martes, junio 01, 2010

Leído


Por un designio autoimpuesto, en estos meses estoy leyendo un poco más. No quiero apabullar, así que sólo voy a nombrar autores y títulos que pasaron por mis manos este último mes. Después me voy a detener en uno. Quizá en dos.

La nieta del señor Lihn – Philippe Claudel
El disparo de Argón – Juan Villoro

Carter en Nueva York – José Pablo Feinmann
Una mujer en la luna – Milena Agus
El alma de Hegel y las vacas de Wisconsin – Alessandro Baricco
El club Dumas – Arturo Pérez Reverte
Los bárbaros - Alessandro Baricco

Diría que, en orden de aparición, me gustaron: nada, un poco, bastante, un poco, poquito, muchísimo e inimaginablemente mucho.

Obviamente, quiero hablar de lo que más me gustó. En principio, El Club Dumas. Mi inquietud por el libro nació desde una duda de Natalio: "¿Qué se puede leer de Pérez Reverte?". Fui y le pregunté a mi librera, pese a la noción que tenía de la existencia de la película. La novela es impecable. La peli, que via a continuación, no tanto. Y el encanto del libro radica justamente en que tanto la trama como la estructura intertextual (tanto en términos de Dumas como en el coleccionismo de libros de artes oscuras) es más rico y está mejor fundamentado. Básicamente, en la peli, que se llamó la novena puerta, Jonny Depp se hace cargo de un libro. En El Club Dumas, Lucas Corso se hace cargo de dos. Y es justamente el cruce perpetuo entre historias lo que hace de esta novela un best seller tan legible y maravilloso. Lo recomiendo incluso a los que vieron la peli (como si fuera poco: el final cambia).

Ahora, la frutilla del postre vital. Hablo en segunda persona y uso el apelativo para decir, Natalio, que este libro tiene que estar en el programa de AOP (y de paso te agradezco -no lo hice- por introducirme al Club Dumas, la locura llama a la locura). De alguna manera, mintiendo, inventando, relocalizando, ajustando. Tiene que estar. Tenés que insertarlo.

Baricco, como siempre admito, es una debilidad literaria. En este caso, se manda un ensayo por entregas en un diario (La Republicca) acerca del cambio de paradigma. Él no lo llama así, lo llama, con más sutileza, la mutación. Y habla de Los Bárbaros. Se vienen los bárbaros. Nos invaden. Cambian cosas y las hacen de esta manera.

Para no caer en el núcleo central de la cuestión, Baricco aborda lo que llama "aldeas periféricas" que están siendo saqueadas por los bárbaros: el vino, el fútbol y los libros.

Concluye, entre otras cosas, que una masificación a partir de un desarrollo tecnológico -que a su vez implica el alcance masivo de lo que hasta el momento era exclusivo-, y la simplificación de un lenguaje que hasta el momento era erudito son las características fundamentales de la barbarización de la cultura.

Claro, también usa una palabra que a mí me gusta mucho: espectacularización. Según él, cada uno de los elementos analizados, incluso el vino, cede ante una noción de inmediatez espectacular en desmedro de lo que el romanticismo valoraba: el renacimiento del alma restablecida después de un sufrimiento. Esta espectacularidad es buscada adrede para atraer a públicos mayores, para satisfacerlos sin mayores demanadas en retorno.

Ojo, lo mejor que tiene el libro es su ausencia de prejuicio. Primero, porque aborda fenómenos de cultura popular tanto como literarios o musicales. Segundo, porque plantea desde el inicio que Beethoven, por ejemplo, fue un bárbaro en su tiempo. Es decir: no usa esta palabra para juzgar sino para identificar una revolución (o evolución) social en curso.

Impecable desde todo punto de vista, bien pensado, bien escrito, bien fundamentado y entretenido para leer. Lógicamente, el libro dice mucho más de lo que yo pude decir de él. Se lo recomiendo a todos. Yo lo fui dosificando, un capítulo por noche, así, despacio.

No lo quiero terminar.

Saludos a todos.

L>S>D>A
PD: Ah, sí. El 9 me voy de viaje. A que no adivinan a dónde... When I get ooolder, I will be stronger...

domingo, mayo 30, 2010

Easy ride, Dennis



Los que cursaron rock recordarán. La contracultura vivida y retratada por Dennis Hopper. Estaba mal hace un tiempo. Se murió ayer de cáncer de próstata.

Y yo que llego del sanatorio después de haber visto la película de las Bandana.

jueves, mayo 27, 2010

Pintar con Luz


Fotografía significa "pintar con luz".

Arturo Aguiar pinta con Luz de una manera especial. Resulta que este Sanjuanino que ronda los 40, mediante una técnica que conoce muy bien y la que yo quiero empezar a investigar, pinta con luz en la oscuridad total y dejando el obturador abierto mucho tiempo, logra hacer con la luz de una literna, lo que quiere. Complicado de explicar para el que no sabe de fotografía, pero es un placer estético como pocos, por lo menos para mi. Los invito a que lo conozcan y disfruten. Nada de photoshop, nada de grandes equipos de luz, mucha oscuridad y mucho talento.


Hagan click en la foto para entrar al site y ver más fotos.


Euge H

viernes, mayo 21, 2010

Endemientras

Porque hace muchos años, en una época tan catastrófica como querendona, un grupo descartado rondábamos los bares entonando algo así como...

Ella entró como de ninguna parte / Hubo una mole de silencio en el bar / Al tío el mundo le importó tres cuernos / y con la botella al hombro se invitó a sentar...

Casi nadie conoce esta canción. Y los pocos que la conocen, no gustan de ella. Sólo unos pocos de los pocos de los pocos la hicimos nuestra. Tan larga pero tan breve. Tan vieja y tan nueva.

Elegante como un barco viejo, AOP.

http://www.goear.com/listen/c88a16d/mientras-haya-luces-de-bar-los-caballeros-de-la-quema

NS

lunes, mayo 10, 2010

Debatan

La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.

Groucho Marx



eh

domingo, mayo 02, 2010

Confieso que he leído

Este mes que pasó disfruté y sufrí con varias lecturas que quiero compartir con todos ustedes. Como siempre, me gustaría que comentaran ustedes mismos con qué se encontraron en las bibliotecas. Discutan, aporten y comenten.


Me topé con este libro casi de casualidad y lo abordé con una inocencia rayana en la imbecilidad. Debí sospechar, acaso, que la similitud fonética con La Cautiva y el evidente paralelo temático inicial con El Matadero (el grupo rural, el costumbrismo) señalaban directamente a Esteban Echeverría, el escritor exiliado que marcó una cicatriz en la literatura gauchesca con una obra llena de mugre. Kohan parodia y homenajea con certidumbres que me exceden. Escribe increíblemente bien. El tema me interesó poco. Hasta la página 200 me costó dejar de leer. Después me llené de impotencia por la explicitud de esa referencia que se esconde y me costó terminarlo. Si conocen a Echeverría, entren. Si no, pasen a la puerta siguiente.



Creo que todo lo que pude decir de la oscuridad de Nothomb lo deslicé, al menos, el mes pasado. Qué autora de la puta que lo parió. Tiene un estilo tan propio... Esta vuelta entré con el muy barato Cosmética del Enemigo. No sé si este libro me gustó como Ordeno y Mando, el anterior que leí y comenté. Más bien, sí, sé: no me gustó como el anterior. Ni de cerca. Tampoco me mantuvo tan atrapado. Es menos consistente, un poco más blando en el sentido que apunta estrictamente a la trama y más duro si apuntamos a la cuestión filosófico-moral. Pero sigo pensando que vale la pena rastrear las pulsiones que llevan a esta muchacha a vomitar literatura. Interesantísimo.



Tal vez me falten algunos años y la posibilidad de transformarme en una mujer para disfrutar del todo este libro. Escrito por una autora de Cerdeña (Milena Agus), narrado por una niña también sarda, enfocado en los dramas familiares y amorosos de una comunidad de esas que ya no existen y que siguen existiendo, lo único que puedo decir convincentemente de El mejor mundo posible es que este es un libro para señoras. No es tanto el tema, sino la forma. Demasiado poluta y educada. Medida y dosificada, azucarada y cruel, para espantar ladies en la hora del té. Ojo, de nuevo la calidad estética es indiscutible. Sofisticada, diría. Un poco más y podemos oler las berenjenas cociéndose en el aceite de oliva al lado del mar. Pero está escrito para otra época. A mi mamá le encantaría.



