En mi estreno en los blogs, y de manera particular en este portal, del cual hace tiempo participo en forma pasiva, pero nunca había decidido expresarme hasta este momento. Quería compartir con todos, esta nota que escribió un conocido en un medio comunal, de no demasiada trascendencia. El artículo tiene como tema central la comunicación alternativa, pero aborda profundamente algunos conceptos básicos para todos los hombres. Por eso el tema de los medios alternativos me pareció una excusa para hablar de la traumática relación entre la verdad y el poder, sobre todo para los periodistas. Después de varios planteos internos con la nobleza de mi profesión, o particularmente críticas a aquellos que se encargan de degradarla, es bueno soñar un poco y pensar que se puede vivir y trabajar con los valores que desde chicos nos inculcaron. Sería responsable que nos comprometamos a respetar aquello que marca la matriz del periodismo: la verdad.
Iván.
LOS MEDIOS ALTERNATIVOS COMO BUSCADORES DE VERDAD
Antes de abordar lo que es para nosotros la Comunicación Alternativa, nos parece importante definir en primer lugar el concepto de “Verdad”: Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente, expresión clara, sin simulaciones. Y en segundo lugar, el concepto de “Poder”, no como la facultad o potencia de hacer, sino como la suprema potestad rectora y coactiva del estado o el mercado.
La relación entre Verdad y Poder está en permanente conflicto, relación conflictiva de la que aquellos periodistas que se atan al concepto de verdad son las principales víctimas. Porque en el caso de muchos medios masivos, la indagación y la verdad se han convertido en entretenimiento y espectáculo, donde sólo importa cual fue el rating de Tinelli y Susana, la noche anterior. En consecuencia, es muy difícil la verdad en esta relación de conflicto con un poder, que también se ha convertido en entretenimiento y espectáculo, hablando de las vacaciones o las peleas mediáticas de los dirigentes políticos, como una fuga a los temas que deberían ser de la agenda pública cotidiana, como el problema energético, el saqueo de los recursos naturales, etc. Simplemente no se informa, simplemente se entretiene. Simplemente, no aparecen los grandes negocios, por no decir negociados.
Hay una sola forma de enfrentarse al poder, que es el “Testimonio”, quizás el concepto más claro de lo que es la indagación, que es la fuente de la libertad de expresión; es decir, el testigo, el que vio, el que puede describir. Acá entra en juego el concepto griego de la “Parresía”, que es la posibilidad de hablar, poder decir, y sobre todo decir la verdad. No es decir “El Río de La Plata es el más ancho del mundo”, porque es una verdad sin un riesgo. La Parresía implica decir la verdad frente al poder, implica asumir el riesgo de la persecución por parte del poder, consiste haber decidido que es más importante como obligación moral: decir la verdad que asumir el riesgo, y para los medios “alternativos” esto se vuelve inexcusable, como también debe serlo para el periodismo vocacional, para el periodista nato.
La deformación y la desviación de esta verdad, ha convertido a la libertad de expresión en un negocio capitalista más. Los medios de comunicación masivos, sobre todo la TV, se han transformado en el espectáculo público por excelencia, que hacen espectáculo de la tragedia, como en el caso Cromagñón, espectáculo de la política, como la pelea entre ministros de un mismo régimen, en fin, un espectáculo de las miserias de la comunidad
Ese divorcio entre la verdad que hay que decir, y la pragmática que hay que concesionar con el poder, ha enviciado la democracia, ha enviciado la república, y en el medio se perdió la verdad. Así, el poder y la pérdida de verdad, se empezó a medir, no tanto por lo que se decía, sino por lo que se escondía. El poder no está en lo que se dice: el poder está en lo que se esconde y en lo que no se dice, en lo que se omite. Entonces, ese mismo cinismo en el que cayeron muchos, terminó no sólo privando de libertad a las propias vocaciones periodísticas, sino privando al pueblo de su voluntad de saber, de decidir, de participar. ¿Cómo es posible que los pueblos decidan, si lo que tienen que saber, no lo pueden saber, porque no se puede publicar? O si cuando se tiene que publicar, en realidad ya es tarde, como en el caso de los sobresueldos del menemato. Es posible hablar del poder que se fue, pero no es posible hablar del poder que gobierna. Es preciso decirlo antes. La mayor opresión frente a los pueblos es la mentira, o el silencio, que es una forma de complicidad.
