es fácil si lo intentas
ningún infierno bajo nosotros
sobre nosotros solo cielo
imagina a toda la gente viviendo para hoy...
Imagina que no hay países
no es difícil de hacer
nada por que matar o morir
ni tampoco religión
imagina a toda la gente
viviendo la vida en paz...
Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te nos unas
y el mundo será uno.
Imagina nada de posesiones
me pregunto si puedes
ninguna necesidad de avaricia o ansias
una hermandad del hombre
imagina a toda la gente
compartiendo todo el mundo...
Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te nos unas
y el mundo vivirá como uno.
John Lennon (1940-1980)
Un tipo imprescindible entre tantos...
5 comentarios:
War is over (if you want it).
-Happy X-Mas-
Alguna vez supe tocar el piano.
La única canción que supe aprender en su momento fue Imagine. Do mayor.
Supe olvidarla luego, pues no tengo piano, casi ya no rasgo la guitarra y menos todavía canto.
Supe ser Legión, pero ya son menos los que habitan en mí.
La estrategia del cambio. Pero qué bello (supe) fue.
Cuando estrenaron Imagine (el film) en la Argentina, me compré el vinilo doble. 1988. En estos días se cumplieron 25 años del asesinato. En aquel momento sólo eran 8. Los que recuerden mi foto de hace un tiempo también recordarán que tenía puesta, debajo de la melena, la remera del film. Fui al cine a verla. Me acompañó mi viejo porque tuvimos que venirnos hasta Lavalle a verla. Era en la época en que las salas estaban en Lavalle, no en los "cine complex".
Qué bello (supe) fue.
A mi me pasa algo parecido pero no con el piano, sino con el inglés. Mi mamá es profesora, y a pesar que nunca ejerció, tiene la obsesión oculta de que mi hermana y yo aprendamos ingles. De todas maneras, algo bueno tiene: en mi intento de escabullirme de él, conocí el francés (en mi infancia) y, hoy en día, al italiano; que por cierto, a pesar que –según dicen- son las lenguas más difíciles de aprender, son también muchísimo más lindas, más ricas (semántica y morfológicamente) , más interesantes, más agradables al oído y por supuesto que mucho más difíciles.
Fue el día que se cumplieron los 25 años que publique la letra en español de Imagine. Está en español para asegurar que sea fácil su lectura y que nadie haga lo que hago yo con las letras en inglés de Flor, que son muy lindas, pero que siempre (o casi siempre) las paso de largo porque el ingles no me gusta. Lo tuve que aprender a la fuerza. Lo tengo que estudiar a la fuerza. Lo tengo que escuchar a la fuerza. Lo tengo que ver a la fuerza. Lo tengo que cursar a la fuerza. Lo tengo que entender a la fuerza. El inglés me fuerza y me esfuerza.
Me quedé pensando en la frase del Sr. Ruiz Díaz, el cual se encuentra entre muchos personajes a los cuales no le llega ni a los talones (esto lo digo sin ánimos de ofender a nadie. Perdón si lo hago).
Me pareció totalmente soberbio y sin sentido eso que dijo. El arte no es humilde. El arte en sí no es. Es el artista es el que tiene que humilde.
Para romper barreras no se necesita, creo yo, ser arrogante, “creído”, se necesita tener cabeza, inteligencia, ideas y ser humilde. Ser humilde para mantener los pies sobre la tierra, para poder comprender, y ser consciente, que hay gente por debajo nuestro, pero que también hay gente muy por arriba nuestro y que de ambos polos podemos aprender.
No saber reconocer esto denota estupidez y arrogancia. Después de todo, si la fórmula que usa Ruiz Díaz para el éxito es la de la arrogancia, es bueno saberlo. Una menos en mi lista de fórmulas para probar. Si el arte humilde apesta, ¿significa que el “solo sé que no sé nada” de Aristóteles es pura basura y que todo lo relacionado con él “apesta”? ¿o su teoría solo se limita al campo musical? Bueno en ese caso, creo que Imagine no esta escrita por una persona arrogante...
La verdad nunca tuve una charla con algún músico famoso o conocido. Los músico que conozco se limitan a las bandas de barrio o al conservatorio.
Fui al Lopez Buchardo unos seis años. Allí tuve el honor de tener como profesores a grandes músicos. No eran soberbios ni mucho menos. No necesitan la fama para sentir que rompen barreras. Ellos rompían barreras en las cabezas de sus alumnos cada vez que les ensañaban una nota.
Luego de superar los ciclos de pre-iniciación se tenia que optar por un instrumento. Yo opte por piano, guitarra y arpa. También tuve mi experiencia con la flauta dulce (en el colegio) Nunca hice más de dos años con cada uno, mi falta de constancia y de interés me superó. No me arrepiento porque el tiempo no lo perdí y, además, no era lo mío.
