jueves, julio 29, 2010

Discusiones de politicos via Twitter






Twitter conversations between...
@fulgenciobatista & @fidelcastro





fulgenciobatista @ fidelcastro

Barbudo vas a durar poco. Me voy p Sto Dgo. Pero volveré.
Zafte p que t bancan los red, sino no me aguantas 1 round.
T vas a tener q esconder tras ese argento gallito p cuando vuelva. LOSER!




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fidelcastro @ fulgenciobatista

Milico facho, tomate un Ron y dormite una siesta histórica. Anda a llorarle al Tío Sam. La isla es nuestra. Estas acabado :)EE

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jueves, julio 22, 2010

Google Translate


Ejercicio 1:

Me pregunto cómo quedará este texto si lo traduzco del español al chino, y luego nuevamente al español usando Google Translate.

GOOGLE TRANSLATE

No sé cómo poner este texto, si usted traduce del español al chino y luego traducido al español a través de Google.


Ejercicio 2 (Eduardo Galeano):


Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable.

GOOGLE TRANSLATE

Son las pequeñas cosas. No elimina la pobreza, no para sacarnos del subdesarrollo, en lugar de la socialización de los medios de producción e intercambio, en lugar de privada cueva de Alibaba. Pero tal vez la alegría de esta liberación, y traducirlas en acción. Después de todo, sobre la verdad, el cambio, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad está cambiando.

GOOGLE TRANSLATE

Se trata de las pequeñas cosas. No elimina la pobreza, y no dejarnos salir del subdesarrollo, que en los medios sociales de producción y de cambio no, la cueva de Alibaba privado. Pero tal vez la alegría de esta versión, y traducido a sus acciones. Después de todo, la verdad, el cambio, o incluso un poco, es la única manera de probar que la realidad está cambiando.
GOOGLE TRANSLATE

Se trata de las pequeñas cosas. No erradicar la pobreza, el subdesarrollo y no dejarnos salir de los medios sociales de producción, no ha cambiado, la cueva de Alibaba privado. Pero tal vez la alegría de esta liberación, y la práctica. Después de todo, la verdad, cambiar o incluso pequeños, es la única manera de probar que la realidad está cambiando.
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L>S>D>A
La idea original, acá.

martes, julio 20, 2010

El último hombre y el fin de la historia (una reflexión berreta sobre la posmodernidad)

Para comprender esta Copa del Mundo hay que escuchar una respuesta de Maradona en la única conferencia de prensa que tuvo que afrontar después de una derrota. “¿Por qué los jugadores más destacados de hoy, ya sea Rooney, Messi, Cristiano Ronaldo o Kaká no se ponen el equipo al hombro como hacían Platini, Pelé o usted mismo?”, le preguntaron a Diego. “Las cosas cambiaron mucho, ahora todo es más colectivo”, respondió el diez. Su lectura resultó ser precisa hasta el detalle: alcanza con mirar al campeón para saber que el DT argentino tiene razón.

¿Quién es, acaso, la estrella de España? ¿Xavi, Iniesta, Villa, Piqué, Puyol, Casillas? ¿Para quién está fabricado su juego? ¿A quién beneficia? Villa hace los goles, pero no sería nada sin la creación de Xavi e Iniesta, que no podrían jugar si Xabi Alonso y Busquets no recuperaran la pelota. Estos, a su vez, se apoyan en una línea defensiva de confianza -Piqué, Puyol- que tiene detrás a Casillas, un arquero que sacó la cara por el equipo cuando tuvo que hacerlo. El esfuerzo es conjunto, se apoya a quien tiene la pelota para que siempre cuente con opciones de pase y se privilegia al toque horizontal y al cambio de ritmo como arma predilecta para vulnerar una defensa. España teje su telaraña. No juega para nadie más que para el equipo y logra que aquella antigua frase de Alfredo Di Stéfano cobre una vigencia particular: “Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”.

Esta tendencia queda confirmada por el rendimiento de los cuatro países que terminaron en los puestos más altos del torneo. Holanda se apoyó en Sneijder y Robben, pero armó su fortaleza real desde el desarrollo sostenido de una idea que no los excluía: sacrificio para recuperar la pelota, escasa distancia entre líneas, prolijidad defensiva y movimiento perpetuo para multiplicar las ofertas de pase a la hora de tener la pelota. Ni hablar de Alemania, que desde Muller, Schweinsteiger, Podolski y Klose construyó un andamiaje en el que el desarrollo físico fue utilizado en función de un plan específico.

Ahora bien, ¿a qué responde exactamente esta ideología futbolística? ¿Por qué surge en este tiempo con mayor fuerza? ¿Por qué en la cima del Mundial no hay Eusebios, Hagis, Zidanes y Valderramas? En principio, habría que decir que la tendencia parece surgir de un ámbito que sobrepasa al fútbol, y al deporte incluso. Se trata de un fenómeno sociológico más abarcativo que comienza a notarse con la transición que suponen el fin de la modernidad y del romanticismo: el abandono de la profundidad, de la individualidad y del genio.

