¿Qué es, exactamente, lo que estamos esperando para escribir? ¿Por qué recién hoy, más de un mes después de la última vez que puse una letra al lado de la otra en este blog, me decido a volver a la carga? ¿Por qué hoy, digo, y no antes? En estos últimos días fui reconociendo un vicio común en mi generación universitaria: el regodeo en el pensamiento futuro, en el proyecto de lo que se va a hacer.
He tomado una disposición que espero cumplir a rajatabla. Pensaré menos y haré más. Intentaré focalizarme menos en la exigencia y en el perfeccionamiento y más en la acción. Escribiré en este blog, porque tengo ganas de escribir y ustedes muchas veces sienten ganas de leer y en esa conexión nos despertamos mutuamente.
Mucho pasó desde el último posteo, cuando recién empezaba mis vacaciones aquí. Estuve en Italia y descubrí con cierto placer que es una nación que conozco y me conoce -ninguno de los dos está capacitado para sorprender al otro-. Manejé allí, fiel a mi torpeza. Trabajé aquí. Nada mal.
Recorrí buena parte de Inglaterra forjando recuerdos futuros. Me imagino qué seré cuando crezca. ¿Periodista? ¿De qué tipo? Extraño un poco las potencialidades.
Los extraño un poco. Escriban.
Beso
P
martes, febrero 22, 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Pablo, yo también los extraño.
Lo loco es que me pasé mi viaje, en el Norte, pensando en todo lo que iba a escribir en el blog.
Pero no, dije, primero, voy a rendir mi último final, que era hoy, pero resulta que no, va a ser en Junio, o Julio.
Y acá estoy, y no escribí, y ahora "la calentura ya pasó" y no me sale nada.
Gracias por volver a escribir. A ver si alguien más se copa, y hacemos un poquito de lio y nos ponemos a escribir como antaño, sin tanto miedito.
Ah, y tengo un queso de cabra que traje del norte para compartir con los aopusaleños, cuando quieran.
Mierda, Italia.
EugeH
Publicar un comentario