Llegué a Mark Haddon, inglesísimo, ex autor de libros para chicos, mediante su éxito mundial: El curioso incidente del perro a medianoche. Quien no lo haya leído aún, no pierda más tiempo. Este segundo libro, ya más volcado en el imaginario y los miedos de un adulto -o de varios: todos los personajes tienen temores impecables- está trazado con una prolijidad unitaria casi perfecta. Contra lo que me suele suceder, me veo tentado a contar una anécdota que dibuja el autor en su obra. El personaje principal -un de ellos, son varios en una familia- se descubre una mancha en la piel, en su pierna, a la altura del muslo. Decide que es cáncer. Va al médico. El médico le dice: es un eczema, póngase una crema y se le pasa en quince días. Él piensa: éste médico no sabe nada. Quizá no, pero Haddon lo sabía todo.

También leí uno de Villoro y gracias a Natalio -aunque él no lo sepa- estoy metido en otro de Pérez Reverte. Le di revancha a Milena Agus y entré a vivir una de mis últimas experiencias de la mano de Baricco. Sigo con Kapu. Espero por Feinmann y sus nuevos policiales. Pero vamos a dejarlo para otro momento.

Abrazo a todos.
L>S>D>A

viernes, abril 30, 2010

Dos maneras de decir lo mismo


"La música (...) debe elevar el alma por encima de sí misma, debe hacer que se engrandezca por encima de su sujeto y crear una región donde, libre de toda ansiedad, pueda refugiarse sin obstáculos en el puro sentimiento de sí misma".
G.W.F. Hegel, Lecciones de estética

"La producción de leche de las vacas que escuchan música sinfónica aumenta en un 7,5 %".
De un estudio de la Universidad de Madison, Wisconsin

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Baricco, Alessandro. El alma de Hegel y las vacas de Wisconsin. Vía Langosta.

martes, abril 27, 2010

Origen y evolución de la publicidad: entre lo público y lo privado

Publicado en DossierCreativo, 4/12/09
http://dossiercreativo.blogspot.com/2009/12/origen-y-evolucion-de-la-publicidad.html

Fuente: informe de la central de medios epm GUSTAVO QUIROGA

El siguiente fragmento producido por, quizás uno de los más famosos antropólogos argentinos, Nestor García Canclini, profesor-investigador del Departamento de Antropología de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa de México, planteó un problema fundamental respecto a la publicidad, lo público y lo privado.
“Se acuerdan de que hubo épocas en que lo público era un espacio? Esa noción creció con las ciudades, y se pensaba que había partes de ellas identificables como públicas y otras como privadas. En la Grecia clásica lo público ocurría en la plaza, en el ágora, donde los ciudadanos debatían los asuntos comunes. El iluminismo, sin abandonar las plazas (aunque ya no eran las mismas), situó lo público en otros escenarios urbanos: salones, cafés y clubes fueron los lugares en que los burgueses, los habitantes del burgo, elaboraban la argumentación racional de los derechos colectivos, la opinión ilustrada que aspiraba ya a trascender los territorios de minorías y emancipar a todos. Es un lugar común de la bibliografía (Habermas, Ferry, Wolton) asociar la desorganización de estas dos maneras clásicas de distinguir lo público y lo privado —la griega y la iluminista— con el advenimiento de las democracias masivas. Del espacio público pasamos a hablar de una opinión pública, o más bien de muchas, que pueden estar por cualquier parte. ¿Quién sería capaz de trazar el mapa de cómo y dónde forman el sentido de lo público y lo privado la radio, la televisión y las redes aún más deslocalizadas de Internet?”
Otra distinción clásica y quizás la más liberal, es aquella que considera en un nivel la administración del estado como “lo público” y aquello que corresponde al mercado y a la propiedad personal como el ámbito de “lo privado”. Dentro de cada una de esas categorías obtendríamos nuevas divisiones como, por ejemplo, entre lo público entendido como estatal o su confusión con lo gubernamental.
La misma clase de problemas afectan en la actualidad a uno de los sectores más candentes: los medios de comunicación (masiva), que adquirieron dicha denominación a partir del desarrollo de lo que comúnmente llamamos “el surgimiento del consumo de masas” y que hoy se enfrentan en la Argentina y en el mundo a problemas que cambian constantemente. Más aún, se enfrentan al cambio más difícil, el que indica que la manera de cambiar ha cambiado. El mercado, los usuarios, los lectores, los consumidores, ya no cambian, ya no modifican su conducta como lo hacían antes. Han mutado, transformado su manera de cambiar (sus consumos, sus gustos, su tiempo libre, su manera de trabajar, su manera de cambiar de trabajo) y en consecuencia los medios y la publicidad debieron, deben y deberán cambiar.
Lo interesante del proceso es que ese constante mutar, se da en forma conjunta. No es un dominio y una performación por parte de los medios hacia los públicos y tampoco es la más plena influencia de los públicos en los medios, sumado a ellos el rol de la publicidad, sufriendo y promoviendo al mismo tiempo, este constante proceso de transformación.
En publicidad buscamos constantemente nuevos espacios maneras, niveles, formas de impactar, contactar, influir, modificar o mantener conducta. Buscamos lograr diferencia, estima, familiaridad, pertenencia, relevancia, amigabilidad, involucramiento; todo aquello que nos permita y le permita a las marcas de nuestros clientes “hablarle” a quienes consideramos destinatarios, desde el lugar más propicio, en función de los objetivos planteados. En definitiva, estamos cambiando constantemente en mayor o menor medida esa forma de llegar.
Allí es donde se vuelve relevante aquella discusión tan antigua como la sociedad misma. El ámbito de lo público y lo privado, y el desdibujamiento de sus límites, por ejemplo el cada vez más difuso límite entre el trabajo, la vida privada, la oficina y la casa.
La pregunta que nos hacemos es: ¿por qué debería la publicidad ser ajena a este proceso? El campo de acción de la publicidad se ve constantemente afectado ya sea a su favor o en su detrimento. Se encuentra en permanente “tensión”, entre el ámbito de lo privado y el ámbito de lo público.
Las llamadas “redes sociales” en internet, son un caso interesante para evaluar estos límites. Los proveedores de direcciones de correo electrónico gratuitos, la telefonía celular (en realidad las terminales móviles, porque resulta difícil referirse a esos objetos como teléfonos) y por supuesto, la bien conocida televisión (situada como objeto físico, en los lugares más íntimos de nuestras casas). En el primer caso, y en ciertos círculos, la aparición de la publicidad fue calificada como una intromisión a la intimidad, pero, sin embargo (por lo menos hoy) resulta difícil encontrar opiniones que califiquen de igual forma a la bien querida televisión. Entonces debemos hacernos nuevamente la misma pregunta.: ¿Dónde está el límite entre lo público y lo privado en publicidad? ¿Está en relación directa con el nivel de intimidad o pudor? Las publicidades en los baños han sido muy bien valoradas, premiadas y destacadas (podemos admitir que se trata de espacios públicos/semi privados) pero son en el fondo, un espacio separado, vedado, con una lógica distinta al espacio público.
La lógica habitual del consumo de medios nos indicaba que el lector, radioescucha, televidente, “seguía” al contenido, a la información, al entretenimiento. Es decir, estaba (y quizás todavía lo esté) sujeto a una grilla de programación de un canal, o al proceso de producción de la noticia, debía adecuar su deseo de consumo en relación a lo que ofrecía el medio (no dejamos de tener en cuenta la adecuación o las relaciones entre el desarrollo de la vida cotidiana y la programación del contenido de un medio). Con el advenimiento de la convergencia tecnológica entre medios, redes de telecomunicaciones y la informática, el consumo de información periodística, entretenimiento audiovisual o el contenido que se nos ocurra, el poder sobre el momento y la forma de consumir ese contenido va, paulatina y pausadamente, cambiando de manos. En definitiva, antes los consumidores debían ir detrás del contenido, hoy el contenido va detrás, sigue, busca y encuentra a los consumidores.
Entonces, ¿Sería raro pensar que, siguiendo esta tendencia, la publicidad debería “seguir” a su público objetivo a nuevos espacios de la vida cotidiana? Podríamos arriesgar que no.
Será nuestra tarea saber cómo, cuándo y dónde llegar a quienes desean ser contactados para ofrecerles aquello que consideramos que será un beneficio para su vida. Este es el nuevo desafío que la publicidad debe afrontar, que no es otra cosa que el desafío de siempre.
NS

domingo, abril 25, 2010

A los jóvenes de ayer...

