ni superproducciones, ni películas históricas. De hecho, en un acto de total atrevimiento, las nominaciones a mejor guión incluyen películas de Woody Allen y David Cronenberg ¿Es que se han vuelto todos locos? ¿Con tanto productor gastando $200 millones en películas de inversión asegurada, van a desperdiciar los oscars en baratijas con contenido?
He escuchado dos teorías al respecto.
La primera es técnica: Hollywood gasta demasiado dinero en filmes con una gran promoción que todo el mundo ve el primer fin de semana y luego nunca más. La razón es que ha creado un monstruo burocrático inservible. Por ejemplo: hay tanto dinero en juego que cada productora tiene a unas 32 personas para revisar los guiones. Como cada una de ellas debe justificar su puesto, todas hacen algún tipo de corrección. Al final, el guión es un Frankenstein de lugares comunes sin un autor claro. Y hay que pagar 32 sueldos más. En consecuencia, los contables han empezado a preguntarse si es necesario todo eso, o resulta más rentable contratar guionistas con talento.
La segunda teoría es la profunda: los americanos quieren pensar. Algo raro ocurre en su país, van a guerras que no tienen sentido, gastan un montón de dinero en ellas, los americanos no tienen seguro de salud y además el gobierno les escucha las conversaciones telefónicas. Algo funciona muy mal, pensar al respecto está de moda, y las películas que digan algo sobre la realidad tienen público, más público del que ellas habrían podido imaginar, incluso la de George Clooney, que es en blanco y negro y nadie se dispara.
Existe una tercera teoría: todo es una farsa, y del mismo modo que un año ganó el Oscar American Beauty y poco después Chicago o El señor de los anillos, este año ganará una película profunda y el próximo, alguna con efectos especiales o números de baile.
O quizá sea una mezcla de las tres. El caso es que la ceremonia de los Oscar de este año está de lo más progre. A ver si Philip Seymour Hoffman protesta contra la cárcel de Guantánamo o Ang Lee exige que se retiren las topas de Irak, antes de volver el próximo año nominados por un musical.
Aunque me gusta mucho más el post en el que se refiere a su emoción al ganar (hace unos días) el premio Alfaguara por Abril rojo, posteo esto siguiendo la agenda mediática (aunque se haya quemado un shopping en Avellaneda, aunque hayan violado y matado a una niña en Tres Arroyos). Para los curiosos arriba tienen la url del blog, Pudor (una novelita muyy buena) en su librería amiga y un cuento inédito; "Hospital", en la Mil mamtus de marzo.
Santiago Roncagliolo nació en Lima (Perú) en 1975. Actualmente reside en España. Es colaborador habitual del diario El País y ha trabajado como guionista de cine y televisión.
Ha publicado las novelas Pudor y El príncipe de los caimanes, el libro de cuentos Crecer es un oficio triste y la obra teatral Tus amigos nunca te harían daño. Los derechos de Pudor han sido vendidos para una próxima versión cinematográfica. En 2003 fue elegido Nuevo Talento de la Narrativa por la cadena de librerías FNAC. Además, ha traducido a autores como André Gide y Jean Genet.

miércoles, marzo 01, 2006

Encuesta popularidad de Bush (La Nación, 01/03/06)

La popularidad de Bush, en su nivel más bajo desde 2001
El mandatario reconoció que Ben Laden ayudó a su reelección

WASHINGTON.- La popularidad del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, cayó a su nivel más bajo desde que asumió el cargo, en enero de 2001, mientras el pesimismo de los estadounidenses por la guerra en Irak subió a su nivel más alto, según una encuesta de la cadena CBS divulgada ayer.

Sólo el 34 por ciento de los norteamericanos tiene una opinión positiva de la gestión presidencial de Bush, comparado con el 42 por ciento de hace un mes, según el mismo sondeo. El 59 por ciento, en tanto, tiene una opinión negativa acerca del presidente.

Dos de cada tres encuestados creen que los esfuerzos de Estados Unidos para estabilizar Irak van por mal camino, lo cual representa la peor evaluación registrada hasta ahora por esta encuesta acerca del conflicto en el país árabe.

Por otro lado, en una polémica declaración, Bush admitió haber recibido una ayuda indirecta del jefe de la red terrorista Al-Qaeda, Osama ben Laden, en los comicios de noviembre de 2004, en los que obtuvo su reelección.

Ben Laden había emitido una grabación con diatribas en su contra el viernes anterior a los comicios generales.

En una entrevista publicada en el libro "Estrategia", del periodista Bill Sammon, Bush reveló que había habido una "intensa discusión" en el interior de su campaña sobre si el video de Ben Laden serviría para su victoria contra su contrincante, John Kerry.

"Una interesante intervención por parte de nuestro enemigo" en la contienda electoral: así definió el presidente al video. "Cualquier cosa que llegue al final de una campaña que no está todavía decidida produce toda clase ansiedades -reconoció-. Pensé que ayudaría a recordarle a la gente que si Ben Laden no quiere que Bush sea presidente, algo deber de estar bien con Bush."

Agencias EFE y Reuters

En: http://www.lanacion.com.ar/784749