
SAN SALVADOR DE JUJY - Enero de 2005 - A metros de la Terminal de ómnibus -
Dicen que una imagen vale más que mil palabras. ¿Será cierto? Y, en tal caso ¿cuánto vale una imagen que contiene palabras?
En fin, hemos visto cómo las palabras pueden borrarse con facilidad (no así su esencia). ¿Pasará lo mismo con las imágenes?
Para descontracturar un poco todo, propongo, desde este humilde lugar, salir a la calle desde una foto, debatir desde una imagen. Si este no es un buen ejemplo, pues bienvenido otro.
10 comentarios:
�Y eso d�nde es? Se parece mucho a una feria que se instala enfrente de mi casa todos los viernes, salvo por el puesto de libros, que no vendr�a nada mal.
No puedo escribir m�s nada, estoy un poco... dormida. Saludos
PD
Se desconfiguraron los acentos. Hasta el momento no pude cambiar eso
Che, un poco de contexto... ¿dónde es? Me pareció fantástica la idea. Bienvenida, y que no sea la única vez (creo que no, por aquello del "I" del título).
Saludos,ns
"El Pregón". Diario de Jujuy. La foto es jujeña.
No pude dejar de admirarme por la distancia entre los dos puestos de la foto. Una pequeña góndola armada y un toldo, unos cajones de madera y dos sombrillas. Un grupo de gente alrededor del libro, la fruta vacía. La actividad, la espera. La alegría, el tedio.
Todos los hombres, la mujer. Lea la biblia, leo el diario.
Atrás, un joven de bermudas musculosa y celular. Bien atrás, un par de señoras sentadas en la mesa en medio de la calle.
¿Qué es lo que nos está diciendo?
Me encantó. Prometo aportar algo en breve.
"LEA LA BIBLIA"
Está en mayúsculas. Rojo o rosado intenso enmarcado sobre chapón blanco. A una altura de 1,70 ó 1,80, imposible no verlo. Y si sabemos leer, imposible no leerlo.
Ni sugerencia, ni invitación, ni dádiva. Exhortación. Una orden en tres actos de impecable economía discursiva: verbo + artículo + sustantivo.
No figura la probable réplica que otorgaría un feedback explícito al mensaje: "¿Por qué (debo leer la Biblia)?". Que no esté expresa esta devolución fortalece el carácter dirigista de la exhortación. La ausencia de réplica es un dispositivo funcional a la constitución de una orden.
En el Libro, la primera vez que es citada la Palabra, ésta se configura como una orden. Lo primero que nos dicen que dijo Él es "HÁGASE LA LUZ". Ni sugerencia, ni invitación, ni dádiva. Exhortación. Una orden en tres actos de impecable economía discursiva: verbo + artículo + sustantivo.
Imaginemos otro cartel: "PREGUNTE SIEMPRE ¿POR QUÉ?". Es una orden también. Una exhortación casi contradictoria.
"Pregunte siempre ¿por qué?" es de una humildad implacable, pues a diferencia de las otras órdenes nos da permiso (nos incentiva) para que le repliquemos a ella misma "¿Por qué debo preguntar siempre 'por qué'?"
"¿Por qué?" suele ser la pregunta más básica, y por ende la más molesta. En cualquier campo el "por qué" hace tambalear alguna de las latas de abajo que sostienen toda la góndola:
-Hágase la luz.
-¿Por qué?
-Dos más dos es cuatro.
-¿Por qué?
-Andá a comprar el pan.
-¿Por qué?
-La televisión deforma lo que la escuela forma.
-¿Por qué?
-En la foto se perciben 10 personas. Sólo una de ellas tiene una estampa europeo-occidental. Sólo uno de esos individuos es "blanco".
-¿Por qué?
-Vivimos en una aldea global.
-¿Por qué?
-Preguntar 'por qué' es una cuestión inherente al discurso epistemológico y racional legado por la Grecia clásica.
-¿Por qué?
-Lea la Biblia.
-¿Por qué?
"¿Por qué?" carga con un estigma inexorable, una marca escarlata indeleble, un terrorismo irremisible. "¿Por qué?" es otra forma de decir "herejía".
saludos,
ns
La biblia. Debería escribirse así. La biblia. Nada de Biblia con esa mayúscula que otorga poder. Nada de nombre propio. Y no lo digo para quitar importancia a su llegada o a su texto. Hablar de la biblia como un objeto más dentro del mismo mundo de libros existentes en la Tierra (con T) no le quita trascendencia. Al contrario. Lo hace más destacado. Es lo que es por su contenido, por su historia, por sus relaciones, por sus números. EL LIBRO es apenas un libro. Alguien lo escribió en algún momento (disculpen mi escepticismo, pero no creo que haya sido nadie muy cercano a Dios, pero sí alguien cercano a las letras), y ahora se sigue vendiendo. Tiene actualidad, acción, sexo. Grandes ngredientes. La biblia no vende moral barata (al menos eso pienso yo), entrega material para varias lecturas. Lo que puede resultar cuestionable es la interpretación dogmática que suele hacerse de sus dichos. Como si todas las religiones precisaran una actualización urgente.
Están los que piensan desde la religión, y los que -fuera de ella-se mantienen tan dogmáticos en su postura como el peor.
Pero quiero hablar de la biblia.
Hace unos días discutí con varios compañeros de trabajo acerca de Hitler. La película "La Caída" -que para mí está fabuloasamente actuada y dirigida- fue la base de nuestra primera disputa.
"Lo humaniza", decía, indignado, un amigo. "Humaniza a Hitler. Lo muestra como un tipo con sentimientos", argumentaba.
Nuestro segundo encontronazo tuvo que ver con la condición mental de Hitler.
"Estaba loco", me gritaban ya en conjunto, "nadie en su sano juicio podría matar seis millones de personas".
Bueno. Para mí lo más doloroso de Hitler no es que haya arrastrado a un país al genocidio.
Lo más triste es que él era casi como nosotros. Porque, a pesar de los gritos de todos, lo que más me asusta a mí de Hitler es que era un tipo mentalmente sano, que era humano y que tenía sentimientos. Pese a todo, mató. Planeó con una certidumbre odiosa y odió con una capacidad humana. Y mató.
Hitler es más horrendo porque es uno más entre todos los hombres. Y no una especie de hombre aparte.
Para mí la biblia es más fascinante porque es uno más entre todos los libros -como el Quijote o la Divina Comedia- y no una especie de libro aparte.
Abrazo
Esto me encanta... Volvimos (con V)
¿Capisco?
Copiaré este comentario en el post de Santiago, porque lo estoy disfrutando.
NS
Barnes tiene un personaje excepcional en una novela rara que dice: "Se hace haciéndolo".
¿Cómo se llega hasta acá? Bueno. Se llega llegando.
El hilo está en orden.
Abrazo
Sí.
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