“Tipo, todo bien no, pero…me sacás una foto, tipo nada?” Nos miramos y tras mis risas, él, no yo, sacó la foto. Cerró con un “gracias…señor”

“Tipo nada que, tipo, viste plis, porfa, naa, tipo nada”.

“por qué bajas el volumen!! Tipo plis?”, “por que son las 5 de la mañana y mi vieja está durmiendo”. “ah…tipo, sory”.

“¿tío del yanke, me das una lapicera?” “¿para qué la querés?” “¿para encajarmela en el orto, para qué va a ser?!” Nos miramos todos, no pudimos ni reirnos. “vos escuchaste lo que dijo?” “…” A los 5 minutos, estaba vendiendo su mail por $5…


Y si tuve 16 no me acuerdo, o tuve la suerte de no ser así.

eugeh

martes, abril 20, 2010

AOP, ¿qué pasa con los años?

Coincide un poco con la noticia de que lo único que progresa con el paso del tiempo es la tecnología; el hombre no, siempre es el mismo. Eeeh, bueno... Inclusive según el poeta, el amor, con los años, con los años desaparece...

viernes, abril 16, 2010

familia culturosa

Hoy a la tarde, en la radio, Matías Martin habló de los periodistas deportivos de "primerísima" y, entre ellos, nombró a Cheb Terrab (así dijo, aunque todos sabemos que se llama Langosta).

Me puse muy contenta y orgullosa.

La puta, che. La gente de este lugar.

miércoles, abril 14, 2010

Peeping Tom

Foto: Roberto Camarra

“Siempre me pareció que la fotografía era una cosa traviesa; para mí fue uno de sus aspectos favoritos –escribió Diane Arbus–, y cuando lo hice por primera vez me sentí muy perversa.” Ser fotógrafo profesional puede parecer “travieso”, por usar la expresión pop de Arbus, si el fotógrafo busca temas considerados escandalosos, tabúes, marginales. Pero los temas traviesos son más difíciles de encontrar hoy día.

¿Y cuál es exactamente el aspecto perverso de la fotografía? Si los fotógrafos profesionales a menudo tienen fantasías sexuales cuando están detrás de la cámara, quizá la perversión reside en que estas fantasías son verosímiles y muy inapropiadas al mismo tiempo. En Blow-up (1966), Antonioni muestra al fotógrafo de modas rondando convulsivo el cuerpo de Verushka mientras suena la cámara. ¡Vaya travesura! En efecto, el empleo de una cámara no es buen modo de tentar a alguien sexualmente. Entre el fotógrafo y el tema tiene que mediar distancia. La cámara no viola, ni siquiera posee, aunque pueda atreverse, entrometerse, invadir, distorsionar, explotar y, en el extremo de la metáfora, asesinar: actividades que, a diferencia de los empujes y tanteos sexuales, pueden realizarse de lejos, y con alguna imparcialidad.

Hay una fantasía sexual mucho más intensa en la extraordinaria Peeping Tom (1960) de Michael Powell, una película que no trata de un mirón sino de un psicópata que mata a las mujeres al fotografiarlas, con un arma escondida en la cámara. Nunca jamás las toca. No desea sus cuerpos; quiere la presencia de esas mujeres en forma de imágenes fílmicas –las que las muestran en trance de muerte– que luego proyecta en su casa para su goce solitario. La película supone correspondencias entre la impotencia y la agresión, la mirada profesional y la crueldad, que señalan la fantasía central relacionada con la cámara. La cámara como falo es a lo sumo una tímida variante de la ineludible metáfora que todos emplean sin advertirlo. Por brumosa que sea nuestra conciencia de esta fantasía, se la nombra sin sutilezas cada vez que hablamos de “cargar” y “apuntar” una cámara, de “apretar el disparador”.

Susan Sontag, "Sobre la fotografía", 1977.



Euge H, cada día más perversa.

martes, abril 13, 2010

El Dandy del Transporte Público











Estoy en Alem y Corrientes en la parada del colectivo. La parada me ofrece dos posibilidades: el 152 o el 61. La primera opción con un recorrido largo y tedioso cruzando de forma zigzagueante el centro. Esquiva piquetes y corridas de la clase trabajadora que se agolpa en un radio de pocas cuadras para ganarse la vida. La segunda opción en cambio es mucho más relajada. Toma Além hasta Libertador donde el sol siempre brilla y las calles son alegres. Desde ahí llega majestuoso a Plaza Francia donde doble con elegancia y retoma Pueyrredón admirando el Buenos Aires Desing y finalmente me deja en el Hospital Alemán a pocas cuadras de mi casa.

A lo lejos veo aproximarse un colectivo. No llego a distinguir bien el número. Pero se ve a la gente hacinada en su interior como compitiendo por los 20 cm cuadrados de dignidad que quedan para compartir. No hay dudas, es el 152. Ya resignado después de la larga espera me resigno a tomarlo. Pero como un espejismo veo asomarse algo detrás. Juraría que eso que se asoma a la izquierda es un 6. Si si! Y que alguien me pellizque, eso es un 1!

Victorioso levanto mi mano derecha y caigo de rodillas al suelo con la mirada al cielo. El vehículo se acerca a mí y para abriéndome majestuosamente su puerta.

Entro y el educado conductor me saluda. Miro la máquina entre emocionado y confundido. No entiendo bien si es la máquina de las monedas o una Play 3. Mientras voy pagando mi boleto siento una extraña sensación. El terror me invade, creo que voy a morir. O quizás ya era demasiado tarde. Siento frío, mucho frío. Miro para el fondo como buscando ayuda y solo veo algunos ejecutivos y algunas chicas de la UCA y de oficinas de Puerto Madero tranquilamente en sus butacas. Finalmente comprendí todo. Esta maravilla del transporte público tiene aire acondicionado.

Incrédulo y cauteloso me siento en mi butaca. Y cuando digo butaca digo BUTACA. Me desplomo y me relajo hasta mi casa. Apreciando el paisaje y sol brillando el las rubias cabelleras de las pasajeras finalmente llego a mi destino. El sueño había terminado.

Una vez en mi casa entro al Compumap para ver el recorrido total de esta leyenda del asfalto. Para mi sorpresa descubro que tiene un recorrido circular. Más bien parece algún tipo de figura…es una cara. Es la cara de un dandy!! Peinado a la gomina y todo.

A riesgo de ser tomado por loco por los académicos más tradicionales adjunto las pruebas con la esperanza de que un día todos seremos como el 61.







































Nacho

jueves, abril 08, 2010

El hecho es que cuando él aún caminaba sin muletas y podía hacer cosas y la vida no se había vuelto tan angustiosa y enojosa, llegó a casa después una suerte de reunión política y me habló de Braga Menendez. Se lo habían presentado y me contó lo que le dijo acerca de su look. Me dieron imperiosas ganas de conocerlo. A los pocos días, subidas a un auto, una amiga me habló de él, en realidad de la paradoja de que su hija trabaje para el gobierno de Macri y Braga, peronista. Esperaba ansiosa el día de conocerlo (cuando un personaje me interesa puedo hasta internarme en un debate político), pero entonces el tobillo de él se hinchó como el de pie grande y aquí estamos...
Por suerte, la gente de Ni a Palos (el suplemento joven de Miradas al Sur) lo entrevistó. Como dice el amigo Natanael esa mezcla de cheto y de calle lo hace irresistible. Más allá de la bandera política.
Además, habla de publicidad y propaganda.