Me quedan muy buenos recuerdos, unos cuantos conocimientos y el enorme placer de haber conocido a personas magnificas, sumamente inteligentes y muy humildes. No necesitaban, ni necesitan, ostentar sus conocimientos. Su éxito se basa en ellos, no en mostrárselo soberbiamente a los demás.
“ Ser o no ser, esa es la cuestión:
si es más noble para el alma soportar
las flechas y la pedradas de la áspera fortuna
o armarse contra un mar de adversidades y
y darles fin en el encuentro. Morir: dormir,
nada más. Y si durmiendo terminaran
las angustias y los mil ataques naturales
herencia de carne, seria una conclusión
seriamente deseable. Morir, dormir:
dormir, tal vez soñar. Sí, ese es el estorbo;
pues qué podríamos soñar en nuestro sueño eterno
ya libres del agobio terrenal,
es una consideración que frena el juicio
y da tan larga vida a la desgracia. Pues, ¿quién
soportaría las injurias y los azotes de este mundo,
el desmán del tirano, la afrenta del soberbio,
las penas del amor menospreciado,
la tardanza de la ley, la arrogancia del cargo,
los insultos que sufre la paciencia,
pudiendo cerrar cuentas uno mismo
con un simple puñal? ¿ Quién lleva esas cargas,
gimiendo y llorando bajo el peso de esta vida,
si no es porque el temor al más allá,
la tierra inexplorada de cuyas fronteras
ningún viajero vuelve, detiene los sentidos
y nos hace soportar los males que tenemos
antes de huir hacia otros que ignoramos?
La conciencia nos vuelve unos cobardes,
El color natural de nuestro ánimo
se musita con pálido matiz del pensamiento
y empresas de gran peso y entidad
por tal motivo se desvían de su curso
y ya no son acción. (...) en tus plegarias
recuerda mis pecados...”
FLoR
PD: hoy no tengo ganas de firmar como siempre, el otro día en el post de La derrota de pensamiento (así se llama el libro, del cual extraje la introducción) era aop. No sé, parece que la gripe por la cual atravieso hace cinco días me afecta y me ausenta, por momentos, del mundo. Ya volveré. Sepan disculpar la tardanza.
Flor: antes que nada quería decirte que en mi texto anterior no hay rastros (ni buscando con lupa) de enojo. No sé porque lo interpretaste así. Era solo un comentario-critica-repaso de mi vida.
Soy una persona que se enoja muy pocas veces y por lo general me enojo por cosas por las que realmente valga la pena enojarse.
Jamás me enojaría por algo que dijo el bajista de Catupecu. Las veces que me enojo suelen ser por cosas que atañen directamente a mi vida o me involucren a mí (o a personas que conozca o estime) y las afecten de alguna manera. La verdad, que trato de no enojarme (aunque a veces parece que si lo hago), trato de vivir en paz, conmigo y los demás. Las seis pulseras que me estigmatizan la muñeca derecha desde hace cinco años y medio (cuyos colores son los de la bandera de la Paz) me lo recuerdan todos los días y lo harán por muchos años más si la tanza que las forma perdura (al haberlas hecho de una tanza que no es elástica no me las puedo sacar, al menos que utilice la tijera. Pero por el momento no estoy dispuesta a hacerlo. Así que seguirán allí por un tiempo)
Aclarado el tema de mi supuesto enojo, paso al tema de la “polémica” frase
Puede ser que el estar descontextualizada haya llevado a mi mala interpretación. Pero, la verdad, creo que la interprete bastante bien. Lo que dice esta muy claro, no hay mucha vuelta que darle.
Por otro lado note una especie de interdiscursividad. Pero puede ser que esté en un error.
Veamos...
Si decimos: “lo que importa es el qué. No califiquemos qué se dice por quién lo dice” Esta bien. Me parece genial. Estoy totalmente de acuerdo. Cuando leo un libro, por ejemplo, no me importa lo que haga el autor de su vida, me importa si lo que dice me enriquece como persona, si me llega de una manera especial, o si, simplemente, es inteligente o está bien fundamentado.
Pero convengamos que es algo muy común que las personas tengamos en cuenta la ideología o algunos aspectos personales de la vida de los diferentes autores, cantantes, actores y diversos personajes.
Vos misma en la nota (que leí) hablas de su padre, su barrio, de fanáticas que van hasta la casa, de su mamá, de cuando falleció su padre, de quien es el represéntate legal, que su mama lee cartas de fanáticas, de que el papá era abogado, etc. ¿Eso que tiene que ver con el “qué”? Nada.
