lunes, julio 24, 2006

Bebé fumador

Siempre es un shock descubrir que tu hijo fuma. Sobre todo, si es bebé.
Lo que nunca hiciste por vos misma, al menos hacelo por tu bebé. GONZALEZ TABOADAGUEVARA

domingo, julio 23, 2006

Sin duda

Va este brevísimo texto tomado del Libro del humor negro 2, a cargo de don Eduardo Stilman. Esto fue tomado, a su vez, de ICI PARÍS, donde se publicó el 6 de septiembre de 1954.
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"Se ruega a los lectores que no dirijan más cartas a la sección titulada 'La vida es bella, sin duda'; su autor ha muerto".

miércoles, julio 19, 2006

Fíjese en los zapatos de Van Gogh

Fragmento de la entrevista a Fernando Botero realizada por Diego Rojas y publicada en la revista Veintitrés del 6 de julio.

¿En la vida real usted también prefiere a las mujeres de volúmenes exagerados?
¡Pero si en esta época ya no hay gordas! El sentido actual de la belleza relega las formas voluptuosas. Sin embargo, la belleza del arte no tiene nada que ver con la belleza de la naturaleza. Lo que es bello en la naturaleza es banal en el arte. Y viceversa. Por eso, los retratos más maravillosos de la historia del arte son retratos de mujeres feas, pero que son bellas en el arte. Fíjese en los atardeceres que, experimentados, transmiten una enorme sensación de hermosura. Pero en la actualidad, si uno pinta un atardecer, esa pintura se transforma en algo banal. Lo que es bello en la naturaleza es feo en la plástica. Una modelo, la más bella del mundo, en pintura es fea y también innecesaria. Pero observe el arte precolombino: es estrambótico, casi incomprensible, sus figuras no alcanzan el sentido común de la hermosura, pero, sin duda, poseen una gran belleza. Para eso existe el artista, que, a través de su sentido estético y la cadena de convicciones sobre su estilo –que tardan una vida en desarrollarse– realiza obras maravillosas. Para alcanzar la sensualidad no es necesario remitir a los hechos conocidos comúnmente como sensuales. Para alcanzar la coherencia estética de una obra no son necesarios más que cuatro espárragos. Fíjese en los zapatos de Van Gogh, en sus sillas: son obras maestras. Es un estilo que vuelve maravillosas a las cosas.
tito

lunes, julio 17, 2006

Se extraña tanto el fútbol...

Isenbeck - Anti Sponsor Oficial Brasil vs Australia


Uno de los seis spots de Isenbeck. Yo tengo mi opinión pero quiero leer las suyas.
(Por lo demás, vi el back y el actor es una bestia).
Flor

sábado, julio 15, 2006

Nunca supimos si fue a la hora del té

Las patas en las orejas. Y, después, el dedo en el ombligo. Y las cosquillas que crecen, como plantas, en el vientre. Ya no hay pistas. Los ojos cerrados, la boca como una cereza, roja, madura, jugosa. Ahora, los pies en la cabeza, fuera de las sábanas. Y las manos que se multiplican como panes. Ya no hay voces. Algún te-quiero se pierde entre los muslos erguidos. Las risas como gritos, desnudos, nerviosos, certeros. La piel de gallina por la ventana abierta. Afuera se escuchan tiros, adentro, la violencia es dulce. La cabeza entre las piernas y la lengua hundida. La cabeza entre las piernas y la lengua hundida. Y las uñas mal pintadas en la espalda. El baile de los cuerpos. La guerra de los cuerpos. Las palabras asesinan y la cama gime (y gime) y la razón se pierde vaya a saber en qué pensamiento. Los sexos que se olfatean como perros y se encuentran. Se funden la miel y la leche y, ahí (justo ahí), la sangre es una. Se caen los templos. Se celebra el pecado. Primero, ella. Después, él. Bandera blanca, mi amor. Hasta después del cigarrillo. Hasta el próximo baile. Y las patas en las orejas. Tregua, mi amor.

miércoles, julio 12, 2006

Esto que pasa

Después de todo somos periodistas, o buscamos serlo. Yo quiero compartir esto con ustedes. Es una carta que se refiere al Diario Perfil y su política laboral. La escribió Jorge Lanata.

Background:

-La empresa Editorial Perfil abrió un Diario en 1998. Cerró con escándalo. Echó a todo su personal. Lanata medió a favor de los empleados.

-La empresa refundó el diario en 2005, como una Sociedad Anónima aparte.

-Los empleados (redactores) con sueldo más bajo cobran 800 pesos y 220 pesos en ticket Restaurant (no canasta), unos vales que no pueden ser utilizados en el supermercado.

-La masa laboral pidió un aumento. La empresa se negó. Los periodistas decidieron sacar sus firmas como protesta.

-El director del diario avisó que, sin esas firmas, el diario no salía. Aseguró que era falto de ética. En cambio les pidió a los editores que firmaran las notas de los redactores.

Lanata escribió esto:
Querido Nelson:Tengo un problema. Soy, en esta redacción, el único que vio este asunto del lado de Fontevecchia. Quiero decir: sé qué significa sacar un diario contra viento y marea, con casi todo en contra y sólo con los lectores a favor. (Y si quisiera tenerme aún más lástima podría agregar que yo tenía 26 años, y ni un centavo, y ninguna editorial de revistas para apoyarme). Para colmo, durante toda la semana el Presidente y la señora CK se empeñaron en darnos clases de periodismo, de modo que no estamos en un gran día.Cuando Oscar Wilde decía que el hombre destruye lo que ama, creo que se refería a los periodistas. Formo parte de un gremio donde el puterío por metro cuadrado es altísimo, somos vedettes culposas de las plumas y pensamos que el Universo entero está ahí detenido, esperando nuestra palabra. Somos (y sólo en eso K y CK tienen razón) corporativos y tan corruptos como los políticos, y nos encanta protegernos en lo políticamente correcto sin arriesgar nunca nada. También es cierto que las empresas que tratan de conquistar la selva del periodismo son muchas veces impresentables: lobbys con plata negra de la política, o aventureros que utilizan los medios para presionar al poder y conseguir negocios. No cuento ninguna novedad si digo que existen las notas vendidas, los reportajes arreglados, los suplementos especiales con sobre incorporado, y, desde las empresas, la explotación de los estudiantes como mano de obra casi esclava, la violación de los derechos de autor, etcétera, etcétera. Se le agrega al periodismo una frutilla sobre el helado: un convenio increíble, lúcido y maravilloso cuando sos periodista. Pero muy difícil de cumplir cuando intentás llevar adelante una empresa en la vida real. Calma, calma: no estoy proponiendo incumplir el convenio. Pero creo que sería útil que el público conociera algunos de nuestros privilegios (o nuestros derechos adquiridos, si se quiere).Un periodista se convierte en trabajador efectivo al día 28 de su labor. Si al día 29 nuestro colega llega de mal humor y mea el escritorio de su jefe debe cobrar, por ser despedido, el equivalente a 13 salarios más el proporcional de vacaciones y aguinaldo, claro. Más claro: si gana mil pesos y es echado al mes, cobrará unos 14.000. Esta previsión indemnizatoria tiene una lejana razón de ser, en la época en la que se abrían diarios con fines electorales y se cerraban a poco de perderse tal o cual elección. Esta era una manera de proteger la fuente de trabajo. Hoy, este régimen provoca lo siguiente: si alguien quiere sacar un medio debe tener, en previsión de sus eventuales pasivos contingentes, uno o dos millones de dólares para pagar indemnizaciones en el caso de que todo vaya mal, y tenerlos antes de empezar. Preguntarnos por qué, en este país devastado y flexibilizado, se mantuvo el Estatuto del Periodista es obvio: el poder de turno nos tiene miedo, prefiere no pelearse con el gremio. ¿Quiero que lo saquen? De ningún modo, soy periodista, me encanta. Me pregunto sobre su incidencia en la aparición de proyectos nuevos.De todos modos, ningún empresario trucho se amilanó con la ley para despedir a cientos de trabajadores: lo hicieron igual, y estamos llenos de diarios y revistas cerrados que dejaron a mucha gente colgando del pincel. Debo agregar algo en descargo de PERFIL: cuando el primer diario cerró, negoció y pagó millones de dólares en indemnizaciones. Asistí, en estos treinta y dos años de trabajo, al cierre de varios diarios: siempre ganaron los empresarios y muchas veces las mismas comisiones internas se encargaron de darles una mano al extremar más y más sus posiciones. Si empezás un conflicto tomando rehenes, ¿qué te queda para negociar después? La mecánica de convocar asambleas en horarios de trabajo, por ejemplo, sigue siendo una manera de realizar paros virtuales. Eso sin hablar de la hipocresía de quienes lo llevan a cabo: me pasé la vida viendo a tipos que no son capaces de hablar en voz alta en Clarín, pero que en PERFIL o en Página arengaban a los gritos desde arriba de un escritorio emulando a Lenin en la famosa locomotora. En general, he advertido que somos más revolucionarios donde podemos revolucionar, que donde no podemos, y no me gustan los que les ponen el pecho a las balas cuando están seguros de que son de salva.Y ahí estábamos, en los primeros años de Página, tratando de sacar plata de abajo de las baldosas para pagar los sueldos, y con una pérdida mensual de unos ochenta mil dólares de entonces. Con casi nada de publicidad y peleando para sobrevivir. Nunca tuvimos tantas medidas de fuerza como entonces: el Partido Comunista, consciente de nuestras dificultades, decidió que era mucho mejor sacar otro diario para competir en lugar de ayudarnos, y sacó Sur, que duró un año y luego cerró. Papel Prensa negándose a vendernos papel más barato, cuando Clarín y La Nación lo compraban a la mitad del precio de mercado, subsidiados por el Gobierno. Nosotros, a la vez, discutiendo con la interna una cláusula automática de ajuste inflacionario, que finalmente aceptábamos, a costa de nuevas pérdidas. A pesar de eso, salía un diario. Creo que me hice católico en esos tiempos, frente a aquel milagro:---Ah, traje nuevo –me dijo un día un delegado– y después nos dicen que no pueden aumentar los sueldos...A ese grado podía llegar la estupidez en una discusión. Cosas tan distintas discutíamos. Y me olvidaba: agreguemos a Ambito Financiero, Menem, la SIDE, los distintos servicios, las revistas truchas, todos siempre bien dispuestos a informar sobre los conflictos de los “progres” que pagaban malos sueldos. Una vez, en medio de una maniobra extorsiva para “exteriorizar el conflicto”, me harté. ¿Por qué tenía que tener miedo de que la gente se enterara del problema? Contemos todo –dije– y es más: voy a publicar, uno por uno, la lista de salarios de todos. El conflicto se levantó. Los periodistas ganaban bastante más que los lectores, y pensaron que no lograrían su adhesión.---Vamos a terminar hablando de Página/12 en los bares. Diciendo: “Te acordás...”.Fue lo que sucedió. Al octavo año el diario cambió de dueños y yo di vuelta una página en mi carrera.No volví a trabajar en un diario sino hasta ahora. No recuerdo si en el primer o segundo año de Página (87 u 88) publicamos, por primera vez en la historia, una columna de la Comisión Interna explicando los motivos de un paro y convocando a él, y una mía, como director, donde decía que nuestra manera de protestar es informar, instándolos al trabajo. Pasó desde entonces mucha agua bajo el puente pero nunca mas vi, ni aquí ni en el exterior, un debate de este tenor abierto al público. Es saludable que todo esto suceda.La aparición de este conflicto motivó la decisión empresarial de postergar la salida cotidiana de los sábados, como paso obligado hacia el proyecto de salida diaria. Espero que esa suspensión no sea permanente, y el proyecto reencuentre su cauce fuera de la puja sindical. Los trabajadores y la empresa tienen que encontrar la manera de volver a caminar juntos un camino de dos o tres años de crecimiento y billeteras ajustadas. ¿Cuánto va a perder Fontevecchia con esto? ¿Siete millones? Bueno, que pierda ocho... Esa respuesta es la más fácil, la mas cómoda, pero también la más idiota. Dejemos de tropezar, siempre, con la misma piedra.