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“Gracias a la campaña de Don Carlos medio millón de trabajadores fueron blanqueados”

Por Julia Mengolini
Fotos: Gianni Buonno

Braga Menéndez no puede disimular ese aire de “gente bien” de San Isidro. Tampoco logra ocultar su adherencia al peronismo, porque, aunque la niegue, le brota por todas partes. No se entiende del todo la contradicción pero resulta divertida. El “publicista K” -diría una tapa de la revista Noticias- es en realidad un militante que usa su expertise para defender aquello que cree justo.
– ¿Qué es ser un publicista? ¿Por qué elegiste serlo?
- Se supone que a los publicitarios cuando eran chiquitos les gustaba hacer payasadas, teatro, morisquetas. Es gente que necesita llamar la atención. Y eso se termina transformando en una cosa vocacional. Al final, te pagan para llamar la atención. En una ciudad como Buenos Aires estamos expuestos a más de 20 mil mensajes publicitarios por día, entonces, el que mejor llama la atención es el buen publicitario. Después tenés que vender, eso es otra historia, y es muy difícil. Cuando era chico mis primos venían mucho a mi casa y me encantaba hacer obritas de títeres. Se quedaban todos mirando, se emocionaban, se reían, se asustaban. A veces cuando veo un comercial mío en televisión pienso que debe ser el mismo mecanismo que me llevaba a hacer los títeres en esa cajita. Creo que hay bastante de narcisismo, de egolatría y también de omnipotencia, porque cuando vos lográs que la mano, en lugar de ir a tal mayonesa en la góndola, vaya a la mayonesa a la que le empezaste a hacer la publicidad, te asombrás del poder que tenés. Lo que diga el mensaje es decisivo para que la gente vaya a esta mayonesa, o a esta otra, y en el cuarto oscuro, a esta boleta, o a esta otra. No es fácil.
- Hablando del cuarto oscuro, ¿vos crees que el Gobierno tiene una mala comunicación?
- Sí. Ya es de por sí muy difícil hacer publicidades que den resultados, tanto comerciales como políticas. Hacer publicidad política en países latinoamericanos es aún más difícil porque, como son pueblos que han sido frustrados permanentemente, hay una tendencia a descreer. Y a esto habría que agregarle que somos un país de 40 millones de escépticos, descreídos, con golpes militares, con corralito de por medio. La clase media viene de un fracaso atrás de otro. Y va a hacer fracasar al país nuevamente, saboteando, como lo está haciendo, a este Gobierno. A Yrigoyen lo acusaban de corrupto, lo echaron en 1930, a los dos años se murió y toda la clase media de la capital fue compungida al funeral. ¡Como pasó con Alfonsín! Cuando voltearon a Perón en el 55, la clase media estaba feliz. Al año ya estaban fusilando y a los quince días proscribiendo a medio país.
- ¿Vos tenés pensada alguna teoría que explique por qué la clase media es como es?
- ¡Qué viva! ¡Si vos me contestaras eso te hago un monumento! ¿Por qué la clase media es suicida y hace fracasar todos los proyectos? ¡Ja ja ja ja! Hay un libro muy bueno que se llama “Historia de la clase media argentina”, de Ezequiel Adamovsky, que dice que a la clase alta se le ocurrió que los forros de la clase media laburen y hagan de infantería para enfrentar a los negros. ¡Es genial! El libro dice que lo que no le perdonan a Perón es que trasgredió las reglas establecidas en el sentido que desclasificó, cambió las jerarquías rígidas. Si bien la clase media dice que quiere más igualdad, es mentira, no la quiere. Porque piensa que se le van a sacar a él para distribuir y además piensa en quién va a hacer la tarea sucia y pesada que hacen los negros. Saber que hay alguien debajo tuyo es una forma de sentirte alguien. Aparte la clase media piensa que es la única imprescindible. Los de arriba no producen ni hacen nada porque ya tienen todo y los de abajo no producen ni hacen nada porque son vagos, borrachos, delincuentes, prostitutas, una mierda. Es complejísimo, a mi no me entra en la cabeza. La clase media está ganando guita como nunca. Pero no es por la plata que la gente piensa y vota. Por ejemplo, Perón vino a cuestionar las jerarquías establecidas, a los negros les contó qué derechos tenían. Por eso pasan dos cosas: que 30 años después de muerto a Perón se lo sigue odiando y se lo sigue amando, y sigue ganando elecciones.
- ¿Sos peronista?
- Mirá, es un asco ser peronista porque tenés que bancarte a López Rega. Si ser peronista implica aceptar a López Rega, no soy peronista. Me hincha las bolas toda la derecha peronista. Pero pienso que el peronismo es la herramienta de trasformación más fabulosa que ha encontrado el país hasta hoy, la herramienta de resistencia del pueblo argentino más importante que haya habido, y la única te diría. Los radicales se llenan la boca pero siempre terminan haciéndole el juego a la derecha. Yo me siento bastante parecido a Jauretche, que fue un tipo decisivo en la formación de Perón, pero que cuando se distanció de Perón no habló mal del Gobierno porque sabía que eso era trabajar para el enemigo.
- Hablemos de la publicidad de Don Carlos, ¿por qué pegó tanto?
- Nosotros trabajamos muy inteligentemente. Creamos un personaje que no es unívoco. Es mitad malo y mitad bueno, y eso es lo interesante. Ahí radica el éxito de Don Carlos. Tenía los obreros en negro el hijo de puta pero después los pone en blanco. Será muy lindo decir “¡qué vergüenza!, ¡tiene los obreros en negro!”, como dicen los lectores de La Nación, y todos los que se quejaban. Pero mucha gente tiene trabajadores en negro. En la Argentina hay 5 millones de trabajadores en negro, ¿de dónde salen? En paralelo a todo eso, y esto es lo más importante, es que medio millón de trabajadores fueron blanqueados por esta campaña. Hay quinientas mil familias que ahora tienen vacaciones, aguinaldo, jubilación, ART, de todo. Es espectacular el resultado obtenido. Ahí, la popularidad sirvió como palanca para desencadenar los blanqueos. Además está la regularización impositiva: hay 205 mil tipos que blanquearon 32 mil millones de pesos.
- El segundo Don Carlos no cayó del todo bien…
- En marketing, entre los niveles A y B, que es gente de mucha guita, hacen el 1 por ciento de la población. El C1, clase media alta y alta, suma un 9 por ciento más. En ese segmento cayó como el orto. Decían que fomenta el marxismo y la lucha de clases, porque hace creer que el patrón es un tipo de mierda. Entonces según los comentaristas de La Nación, “los Kirchner montoneros buscan la lucha de clases”, mostrando un patrón hijo de puta. Ahí también está la cosa buena y mala, porque el tipo sortea el coche usado pero, ¿quién sortea un auto entre los empleados? ¡Nadie!
- ¿Te dicen cosas por la calle por sostener las posiciones que tenés?
- El otro día un tipo me dice “no sabe el asco que me da cuando lo veo por televisión” y yo le dije: “¿Sabés qué pasa? Que vos conoces mi cara y mi nombre, pero yo no sé quién sos. Sos un anónimo, sos un sorete y aparte sos un desubicado que venís a interrumpirme cuando estoy comiendo”. Me han rayado el auto. ¡Una vez un tipo me tiró una piña!
- No estuviste en la campaña del 28 J, vista desde afuera, ¿qué crees que pasó?
- Hay dos tipos de campañas: las electorales y las de difusión de gestión. Las electorales tienen un mes de vida, se juega todo en muy poco tiempo, con mucho nerviosismo, con mucha histeria, es un quilombo. Lo que se haga en ese mes es poco significativo respecto de todo lo anterior. Todo lo que se quiere solucionar en 20 días de campaña no sirve para nada si no hay un trabajo previo. En el 2005 hicimos 7 campañas electorales en diferentes provincias. Yo ahí descubrí que las siete campañas eran distintas. Si vos vas a laburar éticamente respecto al candidato tenés que respetar la particularidad del lugar, la circunstancia. Y siempre es diferente. No se puede hacer la misma campaña en todos lados. Hay que hacer un laburo finito.
- ¿Cuáles son los factores que analizás al momento de planear una campaña?
- Lo primero es que el candidato sea conocido. El publicitario tiene que tomar en cuenta todas las características de esa localidad y encontrar cuál puede llegar a ser el beneficio que diferencia a este tipo y que no lo pueda enarbolar otro, que sea propio de ese candidato en particular. El actual gobernador de Mendoza, Celso Jaque, tenía todas las de perder: tenía muy bajo conocimiento. Sólo el 18 por ciento de la gente sabía quién era. Y el tipo tenía una gran ventaja que ningún otro tenía. Había hecho una intendencia absolutamente espectacular en Malargüe, un pueblo muy chico al sur de Mendoza. Estuvo nominado por Naciones Unidas entre los 100 mejores municipios de América. Tienen una cosa muy increíble que es el observatorio de rayos cósmicos más importante del mundo. Todos los premios nóveles de física han estado en Malargüe. ¡Y Jaque consiguió la plata de 18 países para armar eso! Además Malargüe es como la oveja negra de Mendoza, porque está muy al sur, es casi patagónica, no es la “Mendoza bien”, digamos. Durante la campaña empezamos a mostrar esas cosas, y ganó.
- ¿Está acabado el kirchnerismo?
- No, la mejor evidencia de que el kichnerismo no está acabado es el odio que le tienen. Como dice Artemio López, uno no odia a un muerto. Ese odio está denotando que le tienen miedo, que saben que tienen altas chances y posibilidades de ganar en el 2011 porque la gente podrá confundirse pero no es estúpida ni suicida. Aparte, las elecciones parlamentarias no son lo mismo que las elecciones de presidente, son más irresponsables, jodonas, te podés tirar una cana al aire, votar a Pino Solanas… Vos odiás al que le tenés miedo, a quien sentís que te puede competir. Y yo creo que el kirchnerismo no va a ahorrar poder de fuego en 2011 y va a salir con los tapones de punta a tratar de continuar el proyecto que empezó en 2003. Pienso que van a hacer lo posible para que errores como el Indec, sean de alguna manera subsanados, o compensados, para que no sigan produciendo el daño que han producido.
- ¿Te gustaría estar en esa campaña?
- Las campañas electorales son lo menos profesional que existe. Todo el mundo opina, son muy locas, caóticas. A mi gustan las campañas sobre gestión de gobierno, donde vas preparando algo para que eso desemboque en un buen resultado. En treinta días de campaña no se soluciona mágicamente la comunicación que no tuviste en años. Las campañas electorales son muy ingratas porque nadie puede atribuirse el éxito. Están esos personajes como Durán Barba, pero Durán Barba no te dice que hace dos años perdió su candidata en Paraguay contra Lugo y se terminaron 70 años del Partido Colorado. Ocultan todo lo que les sale mal. Es parte de su marketing. También hay otra cosa, los legos tienen la idea que la publicidad es una cosa mágica que todo lo soluciona. No es así. No conozco ningún caso de productos que sin ser buenos sean exitosos durante un tiempo. Si el producto es bueno, puede sobrevivir a pesar de una mala campaña. Los concursos y los premios de publicidad distorsionan todo. Categorías de premios publicitarios hay millones y no hay ninguna categoría que sea publicidad política. Porque mirá si un tipo gana el premio Clio y el candidato perdió. Se desnuda la verdad, porque el único objetivo es que tenga éxito el producto.
- ¿A qué le decís Ni a palos?
- A hacer publicidades para sustitutos de la lactancia y para cigarrillos.