Él mismo habla de Beethoven y dice que era un h de p. Luego dice que no le importa. Y sí, ¿a quien le importa de que trabaja la mamá de Beethoven? Parece que a él sí, porque lo dice, porque lo sabe, porque lo recuerda y porque lo repite para que todos sus fanáticos se enteren de que Beethoven era un h de p. Estoy en condiciones de decir que algo sé de música clásica y esta es la primera vez que escucho eso.
- “No me importa que Beethoven haya sido un hijo de puta, pero a vos te tiene que importar que mi papá era abogado” ¿Cuál es el juego? ¿Cómo es la cosa? No lo entiendo.
Por ejemplo, no creo que el Papa fomente la lectura de las publicaciones de Lutero a personas que recién se estén iniciando en el cristianismo o a las que tengan problemas con su Fe. Nunca leí a Lutero, pero seguramente algo interesante o bueno dice. Pero la Iglesia no se fija en eso, se fija en su vida y no en su obra.
Otro ejemplo más actual: Miranda. Música: electro-pop. Las letras: algunas buenas, algunas no tanto, algunas pésimas. Esto viene al caso por lo siguiente: en dicha banda ningunos de sus integrantes es homosexual, ninguna de las letras habla de temas relacionados con la homosexualidad. Sin embargo dicha banda es tomada como un icono “gay”. ¿Por qué? La verdad no sé... Será que su glamour ochentoso, los brillos, el uso de colores que remiten al pop-art, el animal-print, la voz del cantante, sus modales amanerados, etc. Tal vez es por la imagen que transmiten. Lo que muestran. La primera impresión que dejan.
Esto también pasa es las esferas de la vida cotidiana... Por ejemplo nos guiamos mucho por el aspecto de las personas, antes de haberlas oído hablar. Muchas veces hay personas que ni siquiera escuchan, o miran, a las personas que no encuadren con su imagen de persona propicia para entablar conversación-inteligente-interesante-etc.
Se quedan con la edad, la ropa, con lo superficial. Con la imagen. Obviamente que no siempre es así, no me gusta generalizar, pero puedo afirmar que a la gran mayoría le pasa (a veces sin que se den cuenta).
Con respecto a la acepción de arrogante utilizada en la frase de Ruiz Díaz no es la de valiente. Creo que es bastante obvio que esta usando la de “soberbio o altanero”. Si se estaría usando la de valiente, luego como antónimo aparecería la palabra “cobarde” y no la palabra “humildad”.
Puede que la frase hable de la superación y esas cosas. Pero sigo pensando que para superarse no hay que ser arrogante o soberbio. No creo que el arte humilde sea servil. A mi no me resulta así. Yo admiro a las personas humildes, que saben reconocer que hay personas mejores y peores que ellas. Creo que soberbios podemos ser todos y humildes no. Ser humilde, no “agrandarse”, cuesta trabajo. En cambio ser arrogante no.
Sigo pensando que lo mejor es mantener los pies sobre la tierra, porque, en realidad – y después de todo- es allí donde están.
Me disculpo si te pareció que descalifique al chico de Catupecu frente a Wilde, Nietzsche, Tchaikovski y Schopenhauer. Pensé que al poner a los autores de dichas frases el objetivo era otorgarles alguna relevancia o autoridad. Lo tome así.
Si este fuese en juego en el que se ponen cinco palabras y hay que encontrar la que sobra o la que no pega, yo lo hubiese elegido a él.
Lo de “no le llega ni a los talones” no fue peyorativo, no quiso serlo. En todo caso yo lo vería como un halago para los otros y no como un insulto para él. Igual me disculpo si sonó como una indirecta para el Sr, Ruiz Díaz. No lo fue.
Yo no creo en eso de las “categorías” en las personas. Las personas no somos uvas a las cuales podemos dividir en categorías. No nos diferenciamos unas de otras con categorías. Lo que nos diferencia, creo, son nuestros logros y nuestra forma de ser, de actuar y pensar. Por eso me molesta tanto lo de generalizar. Cada persona es diferente y especial y merece ser tratada y escuchada como tal.
Saludos,
LuZ
Yo pienso que todos tenemos dentro nuestro un verdadero artista, y que no importa lo que no hayamos podido aprender antes. Siempre hay tiempo para todo, nadie sabe el día ni la hora en que va a dejar de existir.
Yo, por ejemplo, siempre quise aprender a tocar la guitarra, pero sé que son años de práctica y esfuerzo. Y también quise estudiar italiano, que lo entiendo un poco gracias a mi abuela. Y mi hermano se animó a estudiarlo, no como yo. Pero quizás algún día me levante y diga: Hoy empiezo! Sólo se trata de eso, de empezar. De poner un poco de ganas, que todo cuesta pero se puede lograr.
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