Jorge Lanata
Capital Federal


Disculpen la extensión. Pero así están mis días. Creo que el conflicto es valioso para el análisis. Hay falsedades en este texto, tendenciosamente indignante. Las enumeraré más tarde. Los abrazo.

L>S>D>A

lunes, julio 10, 2006

Secreto

Cti Movil - Secreto ©2006

Ya sé que hablamos al respecto pero no sé si en particular de esta publicidad. Así que, aquí va.
Flor

jueves, julio 06, 2006

Aforismos verdes

Van algunos aforismos del amigo Millôr Fernandes (brasileño). Si alguien sabe de otras cosas traducidas de él, le agradeceré la información. Ésta es una selección de una selección que encontré por ahí.
Me dicen que hay que firmar. Seré considerado y lo haré, aunque me resulta un poco molesto (leo en un libro: "Aun a pesar de los condicionantes culturales y sociopolíticos de cada país, Internet facilita un proceso de globalización en el arte que potencia el anonimato y trasciende la idea de territorio o la noción de patria. La Red es el paraíso del no-lugar").

Firmo: tito.


LA BIBLIA DEL CAOS
Aforismos de Millôr Fernandes
[Traducción y selección de Mario Jursich Durán]

. Responda de prisa: ¿cuando un médico muere, la tasa de mortalidad del país aumenta o disminuye?
. Morir, por ejemplo, es una cosa que siempre se debe dejar para después.
. Mi epitafio: "No cuenten más conmigo".
. ¿Eutanasia? Es la última cosa que haría en la vida.
. Las modas van y vienen, cambian siempre; el ridículo es permanente.
. Afinidad: Cuando dos personas odian a la misma persona, tienen la impresión de que se estiman.
. Analista es un sujeto que partiendo de premisas falsas consigue llegar a conclusiones perfectamente equivocadas.
. Anatomía es esa cosa que los hombres también tienen, pero que en las mujeres queda mucho mejor.
. El mayor anticonceptivo es el mal aliento.
. A la hora del hambre todo revolucionario acaba aceptando una buena sopa reaccionaria.
. La ingenuidad del antimilitarista es no comprender que se puede matar sin odio.
. Conozco personas que pensaban tener el activismo del Che y la filosofía de Marx y tenían apenas el asma del Che y los furúnculos de Marx.
. El pie de atleta es una enfermedad fácilmente curable. El cerebro de atleta no tiene cura.
. ¿Por qué nunca ningún país erigió un monumento autocrítico, el Arco de la Derrota?
. Quien no tiene buena apariencia encuentra que las apariencias engañan.
. El hecho de que una persona sea una gran autoridad no elimina la posibilidad de que acierte de vez en cuando.
. Autoritario es el sujeto que te da la respuesta sin que le hayas hecho la pregunta.
. Cuando se habla de bancos y robos, pregunto de inmediato: ¿de afuera para adentro o de adentro para fuera?
. La belleza es la inteligencia a flor de piel.
. El amanecer es el precio que paga el bohemio por vivir en el sistema solar.
. La felicidad conyugal sólo es posible entre tres.
. Un gobernante que se rodea de asesores más competentes que él es más competente que ellos.
. El gobierno afirma que no hay miseria en Brasil; ése es un complot de las imágenes de la televisión amangualadas con los editoriales de los periódicos y con unos cincuenta millones de personas hambrientas y agresivas que vagabundean por las calles.
. La belleza no sirve la mesa. Y desarregla la cama.
. Consuélate, amigo: el sol da todo ese espectáculo al comenzar el día y la mayor parte de la platea continúa durmiendo.
. Ciertos crepúsculos, se nota con facilidad, quieren ingresar a la Academia de Bellas Artes.
. La democracia es la creencia en que una multitud de idiotas juntos puede resolver problemas mejor que un cretino solo.
. Si el radio hubiera sido inventado después del televisor, nos parecería genial un aparato que no nos obliga a ver la cara de los locutores.
. ¿Por qué se empeñan los autores teatrales en escribir diálogos naturales si en la vida es rarísimo que una persona hable con naturalidad?
. La diferencia entre el hombre y la mujer es ínfima, pero aumenta cuando los dos se aproximan.
. Responda de prisa: ¿por qué, bajo una dictadura, sólo acontecen cosas impublicables?
. Algunas cosas que hacen envejecer prematuramente: el exceso de trago, el exceso de comida, los excesos sexuales, el exceso de trabajo -y la ausencia de cualquier exceso.
. La diferencia fundamental entre derecha e izquierda es que la derecha cree ciegamente en todo lo que le enseñaron, y la izquierda cree ciegamente en todo lo que enseña.
. ¿Por qué será que cuando marcamos mal un número nunca está ocupado?
. Ser pobre no es un crimen, pero ayuda a llegar hasta allí.
. Toda fotografía antigua es una puñalada.
. Misterios económicos: ¿cómo es que un padre, pobre, cansado, mal instruido, consigue mantener a cuatro o cinco hijos, y cuatro o cinco hijos, una vez criados y educados, no consiguen mantener a un padre?
. El primer requisito para ser un gran hombre es estar muerto.
. Todos los días, por la mañana, abro la ventana, miro al mundo con supremo desdén y comienzo a contar: "10-9-8-7-6-5-4-3-2...". Un día acertaré.
. La humildad es una especie de orgullo que le apuesta al perdedor.
. En el Nordeste una familia que come dos veces al día ya es considerada pequeñoburguesa.
. Dicen que cuando un idiota muere en un accidente, toda una telenovela pasa delante de sus ojos.
. Si no fuese por la ignorancia, ¿qué sería de los diccionarios?
. Y pensar que fueron necesarios millones de años de evolución de la especie para hacer un animador de televisión.
. Soy del tiempo en que el sexo era hecho a mano.
. Cuando alguien a tu lado comience a hablar de integridad intelectual, principios morales inatacables y conducta ejemplar, cuidado con la billetera.
. Las esposas que leen con demasiado interés detalles de crímenes pasionales corren el serio riesgo de quedar viudas.
. La informática creó una cosa realmente maravillosa: errores cada vez más grandes cometidos en lapsos cada vez más breves.
. Finalmente se descubrió para qué sirve un intelectual: para conferir respetabilidad a los culos en las revistas para hombres.
. Antiguamente un padre tenía por lo menos diez hijos. Hoy un hijo tiene por lo menos seis padres.
. Tengo realmente la más sincera admiración por las personas que saben perder. Sobre todo cuando estoy del lado opuesto.
. Lo importante es escandalizar a la juventud, tan conservadora.
. Una cosa que lamento de mi educación es no haber estado nunca en una facultad. ¡Adoraría haber sido expulsado de una!
. Nuestra libertad comienza donde podemos impedir la del otro.
. Cuando alguien, maliciosamente, te pregunte si te gustan las mujeres, responde: ¿comparadas con qué?
. Marxismo actualizado: "Ya que no podemos hacer nada por los miserables, necesitamos, por lo menos, disminuir la gritería de los contentos".
. ¿Qué es peor: la falta de asistencia médica o su exceso?
. El camino más corto entre dos bares es el zigzag.
. Cuando el médico te diga que no tienes más de tres meses de vida, dile que no tienes con qué pagar la cuenta. Te dará más de tres meses.
. El fuego de la pasión, como cualquier otro fuego, no vive sin oxígeno. Ahora díganme qué significa el oxígeno en esta parábola que acabo de inventar.
. Se llama monogamia a la capacidad de ser infiel a la misma persona toda la vida.
. Moral o inmoral, ambos acaban cometiendo las mismas inmoralidades. La diferencia es que el moralista no se divierte.
. Multinacional es la patria de los que no tienen ninguna.
. Y, al final, el decapitado se casa con la mocha: una historia sin pies ni cabeza.
. La telenovela era tan mala que la estrellita joven le preguntó a la vieja: "Marcia, por favor, ¿a quién se lo tengo que dar para salir de esta mierda?".
. El ajedrez es un juego que desarrolla la inteligencia... para jugar ajedrez.
. ¿Qué es más difícil: aceptar al más fuerte, soportar al más rico o reconocer al más bonito?

martes, julio 04, 2006

Del azar y los penales

Alemania vence a Argentina en la ronda de penales y avanza a la semifinal del Mundial de fútbol.