La idea está expuesta con bastante claridad por un autor italiano, Alessandro Baricco, en su libro Los Bárbaros. Es un libro editado en 2006, que para mí predice sin defectos el Mundial que pasó. Yo retoco apenas los nombres, pero él escribe, por ejemplo: “En el fútbol, si renuncias a Maradona es porque has creado un sistema de juego menos cerrado, en el que la grandeza del individuo es, digamos, redistribuida entre todos, y en el que la intensidad del espectáculo se encuentra diseminada”. Casi un mandamiento mundialista. Hablamos de la primacía colectiva, y podemos agregar que el pase corto sustituyó como elemento de desequilibrio a la gambeta durante el torneo. Messi fue apenas influyente a partir de sus apiladas. Dicho de manera cruda, no fue Maradona. Y no lo fue porque no debe serlo, no puede serlo. Hoy, el sistema social en el que se mueve -y por tanto, los sistemas futbolísticos en los que brilla- solicitan otra cosa de él. Que sea parte de un engranaje mayor.

Messi (como Cristiano Ronaldo, como Kaká) abusó de su talento individual: eso lo alejó de la eficiencia. El genio no encaja en la estructura colectiva. Y esto también tiene que ver con una estructura social imperante: si antes uno podía dedicar su vida a los vericuetos de la literatura anglosajona del siglo XIV, si se especializaba en ello y dejaba en aquel campo la vida, si se esforzaba para agotar al máximo cada referencia, quedaba transformado en un genio particular: contaba con profundidad de conocimiento en un aspecto específico. Hoy, la profundidad no es tan importante como la circulación. La posmodernidad, la multiplicidad de estímulos livianos, termina definiendo individuos que se forman muy rápido, y saben muy poco de muchísimas cosas. En el fútbol se pide circulación rápida de pelota, así como circulan rápido las ideas. También se pide velocidad. El genio resulta demasiado esforzado, la profundidad es lenta. Los engranajes colectivos reemplazan a este tipo de piezas en pos de una construcción que las supera. Volvamos a Baricco: “Iniesta hace circular la pelota, Messi la hace desaparecer. A lo mejor te encanta, seguro, pero es el sistema el que tiene que vivir, no él”. Messi murió en la lógica de este sistema.

¿Cuál es la consecuencia? De nuevo, Baricco: “Si todos hacen de todo, es difícil que todos consigan hacer de todo muy bien; y de ahí la famosa tendencia a la medianía. Sergio Ramos no defenderá tan bien como Beckenbauer, pero ¿cuántas cosas más hace? La regresión de una aptitud genera una multiplicación de posibilidades”. La observación es maravillosa porque nos deja entender el valor actual de la polifuncionalidad. También porque explica la mayor parte de los éxitos tácticos que se vieron en Sudáfrica. Permite comprender, por ejemplo, que los mejores cuatro conjuntos contaran con al menos un lateral que funcionó durante todo el torneo como opción ofensiva: Ramos en España, Lahm en Alemania, Van Bronckhorst en Holanda y Fucile en Uruguay. Incluso si no se trata de futbolistas particularmente hábiles con la pelota en los pies, cumplieron su parte al ampliar la cancha, al ensanchar el campo de ataque, al ocupar su lugar en ofensiva. Y es que aún sin volantes por los costados, Alemania y España atacaron por las bandas gracias a sus laterales y defendieron con ímpetu por obra y gracia de los relevos y del orden táctico.

Esta cuestión también explica, sin más, la tendencia de los delanteros a asistir en defensa: Kuyt, Sneijder y Robben, Podolski y Klose, Cavani y Forlán, en menor medida Villa, Torres y Navas: todos en algún momento colaboraron con la gestión de recuperación de su equipo. Todos multiplicaron posibilidades. Lo mismo podría decirse del famoso doble cinco. Se destacaron Arévalo Ríos y Pérez, también De Jong y Van Bommel, ni hablar de Schweinsteiger y Khedira. O del cuádruple cinco español: Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, que cumplieron al máximo con las exigencias del nuevo paradigma, recuperaron como defensores y cargaron al equipo desde sus posibilidades creativas. Todos ellos se impusieron (colectivo sobre individual) a los solitarios recuperadores, por más talentosos que fueran. Pregúntenle a Mascherano: los sufrió en el duelo ante Alemania.

Justamente los germanos, junto con el campeón resultaron los reyes de esta dinámica participativa, casi sin posiciones fijas. De nuevo, Baricco: “En los límites de un juego en equipo, el viejo fútbol vivía de muchos duelos personales y de una división esencial de las tareas. El fútbol moderno parece haberse obstinado en romper esta parcelación de sentido, creando un único acontecimiento en el que todos participan , constantemente”.

