lunes, mayo 10, 2010

Debatan

La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.

Groucho Marx



eh

4 comentarios:

Anónimo dijo...

lindo tema Euge. Pero estoy medio quemado.
Creo que últimamente hay cosas interesantes por la tele que ayudan bastante a la cultura, sobre todo para aquellos que no tienen acceso material a libros o una educación que los haya fomentado al hábito de la lectura.
Hasta ahí llego.
fv

Anónimo dijo...

Yo no estoy de acuerdo plenamente con la frase, simplemente la encontré y me pareció interesante para armar un poquito de lio.

L>S>D>A dijo...

Quizá no encaje demasiado con mi perfil (¿culturoso?) pero yo tengo un altísimo rango de exposición a la TV. Yo diría que miro entre 8 y 10 horas por día de tele. ¿Mucho, no? Es cierto que una gran parte de esa contemplación es por trabajo, y que básicamente me planto a ver películas o grandes partidos de cualquier deporte.

Pero no es menos cierto que practico el ritual televisivo como el más acérrimo consumidor pasivo de estereotipos forjados en la cultura de masas.

Y aunque suela encontrar consuelo en mi atención secundaria, casi lateral, hacia el aparato encendido, lo cierto es que en definitiva mi consumo televisivo es absolutamente típico: para mí es como un hogar encendido, el sonido familiar que me hace compañía.

Si el medio es el mensaje, yo soy perpetuamente permeable a él.

A veces leo y dejo el tenis de fondo. A veces cocino con un canal de música. Mi novia difícilmente se acueste en la cama sin encender la televisión. El ambiente menos usado de mi casa es la cocina, donde no hay TV. En Malta no miré tele, pero hice trampas: sintonicé canales argentinos en mi computadora.

No sé, será la rutina. No puedo asociarme a Groucho: soy cautivo de la contemplación, y ni siquiera del zapping. El control remoto queda perdido, los canales son siempre los mismos.

A veces me encantaría apagar el aparato y ponerme a hacer otra cosa. No sé cómo. En esos momentos recuerdo mi mudanza a un mundo solitario en el que la ausencia de cable ayudaba a mi depresión.

No puedo explicar por qué un medio de comunicación audiovisual puede ayudar a un sentimiento de conexión y escasez de soledad. Pero, en mí, eso sucedió sin intermedios. La TV por cable me salvó de un aislamiento psicológico.

Quizá esté medio enfermo.

Que opine Natalio, que habla poco.
Saludos.
P

Anónimo dijo...

Yo cuando vivía sola miraba mucha tele, y perdía mucho tiempo. Sí era un campanía. Ahora no miro tele, nula, por que no tengo tiempo, y por que siempre están ocupadas las teles de mi casa. Pero no me molesta, me gusta más escuchar música y compubobear que mirar la tele.

Yo tampoco coincido con Groucho, por dos razones, por que hay muchos libros malos y por que hay muchas cosas en la tele que valen la pena, lo mismo también por lo que dijo FV, no todo el mundo tiene al alcance como uno libros buenos o quien te los enseñe a leer, y como internet te acercan a cosas que no conocerías de otra manera.

Pero una cosa es que uno, que ya ha aprendiendo ciertas cosas en la vida mire tele y otra es que lo nenes, algunos, lo único que hagan es mirar la tele todo el tiempo que están en la casa. Es una opinión.

Es que me he vuelto un poco apocalíptica será, cosas que nos van pasando.

eh