Entender a los disparos desde el punto del penal como expresiones del azar, como bolillas que van saliendo sin remedio o como impropias soluciones para un juego que tiene que encontrar un final es desestimar el báculo que supone la inteligencia humana. Lo sabían John Fiske y Krippendorff; lo sabe Eliseo Verón. El análisis de contenido no es más que una técnica de investigación para la descripción objetiva, sistemática y cuantitativa del contenido manifiesto de la comunicación. Entonces, ¿es posible encontrar parámetros constantes en un deporte liderado por artistas e improvisadores? Veamos.

Uno de los responsables directos de la eliminación argentina se llama Urs Siegenthaler. Este analista suizo fue contratado por la Federación Alemana de Fútbol para realizar un análisis cuantitativo y longitudinal. Durante tres años se dedicó a observar a los principales jugadores de las selecciones que muy posiblemente jugarían el mundial. A partir de allí estableció, parámetros de aparición y repetición mediante, cuáles serían los jugadores que patearían penales en caso de una definición y cuál sería la dirección del disparo en cada caso. El arquero alemán, Jens Lehmann, tuvo un 50% de eficacia en la detención de los disparos y un 100% en la elección de las direcciones. ¿Casualidad? Lo único verdaderamente cierto es que existen fenómenos de aparente resolución aleatoria pero que sin embargo encuentran su legitimación en análisis de contenido y estudios probabilísticos.

Encuentros venideros podrán ofrecer una situación similar a la siguiente. El delantero contrario pensará: Si acaso el arquero alemán sabe en qué dirección voy a patear el penal entonces cambio; pero si acaso él sabe que yo he tomado debida nota de sus artimañas, entonces mantendré mi predilección. Lo quimérico del caso no es únicamente el problema entre atacante y defensor, sino la posibilidad de un desfasaje cognitivo que diera lugar a una profecía que se autocumple. A menudo la profecía es la causa principal del acontecimiento profetizado. En fin, ya nada podrá hacer que Esteban Cambiasso coloque su disparo al palo derecho del arquero.

Dijo Jorge Luis Borges: “Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”. Es tiempo de empezar a ver los aciertos ajenos para volcarlos y manchar por completo las desgracias propias. Borges odiaba el fútbol pero seguramente compartiría la idea de que la excusa del azar pretende declararnos inocentes frente a la realidad. Jens Lehmann nos expulsó del paraíso del presunto “ser así” del mundo, del cual empero sólo nos sentimos responsables en muy limitada medida. Es preciso aguardar cuatro años más para volver a depositar en veintitrés almas el sueño de toda una Nación. Ojalá aprendamos que no se trata únicamente de hombres detrás de un balón en una secuencia indeterminada de movimientos. Gracias a Dios el fútbol es mucho más que eso.
Federico Di Benedetto

Morin vuelve a las pistas


Acá les transcribo una entrevista que salió en el diario El Mundo de España el domingo pasado. El muchacho reporteado es Edgar Morin, con una lucidez de un tipo de 40, el gran pensador francés responde a los 84 sobre los temas de la actualidad mundial. Vale la pena, que lo disfruten.

“Los nacionalismos étnicos y religiosos son producto del miedo”

Pensador inclasificable, sus libros y estudios aúnan las ciencias y las humanidades. Historiador, sociólogo, escritor, investigador... propone una reforma radical de la enseñanza que empieza a fraguar con la UNESCO y advierte: sólo una mundialización del pensamiento nos salvará de la catástrofe. Además, analiza con visión de futuro los disturbios de Francia: “El destino de Europa es el mestizaje”.

Por Elena Pita, fotografía de Luis Areñas

Le han llamado "pensador planetario", y a él le gusta. Predica una nueva mundialización entendida como la toma de conciencia de un destino común, un pensamiento global para evitar "la catástrofe". Catástrofe es una palabra que se repite en su plática. Catástrofe es el futuro del hombre fragmentado, nacionalista, melancólico del pasado; y catástrofe es también lo que hoy sucede en su casa del Marais parisino porque, según va informando a los amigos que llaman, debe aplazar todas sus citas por una hemorragia de nariz que trae de su periplo por universidades de Centroamérica, recién llegado el pensador. Edgar Morin, que en realidad es Edgar Nahoum (París, 1921), hijo de inmigrantes sefardíes de Salónica, Grecia, que adoptó como nombre su apodo en la resistencia del PCF (Partido Comunista Francés) a los nazis, es un señor de aspecto rudo, mirada ceñuda, boca chillona, que conserva sin embargo la ternura de un niño y la coquetería de un joven romántico; tal es su espíritu. Morin, sociólogo, politólogo, antropólogo, escritor, historiador, investigador emérito del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS en francés), cuyas obras van desde la reflexión filosófica a la economía, tiene en su haber dos fórmulas magistrales de tiempo futuro. Una se refiere a la educación: unificar la cultura científica y las humanidades. La otra es una receta de vida feliz: mantener un punto de luz en la pasión, y una gota de pasión en el razonamiento.
Él mismo confiesa que necesita la combustión del amor para escribir y crear, y entonces le pregunto cómo se las ha arreglado a lo largo de sus 84 años de vida y sus 44 libros; que cuántas veces ha tenido que cambiar de pareja. Se sonroja, aparta sus ojos del trayecto de los míos y se explica:


R. Eh..., varias. Yo no busco la combustión, son encuentros que suceden. El hecho de escribir y publicar me ha permitido tener muchos amigos entre la gente que es sensible a mis libros. Gracias a mi obra recibo mucho amor, que a su vez me permite seguir produciendo.

P. Señor Morin, ¿qué es su "patria terrestre"?

R. Vivimos en un mundo interdependiente, necesitamos que la sociedad tome conciencia de su destino común para afrontar los peligros mortales y transformar la actual evolución, que se encamina al desastre. Existe un territorio comunicado y una economía global, es decir, una infraestructura de sociedad moderna, pero falta la conciencia del destino común, o sea, la estructura. La ONU y las instituciones económicas actuales no son suficientes.

P. ¿En qué debe consistir esta segunda mundialización en la que estaríamos inmersos?

R. La globalización económica ha sido muy cruel, pero ha ido paralela a una mundialización de los derechos humanos, las democracias y una cultura planetaria. Una mundialización humana que no reduzca el mundo a un asunto de mercado. Nuestra paradoja histórica es que Occidente ha sido el sujeto de la dominación, pero también el precursor de las ideas de emancipación: una corriente autocrítica que parte de Bartolomé de las Casas y que llega hasta hoy.

P. Y ¿qué es el pensamiento "ecologizante", señor Morin?

R. Una corriente que nace en los años 60 y cuya primera materialización se dio en el Club de Roma, año 70, que advertía que el desarrollo técnico constituye un peligro común. Luego se sucedieron las catástrofes como Chernóbil, las lluvias ácidas y el agujero de ozono, y así la conciencia ecológica se extendió a muchos sectores de la opinión pública y la política, de ahí las reuniones de Río de Janeiro, Kioto o Sudáfrica.

P. A su juicio somos víctimas de la tecnociencia burocratizada y el nacionalismo étnico. ¿Qué propone para liberarnos?

R. Tiene que darse una revolución del pensamiento científico, que en su modo clásico separa las disciplinas del saber y excluye el gran conocimiento. Por otro lado, los nacionalismos étnicos y religiosos son producto del miedo a que la occidentalización destruya la autenticidad y singularidad de las culturas. Cuanto más se extiende la mundialización, más crece la resistencia a conservar la identidad; una resistencia férrea que se asienta en las raíces étnicas y religiosas. Además, gran parte del planeta vive sin perspectiva de futuro, desengañada del progreso, que tiene sus rasgos regresionistas. Si a esta angustia de futuro le unimos un presente malo, la gente se vuelve hacia el pasado en busca de una solución. Y si a todo esto añadimos el fallecimiento de las fórmulas socialistas y de nuestra democracia, y la incapacidad de la economía liberal, el resultado es el resurgimiento de una visión del islam como oposición a la civilización occidental. Esta lucha de civilizaciones, planteada como lucha religiosa, es muy peligrosa.

P. Es un panorama muy sombrío...

R. No soy ni pesimista ni lo contrario: soy consciente y vigilante. Cuando un sistema no puede abordar sus problemas vitales, el desenlace es desintegración o metamorfosis. Hoy el sistema planetario es incapaz de solucionar problemas como el hambre o las guerras. Existe una probabilidad de catástrofe, pero también una improbable mejora: confío en los pensamientos minoritarios o dispersos de cambio en la evolución, pero hace falta mucha voluntad.