En esto deben jugar un papel fundamental los Medios Alternativos, siendo buscadores de verdad, quebrando el discurso único, enfrentando las hegemonías y los monopolios, llegando a la gente desde abajo, por los costados; burlando así el secuestro de la información ejercido deliberadamente por las corporaciones multimediáticas y los “feudos provinciales” del régimen actual, en pos del objetivo de sociabilizar y democratizar “toda” la información (no sólo una parte), formando así conciencia para la participación ciudadana. Pero el gran desafío de los Medios Alternativos, y de la Red Nacional que está en formación, será la de emprender este camino respetando la “diversidad de pensamiento” y la “independencia de criterios”, sin caer en los callejones sin salida de los dogmatismos, las doctrinas, y las ideologías exacerbadas, que sin quererlo, nos podrían llevar a combatir al “Discurso Único” con un errado “Contradiscurso Único”, de esta forma estaríamos combatiendo a una hegemonía con otra hegemonía, y el esfuerzo habría sido en vano. Desde nuestro punto de vista, muchos deben ser los contradiscursos al régimen, y desde distintos ángulos debe provenir la “contrainformación”, incentivando así el trabajo articulado entre los que conformamos el campo popular, y no las divisiones derivadas del sectarismo.
Por último, queremos cerrar la idea con un fragmento de la conferencia “Verdad, Poder y Comunicación” dictada en la Facultad de Derecho en Junio del año pasado: “Hay que diferenciar opinión de información. Muchos se muestran pluralistas con la opinión, porque la opinión no jode a nadie. Muy distinta es la información, que es que yo me pare ahí, muestre un papel y diga: el ministro tal se robó tanto, y esta es la prueba. Esto es un dato, esto no es ni de derecha, ni de izquierda, ni de nada. Es un dato, soy periodista comunico información. Otra cosa es que yo diga el ministro tal es un imbécil, esto es una opinión, no molesto a nadie. Me parece que el problema frente al poder no es opinar sino informar, para decirlo de otra manera: La información es revolucionaria”.
viernes, noviembre 18, 2005
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15 comentarios:
Iván
Gracias por el texto y por aparecer explícitamente.
Un gran saludo,
NS
Iván: Por fin!!! ya no aguantaba más tu insistencia por la publicación del texto....Menos mal que aprendiste...ya habías agotado mi paciencia en cuanto a que te explique como era la metodología para publicar en el blog....
Es muy bueno el texto....sólo hay que esperar las repercusiones!!!
Juli
Iván, bienvenido (y un abrazo fuerte pensando en todo lo que se habló un viernes).
El texto:
Leí. Leí más de una vez. Hay una cuota de sustancia que comparto. Pero el cínico que llevo dentro necesita descreer.
La información -incluso la alternativa, incluso la verdadera, incluso la comprobada o la ideológicamente variada- encarna, para mí, un problema que el texto plasma: su presunta calidad de revolucionaria como información en sí misma. La supuesta realidad revoltosa de lo informativo como fin.
Varias objeciones:
1) Los textos, sean de opinión o de información dura, apenas son estímulos que cierta gente seleccionará para su conveniencia entre la variedad de estímulos posibles.
2) Aquello que sea verdadero y perjudique a los interesados quedará relegado a la información marginal si no tiene relación con un beneficio para los grandes medios de comunicación. Eso genera:
a)poca difusión
b)escasa credibilidad
c)ínfimas consecuencias
3) Suponiendo que eso que se publica es real y ataca directamente a algún elemento del sistema. El resto del sistema tenderá a rearmarse para legitimar su situación. Si esa solución es deshacerse del elemento en cuestión, entonces esas medidas serán tomadas. Pero el cambio será circunstancial y no profundo. (Ya ha sucedido en la Argentina en varias oportunidades).
4) Supongamos que se logra atacar al sistema de manera integral (y no a un elemento), que ese ataque es difundido entre la población (por los grandes medios o el boca a boca masivo para imponer la agenda política y pública a los medios) y que todo el mundo -incluso aquellos que están a favor de la posición, la institución o el personaje desprestigiados- se convenzan de que la información es cierta. Aún así hay un paso GIGANTE entre el reconocimiento de un problema y la actuación en consecuencia. Laszarsfeld y Merton decían que un problema grande de la nueva sociedad de medios es que la sobreinformación disminuye la participación con la idea de participación a través de los medios masivos. Es decir: después de leer mi tercer diario del día y trabajar durante horas, estoy informado e indignado, pero creo que es hora de irse a dormir.
Pensé más cosas. No quiero escribir todas. Pero me quiero reservar un párrafo para Maradona.
Yo sé que es un personaje que no despierta simpatías en algunos intelectuales y otros no-futboleros. Pero hay un alto porcentaje de adherentes a su figura en el país. Prueba de ello es la ovación que recibe en cada lugar al que asiste, o el rating de su (y esto es una opinión personal) pésimo programa similar a una fiesta de quince televisada por entregas. Pero Maradona habla con Fidel. Y toda la gente que escucha y ve a Maradona en ese momento, se encuentra de pronto escuchando y viendo a Fidel. ¿Existe otra ocasión en la que ese público, ese segmento de población Maradoneano, escucha un discurso -y el discurso- de un Fidel cubano y comunista?