martes, abril 06, 2010

Prohibido leer esto II - versión 2010

"Esos saberes irrelevantes", por Javier Marías.
Don Javier (artista antes conocido como "el hijo de") fue mencionado en este blog cuando hicimos referencia a un libro cautivante.
NS

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Esos saberes irrelevantes
Por Javier Marías


En algún lugar vi la noticia, un breve, una curiosidad, una anécdota sin importancia. Lamenté que fuera tan escueta, me habría gustado conocer más detalles del asunto, no tan baladí para mí como para quienes lo recogieron. Al parecer, una joven española, aspirante a ganar el certamen “Reina Hispanoamericana 2009″, al preguntársele por el año en que Colón descubrió América, contestó que “en 1780″. Da curiosidad saber por qué diablos eligió esa fecha disparatada, en vez de responder “No lo sé”, que habría resultado más disculpable. ¿Por qué 1780? ¿Cómo creerá la joven que era el mundo en ese año? ¿Sabrá que pertenece al siglo XVIII o ni siquiera le habrán enseñado cómo calcular los siglos? ¿Sabrá lo que es un siglo? Si hubiera dicho “1789″, podríamos pensar que se confundió de fecha célebre. Pero, ¿1780? En verdad un arcano. La noticia añadía algo, quizá más sintomático y revelador todavía: se conoce que a la muchacha le quisieron sacar los colores por su metedura de pata en un programa de TVE, pero ella se defendió con desparpajo y afirmó: “Es irrelevante saber eso”.

Es fácil no conceder importancia a la cosa y consolarse con la asentada idea de que todas las misses y aspirantes a tales son ignorantes por definición y tontas de baba. Sus grititos, sus llantos y sus obviedades han sido parodiados hasta la saciedad en películas y programas de humor. ¿Qué se puede esperar de una miss? Ya se sabe. Pero la joven en cuestión era probablemente una chica normal hasta hace cuatro días. Habrá ido al colegio como cualquiera, y quién sabe si no habrá terminado su bachillerato o su ESO o como quiera que se llame ahora. Habrá llegado a sus dieciocho o veinte años con alguna instrucción, y la prueba es que le viene a la cabeza la palabra “irrelevante”, algo que en nuestro tiempo no está al alcance de todos. Yo me temo que sus dos respuestas, la de 1780 y la de la irrelevancia, las podrían haber dado numerosos jóvenes que nada tuvieran que ver con concursos de belleza y no pocos adultos actuales, entre ellos, sin duda, algunos de los periodistas televisivos que le quisieron sacar los colores, sólo que a ellos no se les hacen esas difíciles preguntas con cámaras delante.

“Es irrelevante saber eso”. En cierto sentido no le falta razón a la candidata a “Reina”, porque lo mismo opinaron, a buen seguro, cuantos profesores tuvo en su vida y los responsables de Educación -gubernamentales y autonómicos- de las últimas dos o tres décadas, que han hecho todo lo posible por convertir a España en una sociedad de iletrados, de ignorantes ufanos de su ignorancia, de primitivos duchos en tecnología; así como un buen número de progenitores, que se han dedicado a exigir a los docentes que enseñen a sus vástagos “cosas prácticas”, que les sirvan para ganarse la vida en el futuro, y no pierdan el tiempo con lo “irrelevante”. ¿Sirve de algo el latín, una lengua cadáver? ¿Sirven las matemáticas, cuando tenemos calculadoras que nos dan el resultado de cualquier operación en el acto? ¿Sirven la gramática, la sintaxis y la ortografía, si da lo mismo cómo se hable y se escriba? ¿Sirve conocer la historia, si basta con buscar en Internet para averiguar al instante quién fue tal personaje o qué pasó tal año? ¿Sirve la geografía, si cogemos aviones que nos trasladan a cualquier sitio en unas horas y nos trae sin cuidado el trayecto? ¿Sirve algo de algo? ¿Y qué es, pues, “lo práctico”? Tal vez sólo aprender a manejar el ordenador y la calculadora. En realidad, ¿para qué es necesario ir a la escuela? ¿Para tener una idea del mundo, del pasado de la humanidad, de la historia del arte y de las religiones, de la evolución de las ciencias, de nuestra anatomía, de los textos que se han escrito, de la multiplicación y la división y la suma y la resta, del círculo y el triángulo? Nada de eso es “práctico” ni ayuda a ganarse la vida, no digamos a ser Reina Hispanoamericana. Y sin embargo…

La educación no son sólo conocimientos y datos. Es parte esencial de lo que solía llamarse “formación”, esto es, la conversión de los individuos en personas, no en seres animalescos que caen en el mundo sin tener noción de lo que hubo antes que ellos, incapaces de asociar dos hechos, de distinguir entre causa y efecto, de articular dos frases inteligibles, de pensar y razonar, de comprender un texto simple. Esta es la clase de ser que cada día abunda más en nuestra sociedad intelectualmente rudimentaria. El problema es que, por algún misterio, a la postre esos seres no resultan “prácticos” ni se pueden ganar la vida, la vieja aspiración de sus ya embrutecidos padres. No es raro ver en la televisión a jóvenes y no tan jóvenes que dicen en estos tiempos de crisis: “Yo no quiero estudiar, lo que quiero es que me den un trabajo para ganar dinero”. A menudo tienen tal pinta de cabestros que me descubro pensando con pena: “Pero, hombre de Dios, ¿cómo te va a dar nadie un trabajo si es obvio que no te han enseñado nada y que aún no sirves ni para pegar un sello? Si yo fuera un empresario, no te contrataría”. Me temo que los que lo sean pensarán otro tanto: “No necesito a un animal tecnológico, que sepa darle a las teclas según se le ordene, pero sin tener ni idea de lo que hace. No necesito a una persona incompleta. Tráiganme a alguien civilizado, con conocimientos irrelevantes, de los que permiten desenvolverse en el mundo”.

http://javiermarias.es/wordpressblog/index.php/2009/11/29/la-zona-fantasma-29-de-noviembre-de-2009-esos-saberes-irrelevantes/

lunes, abril 05, 2010

Lápiz de Platino (muy divertido)



Elaborado "maxispot" creado por Young & Rubicam para la presentación de los 25 finalistas de la 26ª edición de los premios publicitarios argentinos, "Lápiz de Platino" que muestra al mundo la frescura publicitaria del "Made in Argentina". Además de los obstáculos que debe pasar una idea para llegar a ser Lápiz de Platino.