P. ¿Bastaría con retomar la filosofía como método de reflexión y conocimiento?

R. No, porque la filosofía también está cerrada en sí misma. Los científicos, los políticos, los expertos no reflexionan sobre los acontecimientos, sobre la actualidad más allá de hoy; no leen: no tienen un pensamiento global. En tiempo pasado la filosofía servía a los políticos para reflexionar; pensemos en Tocqueville, Proudhon, Marx... eran pensadores de la evolución del mundo. Hoy en día esto ya no existe, además nadie tendría tiempo de leer sus obras. Falta un pensamiento complejo para analizar una realidad compleja.

P. ¿La culpa es de la cultura científica, que fragmenta, que no promueve la reflexión?

R. No hay una culpa concreta, es producto de una evolución histórica que comenzó con la separación de la filosofía y la ciencia, cortando la comunicación entre ambos saberes. Y luego la ciencia se subdividió en disciplinas de lenguaje esotérico, y la técnica desarrolló el saber analítico y despreció la síntesis. Hay una inteligencia ciega: se necesita una resurrección del pensamiento complejo.

P. Pero, ¿a quién beneficia que el ciudadano no entienda, por ejemplo, el curso de la economía? ¿No es más fácil dominar a los ciegos?

R. Sí, pobrecitos que no pueden entender los asuntos de expertos y científicos, pero es evidente que los que dominan también están dominados por este modo de pensamiento.

P. Propuso ante la UNESCO una reforma educativa. ¿Lo fundamental en la primaria es la curiosidad natural?

R. Eso es evidente, todo parte de las preguntas esenciales que se plantean los niños: quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos. La reforma educativa necesita revisar los asuntos vitales: qué es la identidad humana, cuál es nuestra identidad física, nuestra relación con el universo o cuál es la realidad de nuestra subjetividad, asuntos que sólo encontramos en la literatura, que la educación rechaza como si fuera un lujo. No se enseña cómo afrontar la incertidumbre, ni la comprensión humana, ni el conocimiento como fuente de ilusiones y equivocaciones.

P. ¿Qué dicen los expertos en educación secundaria cuando les explica que lo fundamental es magnificar las humanidades y el arte?

R. Son gente que vive en el inmovilismo y están tan ciegos que les satisface la situación actual de la enseñanza. Esta reforma, de la que soy un inspirador, ha tenido eco sobre todo en América Latina, y en España, Portugal e Italia, donde la están desarrollando en varios institutos.

P. ¿Por qué un ser sin capacidad para apreciar el arte es un ser incomprensivo?

R. Creo en las virtudes integradoras de la filosofía, la poesía y las artes en general. No se trata de leer por el placer de la literatura, sino como un modo de comprensión del mundo. Mi idea antropológica del ser humano no se reduce al ser racional, sino al ser poético, mitológico, lúdico. Actuamos por obligación, para sobrevivir, y éste es nuestro rasgo prosaico, pero luego está la cualidad poética, que son los sentimientos, las emociones, las comuniones, los placeres.

P. Según sus reflexiones, todos llevamos dentro un sabio (el homo sapiens, brillante) y un loco (el homo demens, oscuro), ¿sólo vive en paz aquél que logra conjugar sus dos yo?

R. No hay una frontera entre ambos, si bien uno puede perder toda su racionalidad cegado por una locura de odio o de amor. La cuestión está en salvaguardar una pequeña luz de razón en las pasiones, y conservar pasión en las razones. Éste es el juego de la naturaleza afectiva del humano: no existe la razón pura y fría.

P. ¿Usted ha conseguido ese equilibrio en su vida?

R. No hay un equilibrio estático, sino una dinámica permanente. La felicidad encierra infelicidad: si yo soy feliz porque amo a alguien, tengo que pagarlo con la posibilidad de que se muera o desaparezca. Ésta es la nueva sabiduría que debemos entender, porque ya no existe la sabiduría antigua, que se alcanzaba eliminando la pasión, la poesía de la vida.

P. Señor Morin, ¿cuál es su primera vocación, la metáfora, la escritura o la voluntad de comprensión?

R. La metáfora ayuda al entendimiento. La escritura se ha convertido en mi modo natural de comunicarme con los otros y con el universo, y de comprender: va todo junto. Un libro es como un árbol cuyas semillas se las lleva el viento, y así nacen nuevos árboles.

P. ¿Y su oficio?

R. Yo no tengo una carrera, sino una vida, que no puede reducirse a la sociología. Fui profesor en la Escuela Superior de Estudios Sociales de París, y en algunos países extranjeros, pero mi trabajo como director de investigación en el CNRS me ha permitido la libertad de evolucionar sin estar prisionero de una disciplina.

Edgar Morin disfruta sembrando su pensamiento, como semillas, viéndome esta mañana ahí enfrente con gesto admirado, abobada ante su lucidez y su tanto saber. Así que cuando anuncio una última pregunta, "¿la última?", repite él, con pena. Sí, ¿qué le ocurre al hombre cuando busca la verdad absoluta?

R. Las únicas verdades absolutas son los hechos pequeños, como este encuentro. Pero sobre las grandes cuestiones no hay verdad absoluta, sólo misterio: son las limitaciones de la mente humana.

Su análisis de las revueltas y quemas de coches en París. Hablaba Edgar Morin hace años del colapso de lo que él llama “la máquina de afrancesar inmigrantes”, que tan bien había funcionado con las hordas extranjeras (incluidos sus propios padres) llegadas al país desde el siglo XIX. Pero pasan los años y el complejo de inferiorirdad de los inmigrantes aumenta, viven en barrios aislados, en situaciones insostenibles, un hecho explosivo que va gestándose hasta que en diciembre del pasado año estalla una lucha urbana (guerrillas contra la policía, quemas de coches) que se prolonga hasta nuestros días. Pero ni esto ni la reaccionaria respuesta oficial ensombrecen su pensamiento planetario, avieso, vigilante: “No me parece un fracaso total: sus propios ídolos pop les están pidiendo que dejen las revueltas y voten. A la vez, los franceses se han tenido que plantear ser más solidarios y menos racistas, pese a la reacción de miedo que manipula el Gobierno con sus medidas restrictivas.

Saludos, FP

sábado, julio 01, 2006

domingo, junio 25, 2006

AOP, unidad 2

(Clarín, 25/06/06) http://www.clarin.com/diario/2006/06/25/sociedad/s-05001.htm

CULTURA: UN MANUAL DEL ODIO RACIAL Y EL EXTERMINIO
Polémica en Buenos Aires por la venta de "Mi Lucha", el libro de Hitler
Una nueva copia chilena se vende mucho en la feria del Parque Rivadavia. Prohibido en Alemania y otros países europeos, aquí es un best seller clandestino.

María Luján Picabea
mlpicabea@clarin.com

En letras rojas sobre un fondo negro resalta el título Mi lucha. El libro de Adolf Hitler, manual del odio racial, se exhibe y vende bien a veinticinco pesos en los stands del Parque Rivadavia, la feria de libros usados más importante de Buenos Aires, junto a best seller, rarezas y clásicos.
El nuevo ejemplar llega importado desde Chile, editado por Ediciones Trasandinas. "La primera edición en castellano totalmente traducida de la versión alemana de enero de 1934", aclara la portada sin otros datos de traductor o editores. En el parque lo venden como "la mejor traducción al castellano del libro". El sitio www.broli.com, en tanto, vende una vieja edición argentina (Luz Editores, 1935) a 25 euros.
En el Parque es un best seller clandestino. Los compradores suelen dar muchas explicaciones al llevarlo. Hay puesteros que dejaron de venderlo por decisión personal, pero admiten que lo tuvieron, porque hay demanda y sale mucho en otros stands.
Mi lucha no está prohibido en Argentina pero sí en Alemania, Suiza, Suecia y Noruega. En el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) advirtieron que en la legislación argentina no existe una reglamentación que prohíba su venta, pero que "se podría llegar a invocar la figura de apología del delito".
En lo que va del año, la DAIA recibió diez denuncias por exhibición y venta de literatura antisemita, "a razón de dos denuncias al mes". De todos modos, comentaron, "no toda exhibición puede ser interpretada como incitación al odio racial". ¿Acaso la prohibición puede ser una opción? "Nosotros la consideramos contraproducente", sentenció Marisa Braylan, del Centro de Estudios Sociales de DAIA, y agregó: "La exhibición es amenazante si el libro aparece en una vidriera con calcomanías, prendedores y otro tipo de literatura antisemita. Allí sí funciona como propaganda". En 2005 recibieron 6 denuncias de estas características.
Para el editor Daniel Divinsky, "no se puede solventar una opinión que destruya los puntos de vista contenidos en el libro sin haberlo leído". Carlos Alberto Borro, director general del Libro de la Ciudad, cree que "en una biblioteca pública no puede estar un libro cuyo autor fue juzgado por genocida".
A la muerte de Hitler, Mi Lucha había vendido 8 millones, segundo detrás de la Biblia. Con la caída del régimen, el libro dejó de distribuirse por ser considerado propaganda contra las fuerzas aliadas, pero en EE.UU. nunca dejó de editarse desde su primera salida en 1933 y en 2005 llegó a ser best seller en Turquía. Aquí, en 2006, no deja de provocar escozor ver exhibido entre la poesía de Withman, los cuentos de Cortázar e incluso el Nunca Más, un libro que dice: "El judío no renuncia espontáneamente a su aspiración de una dictadura mundial, ni reprime su ansia eterna en ese sentido. Sólo puede ser repelido por la fuerza, porque su deseo de dominio universal sólo desaparecerá con la extinción de la raza".

jueves, junio 22, 2006

pausa.