Para algunos de nosotros, eso es importante. Y aunque no lo pudimos lograr, sí lo logró Maradona.
Que venga la polémica. Tengo más para decir de la información, tengo más para decir del comunismo. Y tengo muchísimo más para decir de un Maradona que fue sindical, que fue gremialista, que fue revolucionario, que fue anti eclesiástico y que hoy se roza con el show business, usa dos rolex y encabeza una contra cumbre contra Bush desde un tren que se llena de protestantes urbanos a eso de la medianoche.
Un abrazo a todos.
Nos leemos.
Y, Flor, me pude equivocar con haereses. Creele a tu hombre)
Después de releer el comentario de L>S>D, me volví a convencer de las muchas coincidencias que encontre.
En primer lugar reafirmo que la información es revolucionaria. Obviamente, no toda la info producirá cambios radicales, pero si toda la info sería publicada (sobre todo la que la "contrasistémica")sucederían extraños acontencimientos. Los grandes cambios no se producen solamente con la revelación de información controvertida. Un claro ejemplo es la nota que publico la revista Noticias (número rebautizado: "Natalio Stecconi"), que acusa a varios funcionarios gubernamentales. No sería dificil encontrar las pruebas, pero sería dificil que algun miembro del poder judicial comience una investigación y que algún "gran medio" ponga el tema en agenda.
Coincido además, con las objeciones que hiciste a lo publicado, y creo que la lucha contra los grandes medios es la más dificil. El tamaño del problema y las dificultades que presenta no debe desgastar nuestras utopías, pero tampoco debemos convertirnos en utópicos sin espíritu crítico.
Y de Diego que decir... Sinceramente me cansaron su indiscrinadas apariciones mediáticas (totalmente personal). A esta altura Maradona es inimputable, ya sea por su ideología o por sus actitudes cotidianas.
Es buenisismo lo que planteaste de Fidel. Tratar de que la gente escuche a ese "muchachito burbudo" lo intenté durante años, sin embargo él lo logró en unas horas. Seguramente mi vida entera no hubiese alcanzado para lograr semejante resultado. Esto demuestra el poder del primer Gran Idolo de la era de las telecomunicaciones y el mundo globalizado.
Abrazo...
Iván.
PD: Juli no se merece ningun comentario por hacerme quedar como un b...
Ivan...no era mi intención....mil disculpas,..sabes que te aprecio...
Saludos
PD..le cuento que estoy muy feliz,,,,y tanta felicidad no me deja concentrarme para escribir algo en el blog...mi felicidad se debe a que desde hoy comienzan mis vacaciones académicas. PROMOCIONE TODO....abstenerse a las felicitaciones!!! Pero quería compartirlo con Uds.
Un abrazo!!!
Juli
Bueno, bueno, bueno... Hay muchas cosas por decir. En primer lugar; que esto de haber conocido las caras y las voces y los gestos de algunos blogistas me hace leer sus posts en ese tono y en esos gestos que conocí (y no sé si eso es bueno o malo, por lo pronto, divertido). Podrán imaginarme diciendo el “bueno, bueno, bueno” a la manera de una maestra chillona, aburrida, burda, intentando llamar la atención del alumnado con los brazos cruzados (hasta el más elemental de los psicolocos del mundo sabría que eso no es un buen signo de apertura hacia la otra gente, como si una pareja estuviera discutiendo y una de las partes jugara con su alianza, como saber que si un niño dibuja humo saliendo de la chimena de una casa, entonces está sexualmente activo). Pero la cuestión es que diciendo “bueno, bueno, bueno” me siento una maestra ciruela, así que mejor paso al tema que nos importa.
Encuentro, en el texto que Iván compartió con nosotros, una cuotita de verdad, y otras cuotas de poses una y mil veces dichas y hechas. Digo, no sé por qué –aún no he podido descifrarlo- el texto me produce un vacío y no llega a tocarme del todo. Está bien lo que plantea pero me parece que no está bueno quedarse con que los medios alternativos son los que tienen un papel fundamental en esto de decir las verdades que otros callan. Que existan y que en esta época estén haciendo eso, está perfecto, pero eso debería evolucionar de algún modo. Me parece bastante utópico, y eso que a mí me gusta bastante lo utópico, creer que no se va a generar un discurso único desde ambos lados. Pensemos en los diarios y en los sitios del Polo Obrero, por ejemplo, allí no hay una variedad de discurso. Hay un discurso único que sirve a las ideas, a la militancia, a lo que sea de ese grupo de gente. Pensemos en el diario La Nación, o en Página, pasa lo mismo. El año pasado tuve la oportunidad de ir y de filmar lo que pasaba en la IV Internacional, y no vi allí, una diversidad de nada. Había un mensaje único, matizado por los tonos de los distintos exponentes. Hasta las bandas que tocaban allí, apoyaban y fermentaban eso de lo que se hablaría después.
