Primero de mayo, y mi curiosidad que me llevó a recorrer el centro porteño en un día en el que suponía estaría desierto. Mal informada claro, terminé en medio de una manifestación antiK liderada por el partido Socialista, la CMT y algunos más. Luego de algunas tomas instantáneas, que algún día compartiré, mi acompañante y yo en busca de escape de ese mar de gente nos metimos en el subte, allí mismo, Av. de Mayo y Perú, punto exacto en el que nos encontrábamos.
Ese subte que pocas veces en mi vida tomo, ya que no me deja en ningún lado útil. Pero en esta ocasión sirvió de escape y de combustible mental. No solo lo increíble que tienen esos trenes de la Línea A, y de algunas instantáneas que permitió el movimiento y la oscuridad, sino un hombre, medio hippie, medio sucio que me acercó un papel, como tantos otros que acercan estampitas, o lapiceras, o guías T (que me hubiera servido en ese momento), y a punto de rechazarlo, vi; en esta especie de libro desordenado hecho de rejunte de hojas y una horrible impresión en magenta, propia de los que ahorran tinta usando últimos requechos del toner; el nombre de un cuento que ya conocía, lo que actuó de gancho y me llevó a hojear esta especie de librito, a sacar dos pesos y concretar el intercambio.
Bueno, me pareció compartible con esta gente loca y rara que frecuenta el blog y con todos aquellos que lo pueden empezar a frecuentar.
Empiezo con aquel “gancho”, por que ya lo conocía, por que me había gustado mucho. Y los invito a los que quieran a comentar con algún cuento o microrrelato que les guste y que recuerden o hayan escrito en un momento de in-lucidez.
Ese subte que pocas veces en mi vida tomo, ya que no me deja en ningún lado útil. Pero en esta ocasión sirvió de escape y de combustible mental. No solo lo increíble que tienen esos trenes de la Línea A, y de algunas instantáneas que permitió el movimiento y la oscuridad, sino un hombre, medio hippie, medio sucio que me acercó un papel, como tantos otros que acercan estampitas, o lapiceras, o guías T (que me hubiera servido en ese momento), y a punto de rechazarlo, vi; en esta especie de libro desordenado hecho de rejunte de hojas y una horrible impresión en magenta, propia de los que ahorran tinta usando últimos requechos del toner; el nombre de un cuento que ya conocía, lo que actuó de gancho y me llevó a hojear esta especie de librito, a sacar dos pesos y concretar el intercambio.
Bueno, me pareció compartible con esta gente loca y rara que frecuenta el blog y con todos aquellos que lo pueden empezar a frecuentar.
Empiezo con aquel “gancho”, por que ya lo conocía, por que me había gustado mucho. Y los invito a los que quieran a comentar con algún cuento o microrrelato que les guste y que recuerden o hayan escrito en un momento de in-lucidez.
Saludos desde cerca.
Euge Hermida
Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Julio Cortazar(1914-1986)
8 comentarios:
Increible.
Nacho.
http://www.youtube.com/watch?v=VfZKn6KR_gg
Había visto ese aviso hace mucho, no había leido el cuento entonces. Es increible, demasiado bien hecho, muy bueno el concepto.
A ver que aportan de cuentos, yo tengo más pero no quiero hacer monólogo.
eh
Hola.
Cortázar murió en 1984, no en 1986. Fue Borges quien murió en 1986.
***************
Uno de los cuentos más terroríficos de la historia, según algunos de los mejores escritores de la historia: La pata de mono, de W. W. Jacob. Marcó una época y sentó precedentes que llegan al día de hoy. Hasta Stephen King confesó que la obra que lo llevó a la fama (Cementerio de animales) se basó en aquel cuento.
Dice A. Bioy Casares en Antología de la literatura fantástica: "Para el menos experto de los lectores habrá pocas sorpresas en La pata de mono; con todo, es uno de los cuentos más impresionantes de la antología. Lo prueba la siguiente anécdota contada por John Hampden: Uno de los espectadores -el autor hizo para el teatro una adaptación de su cuento- dijo después de la representación que el horrible fantasma que se vio al abrirse la puerta, era una ofensa al arte y al buen gusto, que el autor no debió mostrarlo, sino dejar que el público lo imaginara; que fue, precisamente, lo que había hecho".
No copio el texto acá para no abrumar. Les paso el link de una versión que está bastante bien:
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/jacobs/pata.htm
Es cortito, se lee rápido, sobre todo porque no se deja largar.
Después vean la versión de Laiseca en ese excelentísimo programa de TV de hace pocos años (¿se acuerdan? una joyita de la creatividad, de la filmación y de la edición): http://www.youtube.com/watch?v=SR9QrwoIzD8 (ojo, no hagan trampa; lean primero el cuento).
