domingo, mayo 10, 2009

Cuidado con Mentir

Me copé podría decirse, y se me ocurrió dejar un poema, de un autor argentino que empecé a leer hace apenas dos años, Oliverio Girondo. Este poema en especial me parece más que brillante, sobretodo por la cantidad de pensamientos que me dispara leerlo.


NOCTURNO

Frescor de los vidrios al apoyar la frente en la ventana.
Luces trasnochadas que al apagarse nos dejan todavía más solos.
Telaraña que los alambres tejen sobre las azoteas.
Trote hueco de los jamelgos que pasan y nos emocionan sin razón.
¿A qué nos hace recordar el aullido de los gatos en celo,
y cuál será la intención de los papeles
que se arrastran en los patios vacíos?
Hora en que los muebles viejos aprovechan para sacarse las mentiras,
y en que las cañerías tienen gritos estrangulados,
como si se asfixiaran dentro de las paredes.
A veces se piensa,
al dar vuelta la llave de la electricidad,
en el espanto que sentirán las sombras,
y quisiéramos avisarles
para que tuvieran tiempo de acurrucarse en los rincones.
Y a veces las cruces de los postes telefónicos,
sobre las azoteas,
tienen algo de siniestro
y uno quisiera rozarse a las paredes,
como un gato o como un ladrón.
Noches en las que desearíamos
que nos pasaran la mano por el lomo,
y en las que súbitamente se comprende
que no hay ternura comparable
a la de acariciar algo que duerme.


PD. Se entiende el por qué del título de la entrada no? Referencia a mi línea preferida de este Nocturno.

Enjoy!

AL. ( a pedido de L>S>D>A )

5 comentarios:

Eugenia Hermida dijo...

Se miran, se presienten, se desean,

se acarician, se besan, se desnudan,

se respiran, se acuestan, se olfatean,

se penetran, se chuan, se demudan

se adormecen, se despiertan, se iluminan,

se codician, se palpan, se fascinan,

se mastican, se gustan, se babean,

se confunden, se acoplan, se disgregan,

se aletargan, fallecen, se reintegran,

se distienden, se enarcan, se menean,

se retuercen, se estiran, se caldean,

se estrangulan, se aprietan, se estremecen,

se tantean, se juntan, desfallecen,

se repelen, se enervan, se apetecen,

se acometen, se enlazan, se entrechocan,

se agazapan, se apresan, se dislocan,

se perforan, se incrustan, se acribillan,

se remachan, se injertan, se atornillan,

se desmayan, reviven, resplandecen,

se contemplan, se inflaman, se enloquecen,

se derriten, se sueldan, se calcinan,

se desgarran, se muerden, se asesinan,

resucitan, se buscan, se refriegan,

se rehuyen, se evaden y se entregan.

Oliverio Girondo

Anónimo dijo...

Ese es el otro que más me gusta de Girondo! Genial.

AL.

Anónimo dijo...

Los dos son hermosos.
Aunque "Se miran..." es más conocido, a mí me gusta más Nocturno. A diferencia de AL (a pedido de L>S>D>A) y su preferencia por la línea de las mentiras, me impacta más la última parte del poema. "Noches en las que desearíamos que nos pasaran la mano por el lomo, y en las que súbitamente se comprende que no hay ternura comparable a la de acariciar algo que duerme".

Es fatal, es soberbia, es universal. Incluso, creo que parte de la magia deviene de los genéricos que rayan lo animalesco: fíjense que dice "lomo" (no espalda); dice "algo" (no alguien).

Magistral.

Y el "A veces se piensa, al dar vuelta la llave de la electricidad, en el espanto que sentirán las sombras, y quisiéramos avisarles para que tuvieran tiempo de acurrucarse en los rincones" es lo que uno agradece -con éxtasis de envidia en las tripas- que alguien lo haya sabido pensar, gritar y escribir tan bien.

Qué pena que Oliverio haya vivido hace tanto tiempo. Es uno de esos tipos con los que me hubiera gustado salir a tomar un Gancia con manises un lunes a la noche.

NS

Anónimo dijo...

Después de publicar la entrada, me di cuenta que me había olvidado del párrafo de las sombras, es verdad. Esa parte es increíble.

AL

Anónimo dijo...

Que asco Gancia con manises. Bueno aunque depende el gusto de cada uno, a veces lo tan agridulce gusta mucho.

A mi también me gusta más Nocturno, y admito no conocer tanto de Girondo. "Se miran" llegó a mis manos en lo relatado unos posts atrás. Y empecé a conocer al poeta. Me falta mucho, claro.

Definitivamente los últimos 5 son magistrales.
Y cuán cierto es que no hay ternura comparable a la de acariciar algo (o a alguien) que duerme, que cierto.

EugeH