Tercero. Cuando leí la intro que Iván hizo al texto que él no escribió, recordé que hace un tiempo leí –a la manera de un preseleccionador de concurso literario; salteado– un texto que pintaba muy bien. En realidad todo el libro pintaba muy bien. Así que el otro día volví a leer de a cachos esas mismas hojas (no tenía tiempo para leer las 80 páginas) y otra vez me pareció fundamental para cualquier estudiante/periodista. El libro se llama Comunicación masiva y revolución socialista, de Armand Mattelart, Patricio Biedma y Santiago Funes. En la época en que lo busqué –no era para mí, era un regalo con un trasfondo bastante emotivo–, tardé muchos meses (y gasté mucha plata) en conseguirlo. Llegué a escribirle al mismísimo Mattelart... Ahora parece que se consigue más fácil. La cuestión es que, en su artículo, Patricio (y perdón la familiaridad pero es que era el tío de mi chico hasta que lo desaparecieron) hace un análisis que creo que se relaciona, y mucho, con este artículo. Analiza y compara la prensa burguesa y la prensa popular. Imagínense: Chile en los setenta. Imaginen a los momios y a la gente de los márgenes. Imagínense el caldo de cultivo que se estaba generando. Y los medios, como siempre tuvieron un rol importantísimo. Me encantaría poder agregar más, pero antes me parece correcto, leerlo entero y después explicarme mejor, pero no quería dejar de mencionar que la lectura de este libro debería incluirse en cualquier programa académico de periodismo.
Después; leer el texto, más algunas cosas que anduvieron pasando en los medios en estos días, que vienen de otras que pasan en la vida real me provocaron hablar de un tema que expuse el año pasado en Ética profesional. Antes aclaro algunos datos: las cosas que pasan en los medios son las noticias acerca de el “incidente” en el que un grupo de adolescentes llegaron a sus casas con cajas de forros y otros métodos anticonceptivos y el enojo de sus padres y esa gran tolerancia que tiene la Iglesia, que llama –como si siguiéramos en la época de las Cruzadas- a la insurrección católica en caso de que la educación sexual se propague. ¡Qué horror, por dios! ¡Cómo le van a explicar a los chicos como cuidarse de la transmisión de enfermedades de transmisión sexual! ¡Cómo les van a contar cómo es posible evitar embarazos! También debo decir, antes de explayarme sobre el tema que voy a desarrollar, que usar forros. Siempre.
Existe una gran controversia (controversia que no muchos conocen, y aquí está mi punto) acerca del causante de la enfermedad del SIDA; mientras que parte de la comunidad médica considera que “el SIDA es una enfermedad infecciosa producida por un virus que se llama HIV (Virus de Inmunodeficiencia Humana)”, otros no dan por válida esta creencia. Existe una corriente de gran cantidad de científicos que cuestionan tres aspectos claves: los validez de los tests aplicados, los tratamientos y la existencia del virus. El médico colombiano Roberto Giraldo, por ejemplo, considera que el virus del HIV no causa la enfermedad del SIDA. En sus palabras: “hay muchísimos más argumentos que demuestran que lo que se conoce como VIH, o Virus de la Inmunodeficiencia Humana, no tiene ningún papel causal en el SIDA. Y que si lo que estamos planteando es cierto, como parece indicarlo la sustentación científica, pues tenemos enfrente de nosotros una de las situaciones más difíciles en la historia de la ciencia. Y los que planteamos esta discusión, esta idea de que el SIDA es una enfermedad tóxica y nutricional, y que no es una enfermedad infecciosa, somos conscientes de lo que estamos planteando y de la seriedad de lo que estamos diciendo”. En esta misma línea, el virólogo alemán, Stefan Lanka afirma: “El SIDA, entre otras cosas, es un error gravísimo de la Medicina y la Biología modernas que hay que superar y que ojalá sirva como ejemplo para nuestro propio proceso evolutivo. Diez mil científicos investigan hoy sobre un virus inexistente y la inteligencia de tantas personas no puede perderse en ese invento para que otros hagan sus particulares negocios con el SIDA. Mi labor está dirigida por la esperanza de que algún día se sepa la verdad, sea ésta cual sea”.