Y quizá hayan visto un especial de Hallowen de los Simpsons que está basado en el cuento. Homero pide tres deseos a la pata de mono y...
NS
Me parece que pasa algo con el sitio y no deja copiar la dirección completa. La última parte debe decir "jacobs/pata.htm".
Y si no sale búsquenlo en Google.
NS
Perdón por semejante falta, cuando encuentre al hippie de la Linea A le digo que corrija (lo mio fue copia textual). Con Cortazar nos cruzamos, él se iba y yo llegaba.
Efeméride.
En esa esquina, en la que me tomé el subte de la línea A que me llevó a ese hippie que me acercó ese librito que compré gracias a que vi el título de ese cuento de Cortazar que me hizo sacar los dos pesos para producir el intercambio, hay un café. Un café muy tradicional que se llama "London City". Café al que fui hace no muchos años con mi papá. Café que tiene una mesa y una silla y una placa, y sobre ella un cuadro con una foto. Sobre la mesa un cuaderno o un libro, no recuerdo bien. Mesa y silla, que según cuentan los mozos más viejos se sentaba Cortazar a escribir y tomar un café.
(voy a empezar a creer en fantasmas)
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El cuento de la pata es mono es terrorífico, sobretodo para ser leído de noche, pero para mi hay dos cuentos todavía más terroríficos. Los lei en la primaria, 9 o 10 años y no me los olvidé jamás. Recuerdo hasta las imágenes que elucubró mi cabeza. Brrrr.
De Horacio Quiroga.
"El almohadón de plumas"
http://www.taringa.net/posts/ebooks-tutoriales/1307804/El-almohad%C3%B3n-de-plumas----Horacio-Quiroga.html
"La gallina degollada"
http://www.taringa.net/posts/arte/2275910/La-gallina-degollada.html
EugeH
No sé si los encontrarán...
Yo tuve una época de mucha lectura de cuentos. Mi mamá, sin ir más lejos, escribe cuentos, y me fue alimentando literatura a cucharadas. De lo mejor que leí:
-Juan José Hernández: Así es mamá, título del cuento y del libro, para mí, lo mejor que leí en cuanto a cuentos, por sobre Borges o Cortázar. Pero es sólo una opinión, obvio.
-Isidoro Blaisten:"Cerrado por melancolía" tiene algunos de los más hermosos escritos cortos que haya visto (recomiendo particularmente "Y vendrá la muerte, y tendrá tus ojos"), igual que "Al Acecho".
-Abelardo Castillo: Big Bird Castle para los amigos. Recomiendo "El que tiene sed".
-De Cortázar, mi favorito es (extrañamente) el que posteó Eugenia. Me encanta todo "Historia de cronopios y de famas", pero destaco algunas joyitas sueltas: "No se culpe a nadie", "La noche boca arriba", "La señorita Cora", "Continuidad de los parques", "La autopista del Sur". Pueden decir que soy de todo menos original.
Para Borges, "El libro de arena". Y desafío al Aleph y a Ficciones a que vengan a ganarle.
De afuera: mi bienamado Sherlock Holmes, Poe (no creo que nada supere mi fascinación infantil con "El escarabajo de oro"), Scott Fitzgerald (el cuento de Benjamin Button es buenísimo), cualquier cuento de Julian Barnes ("LA MESA LIMÓN" ES UNA JOOOOYYAAAAAAAA), algo de Monterroso (tiene uno cortito que se llama "Movimiento perpetuo y es espectacular) y quizá algún otro al que no le esté haciendo justicia.
Si tuviera que elegir uno, solo uno, para llevarme conmigo y leer para siempre, creo que me llevaría un microcuento de Blaisten que está en el libro "El mago". Y dice así:
"SUICIDIO DEL DESCREÍDO
Creer o reventar. Reventar."
Pablo, increible el "Libro de Arena". El escarabajo de oro, otro cuento que me gustó mucho, con predominio de la letra E.
El resto no nos encontré en la web, ya los buscaré mejor.
Otros que me gustó de ese librito. Y relacionado con el cueton del reloj de Cortazar.
La propiedad posee.
Sólo hasta cierto grado la propiedad hace al hombre más independiente y más libre; un escalón más y la propiedad se convierte en el dueño y el propietario en esclavo; desde ese momento tiene que sacrificar su tiempo, su meditación, para entablar relaciones, ligarse a un lugar, incorporarse a un Estado; todo esto, tal vez, en detrimento de sus necesidades íntimas o esenciales.
Friedrich Nietzsche
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