Los ejemplos son futbolísticos, la causa es sociológica. España y Alemania fueron los portadores de una sentencia que interpreta la época en la que les toca jugar. Esa sentencia resultó ser un paradigma del éxito: “Un sistema está vivo cuando el sentido se encuentra presente en todas partes, y de manera dinámica: si el sentido está localizado e inmóvil, el sistema muere”.

L>S>D>A. Revista Un Caño, Número 27.

viernes, julio 16, 2010

Hablando de todo un poco

Facebook censura a Mapplethorpe: ¿mojigatos o ignorantes?


Mapple

Ayer lo contaba Manuel Cuéllar: Facebook censura por "excesivamente explícita" la portada del nuevo disco de Scissor Sisters cuya imagen es una fotografí­a del artista Robert Mapplethorpe. La foto en cuestión es un culo de chico embutido en unas mallas. Nada que no se pueda ver, por poner un ejemplo, en cualquier espectáculo de danza, ese arte explí­cito y pornográfico. Y es que si no fuera alarmante, la cosa serí­a para reí­rse.

Facebook aduce que la fotografí­a es demasiado explí­cita. ¿Es esta imagen más explí­cita que cualquier obra de arte en la que aparezca un desnudo? Pongamos como ejemplo el David de Miguel Ángel. La escultura tiene una página en Facebook y podemos apostar a que si fuera imagen de una campaña publicitaria contratada con la red social a nadie se le ocurrirí­a censurarla, como ha ocurrido con la foto de Mapplethorpe. Los ejemplos son infinitos. Lo que queda claro con esta decisión de Facebook es que, en el mejor de los casos, los responsables de los contenidos de la red social ignoran quién es Robert Mapplethorpe, su reconocimiento en el mundo del arte y el valor de su fotografí­a.

Pero aún se puede barajar una posibilidad peor: que los responsables de la red social sí­ sepan quién es Robert Mapplethorpe. El fotógrafo nació en Nueva York en 1946, durante los años '70, '60 y '80 se dedicó a retratar el mundo underground de Manhattan, pero sobre todo el mundo gay. Las imágenes de Mapplethorpe son siempre directas aunque con dramatismo añadido. Mapplethorpe buscaba encontrar una forma de expresión Única, propia. Su arte era una declaración, como el mismo cuenta en este vídeo. "Retrataba unas actitudes bastante primitivas, vidas al lí­mite, las que en aquel entonces se daban en, por ejemplo, la sauna de St Mark's Place, y las transformaba en algo apetecible para su público", explica Bruce Melman, propietario de la citada sauna.

"Robert elevó aspectos de la experiencia masculina imbuyendo a la homosexualidad de misticismo. Como dijo Cocteau de
Genet, su obscenidad nunca es obscena" es una frase de Patti Smith que cita Rafa Cervera en este artí­culo. Parece que Facebook no está de acuerdo. De hecho, su arte consagrado al desnudo masculino, al mundo gay, al rock y al arte de vanguardia no es la mejor imagen para promocionar si eres un mojigato. Y menos si ilustra el Álbum de un grupo con bastante carácter gay.

Las razones de Facebook son muy difíciles de comprender. ¿Una imagen explí­cita? Ni que decir tiene que si se anunciara un espectáculo de cualquier
bailarí­n, Ángel Corella, por ejemplo, no censurarí­an su foto en mallas
(de hecho, aquí­ puedes ver su página de Facebook). Solo la ignorancia o una mojigaterí­a extrema explicarían una censura terriblemente criticada en la red y que se ha convertido, como cada vez que Facebook censura algo sin una razón de peso, en un trending topic de libro. En Twitter se hacen eco de la noticia retuiteándola, y son muchas las webs y los blogs que la reseñan con alarma.

Ayuda el nombre del sujeto en cuestión, pues Mapplethorpe y su trabajo siempre han ido acompañados de polémica y por tanto de expectación. Recientemente Patti Smith presentaba su libro 'Éramos unos niños' (Ed. Lumen) en el que narra su vida con Mapplethorpe, compañero, amigo, amante... Bohemias almas gemelas en la oscuridad, como dice este artí­culo del New York Times. En el libro aclara sus encuentros y desencuentros, su hambre de arte, su vida de outsiders... Algo así como su arte. En la web de Mapplethorpe puedes ver su trabajo y olvidarte de Facebook por un rato.