Vamos ahora a lo más importante. Una evidencia que no puede ser pasada por alto es la del aislamiento del virus. “Para aislar un virus hay que presentar cuatro fotografías: del virus infectando células del virus solo, de las proteínas de su envoltura y de su ácido nucleico. Luego hay que determinar qué aminoácidos componen sus proteínas y qué letras genéticas su ácido nucleico, y en qué orden están colocados, hay que proceder a secuenciarlos. También hay que efectuar los experimentos de control, es decir, hay que trabajar en paralelo con el mismo tipo de células pero no infectadas. O sea, hay que hacer exactamente las mismas operaciones con los mismos productos, en las mismas concentraciones, durante el mismo tiempo, a la misma temperatura, es decir, exactamente en las mismas condiciones técnicas. El resultado ha de ser no hallar nada que coincida con las fotos del virus. Por último, a medida que se va progresando en la investigación, se han de ir publicando sus conclusiones en revistas científicas adecuadas a fin de que lo hecho pueda ser reproducido en otros laboratorios y llegar a los mismos resultados”. Sin embargo esto nunca pudo ser realizado, la revista Continuun de Londres ofrece desde mediados de la década de los noventa “un premio de mil libras esterlinas para quien aporte las pruebas de su existencia. Otras asociaciones, a nivel internacional, se han añadido a esta iniciativa y, en la actualidad, el premio ofrecido es ya superior a los cuatro millones de pesetas. Hasta ahora, nadie ha podido ganar estos premios”.
Cuando expuse el tema en clase, todos se quedaron callados. La verdad es que, la mayoría de las personas, cuando se enteran de que hay una contracorriente que no sólo dice que el Sida no es causado por el HIV, sino que muestra pruebas contundentes de que ni siquiera se sabe si es un Virus (porque nunca se lo pudo aislar), se queda muda. Pero no es un mutis por el foro de reflexión, simplemente no se lo acepta. Y creo que esto pasa porque los medios tradicionales (en los que no sólo incluyo la tele, la radio, la gráfica y el cine, sino también la política y los intereses de los grandes laboratorios) nos han impuesto como verdad algo que no es. Hasta el ex presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki, se atrevió, a enfrentar a la hipótesis oficial del SIDA, a la efectividad del AZT y denunció la censura a los científicos que se han atrevido a cuestionarla. Pero claro, tampoco tuvo demasiada prensa (y aparece la censura). Cuando se tocan intereses tan grandes, nadie se atreve a saltar, nadie se anima a usar la tele, la radio, los diarios para decir: “che, en realidad pasa esto”.
¿Cómo se trató el tema en Argentina? Por supuesto, desde la hipótesis oficial. En octubre de 1991, Carlos Ulanovsky denunció en la revista La Maga, que canal 11 se rehusaba a pasar una campaña publicitaria privada contra el SIDA. Por esa época se proyectarían por televisión una campaña oficial y otra privada. La primera consistía en la entonación de un “himno a la vida” compuesto por Pocho Lapouble y Pablo Ziegler. Para tal fin se convocaron a más de setenta personalidades encabezadas por el presidente Carlos S. Menem y por Xuxa. La segunda era auspiciada por una fábrica de preservativos y la Fundación Huésped. La negativa de Canal 11 se debió a que en esta campaña se mostraban y se nombraban a los preservativos. Roberto Jáuregui, periodista, presidente de la Comunidad Homosexual en Argentina y fundador de Gays por los derechos civiles, enfermo desde 1988 hasta su muerte en 1996, se mostró contrario a la campaña oficial y declaró: "Se ve que es para llenar un hueco, que se está generado por presiones incluso internacionales, ahora que queremos entrar al primer mundo. Pero carece de compromiso: cualquier campaña de SIDA que no contemple la promoción y el uso del profiláctico no sirve". En 1992, el Consejo Publicitario Argentino, inició una campaña que culminó en 1997 con un spot que decía: "Para contagiarse el SIDA basta con ser drogadicto, ser hemofílico, ser gay, ser heterosexual, ser blanco, ser negro, ser hombre, ser mujer. Ser humano".
Eliseo Verón, que participó de una investigación previa a una campaña sobre el SIDA en la década de los ochenta en Francia dijo: "La gente sabía todo, que había que cuidarse con preservativo, cómo se contagiaba. Pero el preservativo aparecía como un perturbador de la relación sexual. Le dijimos al Ministerio que la gente necesitaba una razón para usar preservativo, que esa razón no la encontraba en la relación sexual y sugerimos enviar mensajes mediáticos en ruptura con su contexto. Hicieron lo contrario. El ministerio quería hacer del preservativo un objeto simpático. Nosotros les decíamos: Olvídense, eso no se lo venden a nadie, lo que hay que darle a la gente es una razón para usar un objeto desagradable, nadie se va a tragar que eso es agradable. Bueno, una agencia les vendió una idea y aparecieron condones rosados, amarillos, que brillan en la noche, y no pasó nada. En 1985, un 12% de la población de riesgo usaba preservativo. Después de 10 años de comunicación, el porcentaje había subido al 22%. Uno puede pensar: ¡qué bien!. Pero también puede pensar que en 10 años de campaña, todavía el 80% de los destinatarios no hacía nada”.