Genial idea y spotmix basado en los 25 grandes comerciales que fueron Lápiz de Platino en los últimos 25 años. Cada uno fue elegido por la Comunidad Argentina de las Comunicaciones desde 1983 en adelante.

Nacho.

viernes, abril 02, 2010

Bombos, bombos y más bombos.



Bombos, bombos y más bombos.

Los viernes Santos tienen tradición de ser bajón en mi vida, así que no pretendo ponerles mucha onda. Ordeno, leo e intento terminar mi proyecto de tesis, y no puedo. Claro, me acordé, hoy es 2 de abril y vivo a media cuadra de la embajada de Inglaterra.

Bombos, bombos y más bombos.

Y ahora una voz y música, rock nacional. Y esa voz otra vez, pero no entiendo lo que dice, aunque dicen casi siempre lo mismo, todos los años.


Y más bombos. Y yo, que como no puedo estar adentro, decido salir, pero así no puedo, me pongo un jean, y algo arriba y ahora sí, la cámara, sin ella para qué, sufro. Y bajo.

En la puerta de mi casa, mi mamá y el portero, “no te acerques mucho, quédate cerca de los policías, con esa cámara te van a robar” y un “ok” seco de mi parte y a meterme en medio del quilombo.

Mucha gente, que no sé si eligieron estar ahí este viernes feriado, pero están ahí, no les queda otra. Muchos nenes, muchas mujeres, muchos bebes. Mucho pibe con gorrita y palos, muchos palos y muchas banderas.

El que habla arriba del camión es D´Elía. Nunca vino los años anteriores, pero está él arriba del camión. Habla para las cámaras más que para el público presente.

“Y ahora vamos a entonar el himno nacional argentino” y un equipo de audio del que se reproduce el himno, el nacional, el argentino. Y tapa el silencio, esas pocas voces que lo entonan, y cientos de bocas que lo callan. ¿Acaso no lo saben?, ¿saben acaso por qué están acá?.

Pero sí, todos saltan al grito de “el que no salta es un Inglés”, el salto, el pogo, la masa nos arrastra, es más magnética que un himno, nacional, argentino.

Bombos, bombos y más bombos.

Este año no vinieron los que vienen todos los años, los que fueron y lucharon en Malvinas, los que sí saben por qué cantan el himno nacional argentino.

Víctimas ambos.

Y bombos, bombos y más bombos.


Un día después, para no pisar a la Langosta. Trae mala suerte.
EugeH


Autobombo



Sí, sí. Yo sé que está mal que la promocione, pero la verdad la nueva edición de Un Caño me pone particularmente contento.

Saludos
L>S>D>A,
periodista deportivo

miércoles, marzo 31, 2010

Libros (varios)

Vengo atrasado, muy atrasado con mis deberes autoimpuestos. Había dicho cada mes. Fallé. Así que ahora traigo todo, y lo traigo todo junto.

Leí un libro maravilloso de Nick Hornby, que se llama Slam y que se tradujo Todo por una chica. Ahí hay un adolescente tan tierno como el más tierno y tan estúpido como todos supimpos ser. La prosa de Hornby es una pátina de manteca fina sobre una tostada tierna. Invita a morder, tiene sustancia, superficialidad, textura, olor, encanto. Y es difícil comer sólo una. Si no conocen al autor, los invito -en especial a los futboleros- a desenfundarlo.

Leí un libro increíble de una autora que no conocía. Amelie Nothomb nació en Kobe, Japón, porque su padre era un diplomático belga. Llegué a ella por recomendación de mi librero amigo. Hojeé la primera página de Ordeno y mando para ver de qué se trataba y no cerré el libro hasta que se terminó. Página 157. Fin. Malditas mentes torcidas que se inclinan con el pensamiento a las ficciones más ruidosas. Maldita acción. Quiero otra dosis. Hoy compré Cosmética del enemigo. Si se apuran lo consiguen en los quioscos, por la colección de Página/12, a 9 pesos.

Leí una delicia del delicioso fabricante de literatura bienamada. Alessandro Baricco volvió a darle una definición a la palabra fantástico. Es un género y es una cualidad, y es la forma de su escritura: fantástica. Leí Tierras de Cristal, y estoy enamorado.

Leí una novela de Julian Barnes firmada con seudónimo, en la que un detective bisexual intenta desentramar un misterio futbolístico. Es parte de una trilogía que no se tradujo al español. En realidad, sólo una parte se tradujo, esa primera parte, Con las botas puestas, que yo leí. Es el único policial con que me topé en el que no se da una respuesta al misterio planteado. Quizá por eso -quizá, acaso, por lo pueril que se presupone el género- Barnes no lo quiso firmar.

Leí, estoy leyendo, al polaco Ryszard Kapuscinsky. Me gustaría decir con qué me encontré, con qué me estoy encontrando. Pero no puedo. Es un periodista, un cronista de época, un historiador, un literato, un filósofo, un sociólogo, un hombre perdido. Le digo Kapu, con cariño. Kapu quiere cruzar la frontera. ¿A donde? A cualquier lado: piensa en Checoslovaquia, piensa en Hungría. Es soviético y viven en el '53. Es comunista y su mundo termina en el Este europeo. No sabe otro idioma que polaco. Nunca salió de su pueblo.

Lo mandan a la India.

Después a China.

Y dice: "Pues la Gran Muralla -y es una muralla-gigante, una muralla-fortaleza que se alarga miles de kilómetros a través de cordilleras vacías y deshabitadas, una muralla-objeto de orgullo y, como he mencionado, una de las maravillas del mundo- al mismo tiempo es la prueba de la debilidad y aberración humanas, de un enorme error cometido por la historia, que condenó a la gente de esta parte del planeta a la incapacidad para entenderse, para convocar a una reunión en torno a una mesa donde, todos juntos, se plantearan cómo emplear con proveho el ingenio y las energías acumuladas de otras personas.

Tal cosa resultaba una quimera, pues la primera reacción ante cualquier amago de problema era otra bien distinta: levantar una muralla. Encerrarse, separarse. Pues todo lo que llegaba del exterior, desde allí, no podía ser otra cosa que un peligro, el anuncio de una desgracia, un augurio del mal, vaya, la misimísima encarnación del mal.

Pero la muralla no sirve sólo para defenderse. Al tiempo que protege de la amenaza que acecha desde el exterior permite controlar lo que sucede en el interior. Al fin y al cabo, en una muralla hay aberturas, puertas y verjas. O sea, al vigilar estos lugares controlamos quién entra y quién sale, hacemos preguntas, comprobamos la validez de los salvoconductos, apuntamos nombres y apellidos, escrutamos los rostros, observamos, lo grabamos todo en la memoria. Así que la muralla es a la vez escudo y trampa, mampara y jaula.

Su peor característica consiste en que engendra en mucha gente la actitud de defensor de la muralla, crea una manera de pensar en la que todo está atravesado por esa muralla que divide el mundo en malo e inferior: el de afuera, y bueno y superior: el de dentro. Por añadidura, ni siquiera hace falta que ese defensor esté físicamente presente junto a la muralla, puede permanecer bien lejos de ella, pero basta que lleve dentro su imagen y obedezca las reglas que su lógica impone".