Diario El País. Vía Langosta

miércoles, julio 14, 2010

apostilla sobre la llamada "normalidad"

Alfred Eisenstaedt - Insane Asylum Brentwood




(uno)

Ayer escuché a un diputado ignorante decirle a una mujer que "hiciera una sociedad anónima" si quería heredar los bienes de su mujer y había que "tener un hijo encondiciones normales". Para empezar, ¿qué es tener hijos en condiciones normales? Si nos ponemos puntillosos en las salas de parto argentinas no hay condiciones que podrían llamarse "normales" o "naturales" (tanto que les gusta esa palabrita). Te hacen un tajo cuando es innecesario. Te hacen cesáreas innecesarias. Y si parís en un hospital, por ahí tenés suerte y dejan entrar a tu pareja en la sala de parto.


¿Qué es normal?

(dos)

En 1972 Rosenhan, un psicólogo estadounidense, ideó un experimento que dejó azorada a toda la comunidad científica dedicada a la psiquiatría. Para llevar a cabo su plan le pidió ayuda a ocho amigos. Se tomaron un tiempo prudencial en el que aprendieron a no tragar pastillas, no se afeitaron ni bañaron ni lavaron los dientes. La experiencia consistía en que cada uno de los ocho se presentaran en ocho hospitales a lo largo y a lo ancho de Estados Unidos. Debían entrar por la guardia, dar un nombre y una dirección falsas. El resto de los datos médicos y personales serían los reales. Cuando los médicos les preguntaran qué les pasaba los ocho debía responder "Oigo voces". ¿Qué voces?, preguntarían los médicos. Entonces los ocho dirían “empty”, “hollow” y “thud”.

Una vez ingresados actuarían "normalmente" es decir, ya no oirían las voces, comerían bien, actuarían de manera educada.

El restulado fue devastador: al mes de estar hospitalizados a todos se les diagnosticó enfermades mentales graves, entre otras, esquizofrenia. A todos se les recetó medicación (que no tragaron). Estuvieron de 7 a 52 días internados.

Ninguno de los ocho estaba enfermo.


Los únicos que se dieron cuenta de la farsa fueron los pacientes reales. Uno de ellos le dijo a uno de los ocho: "Vos no estás loco, sos periodista o profesor, viniste a investigar".


¿Entonces, quién es normal?

f.

jueves, julio 08, 2010

Eros and Order.

"Busco la perfección de la forma. Lo hago con los retratos. Lo hago con las pijas. Lo hago con las flores"
Robert Mapplethorpe, fotógrafo.

-esta vez no me lo quiero perder-, pensé.

Me habían dicho que era bueno, pero no imaginé que tanto. Tanto.

Hacía mucho que no veía una muestra de un fotógrafo, que además de fotografiar celebridades de los 70 en NY, imaginen qué celebridades, lograra lo que logró él con la luz, con la textura de la luz.
Sus imágenes son un Todo connotado. Desnudos, desafío y extremos que en algunos casos consideré innecesarios y que si bien estéticamente no agradan, ayudan a entender su obra y su cabeza y a leer de forma diferente todo el resto de su trabajo. Un tipo hermoso.

Desnudos, retratos, flores, imágenes homoeróticas y sadomasoquismo.

Está en el MALBA, hasta el 8 de agosto.
EugeH


lunes, julio 05, 2010

Puiggari: "No hay publicitarios entre las 100 personas más creativas del mundo"

En el siguiente enlace está la noticia, pero lo que más me hizo ruido fue la confesión del título: http://www.ieco.clarin.com/marketing/Puiggari-publicitarios-personas-creativas-mundo_0_146100007.html

Cada vez más me disgusta menos leer o escuchar este tipo de cosas...Un profesor de la facultad dijo la otra vez : "Supongo que ninguno de ustedes vino acá para ser creativo..."(mi respuesta interior fue sí) Y a la vez sentí que era una mandarina en un arbol de limones.
Agustina M.

domingo, julio 04, 2010

¿Y ahora qué hacemos?

Más allá de las posibles críticas futbolísticas, de los sesudos análisis , de los asquerosos ataques despiadados que ya comenzó a lanzar Clarín, de las decepciones compartidas que terminaron en abrazos familiares, mi pregunta es la siguiente: ¿qué puedo hacer yo, ahora, con mi tiempo?

Puede que resulte difícil de entender, pero mis últimas tres semanas, viaje incluido, terminaron de cobrar sentido ayer. Mi ida a Sudáfrica perdió valor de mercado. Ya no es lo que podría haber sido. Y, de alguna manera, siento que recién volví: estoy agotado.

miércoles, junio 30, 2010

Honestidad brutal

"La persuasión y la información son las dos partes de un todo al que, teóricamente, llamamos 'mensaje'. Por lo tanto, quien difunde una idea, no solo considera los canales para que la información sea recibida en su totalidad, sino también los instrumentos de apelación que den un carácter confiable a su propósito".
SINOPOLI, Daniel. Opinión pública y consumos culturales. Reconocimiento de las estrategias persuasivas. Buenos Aires, Editorial Docencia, 1997. p. 53.