El periodista Conrado Geiger cree que “es interesante observar que el Buenos Aires de principios de la década de 1990 no es el mismo que el de 1997. En mis épocas de soltería y promiscuidad, me obsesionaba el SIDA. Quizás el tipo que una vez se tira una cañita al aire diga: «a mí no me va a pasar». El SIDA toca algo muy filosófico, que es no asumir la muerte. Uno cree que no le puede pasar a uno, que es algo que le sucede a otros. Y se vive ahí, desde la certeza infundada. Quizá tenga que ver con los círculos en los que nos movemos (...). Las campañas dicen solamente que hay que usar forro, pero las estadísticas dicen que su venta no ha aumentado en absoluto. Sé por amigas que los tipos no quieren usar forro e inventan cualquier excusa, hasta que les da alergia. Uno de los argumentos es que quita sensibilidad y placer. Que es lo mismo que argumentar: «Como yo no gozo, mejor nos contagiemos antes de que me pierda un minuto efímero de placer»”.
¿Hay medios que hayan tratado o por lo menos vislumbrado la posibilidad de que el HIV sea un nombre inventado para llevar calma a la población? Como se ve, en Argentina no hay campañas ni medios que reflejen la otra verdad, en otros países quizás sí, pero toda esa información y otra nueva está recopilada en Internet. Entonces, ¿se puede considerar a la Internet, como un medio alternativo? ¿Merece el tema un lugar en los medios y un tratamiento adecuado? ¿Qué generaría esa contrainformación (que es más verídica que la información) en la gente? ¿Provocaría en la gente un miedo como el que provocó Orwell con su emisión radial? ¿Cómo podrían tomarlo los enfermos? ¿Cómo podría tratarse en las charlas de educación sexual (familiares o escolares)? ¿Mantener la postura de que se trata de un Virus sirve para alentar a la gente –que de otra forma no los usaría- a usar forros? Creo que la única cosa clara y es que se está jugando con la Verdad, con la información y -no es que haya ámbitos de la vida más importantes que otros-, pero se está jugando con la salud. No sólo porque se está diciendo: “esto produce esto” (la gente suele buscar culpables instantáneos . Pensemos en los atentados, esto es similar, una enfermedad empieza a atacar mortalmente y no se sabe de dónde viene, ni quien la produce. Ver película And The band played on ) sino porque a partir de esa falsedad los laboratorios siguen esta mentira fabricando combos, cócteles abrasivos, mortales, tramposos. Aclaro que hablo de esto sin conocer a nadie que tenga Sida, sin conocer de cerca nada de lo que hablo.
Coincido en que los medios tradicionales están a la orden del poder y de los principales intereses económicos. De eso no hay dudas, basta con recordar el papel trascendente que jugó el periodismo en la causa militar, sobre todo la Editorial Atlántida. La empresa a cargo de la familia Vigil, responsable de las revistas Gente, El Grafico, Para ti y Somos fue, junto a ATC y a la dupla Neustadt-Grondona, uno de los pilares de la mentira montada por la Junta. El Gráfico hizo fuerza desde los editoriales para que «la fiesta de todos» no fuera arruinada por “unos pocos loquitos”: «Para los de afuera, para todo ese periodismo insidioso y malintencionado que durante meses montó una campaña de mentiras acerca de la Argentina, este certamen le está revelando al mundo la realidad de nuestro país». En el mundial juvenil del ´79, junto con la ayuda del relator José María Muñoz, los militares lograron desacreditar a las Madres de Plaza de Mayo, frente a todo el mundo: "gritarle a esas señoras [las Madres de Plaza de Mayo] que los argentinos somos derechos y humanos" y que no íbamos "a permitir esa campaña de difamación contra el país". A la Junta Militar no le interesaba la victoria como un logro deportivo sino, organizar a través del Mundial, una limpieza de la imagen que el mundo tenía de Argentina en ese momento. Los argentinos debían demostrar que eran un pueblo alegre y que vivían en libertad, aunque a unos metros del Monumental, en la ESMA, se cometieran los peores delitos contra la libertad del hombre. Aunque los detenidos fueran llevados por sus captores a los partidos para vivar a su equipo. Con el fútbol como elemento esencial de la política y con personajes del mundo del periodismo como aliados, la campaña dio sus frutos y aseguró un plan sistemático de represión.