1. f. Breve interrupción del movimiento, acción o ejercicio.
2. f. Tardanza, lentitud. Hablar con pausa.
3. f. Ling. Interrupción de la fonación, de duración variable, que delimita un grupo fónico en un enunciado.
4. f. Mús. Breve intervalo en que se deja de cantar o tocar.
5. f. Mús. Signo de la pausa en la música escrita.
a ~s.
1. loc. adv. Interrumpidamente, por intervalos.

martes, junio 13, 2006

Televisión hoy

Esta nota de La Nación es un buen complemento para la teoría de los indicadores culturales y el cultivo televisivo de Gerbner. También hay puntos que permiten ser comparados con Ferrés.
Es fundamental poder reconocer cómo se van confirmando o rectificando algunas premisas teóricas con el paso del tiempo, y cómo los hallazgos producidos por la investigación nos invitan a repensar continuamente aquello que vamos aprendiendo.

Hay muchos puntos espléndidos. Cito sólo uno de ellos: observen que la respuesta de la investigadora a "¿Cómo es el consumo televisivo de los niños en la Argentina?" incluye magistralmente una de las actualizaciones críticas más importantes al conocido trabajo de Gerbner de los años setenta y ochenta.

Pregunto y los incito a escribir: ¿qué piensan? ¿qué podemos rescatar y discutir a partir de la lectura de esta nota?

Saludos,
NS

(Agradezco a Federico Di Benedetto -2do. Pilar- por haberme mostrado este texto).

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"La escuela tiene que educar en una mirada crítica hacia la TV"

Viviana Minzi, experta en comunicación, dice que los medios fijan modelos de vida
Quien intente explicarle a un niño que en la Tierra hubo vida antes de la televisión corre el riesgo de ser tomado por un fabulador. Para los chicos, la tele es tan natural como el aire. Para los padres y los docentes, un motivo de desvelo. Prohibirles que se asomen a esa ventana abierta al mundo sería un anacronismo malsano. Dejarlos navegar sin brújula por ese mar de ofertas heterogéneas parece, cuanto menos, irresponsable.
Licenciada en Ciencias de la Comunicación (Universidad de Buenos Aires) y máster en Educación (Universidad de San Andrés), Viviana Minzi estudia el complejo universo de los niños, los medios y la educación. Actualmente se desempeña como coordinadora del Componente Tecnologías de la Información y la Comunicación, de un programa de la Unión Europea con el Ministerio de Educación de la República Argentina, y como docente de la UBA. Entre otros libros, es autora de "Vamos que venimos" y coautora de "Internet y la escuela"y "Mercado para la infancia o una infancia para el mercado".
-En un artículo, usted afirma: "Los niños de hoy no son como los de antes". ¿Qué problemas plantea la diferencia?
-El problema radica en la distancia entre el ideal de niño que tienen los docentes y los padres y la realidad de los chicos. Los docentes se han preparado para interactuar con un niño quieto, que presta atención, pero se encuentran con chicos que pueden procesar información sin necesidad de estar mirando al maestro a los ojos y que pueden hacer varias cosas a la vez sin que esa multiplicidad de actividades les impida comprender.
-¿A qué obedece esa transformación?
-A la interpelación de las imágenes, que no se basa en la disciplina: uno mira televisión mientras hace otras cosas. Las nuevas tecnologías, en general, no interpelan al sujeto desde lo racional, sino desde la emoción, el sentimiento y la pasión. A eso se suma el peso que se les ha ido dando a los derechos de los niños; entre otros, el derecho a ser escuchado.
-A fuerza de reivindicar los derechos de los niños, ¿no se les estará quitando uno fundamental: el derecho a salir de la ignorancia?
-Hay que separar el movimiento cultural que exige respetar la subjetividad de los niños del modo en que el mercado utiliza ese discurso. Hoy se ve un deslizamiento del derecho al capricho, que está insuflado por los medios. En ese marco, hay que establecer un diálogo sin perder de vista que la asimetría entre el niño y el adulto existe. En función de su experiencia y del conocimiento de reglas que el chico ignora, el adulto debe enseñarle que el derecho no es todo lo que uno desea.
-¿Cuál es el lugar de la escuela ante el auge de la televisión?
-Cuando un niño comienza la escolarización, ya lleva varios años en contacto con la TV. A las funciones sociales de la escuela se agrega la de dar herramientas para que el sujeto pueda enfrentar las propuestas de los medios de comunicación. Pero la idea no es que la escuela se parezca a la tele, porque el colegio sigue siendo el lugar destinado a la construcción sistemática del saber. El docente tendría que promover la reflexión para que los niños puedan distinguir cuánto de todo lo que circula en la tele les sirve para transformar la realidad personal. Eso es parte de la formación ciudadana, porque hoy la mayor parte de la información acerca de lo social la recibimos de los medios, sobre todo de la TV.
-¿Cómo es el consumo televisivo de los niños en la Argentina?
-Los estudios dicen que es de unas cuatro horas diarias. Entonces, algunos concluyen que los niños pasan más tiempo frente a la pantalla que en la escuela. Un razonamiento con trampa. Lo importante no es cuántas horas están frente a la tele, sino cuál es el vínculo que establecen con ella. Muchos adultos tienen una mirada demonizante respecto de la TV y no ven que a veces los niños se apropian de ciertos contenidos de un modo positivo.
-¿Cómo es esa apropiación infantil?
-Lo explico con un ejemplo real. En el curso de un trabajo de investigación en una escuela porteña, una nena comentó que miraba "Operación Triunfo" y que, cuando algo le iba mal en el colegio, se acordaba de todo lo que había tenido que pasar una de las participantes para llegar hasta la última etapa de la competencia. "Entonces -dijo-, decido que me voy a esforzar porque a ella también le costó mucho, pero le fue bien."
-¿Qué efecto tienen en los más chicos los canales de cable que transmiten programación infantil durante las 24 horas?
-Según los resultados de las encuestas, los amigos influyen aún más que la TV en el consumo infantil. Cada grupo familiar resuelve individualmente el conflicto del consumo, y esas lógicas diversas chocan cuando los niños entran en contacto con sus pares. La frase típica es: "Si a Fulanita la dejan comprar eso o ver tal programa, ¿por qué vos no me dejás?".
-¿Qué ocurre con el consumo de programas en chicos mayores de seis años?
-Los padres y los docentes ignoran lo que los niños consumen. Saben que miran determinado programa, pero desconocen en qué consiste exactamente. Si uno se pone a ver el programa que miran sus hijos y comprueba que los valores que exhibe no condicen con lo que uno quiere inculcarles, no hay duda en cuanto a la necesidad de frenarlo. Pero muchos padres compran el discurso de que los chicos son maduros, autónomos, y que cualquier intervención es un signo de autoritarismo. Eso es peligroso, porque la prédica que vende el derecho del niño a la autonomía termina proclamando su derecho a la soledad.
-¿Diría que, con la apariencia de la libertad, se fomenta la dependencia de padres e hijos respecto del mercado?
-Creer que el llamado "mundo de los niños" está construido por niños es la gran confusión; está armado por adultos que no son los docentes ni los padres, sino los publicistas que, preocupados como están por la comercialización, no dimensionan el impacto que ese bombardeo tiene en las criaturas. Una estrategia recurrente del mercado de productos para niños consiste en borrar la figura del adulto. Es preocupante el modo como los padres convalidan esa táctica al desentender los consumos culturales de los chicos. En el tema de los regalos, por ejemplo, se ha dado una transformación que merece ser analizada.
-¿Cuál es esa transformación?
-Para los chicos de mi generación, el regalo que nos elegían nuestros padres era una sorpresa bien recibida. Ahora, los niños piden los regalos con tal especificidad que los padres optan por ir con ellos a la juguetería para que les muestren lo que quieren. La televisión tiene un papel central en este asunto, porque los programas poseen una lógica interna que los padres desconocen. Sobre la base de esa misma lógica, el mercado promociona una cantidad de objetos.
-¿Cuál es el ejemplo paradigmático?
-"Pokemon" y, luego, "Digimon". Ese fue un caso extremo de la publicidad que en treinta segundos explica un juego, ofrece un postrecito e invita a coleccionar los muñecos de los cuarenta personajes. El padre no puede ponerse a aprender los cuarenta personajes, pero al menos debería saber que existen y decidir si quiere comprarle a su hijo todo lo que trata de venderle el aviso o si prefiere negociar con él otras alternativas. En la cuestión del consumo y los chicos, los padres necesitan definir estrategias. Frente a un no, hay que estar dispuesto a soportar el berrinche del chico y la propia ansiedad por no satisfacerlo.
-¿Cómo viven los chicos de menor poder adquisitivo el bombardeo publicitario?
-Si bien las publicidades televisivas les hablan a quienes tienen la capacidad de comprar, su mensaje de un ideal de vida basado en la abundancia y la acumulación llega a todos. Rosana Reguillo Cruz, una autora que estudia el tema de las culturas juveniles, plantea un vínculo entre la presión del mercado y la delincuencia. Expone casos de chicos a los que no les falta el calzado y que, sin embargo, salen a robar zapatillas de marca. Lo que los consumos culturales instalan en los chicos es un modelo de valores y de vida.
-¿Cómo debería trabajar la escuela, con miras a formar televidentes críticos?
-No todos dan por sentado que la escuela deba trabajar el tema de la televisión; hay quienes piensan que la escuela no debería perder el tiempo en eso. Yo creo que hoy nuestro conocimiento de la sociedad y de la política está muy mediatizado y, en consecuencia, la escuela tiene que educar en una mirada crítica hacia los medios. Esa enseñanza es un modo de alfabetización cívica. Una línea de trabajo es problematizar el consumo televisivo: ¿por qué miro tal programa? ¿por qué miro la televisión en soledad? ¿por qué necesito mirar lo que miran los demás para sentirme parte de un grupo? Otra tarea es abrir la agenda temática de los alumnos más allá de lo que les propone la tele, para formar ciudadanos que no sean meros receptores de productos, sino sujetos con capacidad de proponer. La pregunta es en qué medida la escuela está preparada para eso. No hay que olvidar que vivimos en una sociedad empobrecida y que la escuela forma parte de ella.
Por Adriana Schettini
La Nación, sábado 3 de Junio de 2006

viernes, junio 09, 2006

Bienvenidos al mundo del video

¡Gente! Viendo que esto necesitaba movimiento. Decidí adentrarme en el fabuloso mundo de la tecnología. Así es que nos logueé en youtube.com. El usuario es aopusal, la contraseña igual. El mail es aopusal@gmail.com y la contraseña analisis.