NS

lunes, junio 28, 2010

Back to reality


Viajar a un Mundial es desorientador. Uno conoce lugares, recorre las rutas, descubre el idioma, se mete en la cultura, intenta hacer cosas. Cosas nuevas, quizá. Inéditas. Pero lo que importa, en definitiva, es su paso por el estadio de fútbol.

¿O no?

sábado, junio 26, 2010

viernes, junio 25, 2010

El infierno tan temido





"Un hombre que había estado seguro y a salvo y ya no lo está, y no logra explicarse cómo pudo ser, qué error de cálculo produjo el desmoronamiento"


Juan Carlos Onetti, El infierno tan temido.

martes, junio 22, 2010

Locos

"Pero yo no quiero andar entre locos -observó Alicia.

-Oh, no puedes evitar eso -dijo el Gato-. Todos estamos locos acá. Yo estoy loco. Tú estás loca.

-¿Cómo sabes que estoy loca? -preguntó Alicia.

-Tienes que estarlo -dijo el gato-, o no habrias venido aquí."



Lewis Carroll.

sábado, junio 12, 2010

Comerciales Mundial 2010

Millones, puestos al servicio de las marcas. Mejores y peores ideas.
Les dejo algunos de los comenrciales del mundial de las marcas que más invirtieron, el que quiera aporte más.
WAKA-WAKA
EugeH

T&C


NIKE


adidas


QUILMES


COCA-COLA




DIREC TV

viernes, junio 11, 2010

La Naranja Mecánica

Mi nombre es María Victoria Rimoldi, estudiante de la carrera Publicidad, comisión 2M1.
En esta ocasión y gracias al espacio que me ofreció Natalio, dejo algunas páginas de internet para aquellos que sientan inquietudes sobre la película de la Naranja Mecánica (sinopsis de la misma, imágenes, comentarios, etc.)

lunes, junio 07, 2010

Lisandro de la Torre & AOP

"Yo creo exclusivamen(t)e en el gobierno de la opinión pública". Pie de estatua de Lisandro de la Torre, Av. Roque Sáenz Peña (Diagonal Norte) y Esmeralda. C.A.B.A.

Foto de María Eugenia Gogorza, alumna de AOP 2010.

NS.

martes, junio 01, 2010

Leído


Por un designio autoimpuesto, en estos meses estoy leyendo un poco más. No quiero apabullar, así que sólo voy a nombrar autores y títulos que pasaron por mis manos este último mes. Después me voy a detener en uno. Quizá en dos.

La nieta del señor Lihn – Philippe Claudel
El disparo de Argón – Juan Villoro

Carter en Nueva York – José Pablo Feinmann
Una mujer en la luna – Milena Agus
El alma de Hegel y las vacas de Wisconsin – Alessandro Baricco
El club Dumas – Arturo Pérez Reverte
Los bárbaros - Alessandro Baricco

Diría que, en orden de aparición, me gustaron: nada, un poco, bastante, un poco, poquito, muchísimo e inimaginablemente mucho.

Obviamente, quiero hablar de lo que más me gustó. En principio, El Club Dumas. Mi inquietud por el libro nació desde una duda de Natalio: "¿Qué se puede leer de Pérez Reverte?". Fui y le pregunté a mi librera, pese a la noción que tenía de la existencia de la película. La novela es impecable. La peli, que via a continuación, no tanto. Y el encanto del libro radica justamente en que tanto la trama como la estructura intertextual (tanto en términos de Dumas como en el coleccionismo de libros de artes oscuras) es más rico y está mejor fundamentado. Básicamente, en la peli, que se llamó la novena puerta, Jonny Depp se hace cargo de un libro. En El Club Dumas, Lucas Corso se hace cargo de dos. Y es justamente el cruce perpetuo entre historias lo que hace de esta novela un best seller tan legible y maravilloso. Lo recomiendo incluso a los que vieron la peli (como si fuera poco: el final cambia).

Ahora, la frutilla del postre vital. Hablo en segunda persona y uso el apelativo para decir, Natalio, que este libro tiene que estar en el programa de AOP (y de paso te agradezco -no lo hice- por introducirme al Club Dumas, la locura llama a la locura). De alguna manera, mintiendo, inventando, relocalizando, ajustando. Tiene que estar. Tenés que insertarlo.

Baricco, como siempre admito, es una debilidad literaria. En este caso, se manda un ensayo por entregas en un diario (La Republicca) acerca del cambio de paradigma. Él no lo llama así, lo llama, con más sutileza, la mutación. Y habla de Los Bárbaros. Se vienen los bárbaros. Nos invaden. Cambian cosas y las hacen de esta manera.

Para no caer en el núcleo central de la cuestión, Baricco aborda lo que llama "aldeas periféricas" que están siendo saqueadas por los bárbaros: el vino, el fútbol y los libros.