Y ya que vengo hablando de fútbol, me permito otra digresión, esta vez para contestarle a Pablo. Sólo esto: Decir que gracias a Maradona hay gente que pudo conocer a Fidel es como decir que gracias a Harry Potter hay chicos que se inician en la literatura.
Pienso en La tribu, que es de lo más alternativo que se conoce... Recuerdo el lugar y los recitales que vi allí pero hay algo más. Recuerdo el único día que escuché la radio. Recuerdo que escuché a una mujer cubana y enseguida entendí que se trataba de una suerte de cable de noticias que, religiosamente, bajan directo desde Cuba, y me llamó mucho la atención pero no supe cómo reaccionar. Creo que aún no sé cómo reaccionar...
De los medios masivos a los alternativos, de Página a Clarín, de Planeta a Eloísa Cartonera, de Lezama a Barcelona, de Borges a Bizzio, de Eva a Cristina, de Tineyre a Rejtman, de Sushi a asado, de Inrockuptibles a La García, de lo lindo a lo feo, de muchas musculosas superpuestas a vestirse cómoda. Las distancias se vuelven cada vez más cortas. Casi no quedan diferencias. ¿Existe lo alternativo?
Hoy me quedo con más dudas que certezas.
Flor
Doblo la apuesta:
Gracias a Harry Potter hay chicos que se inician en la literatura.
Besos Flor.
Es verdad.
Aprovecho para agradecer a Stephen King.
No me parece, no me parece. No...
No te parece porque sos una mujer culturosa.
Aprovecho para agradecer al pequeño Nicolás, a Ricardo Mariño, a Elsa Borneman, a Perla Suez.
Y para decirte, Flor, que me divertí mucho con nuestra charla. Y que -como ya sabés, como ya saben- no quería irme de ese espacio.
Más abrazos.
Yo también me divertí mucho, Pablo.
Voy a hacer notar, que yo me inspiro y escribo y escribo y vos reparás sólo en lo que tiene que ver con el deporte. Era factible que eso pasara...
No me parece. No me parece bueno que la gente escuche a Fidel Castro o a quien sea por Maradona. Te lo dije ayer. En la cara. No estoy de acuerdo con Natalio y con vos. El otro día, en el programa de Ginsburg, se planteó este mismo debate y las aguas estaban claramente divididas. Creo, y mirá lo que te digo, que prefiero empezar con "Espuma y Negrito" y con Walsh (Ma. elena) y con Borneman. (Igual, debemos tener en cuenta que en estas épocas los chicos empiezan el jardín a los dos años y a los cinco ya saben de todo). Recuerdo que en cuarto grado leí por primera vez a Quiroga, y no me gustó nada, tuve que esperar hasta quinto año (y a Los mensualeros, a La gallina degollada, a El almohadón de plumas, al de las hormigas que no me acuerdo el nombre) para que me pareciera increíble (y eso que no es de los que más me gustan)... En ese sentido hay algunas lecturas que son apresuradas, no hay que meterles a los chicos autores por la nariz, por las orejas por donde sea, sólo porque son escritores conocidos. Hay autores para cada etapa, buenos y malos, pero no me parece bueno que alguien empiece a leer por Harry Potter... No... Si hay tantas cosas. Otras. Buenas.
Es muy difícil el mercado literario infanto - juvenil. Yo a los 15 años había leído casi toda la obra de Piglia, pero como no todos son culturosos como yo (ja), se plantea un lugar que hay que llenar bien. El subdirector de los mamuts, Franco Vaccarini, se dedica a eso. A escribir para niños y jóvenes. Este año leí uno de sus libros y me pareció muy bueno y acaba de entregar una adaptación juvenil de la Odisea orientada a ese público.
Eso está bueno, pienso que hay chicos que se van a aproximar a un texto importante desde jóvenes, cosa a la que yo no tuve acceso.
No sé si está bueno que los más chicos se inicien con el libro de Madonna, que los que son un poco más grandes empiecen con las aventuras del mago, que los jóvenes vuelvan a la lectura con Tolkien (upps, Patricio). Pero es sólo mi postura... No puedo imaginarme cómo serían los caminos de lectura a los que llevan esas lecturas...
En fin... Pablo, salí a airearte, sal con tu niña, con amigos, andá a distraerte, vas a quedar color computadora.
Me hiciste reir mucho mucho con lo de Elsa Borneman (pero el motivo de mi risa tiene que ver con una anécdota graciosa- desde un punto de vista- y ya sabemos que yo no suelo abrir mi corazón). Hoy no hablo de mí. Hablo desde mí.