Igual, si les parece mal (porque cambia el diseño)o no están de acuerdo pueden volarlo sin tapujos. Éste es sólo un ejemplo. Aún no sé cómo bloguear videos que ya estén en la base de datos. Pero si se copan, lo vamos a lograr.

Flor

domingo, mayo 28, 2006

No me causa gracia

Textual de un parcial de Ciencia Política del CBC de la UBA.


Pregunta:
¿Cuáles son las características de la ciudadanía en la época griega?

Respuesta:
"En Grecia, el poder de la ciudadanía estaba concentrado en el mismo ámbito que todas las decisiones de aquel momento: en la Iglesia.
La Iglesia era la base del poder y desde allí se resolvían las cuestiones cotidianas, además de funcionar como un centro de saber (...)".

Corrección de la profesora: No. No había Iglesia.

L>S>D>A

miércoles, mayo 24, 2006

El incendio y las vísperas

"Taxi Boy suicida habría causado la tragedia de Recoleta"
De lo que hablaba en el post anterior (perdón Galeano, perdón Natalio)

martes, mayo 23, 2006

Puntos de vista

Desde el punto de vista del búho, del murciélago, del bohemio y del ladrón, el crepúsculo es la hora del desayuno.

La lluvia es una maldición para el turista y una buena noticia para el campesino.

Desde el punto de vista del nativo, el pintoresco es el turista.

Desde el punto de vista de los indios de las islas del mar Caribe, Cristóbal Colón, con su sombrero de plumas y su capa de terciopelo rojo, era un papagayo de dimensiones jamás vistas.

Desde el punto de vista del sur, el verano del norte es invierno.

Desde el punto de vista de una lombriz, un plato de espaguetis es una orgía.

Donde los hindúes ven una vaca sagrada, otros ven una gran hamburguesa.

Desde el punto de vista de Hipócrates, Galeno, Maimónides y Paracelso, existía una enfermedad llamada indigestión, pero no había una enfermedad llamada hambre.

Desde el punto de vista de los vecinos de Cardona, el Toto Zaugg, que andaba con la misma ropa en verano y en invierno, era un hombre admirable:
–El Toto nunca tiene frío –decían.
Él no decía nada. Frío tenía; lo que no tenía era un abrigo.

Desde el punto de vista de las estadísticas, si una persona recibe mil dólares y otra persona no recibe nada, cada una de esas dos personas aparece recibiendo quinientos dólares en el cómputo del ingreso per cápita.

Desde el punto de vista de la lucha contra la inflación, las medidas de ajuste son un buen remedio. Desde el punto de vista de quienes las padecen, las medidas de ajuste multiplican el cólera, el tifus, la tuberculosis y otras maldiciones.

Eduardo Galeano
Patas arriba (1998)

viernes, mayo 19, 2006

La cámara de Borges, por Eliseo Verón

Domingo 27 de mayo de 2001

El diario La Nación publica hoy un texto inédito de Borges. Se trata de la primera de un ciclo de conferencias dictado en la Universidad de Harvard entre 1967 y 1968. Es el anticipo de un libro que reunirá las seis conferencias.

Su relación con Borges ha sido siempre extraña (extraña respecto de sus propios hábitos de lectura). Fuera del campo científico, es el único autor del cual puede decir que ha leído todo lo que ha sido publicado. La escritura de Borges le ha producido siempre la sensación de una transparencia sobrenatural. Y como él no tiene con la literatura ninguna relación privilegiada (se considera a ese respecto más bien un ignorante) supone que Borges no debe ser un escritor, en el sentido literario del término, sino alguna otra cosa. No sabe qué otra cosa, ni le interesa saberlo.

Leyó pues esta mañana la conferencia inédita de Borges. Más allá del placer que le produjo, una vez más, la sucesión ininterrumpida de observaciones de una inteligencia casi se podría decir silenciosa, de ironía infinita, de ternura a la vez lenta y envolvente, y de precisión implacable, descubrió el fragmento que, evidentemente sin saberlo, estaba buscando. El descubrirlo no lo sorprendió. Lo sorprendió quizás un poco que el contenido del fragmento estuviera a la vez íntima e indirectamente ligado a la ceguera, que fue el elemento central de su único encuentro con Borges, en París.

El encuentro tuvo lugar en 1978, cuando estaba preparando un programa para el Atelier de Creación Radiofónica, la misma serie para la cual había co-producido, tres años antes, el programa sobre la música brasileña. Esta vez era sobre el tango, y trabajaba nuevamente con su amigo Jean-Loup Rivière. El programa se iba a llamar Cafetín de Buenos Aires. En uno de los estudios de la Maison de la Radio, ese enorme edificio redondo que forma parte del paisaje de París, habían montado un verdadero café, con mesas, sillas, vasos y pocillos, al cual habían convocado una tarde a una docena de amigos argentinos residentes, para que discutieran sobre diversos temas relacionados con el tango. Eso les había procurado varias horas de grabación, con un ruido de fondo bastante aceptable. Cabe agregar, sin embargo, que una parte del material fue difícil de utilizar porque tuvieron la mala idea de ofrecerles a los amigos algunas botellas de buen vino, y después de un cierto tiempo las discusiones se volvieron un poco inciertas.

En el curso de la producción del programa, que duró varias semanas y que incluía, entre otras cosas, material de entrevistas, les llegó la noticia de que Borges iba a pasar por París.

Un día de otoño él habló por teléfono con Borges y le solicitó la entrevista, explicándole los motivos y el uso que querían hacer de ella. Borges aceptó de inmediato aclarando que, de todos modos, no tenía nada especial que decir sobre el tango, y acordaron que pasarían por el hotel a la mañana siguiente. En un momento de esa conversación telefónica, Borges le recordó (aunque naturalmente él lo sabía) que se encontraba en el hotel “El Hotel”, y le indicó el número del cuarto.

El hotel en cuestión es un hotel probablemente de principios del siglo XIX, que se encuentra a pocos metros del boulevard Saint Germain; y que se llama, efectivamente, L’Hotel. En él se hospedaba, entre otros, Edgar Alan Poe cuando venía a París.

A la mañana siguiente, Jean-Loup Rivière, un técnico con su grabador Nagra y él, acudieron al hotel L’Hotel y explicaron en la recepción que eran de Radio France y que venían a entrevistar a monsieur Borgès. Muy amablemente el recepcionista les indicó el ascensor, el piso y el número de la habitación donde los esperaba el señor Borges. Él conocía la existencia de L’Hotel, pero nunca había entrado antes. El lugar era suntuoso y enteramente de época, incluido el ascensor. Llegaron a la habitación y golpearon discretamente la puerta. Comenzaron entonces cinco minutos alucinantes.

Del otro lado de la puerta nadie contestaba. De pronto, empezaron a escuchar un ruido sordo e irregular, como si alguien estuviera raspando algo. Era un sonido apagado e intermitente, un poco errático, que venía directamente de la puerta de la habitación. Segundos después, Jean-Loup y él se miraron sin decir nada y comprendieron: estaban escuchando la mano de Borges que se deslizaba sobre la puerta en busca del picaporte. Y que no lo encontraba. Pasaron varios segundos más y Jean-Loup bajó a la recepción a pedir ayuda. Se produjo un revuelo instantáneo: ¡monsieur Borgès no puede abrir la puerta de su habitación! Por fin monsieur Borgès consiguió abrir la puerta. Acomodarse les resultó difícil, y se tropezaron a tientas con varios muebles: la habitación estaba sumida en una oscuridad total. Alguien corrió las cortinas y la entrevista pudo iniciarse normalmente. Fue una entrevista larga y emocionante, de la cual se usaron en el programa unos pocos minutos. Al entrar comprendieron lo que había pasado: las puertas de las habitaciones de L’Hotel son también de época, y los picaportes están ubicados a una altura anormalmente baja para los criterios modernos.

El fragmento de la conferencia inédita que consideró su descubrimiento esta mañana, es un comentario de un soneto de Rossetti que, dice Borges, “se desarrolla premiosamente bajo el no demasiado hermoso nombre de ‘Inclusiveness’ (Totalidad)”. Los versos tomados de ese soneto están en inglés, seguidos de su traducción:

What man has bent o’er his son’s sleep to brood, / How that face shall watch his when cold it lies, / Or thought, as his own mother kissed his eyes, / Or what her kiss was, when his father wooed?

(¿Qué hombre se ha inclinado sobre el rostro de su hijo para pensar / cómo esa cara, ese rostro se inclinará sobre él cuando esté muerto? / ¿O pensó, cuando su propia madre le besaba los ojos, / lo que habrá sido su beso cuando su padre la cortejaba?)