Concluye, entre otras cosas, que una masificación a partir de un desarrollo tecnológico -que a su vez implica el alcance masivo de lo que hasta el momento era exclusivo-, y la simplificación de un lenguaje que hasta el momento era erudito son las características fundamentales de la barbarización de la cultura.

Claro, también usa una palabra que a mí me gusta mucho: espectacularización. Según él, cada uno de los elementos analizados, incluso el vino, cede ante una noción de inmediatez espectacular en desmedro de lo que el romanticismo valoraba: el renacimiento del alma restablecida después de un sufrimiento. Esta espectacularidad es buscada adrede para atraer a públicos mayores, para satisfacerlos sin mayores demanadas en retorno.

Ojo, lo mejor que tiene el libro es su ausencia de prejuicio. Primero, porque aborda fenómenos de cultura popular tanto como literarios o musicales. Segundo, porque plantea desde el inicio que Beethoven, por ejemplo, fue un bárbaro en su tiempo. Es decir: no usa esta palabra para juzgar sino para identificar una revolución (o evolución) social en curso.

Impecable desde todo punto de vista, bien pensado, bien escrito, bien fundamentado y entretenido para leer. Lógicamente, el libro dice mucho más de lo que yo pude decir de él. Se lo recomiendo a todos. Yo lo fui dosificando, un capítulo por noche, así, despacio.

No lo quiero terminar.

Saludos a todos.

L>S>D>A
PD: Ah, sí. El 9 me voy de viaje. A que no adivinan a dónde... When I get ooolder, I will be stronger...

domingo, mayo 30, 2010

Easy ride, Dennis



Los que cursaron rock recordarán. La contracultura vivida y retratada por Dennis Hopper. Estaba mal hace un tiempo. Se murió ayer de cáncer de próstata.

Y yo que llego del sanatorio después de haber visto la película de las Bandana.

jueves, mayo 27, 2010

Pintar con Luz


Fotografía significa "pintar con luz".

Arturo Aguiar pinta con Luz de una manera especial. Resulta que este Sanjuanino que ronda los 40, mediante una técnica que conoce muy bien y la que yo quiero empezar a investigar, pinta con luz en la oscuridad total y dejando el obturador abierto mucho tiempo, logra hacer con la luz de una literna, lo que quiere. Complicado de explicar para el que no sabe de fotografía, pero es un placer estético como pocos, por lo menos para mi. Los invito a que lo conozcan y disfruten. Nada de photoshop, nada de grandes equipos de luz, mucha oscuridad y mucho talento.


Hagan click en la foto para entrar al site y ver más fotos.


Euge H

viernes, mayo 21, 2010

Endemientras

Porque hace muchos años, en una época tan catastrófica como querendona, un grupo descartado rondábamos los bares entonando algo así como...

Ella entró como de ninguna parte / Hubo una mole de silencio en el bar / Al tío el mundo le importó tres cuernos / y con la botella al hombro se invitó a sentar...

Casi nadie conoce esta canción. Y los pocos que la conocen, no gustan de ella. Sólo unos pocos de los pocos de los pocos la hicimos nuestra. Tan larga pero tan breve. Tan vieja y tan nueva.

Elegante como un barco viejo, AOP.

http://www.goear.com/listen/c88a16d/mientras-haya-luces-de-bar-los-caballeros-de-la-quema

NS

lunes, mayo 10, 2010

Debatan

La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.

Groucho Marx



eh

domingo, mayo 02, 2010

Confieso que he leído

Este mes que pasó disfruté y sufrí con varias lecturas que quiero compartir con todos ustedes. Como siempre, me gustaría que comentaran ustedes mismos con qué se encontraron en las bibliotecas. Discutan, aporten y comenten.


Me topé con este libro casi de casualidad y lo abordé con una inocencia rayana en la imbecilidad. Debí sospechar, acaso, que la similitud fonética con La Cautiva y el evidente paralelo temático inicial con El Matadero (el grupo rural, el costumbrismo) señalaban directamente a Esteban Echeverría, el escritor exiliado que marcó una cicatriz en la literatura gauchesca con una obra llena de mugre. Kohan parodia y homenajea con certidumbres que me exceden. Escribe increíblemente bien. El tema me interesó poco. Hasta la página 200 me costó dejar de leer. Después me llené de impotencia por la explicitud de esa referencia que se esconde y me costó terminarlo. Si conocen a Echeverría, entren. Si no, pasen a la puerta siguiente.



Creo que todo lo que pude decir de la oscuridad de Nothomb lo deslicé, al menos, el mes pasado. Qué autora de la puta que lo parió. Tiene un estilo tan propio... Esta vuelta entré con el muy barato Cosmética del Enemigo. No sé si este libro me gustó como Ordeno y Mando, el anterior que leí y comenté. Más bien, sí, sé: no me gustó como el anterior. Ni de cerca. Tampoco me mantuvo tan atrapado. Es menos consistente, un poco más blando en el sentido que apunta estrictamente a la trama y más duro si apuntamos a la cuestión filosófico-moral. Pero sigo pensando que vale la pena rastrear las pulsiones que llevan a esta muchacha a vomitar literatura. Interesantísimo.