No me acuses: trabajo de 12 a 12 enfrentado al monitor. ¿Qué otra cosa me queda que escribir?
Yo estoy aireado en esta, mi redacción de sábado. De canciones, de pozos depresivos conjuntos, de cierres. Mientras, escribo.
Salud
Hace 41 años Eco ya habló sobre todo eso en Apocalípticos e integrados. Flor, tu postura es la de los primeros (lo cual no es ningún "insulto"). El tema es integral, complejo, y no reducible a generalidades. Como en tantas cosas, no sólo es importante el objeto (obra literaria, musical, televisiva, pictórica, teatral, etcétera), sino el marco en el que el objeto se recibe y atiende. Los trabajos más actuales sobre educación y comunicación (sobre todo los que abordan el tema de la TV) ya saben que el problema no es tanto la cantidad o calidad de programas que se miran por TV, sino la postura con la cual uno se enfrenta a ellos y la libertad de elección y combinación. Lalibertad y la variedad (la segunda hace a la amplitud de la primera) se enseñan. Y allí están los padres, las armas que hemos adquirido, algún maestro, la capacidad de goce y de pensamiento. Como decía un viejo profesor mío, "yo necesito leer a Pizarnik, pero también me encanta hojear la revista Caras cuando estoy en el baño".
No está mal leer algunas cosas que luego (y ojo: SIEMPRE LUEGO) quizás lamentemos. La cosa está en la posibilidad que se nos brinda para el salto cualitativo hacia otras. Lo más bello es que probablemente el salto está potenciado por esas mismas obras despreciadas HOY.
Una pésima historieta que leí hace muchos años decía algo así como "Este tipo es más cuentero que Boccaccio". Terminé la historieta y me compré El Decameron.
Dice Eco que hay gente que pudo acercarse a Beethoven gracias a que escuchó alguna vez "Para Elisa" en una versión kitsch (perdón Pablo). Una multiplicidad de factores quizá pudieron lograr que ese hombre haya pasado a algún disco o a una audición orquestal. Aunque más no sea uno en un millón, sería uno en un millón imposible de haberlo obtenido de otra manera. Ese es el aspecto maravilloso de la cultura de masas. Si Bucay logra que luego agarres a Spinoza, bien por Bucay. El problema es creer que leer a Bucay es lo mismo que leer a Spinoza. Y aquí fallan (fallaron) otras cosas además de Bucay.
De pequeño escuchaba a los Parchís y luego a Tremendo. Un día, mirando la tele, en un programa de pacotilla de esos que muestran "cómo ser feliz mientras le habla a su potus", un tipo tarareó una canción desconocida para mí. Era lo más bello que había escuchado jamás. Averigüé, busqué, indagué... hasta que alguien me dijo que esa canción, posiblemente, fuera una llamada "Eleanor Rigby".
Nunca leí Harry Potter. Quizás esté bastante bien. Empecé una vez el Código Da Vinci en una librería. Leí 10 o 15 páginas y, con toda humildad, reconocí que ese libro no estaba hecho para mí. Yo no soy su lector.
Sí leí a King y a Tolkien (desde hace años llevo un anillo de plata con la inscripción élfica que me hice hacer por un artesano en Villa Gesell). Los recuerdo con mucho cariño a ambos, porque sin darse cuenta me llevaron a otros señores que (es impresión mía) me ampliaron mi concepción sobre la tragedia y la alegría del derredor.
Tinelli es de San Lorenzo. Creo que alguna vez hizo un comentario sobre Soriano (que también lo era). Si alguno de los que se reían con las imbecilidades baratas de Figuretti fue luego a Triste solitario y final, lo ignoro. Pero qué buena oportunidad.
"Cadáver exquisito" de Fito Páez (quizás su última -y excelente- canción), tiene trozos de Arlt. Están velados, pero están ("busco mi piedra filosofal/en los 7 locos en el mar/etc"). Si algún quinceañero pasó luego por una librería y vio ese título en un libro, y lo compró y lo leyó, lo ignoro. Pero qué buena oportunidad.
Pienso en algún rockerito que cree que Catupecu Machu es lo más trascendente de la escena musical argentina de las últimas décadas. Supongamos que buscando información sobre la banda encuentra que existe una niña vinculada que se hace llamar Ulrikke. Quizá sea el uno en un millón que de otra manera jamás podría haber llegado a Borges.
NS
HASTA AQUÍ LLEGAN LOS COMENTARIOS QUE GUARDÓ MARCELO.... SIGUEN DEBATES IVÁN-MARCELO / TITO-NATALIO.
saludos,
ns
Iván: hoy cambié el título de tu post porque creo recordar que éste era el original... ¿puede ser? Fijate. Si no es así, cambialo.
Abrazo,
NS
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