Viajes con Heródoto, se llama el libro. Y yo escribí mucho, de más. Muy largo. Espero que disculpen y que algo de todo esto les guste.

Un saludo a todos.
L>S>D>A

PD: Me caso. Digo.

lunes, marzo 29, 2010

Permiso, che

AOP pide permiso, se lagrimea, se excusa y se escapa como laucha por tirante hacia lugares menos públicos.

En la última década del siglo XX ella era "la hermana de". En la primera década del siglo XXI él tuvo que aprender a convertirse en "el hermano de".

Permiso, che.

http://lucianastecconi.com

sábado, marzo 27, 2010

Camionetas y panaderías


Contexto - Adolescentes de Baradero que circulan sin casco en una moto resultan muertos tras supuesta corrida y embestida de una camioneta inspectora municipal.

Principio necesario del discernimiento - Peritajes a la camioneta inspectora implicada para determinar si efectivamente hubo un atropello o una maniobra abusiva que pudiere ser considerada como causal de la caída y muerte de los adolescentes.

Problemilla - Vecinos de Baradero se manifiestan en las calles luego de la tragedia. Algunos rompen e incendian objetos y ámbitos públicos y privados. Uno de los objetos que destruyen es la camioneta inspectora implicada en el caso.

Aclaración - La "salud" de esa camioneta era condición necesaria para que los peritajes, muy probablemente, pudieran echar luz -y hasta quizá darles la razón- a los manifestantes que clamaban por una pronta y justa resolución de la tragedia en la que murieron esos chicos.

Pero - "...En los motines que la escasez provoca suelen las masas populares buscar pan, y el medio que emplean suele ser destruir las panaderías..." (José Ortega y Gasset, La rebelión de las masas, último párrafo del cap. VI).

Recordarán que cada tanto utilizo esta idea de hace 80 años (con pinzas) en mis clases de los cursos de AOP. Así, a secas, sin púlpitos ni intelectualosis de escritorio. Así, a secas, tan sólo para señalar que la OP es un tal vez sí y un tal vez no, que las consecuencias no saben de arrepentimientos, que todos somos racionales e inteligentes hasta que la realidad nos demuestra lo contrario.

A secas.

NS.

martes, marzo 16, 2010

Y yo no fui.


Hoy empezaron las clases en la facu. Y yo no fui.

Eran como las 6 de la tarde, cuando en medio de un “narramatic” para Garbarino, me percaté de que no iba a ir a clases hoy. Dejé de prestar atención al actor, que me incomodó varias veces mirándome fijamente, por que estaba acordándome de los años anteriores y los mediados de marzo, cuando empezas a cursar.

Me ví ahí, sentada en una sala de reuniones de una de las agencias más importantes del mundo, mirando a un actor que narraba actuadamente lo que va a ser el nuevo comercial de Garbarino, si al cliente le gusta.

Pensé muchas cosas, que mi carrera estaba buena, que es divertida, que me estoy empezando a acomodar, que es frívola a veces, que no es lo que voy a hacer toda mi vida, que tengo un libro en la cartera que quiero terminar y que no paré en todo el día. Que a veces extraño algo o a alguien de lo que me quiero olvidar, que quiero rajar en Semana Santa por que no tuve vacaciones y que no puedo, viene toda mi familia. Que hoy, no empiezo las clases y que me hubiera encantado pasar por la facu y tomarme un café en Ruli con los chicos.

Pienso que no voy a hacer más tps con mi dupla, Manu. Que no voy a comprar más apuntes y no me voy a angustiar por que no llego a un parcial.

El miedo a crecer empieza cuando terminás la facu, cuando empezás a tener sobrinos, cuando empezás a perder amigos, por que te volvés más intolerante.

Y hoy no llegué tarde, no corrí por la ciudad a las 6.25 para llegar a horario, no saludé a los chicos en la puerta, no salí con cuaderno y birome a la mañana, no me tomé un cafecito en el recreo de las 8. Creo que hoy, a las 6 de la tarde, me dí cuenta que terminé la facultad.

Todo eso pasó por mi cabeza mientras estaba en esa reunión, con un actor recitando el próximo comercial de Garbarino, si al cliente le gusta.


EH


viernes, marzo 12, 2010

Ouch!

Que la publicidad se copie a sí misma forma parte de las reglas de género. Aunque no siempre, la narrativa popular se construye y reconstruye sobre fórmulas predeterminadas, pero el desgaste de lo anterior se hace evidente y malsano cuando:
a) La reconstrucción de fórmulas no aporta nada nuevo, novedoso, mínimamente innovador (aunque suene paradójico). En los últimos cinco años aparecieron docenas de avisos de diferentes productos y servicios en los que "la gente como uno" se lanza a las pistas a exponer lo peor de su competencia rítmica. Cervezas, gaseosas, snacks, empresas de internet, empresas de TV satelital, empresas de telefonía celular, golosinas con palitos fluorescentes, chicles... ¡Bienvenido otra vez, don Juan Trillado!
b) La repetición de contenidos genera una sintaxis que no sólo carece de una gracia de origen (si es que causar gracia asociada a un producto era su objetivo primordial), sino que además provoca pena y vergüenza ajena.
c) La fórmula iterada se duplica transversal y simultáneamente: dos productos distintos con dos mensajes idénticos emitidos, canalizados y recibidos al mismo tiempo y en el mismo espacio.
d) Y la consecuencia fatal: "Esa 'propaganda' en la que están bailando raro... ¿de qué era?".
Incluso con su dosis de imprevisibilidad (¿cómo podían saber una agencia o cliente que otra agencia o cliente iban a hacer lo mismo al mismo tiempo?), este es un buen ejemplo de que los avisos no sólo necesitan (buenas) ideas, sino que también -y primordialmente- requieren de un pensamiento estratégico que las sostenga, les dé contexto, sentido, aplicabilidad y unicidad.
NS


miércoles, marzo 10, 2010

Logorama

Guerra de Marcas. Me dió miedo.
Muy bueno.



EH


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Intervengo este post para no pisar a Euge, y para ilustrar mi propia experiencia con el tema Oscar. Estuve craneando la posibilidad de escribir sobre el triunfo de "El secreto de sus ojos", y de todas las pelis argentinas que me gustaron más (Nueve Reinas, El Aura, Un Oso Rojo, Leonera, Copacabana...) pero alguien se me adelantó. Y me sentí tan identificado con el texto que decidí compartirlo. Como siempre -sabrán entender- es un comentario anclado en el deporte. Disculpas a Euge. Ahí les va:


"Soy apenas un espectador crítico, no un crítico; sin embargo me produce un violento crujido estomacal (perplejidad, fastidio, incomprensión ante el gesto solidario del público) que el “Secreto de sus ojos” exhiba la venganza y la justicia por mano propia en su versión más perversa y abyecta como una forma aceptable (¡dignísima! ¡heroica!) de la pasión romántica. Como misión de un enamorado. Patada desde atrás. Para colmo, solapada, engalanada como caricia, piel de cordero para el lobo. Roja directa y perpetua para ese defensor.

No hablo de gustos, de preferencias genéricas. Ni siquiera de las debilidades del guión (la mirada de un fulano en una foto da pie al esclarecimiento del homicidio). Hablo de un lastre ideológico que la convierte en una película fallida, por decir poco. Su visión del amor y la justicia oscilan entre la candidez, la temeridad y el insulto. La narración avanza empecinadamente en contra de todas (todas, eh) las conductas de las víctimas directas o indirectas del terrorismo estatal, quienes sólo volvieron a enfrentar a sus verdugos en el ámbito de los tribunales. ¿Por qué?

Pues bien, para retomar el hilo deportivo de este espacio, me queda agregar, como Bochini al cabo del Mundial 86, que no me siento campeón por este gran batacazo argentino."


Alejandro Caravario, en ESPNdeportes.com. El artículo completo en este link: http://espndeportes.espn.go.com/futbol/copa-mundial/nota?id=984424


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Ahora yo (perdón euge) porque el otro día cuando dije que no me había gustado la película y di mis razones, me recomendaron este artículo que escribió Fernando Martín Peña, uno de los tipos que más sabe sobre cine en Argentina, para La mujer de mi vida.

Y me pregunto cómo es que una peli como Crónica de una fuga, que es infinitamente más coherente y que está increíblemente filmada y concebida, no tuvo tanta repercusión en la sociedad. A mí me dejó temblando. ¿Es que no estamos preparados todavía para una visión certera?

flor.