“Creo que esos versos –dice Borges– quizá resulten hoy más intensos que cuando fueron escritos, hace unos ochenta años, porque el cine nos ha enseñado a seguir rápidas secuencias de imágenes visuales. En el primer verso, ‘What man has bent o’er his son’s sleep to brood’, encontramos al padre inclinándose sobre la cara del niño dormido. E, inmediatamente, en el segundo verso, como en una buena película, hallamos la misma imagen invertida: vemos al hijo inclinándose sobre la cara de ese hombre muerto, su padre. Y quizá nuestro reciente estudio de la psicología nos haya hecho más sensibles a estos versos: ‘Or thought, as his own mother kissed his eyes, / Or what her kiss was, when his father wooed?’ Encontramos aquí, desde luego, la belleza de las vocales inglesas en ‘brood’ y ‘wooed’. Y la belleza añadida de ese solitario ‘wooed’: no ‘wooed her’, sino completamente ‘wooed’. La palabra sigue resonando.”

Uno de los temas centrales de la conferencia es la evolución en el tiempo de la experiencia poética de la belleza, es decir, la evolución de las gramáticas de reconocimiento en el caso de la poesía. Sus observaciones insisten una y otra vez sobre la naturaleza cambiante de la experiencia de la lectura. El tiempo enriquece al poema. Poco después del fragmento en cuestión, Borges señala que si escribimos hoy, como lo hizo Homero, sobre el “vinoso mar”, “estamos escribiendo algo muy diferente de lo que Homero escribió”. Van en el mismo sentido sus reservas sobre la noción de los “clásicos”.

El fragmento en el que concentró esta mañana toda su emoción intelectual explica cómo el cine modifica la lectura de un poema que fue escrito cuando el cine todavía no existía. El montaje que Borges imagina sería más o menos así: gran plano del rostro de un adulto que se inclina sobre el rostro de alguien que está fuera de campo/ contracampo: gran plano del rostro del niño dormido/ nuevo campo: un adulto, que es el niño que antes dormía, se inclina sobre el rostro de alguien que está fuera de campo/ contracampo: gran plano del rostro del primer adulto, muerto. Este montaje puede durar, en una “buena película”, apenas unos segundos. La sintaxis cinematográfica del campo/contracampo de grandes planos del rostro y su súbita transgresión, transforma las trayectorias semióticas de la experiencia poética, hace que tal vez esos versos “resulten hoy más intensos que cuando fueron escritos”.

Finalmente, debió reconocer que el fragmento lo había sorprendido. No había imaginado encontrar en un texto de Borges la perfecta descripción del modo en que la lógica de un soporte mediático se articula a los efectos de un soporte anterior, en este caso nada menos que el soporte tradicional de la escritura, en el ejercicio de un género tradicional, la poesía, modificando la experiencia estética y afectiva. El movimiento temporal de una operación propia del montaje cinematográfico se acopla al movimiento temporal de la poesía y transforma el efecto de sentido final, lo enriquece.

¿En qué momento, se preguntó, Borges habrá dejado de ir al cine en razón de su ceguera, qué películas pudo ver durante su vida? ¿Qué “buena película”, qué resonancia dentro de una sucesión de planos cinematográficos produjo en su mente la transición al espacio del poema, donde son las suaves vocales inglesas las que resuenan?

VERÓN, E. Espacios mentales. Efectos de agenda 2. Barcelona, Gedisa, 2001. pp. 175-179.

miércoles, mayo 17, 2006

Niña con buitre


Hace unos días proyecté en mis clases de AOP el powerpoint sobre imágenes mentales y construcción social de la realidad. Una de las imágenes de esa presentación es esta, la fotografía de Kevin Carter (Sudán, 1961-1994), premio Pulitzer a la mejor foto de prensa en 1994.

En clase hago un análisis muy elemental de la foto (el ojo del espectador que cierra el tríangulo, la posición del espectador como reflejo especular de la posición del buitre, la presencia del buitre como duplicadora del impacto que causa la nena por sí misma -mostrar la foto a alguien que no la conozca, tapar con la mano el buitre, ver reacción, develar el buitre, ver reacción-).

En otras clases estuve hablando sobre las condiciones de producción y recepción de los discursos sociales. Las condiciones no están en el discurso, pero lo determinan. En el caso de "Niña con buitre" hay una condición de Carter posterior a la elaboración de su discurso (foto) que potencia el campo de su lectura. Esa condición determinante del discurso está por allá abajo, en una pequeña cita biográfica. (Volver atrás, ver año de muerte de Carter y año de entrega del Pulitzer).

Así que vi la foto y recordé que no había puesto esa imagen aquí. Cuestión de condiciones.

NS
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En 1994, el genial fotógrafo documentalista sudanés Kevin Carter ganó el premio Pulitzer de fotoperiodismo con una fotografía tomada en la región de Ayod (una pequeña aldea en Sudan), que recorrió el mundo entero.

En la imagen puede verse la figura esquelética de una pequeña niña, totalmente desnutrida, recostándose sobre la tierra, agotada por el hambre, y a punto de morir, mientras que en un segundo plano, la figura negra expectante de un buitre se encuentra acechando y esperando el momento preciso de la muerte de la niña.

Al recibir el premio, Carter declaró que aborrecía esa fotografía:

"Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla. La odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña".

Cuatro meses después, abrumado por la culpa y conducido por una fuerte dependencia a las drogas, Kevin Carter se quitó la vida.

(Fragmento extraído de
http://www.leedor.com/notas/ver_nota.php?Idnota=1303)

viernes, mayo 05, 2006

Encuentre las 10 diferencias


Imagen de la campaña gráfica a la izquierda. Foto original a la derecha.

Las dos únicas cosillas no retocadas digitalmente -salvo por su uniforme color broncíneo- ya fueron modeladas antes por instrumentos algo más quirúrgicos.


Pasen, amplíen y vean.

Mapa, territorio y fotoyop.

domingo, abril 30, 2006

Esta foto no está trucada + poema de Antunes

"Es extraña la forma en que levantan la mano para votar los embajadores de Estados Unidos y el Reino Unido en la ONU. Cuentan los allegados que al votar vociferan un saludo a ADOLF. Estados Unidos ya tiene vía libre para explotar el petróleo iraquí".
de La mala palabra Nº15 (julio de 2003)
Saiba (Arnaldo Antunes, del disco Saiba)
Saiba: todo mundo foi neném
Einstein, Freud e Platão também
Hitler, Bush e Sadam Hussein
Quem tem grana e quem não tem

Saiba: todo mundo teve infância
Maomé já foi criança
Arquimedes, Buda, Galileu
e também você e eu

Saiba: todo mundo teve medo
Mesmo que seja segredo
Nietzsche e Simone de Beauvoir
Fernandinho Beira-Mar

Saiba: todo mundo vai morrer
Presidente, general ou rei
Anglo-saxão ou muçulmano
Todo e qualquer ser humano

Saiba: todo mundo teve pai
Quem já foi e quem ainda vai
Lao Tsé Moisés Ramsés Pelé
Ghandi, Mike Tyson, Salomé

Saiba: todo mundo teve mãe
Índios, africanos e alemães
Nero, Che Guevara, Pinochet
e também eu e você

domingo, abril 23, 2006

AOP abre el arcón de los recuerdos...


... y se encuentra con el mágico mundo televisivo.
¿septiembre? de 2002 - Musimundo - Santa Fe y Callao

lunes, abril 17, 2006

Demodé

Si el arte produce cosas feas que con el tiempo se vuelven hermosas, la moda es al revés: produce cosas hermosas que siempre, con el tiempo, se vuelven feas. El mundo de la moda cambia sin parar, se necesita de dosis de energía realmente exageradas para seguirle el ritmo.

Es sorprendente, pero en el mundo de la moda es donde parece hacerse realidad el mito del científico loco que sueña con dominar el mundo. Hay dos, a lo sumo tres diseñadores que han conseguido repartirse la torta del buen gusto de manera equitativa. Un buen día uno de ellos se despierta y estipula al azar, por ejemplo: "Este año los sacos tendrán un solo botón". Y el mundo de la moda sufre un vuelco, todos comienzan a fabricar sacos de un solo botón, los sacos del año pasado, con dos botones, se saldan a precios irrisorios. De un momento a otro el aspecto del mundo cambia. Y todo por la voluntad de una sola persona, dos, tres a lo sumo.

Es difícil, por más que remontemos el curso de la historia, descubrir quién instauró la moda de la camisa de manga corta. Es algo que va contra la naturaleza misma de la prenda, la más versátil que imaginarse pueda. Convengamos que la camisa es algo así como el non plus ultra, el no va más de una prenda que exige hasta el máximo sus capacidades. Pensemos: podemos usarla adentro del pantalón o afuera, abrochada hasta el último botón, o con el último botón desabrochado; totalmente desabrochada o con los tres primeros botones abiertos; podemos usarla con o sin corbata, con el cuello dentro o fuera del saco; podemos usarla con gemelos o con el puño desabrochado, abierto, podemos arremangarla sobre la muñeca o convertirla en una camisa de manga corta arremangándola por encima del codo... La camisa de manga corta es un error de concepción, un tara en el diseño. La camisa de manga corta es un sinsentido, un error de la naturaleza (ya sé, ya sé que la naturaleza aquí no interviene, pero se entiende lo que trato de decir). Tal vez su única utilidad haya consistido (y siga consistiendo) en hacerle ahorrar tela al fabricante (aunque tenemos que convenir que no por eso salen más baratas). Si no se puede seguir escribiendo poesía después de Auschwitz, no se pueden seguir usando camisas de manga corta después de Un día de furia, el film de Joel Schumacher con Michael Douglas. Así es como las cosas pasan a la historia: algo las sume en la ignominia, de modo que su sola mención nos avergüenza. Así avanza la historia de la moda, a fuerza de hacernos sentir ridículos.