Tal vez me falten algunos años y la posibilidad de transformarme en una mujer para disfrutar del todo este libro. Escrito por una autora de Cerdeña (Milena Agus), narrado por una niña también sarda, enfocado en los dramas familiares y amorosos de una comunidad de esas que ya no existen y que siguen existiendo, lo único que puedo decir convincentemente de El mejor mundo posible es que este es un libro para señoras. No es tanto el tema, sino la forma. Demasiado poluta y educada. Medida y dosificada, azucarada y cruel, para espantar ladies en la hora del té. Ojo, de nuevo la calidad estética es indiscutible. Sofisticada, diría. Un poco más y podemos oler las berenjenas cociéndose en el aceite de oliva al lado del mar. Pero está escrito para otra época. A mi mamá le encantaría.



Llegué a Mark Haddon, inglesísimo, ex autor de libros para chicos, mediante su éxito mundial: El curioso incidente del perro a medianoche. Quien no lo haya leído aún, no pierda más tiempo. Este segundo libro, ya más volcado en el imaginario y los miedos de un adulto -o de varios: todos los personajes tienen temores impecables- está trazado con una prolijidad unitaria casi perfecta. Contra lo que me suele suceder, me veo tentado a contar una anécdota que dibuja el autor en su obra. El personaje principal -un de ellos, son varios en una familia- se descubre una mancha en la piel, en su pierna, a la altura del muslo. Decide que es cáncer. Va al médico. El médico le dice: es un eczema, póngase una crema y se le pasa en quince días. Él piensa: éste médico no sabe nada. Quizá no, pero Haddon lo sabía todo.

También leí uno de Villoro y gracias a Natalio -aunque él no lo sepa- estoy metido en otro de Pérez Reverte. Le di revancha a Milena Agus y entré a vivir una de mis últimas experiencias de la mano de Baricco. Sigo con Kapu. Espero por Feinmann y sus nuevos policiales. Pero vamos a dejarlo para otro momento.

Abrazo a todos.
L>S>D>A

viernes, abril 30, 2010

Dos maneras de decir lo mismo


"La música (...) debe elevar el alma por encima de sí misma, debe hacer que se engrandezca por encima de su sujeto y crear una región donde, libre de toda ansiedad, pueda refugiarse sin obstáculos en el puro sentimiento de sí misma".
G.W.F. Hegel, Lecciones de estética

"La producción de leche de las vacas que escuchan música sinfónica aumenta en un 7,5 %".
De un estudio de la Universidad de Madison, Wisconsin

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Baricco, Alessandro. El alma de Hegel y las vacas de Wisconsin. Vía Langosta.

martes, abril 27, 2010

Origen y evolución de la publicidad: entre lo público y lo privado

Publicado en DossierCreativo, 4/12/09
http://dossiercreativo.blogspot.com/2009/12/origen-y-evolucion-de-la-publicidad.html