El rasgo esquizo

Por Fernando Martín Peña

Cuando un éxito cinematográfico encuentra su clave en tranquilizar al espectador.

El éxito impresiona pero no necesariamente convence. El secreto de sus ojos es la película argentina más exitosa del año pero carece de la homogeneidad de otros films de Campanella (Luna de Avellaneda, El hijo de la novia o El mismo amor, la misma lluvia) hasta el extremo de alcanzar cierta curiosa esquizofrenia. Ésta es la primera vez que el director se aparta del excelente guionista Fernando Castets (el propio Campanella se ocupó de la adaptación junto con el autor de la novela Eduardo Sacheri) por lo que resulta tentador –aunque indemostrable– adjudicar los desajustes del film a esa ausencia.

El rasgo esquizofrénico más evidente es el choque entre la lógica del cine de género (el film intenta por lo menos dos, de manera simultánea: el policial y la comedia romántica) con las características de un contexto político muy preciso (la Argentina de 1974). Pero los géneros tienen reglas más o menos claras, definidas a lo largo de décadas de cine clásico, que desbordan el anclaje en esa realidad. Campanella construye sus personajes con la convicción arquetípica que le permiten la tradición narrativa clásica y el carisma de sus tres intérpretes principales, pero luego esos arquetipos chocan contra las exigencias del contexto. Si la acción transcurriese en un período más indefinido, el primer enfrentamiento idealista de Darín a los gritos contra los apremios ilegales propiciados por un superior negligente serviría para establecer los rasgos nobles del protagonista, recurso típico y legítimo del clasicismo que además propicia la identificación del espectador. Pero luego resulta que el propio Darín viola un domicilio ajeno, roba pruebas e interroga ilegalmente a su sospechoso, convencido de su culpabilidad sólo “por una corazonada” y Campanella trata casi todo ello con la ligereza de un paso de comedia, en contraste con la sordidez expresionista del episodio policial que Darín había censurado antes. Es decir que la ilegalidad policial es mala porque está perpetrada por gente innoble y fea, mientras que la ilegalidad de Darín es positiva, divertida y permisible. Harry, el Sucio también violaba la ley varias veces pero por lo menos algo le pasaba por dentro, porque al final tiraba la placa. Además, identificarse con él era incómodo, mientras que aquí Darín (y nosotros con él) ejerce la ilegalidad como quien comete una travesura.

No puede sorprender entonces, siguiendo esa lógica dislocada, que Campanella sostenga la noción de que las AAA se integraron sacando de las cárceles a asesinos y violadores, cuando la gran mayoría de esos individuos, así como los represores que vinieron después, salieron de la misma clase que ahora llena los cines para ver El secreto de sus ojos. Esa realidad es tan difícil de explicar y asumir que Campanella no lo intenta y prefiere inventar monstruos. Su público encuentra tranquilizador creer en ellos y retirarse de la sala persuadido, una vez más, de que los malos son los otros y las culpas son ajena

martes, marzo 09, 2010

autobombo


Mi primera participación en un libro. Se presenta dentro de 20 días. Ya estarán todos debidamente invitados (necesito pogo). Hay varios usaleños aparte de mí. Ilustra Rocambole. Prologa Pujol. Estoy contenta.

sábado, marzo 06, 2010

"Selling Broadway" y The cinema Show


Una banda de covers de Génesis, un reencuentro, una vuelta atrás en el tiempo, una vuelta al génesis de una historia.

Otro reencuentro, una sorpresa muy grande, un abrazo que nos supera y un “estás igual, pero más linda”.

En un momento fueron muy amigos, después se distanciaron, empezaron a pensar diferente y lo siguen haciendo, pero uno de más grande, es un poco menos infantil.

Primero tocaban los otros, pocos temas, para calentar el ambiente y dar un poco a las fieras más rockeras. El cantante baila raro, no la pega con el ritmo, en mi grupo se escucha un “está muy puesto”, lo confirma con unas meneadas muy extrañas mirando el techo.

Esta es la última, me dice, ya me cansé, no lo necesito, después de tocar se los digo. Nunca fue una persona fácil, tiene esa locura de los artistas, de los músicos, pero de los músicos en serio, que aman lo que hace, y lo sabe hacer demasiado bien, y lo sabe, y de eso vive, aunque viva mal y a veces come poco, por eso es tan flaco, pero su piano, órganos y guitarras, ocupan la mayor parte de su pequeño departamento.

No esperaba mucho, esa es la verdad, pero nos sentamos ahí, nos reencontrábamos con algo que pasaba muy seguido hace muchos años, cuando de más chicos, lo íbamos a ver tocar a C. A él nunca le gustó su música, C está demasiado loco y se cree Charly García, por eso el pelo, casi que son parecidos.

“Quién tiene debajo de 30?” varios levantamos la mano y el cantante nos indica, que después de los 30, no la pasas tan bien.

Pero todo empezó, las luces se apagaron y con una intro de piano y la voz del cantante, que con una voz particular intenta imitar las voces mágicas de Collins y Gabriel. No lo logró, pero sin duda para el final y con la voz más caliente, todos nos creímos un poquito estar en los 80´ con un Phill Collins de lentes oscuros y camisa floreada. Y las dos baterías callaron a todos y provocaron la ovación del público presente.

Terminó y nos abrazamos, y acordamos que cuando quiera le saco unas fotos, for free, claro, es un amigo.

Una noche que confirma que no nací en la década correcta, o que me gusta mucho Génesis y nunca los podré ver en vivo o que me hubiera gustado saber tocar un instrumento. Nunca es tarde, aunque después de los 30, no la pases tan bien.

EugeH



viernes, marzo 05, 2010

Un cachito de fútbol (para los pibes)



Argentina tiene un porterazo. Un tipo de estampa atlética, de presencia dominadora, sereno y resolutivo. Se llama Sergio Romero, juega en el AZ y ayer no hizo una sola parada hasta el minuto 76. Descolgó más de 20 centros -eso sí- y jugó con los pies. Romero tocó más balones que Messi, y si no dio más pases que Mascherano tampoco anduvo lejos. De su actuación se deduce la línea general del partido que se jugó en Múnich. Por el despliegue de Romero se intuye la clase de equipo que es la Argentina de Maradona. Bueno para lucir portero. Malo para Messi. Peligroso, en cualquier caso. Extremadamente peligroso.


Argentina dominó a Alemania porque es un equipo con capacidad para tumbar a cualquiera. Pero su peligro no queda ahí. Si esta propuesta vacía de ideas que traslada Maradona, si ese juego dedicado al pelotazo, pendiente de algún error del contrario, de algún rechace, culmina por acaso en la conquista de la Copa del Mundo, el efecto tendrá consecuencias demoledoras para el fútbol argentino. Si triunfa Maradona -y con él los predicadores populistas que lo sostienen-, a medio plazo el fútbol argentino como fenómeno nacional, como manifestación social distintiva, alumbrará una crisis de identidad y de talento sin precedentes. Será el invierno nuclear.


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Diego Torres. Diario El País. "Argentina hunde a Messi". Extracto. La nota completa aquí: http://www.elpais.com/articulo/deportes/Argentina/hunde/Messi/elpepudep/20100303elpepudep_18/Tes

miércoles, marzo 03, 2010

AOP se anima al gym

Dijo "en marzo empiezo el gimnasio" y cumplió.
El 1, cuando salió de tomar exámenes finales en CAECE a eso de las 20:30, se obligó a pasar, a inscribirse y a pagar. Estaba muy cansado y no empezó ese día, pero el hecho de haber abonado constituía el mejor de los impulsos.
El 2 salió de la USAL, se cambió de ropa, agarró su mochilita y se mandó. Su "coach" le dio una rutina básica pero rendidora.
El 3 a la mañana le dolían hasta las uñas. Y el 3 a la noche estaba otra vez allí, haciendo una rutina más relajada y aeróbica.
Antes de irse se sacó una foto, porque según su "coach" ya se le nota un pequeño e innegable cambio.

NS

lunes, marzo 01, 2010

tatú



Ya lo sé, me piso a mí misma, pero lo vi y aún no lo creo. Estoy esperando que alguien me pellizque.