Este pequeño texto pertenece a la pequeña introducción de la obra de un ensayista francés contemporáneo.
Veremos si cumple con su papel (o mejor dicho, con el que le impuse yo en esta ocasión)
“ En una secuela de la película de Jean-Luc Godard Vivre sa vis, Brice Parain, que interpreta en papel de filósofo, opone la vida cotidiana a la vida guiada por el pensamiento, que denomina asimismo vida superior.
Fundadora de Occidente, esta jerarquía siempre ha sido frágil y contestada. Pero hace poco que tanto sus adversarios como sus partidarios reivindican la cultura. En efecto, el término cultura tiene actualmente dos significados. El primero afirma la preeminencia de la vida guiada por el pensamiento; el segundo la rechaza: desde los gestos elementales a las grandes creaciones del espíritu, ¿acaso no es todo cultura? ¿Por qué privilegiar entonces éstas en detrimento de aquéllos, y la vida guiada por el pensamiento más que el arte de la calceta, la masticación de betel, o la costumbre ancestral de mojar una tostada generosamente untada con mantequilla en el café con leche de la mañana?
Malestar en la cultura. Está claro que nadie, actualmente, desenfunda se revólver cuando oye esa palabra. Pero cada vez son más numerosos los que desenfundan su cultura cuando oyen la palabra “pensamiento”...”
martes, diciembre 06, 2005
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14 comentarios:
Ignorante, s. Persona despojada de determinados conocimientos que usted posee, y conocedora de otras cosas que usted ignora.
Del Diccionario del diablo, Ambrose Bierce (escrito entre 1881 y 1906). VV.EE.
Ignorante. Bien. ¿Pero quien? El que posteo, el autor, todos, etc.
Inadmisible, adj. Que no merece ser considerado. Dícese de ciertos testimonios que los jurados son incapaces de apreciar, y que en consecuencia los jueces rechazan, aun en procedimientos de los que son los únicos árbitros. La evidencia de oídas es inadmisible, porque la persona a quien se cita no ha prestado juramento y no puede ser interrogada por el tribunal; no obstante, la evidencia de oídas sirve diariamente de fundamento a las más importantes acciones, militares, políticas, comerciales y de cualquier otra clase. No existe en el mundo una religión que no se funde en la evidencia de oídas. La revelación es evidencia de oídas; que las Escrituras sean la palabra de Dios, es cosa que sabemos solamente por el testimonio de hombres muertos hace mucho tiempo, cuya identidad no está claramente establecida y que no prestaron ningún tipo de juramento. Según las reglas de la evidencia judicial ninguna de las afirmaciones de la Biblia sería admisible ante un tribunal. Tampoco podría probarse que la batalla de Blenheim se libró, que existió Julio César, que hubo un imperio asirio. En cambio, y puesto que los archivos judiciales constituyen evidencia admisible, puede probarse fácilmente que han existido poderosos y perversos magos que fueron un azote para la humanidad. La evidencia (confesiones inclusive) que sirvió para condenar y ejecutar por hechiceras a ciertas mujeres, no tenía fallas; aun hoy es inatacable. Las decisiones judiciales fundadas en ella eran justas dentro de la lógica y la ley. Nada está mejor probado ante un tribunal que los cargos de brujería que llevaron a tantos a su muerte. Si las brujas no existieran, el testimonio humano y la razón humana carecerían igualmente de valor.
ibidem.
Extráñame.
¿es que hay alguno que pudo escapar de la ignorancia?
Avisadme, pues tengo el altar preparado (lustrado el mármol, planchado el paño, prestas las candelas, impoluto el cáliz) desde hace poco más de 30 años.
PD: Sí; "altar" también está en el Diccionario de Bierce. Sólo que a diferencia de él no es mi plataforma para arrancarle los intestinos a mi víctima sacrificial... bah, no sé.
Admitámoslo. Todos tenemos una víctima sacrificial; es más, a veces somos nosotros mismos y no lo sabemos.
Amén.
Acabo de recordar algo que dijo Natalio en una de sus clases hablando sobre el texto de Bauman: “la muerte es el mejor ejemplo de democracia perfecta” o “la muerte es lo más democrático que existe”. Seguramente las palabras que reproduje no son exactas, pero la esencia es la misma.
Lo que se me ocurrió recién, y que por cierto me hizo reír mucho (aunque no entiendo porqué), es que podríamos modificar la frase: “la muerte y la ignorancia son los mejores ejemplos de la democracia perfecta” .
Ahora que lo pienso, la democracia no es solo un ideal!!
Qué memoria la vuestra.
Efectivamente, fue algo así como "La muerte es democrática". Por eso es un escándalo burgués. Se podrá estirar, bienaventurar, atrasar...pero qué escándalo. Estamos todos allí.
"Los cementerios están llenos de tipos imprescindibles", leí en algún lado que a esta altura ya no recuerdo. Perdón.
Sí sí... Mi me memoria y yo. Todas una vida juntas. Llena de recuerdos (je!). Una buena amiga pero de la cual no me fío, la muy chistosa se divierte jugando a que se pierde en los momentos que menos me lo espero.
Me acuerdo mucho de esa clase, sobre todo porque fue fruto de unos de mis comments anteriores, el cual se ha perdido , y en el cual estaba en el mismo estado que ahora: ausente.
Idea vuelve siempre con una frase memorable.
"Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente,
tenía que pedir sentido a toda cosa".
Analícese de esto aquello que se quiera. Yo lo pensé desde la cultura y el pensamiento. Hace poco me peleé con un par de colegas que consideraron enfáticamente que una persona culta era una persona que había leído muchos libros, o bien que tenía conocimientos relativamente amplios acerca de arte, literatura, cine, física, matemática, historia, geografía y cultivo de la batata.
Salud.
Y que les caiga bien la noche.
Bienvenido Natalio.
Nos faltabas.
La palabra no es fruto, es objetivo u objeto.
No entendí.
Tampoco.
Lo de “La palabra no es fruto, es objetivo u objeto”, se refería a “...sobre todo porque fue fruto de unos de mis comments anteriores...”. Usé mal la palabra fruto, lo cual hizo que cambie el significado de las palabras posteriores.
Isidoro Blaisten es un cuentista argentino. En su libro "El Mago", tiene una pequeña historia que se llama "Suicidio del descreído". Para completar el post de Flor, voy a citar este cuento completo. Ahí les va:
"Creer o reventar.
Reventar."
Profesor Stecconi,
usted citó una frase de origen indefinido. La oración completa es -en realidad- "Los bares y los cementerios están llenos de amigos imprescindibles", y le pertenece al señor Lucas Corso, que la suelta sin más en el Club Dumas cuando quiere explicar el concepto de amistad (en la página 57 de mi edición).
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