El guardarropas tiene que ser renovado constantemente. La regla general dice que hay que deshacerse de todo lo no fue usado en los últimos dos años. Como regla es un poco arbitraria, pero tiene mucho de cierto. Se puede seleccionar, uno puede quedarse con una remera particularmente adorada o un pulóver particularmente adorado y feo (de rombos, por ejemplo, azules y rojos), pero no está de más seguir la regla de los dos años.Esto marca la fecha de defunción de los pantalones pinzados: son historia. Ahora se usan pantalones ceñidos y rectos. Los pantalones pinzados se regalan, se donan, o en el peor de los casos se tiran a la basura. Y con las camisas de manga corta se visten espantapájaros.

Guillermo Piro, Revista First.

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L>S>D>A

domingo, abril 16, 2006

La otra inseguridad, por Guillermo Jaim Etcheverry

En revista dominical del diario La Nación, 09/04/06. p. 162.

Casi la mitad de los jóvenes argentinos que completan la educación media tienen dificultad para comprender un texto. La experiencia cotidiana nos confirma que muchas personas, jóvenes y no tanto, no logran expresar con claridad lo que piensan. Esto no sólo ocurre entre nosotros: en Francia, uno de cada diez jóvenes de entre 17 y 25 años no lee ni escribe correctamente. El lingüista francés Alain Bentolila considera que esta situación genera lo que denomina inseguridad lingüística. La incapacidad de expresar con precisión el pensamiento propio en palabras y de recibir el del otro con exigencia termina encerrando a los jóvenes en un verdadero gueto social. Esta falencia los condena a la exclusión, los impulsa a la rebelión y, posiblemente, también a la violencia. La inseguridad lingüística desemboca, así, en una grave desigualdad social.

De acuerdo con Bentolila, el 10 por ciento de los niños que ingresan en los cursos preparatorios en Francia dispone de menos de 500 palabras en lugar de las 1200 que, en promedio, utilizan los demás. Esta pobreza lingüística hace que las mismas pocas palabras terminen refiriéndose a realidades distintas, hasta opuestas. Cuando se dispone de menos palabras, más se las utiliza, con lo que pierden precisión. Contamos con numerosos ejemplos de términos crecientemente empleados para denotar realidades muy diferentes. Cuando las palabras pierden su precisión, se acentúa también la tendencia a restringir la comunicación a un número limitado de personas. Esa pobreza lingüística estimula la conformación de guetos que la protegen, generándose una suerte de autismo social, una cofradía de fracasados. Se acentúa la desigualdad entre quienes poseen las palabras y los que, careciendo de ellas, no pueden discernir.

¿Cómo se llegó a esta situación? Aunque las causas son múltiples, tal vez la más importante sea el escaso interés por enseñar y aprender la lengua, tarea que no es tan natural como parece. En realidad, se trata de un arduo trabajo. Cuando un niño aprende a hablar, lo hace en el ámbito de su círculo reducido de convivencia: pocas palabras le bastan para indicar lo que quiere. Pero al abandonar ese ámbito y aventurarse en lo desconocido, necesita expandir su lenguaje para dirigirse a personas que jamás ha visto, a las que dice cosas sobre las que tal vez ellas no escucharon hablar. Para eso, el niño necesita la ayuda de los adultos, mediante una intervención comprensiva, pero exigente. Cuando no se entiende lo que los niños dicen, es necesario enseñarles, demostrarles que para el otro es muy importante comprenderlos. Hay que querer expandir el mundo para apoderarse de las palabras y hay que querer apoderarse de las palabras para expandir el mundo, como señala Bentolila.

Hoy se mira con simpatía esta lengua empobrecida y rudimentaria porque se la considera "lengua de jóvenes" y, por lo tanto, protegida por la veneración que despierta la "cultura juvenil". La actitud demagógica de no enseñar la lengua limita aún más las posibilidades de quienes necesitan apropiarse de la herramienta esencial para enfrentar al mundo. Mientras que quienes dominan la lengua – que son cada día menos – pueden utilizar las jergas sin riesgo, los desheredados de palabras quedarán excluidos, encerrados en guetos cada vez más vastos. El respeto de la especificidad cultural no justifica renunciar a un valor universal como es la posesión de muchas palabras, el capital intelectual humano por excelencia. La lengua es poder, ya que permite nombrar, describir y explicar no sólo lo que se ve sino, sobre todo, lo que no se ve. Por eso, es preciso reaccionar ante esta severa limitación del poder de las nuevas generaciones sobre el mundo, pues provisto de palabras el ser humano se lanza a la aventura de ser más creador y menos criatura.
NS

miércoles, abril 12, 2006

A la gran muñeca, por Esteban Peicovich

En La Nación, 11/04/06. www.lanacion.com.ar/796461

Me agradó el texto por la forma en que elabora conceptos no sólo a partir de la información, sino también a partir de la foto que la acompaña. Cuando lo leí me hizo acordar al escrito de Roncagliolo sobre la foto de prensa, y a nuestras propias interpretaciones de las fotos cargadas en este blog. Además, y siendo sincero, es increíble.

NS
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China es grande. Y Yao Defen es la china más grande. Mide 2,36 metros, tiene 34 años y el rostro de serena tristeza que se ve. Su talla la distingue entre 1.300.000 millones de paisanos y 6.500.00 millones de terrícolas. Es un caso único. La mujer de la silla, la cama, la camisa, la sábana, la ropa más grande del mundo. Y la que cada mañana, cuando los demás saltan del lecho inquietos por saber del clima, recordar la agenda o desafiar al reloj, ella recae, un día y otro día, en la pregunta más grande del mundo. La madre de todas las preguntas: ¿por qué?
Yao es hija de la paradoja. Sus padres no miden más de 1,55 metros. Como cuarta hija, ella pesó 3 kilos al nacer y alcanzó los 2 metros a los 15 años. Lo suyo fue crecer fuera de libreto. Un duende botánico se alojó en su anatomía y se alzó del suelo a velocidad de planta más que de persona. Hasta que un bisturí resolvió el misterio: un tumor en la pituitaria producía hormonas de crecimiento de más. La medicina paró el desborde y el listín quedó en los 2 metros y 36 centímetros.
Demasiada talla para ser feliz. Yao pesa hoy 179 kilos, calza 78 (medida europea) y es una gigante de yeso. Su salud frágil la alejó del posible consuelo del estrellato deportivo. De estar sana y ser hombre se llenaría de millones por acercar al aro una pelota. Pero no hay piedad con Yao. Su padre (devenido manager de ocasión) la convirtió en artista de circo. Un malhadado oficio sponsoreado por su padre que la hundió en la humillación. Durante dos años fue paseada por los pueblos chinos como un orgullo nacional: la mujer más alta del mundo (que lo es, pues supera por 5 centímetros a Sandy Allen, de Estados Unidos, que vive en una silla de ruedas). Pero el fin era obsceno. Vean al monstruo. Y ¡plin! caja.
Iletrada, y tan pobre como su familia, Yao fue maltratada por el dueño del circo y acabó en un hospital por los golpes que recibió. El cúmulo de desdichas no consiguió borrar su sonrisa. Yao es bella y sobrelleva con humor el destino que la distingue entre todas las mujeres. Al creciente y fenomenal ascenso de su cuerpo siguieron la insensibilidad paterna, la humillante exposición pública y los golpes de su patrón. El plácido nácar del rostro de Yao le da un aire curioso de muñeca. No es efecto casual. Solitaria en su enorme humanidad, recordará a menudo a las muñecas cajas chinas más pequeñas y normales que pasaron por su cuerpo hasta acabar disueltas en esta última de 2006 que es ella misma. Muñeca china en la que laten la melancolía y el estrés. Y, penetrante (como un grito que no cesa), esa madre de todas las preguntas. Llueva, haya sol o anochezca: ¿por qué?
En la doméstica fotografía Yao ocupa una silla a su medida y ofrece sus largos pies al ojo recolector de asombros de la cámara. No participa de la escena. Facilita la labor del cronista pero no parece estar muy presente. Como si hubiera dejado en la silla el maniquí de su excepción absurda y guardado su cuestionado yo en un cofre de siete llaves. El rostro muestra los signos de esta ausencia. En el interior de la casa puede verse la cama-catre en la que descansa sus excesivos huesos y mitiga el dolor que le causan. A su vera, una amiga de talla normal teje y conversa. Esta sería la foto menos noticiera del mundo de no haberse producido el desmadre celular que provocó su pesadilla hasta convertirla en una flor azteca. Irse hacia arriba a una invisible pero rara velocidad. Comenzar a ver cómo la altura de sus semejantes descendía hasta quedar igualada en un molesto y curioso cabecerío que ahora flota medio metro debajo de sus ojos.
Su historia de vida (es un decir) tiene repercusión mundial. Es una fama amarga que no alcanza siquiera para que se ocupen de ella como merece. En la exótica lotería de las curiosidades de la especie, la cotorrita de la suerte le entregó a Yao un regalo averiado. La talla mayor del planeta. Un récord que no cierra. Que sólo sirve para sufrir. Un récord contra natura. No hay médico ni filósofo ni mago que consigan que deje de dolerle la pregunta de su vida. Tampoco ayuda meterse en el embrollo de si Dios juega a los dados o no. Aquí hay algo simple y cruel. A la gran muñeca Yao le tocaron el 2, el 3 y el 6. Sus dados genéticos estaban cargados. ¿Por qué?

domingo, abril 09, 2006

lunes, abril 03, 2006

Ocultar información no es mentir... ¿o sí?

Hoy alguien puso en su nick del msn lo siguiente: "Ocultar información no es mentir". Yo pienso que esa afirmación es correcta pero, errar es humano, así que dejo abierta todo tipo de opinión. Todo depende del punto de vista del que se lo tome, o al menos eso creo.
Saludos.

Ale.