Fuente: informe de la central de medios epm GUSTAVO QUIROGA

El siguiente fragmento producido por, quizás uno de los más famosos antropólogos argentinos, Nestor García Canclini, profesor-investigador del Departamento de Antropología de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa de México, planteó un problema fundamental respecto a la publicidad, lo público y lo privado.
“Se acuerdan de que hubo épocas en que lo público era un espacio? Esa noción creció con las ciudades, y se pensaba que había partes de ellas identificables como públicas y otras como privadas. En la Grecia clásica lo público ocurría en la plaza, en el ágora, donde los ciudadanos debatían los asuntos comunes. El iluminismo, sin abandonar las plazas (aunque ya no eran las mismas), situó lo público en otros escenarios urbanos: salones, cafés y clubes fueron los lugares en que los burgueses, los habitantes del burgo, elaboraban la argumentación racional de los derechos colectivos, la opinión ilustrada que aspiraba ya a trascender los territorios de minorías y emancipar a todos. Es un lugar común de la bibliografía (Habermas, Ferry, Wolton) asociar la desorganización de estas dos maneras clásicas de distinguir lo público y lo privado —la griega y la iluminista— con el advenimiento de las democracias masivas. Del espacio público pasamos a hablar de una opinión pública, o más bien de muchas, que pueden estar por cualquier parte. ¿Quién sería capaz de trazar el mapa de cómo y dónde forman el sentido de lo público y lo privado la radio, la televisión y las redes aún más deslocalizadas de Internet?”
Otra distinción clásica y quizás la más liberal, es aquella que considera en un nivel la administración del estado como “lo público” y aquello que corresponde al mercado y a la propiedad personal como el ámbito de “lo privado”. Dentro de cada una de esas categorías obtendríamos nuevas divisiones como, por ejemplo, entre lo público entendido como estatal o su confusión con lo gubernamental.
La misma clase de problemas afectan en la actualidad a uno de los sectores más candentes: los medios de comunicación (masiva), que adquirieron dicha denominación a partir del desarrollo de lo que comúnmente llamamos “el surgimiento del consumo de masas” y que hoy se enfrentan en la Argentina y en el mundo a problemas que cambian constantemente. Más aún, se enfrentan al cambio más difícil, el que indica que la manera de cambiar ha cambiado. El mercado, los usuarios, los lectores, los consumidores, ya no cambian, ya no modifican su conducta como lo hacían antes. Han mutado, transformado su manera de cambiar (sus consumos, sus gustos, su tiempo libre, su manera de trabajar, su manera de cambiar de trabajo) y en consecuencia los medios y la publicidad debieron, deben y deberán cambiar.
Lo interesante del proceso es que ese constante mutar, se da en forma conjunta. No es un dominio y una performación por parte de los medios hacia los públicos y tampoco es la más plena influencia de los públicos en los medios, sumado a ellos el rol de la publicidad, sufriendo y promoviendo al mismo tiempo, este constante proceso de transformación.
En publicidad buscamos constantemente nuevos espacios maneras, niveles, formas de impactar, contactar, influir, modificar o mantener conducta. Buscamos lograr diferencia, estima, familiaridad, pertenencia, relevancia, amigabilidad, involucramiento; todo aquello que nos permita y le permita a las marcas de nuestros clientes “hablarle” a quienes consideramos destinatarios, desde el lugar más propicio, en función de los objetivos planteados. En definitiva, estamos cambiando constantemente en mayor o menor medida esa forma de llegar.
Allí es donde se vuelve relevante aquella discusión tan antigua como la sociedad misma. El ámbito de lo público y lo privado, y el desdibujamiento de sus límites, por ejemplo el cada vez más difuso límite entre el trabajo, la vida privada, la oficina y la casa.
La pregunta que nos hacemos es: ¿por qué debería la publicidad ser ajena a este proceso? El campo de acción de la publicidad se ve constantemente afectado ya sea a su favor o en su detrimento. Se encuentra en permanente “tensión”, entre el ámbito de lo privado y el ámbito de lo público.
Las llamadas “redes sociales” en internet, son un caso interesante para evaluar estos límites. Los proveedores de direcciones de correo electrónico gratuitos, la telefonía celular (en realidad las terminales móviles, porque resulta difícil referirse a esos objetos como teléfonos) y por supuesto, la bien conocida televisión (situada como objeto físico, en los lugares más íntimos de nuestras casas). En el primer caso, y en ciertos círculos, la aparición de la publicidad fue calificada como una intromisión a la intimidad, pero, sin embargo (por lo menos hoy) resulta difícil encontrar opiniones que califiquen de igual forma a la bien querida televisión. Entonces debemos hacernos nuevamente la misma pregunta.: ¿Dónde está el límite entre lo público y lo privado en publicidad? ¿Está en relación directa con el nivel de intimidad o pudor? Las publicidades en los baños han sido muy bien valoradas, premiadas y destacadas (podemos admitir que se trata de espacios públicos/semi privados) pero son en el fondo, un espacio separado, vedado, con una lógica distinta al espacio público.
La lógica habitual del consumo de medios nos indicaba que el lector, radioescucha, televidente, “seguía” al contenido, a la información, al entretenimiento. Es decir, estaba (y quizás todavía lo esté) sujeto a una grilla de programación de un canal, o al proceso de producción de la noticia, debía adecuar su deseo de consumo en relación a lo que ofrecía el medio (no dejamos de tener en cuenta la adecuación o las relaciones entre el desarrollo de la vida cotidiana y la programación del contenido de un medio). Con el advenimiento de la convergencia tecnológica entre medios, redes de telecomunicaciones y la informática, el consumo de información periodística, entretenimiento audiovisual o el contenido que se nos ocurra, el poder sobre el momento y la forma de consumir ese contenido va, paulatina y pausadamente, cambiando de manos. En definitiva, antes los consumidores debían ir detrás del contenido, hoy el contenido va detrás, sigue, busca y encuentra a los consumidores.
Entonces, ¿Sería raro pensar que, siguiendo esta tendencia, la publicidad debería “seguir” a su público objetivo a nuevos espacios de la vida cotidiana? Podríamos arriesgar que no.
Será nuestra tarea saber cómo, cuándo y dónde llegar a quienes desean ser contactados para ofrecerles aquello que consideramos que será un beneficio para su vida. Este es el nuevo desafío que la publicidad debe afrontar, que no es otra cosa que el desafío de siempre.
NS

domingo, abril 25, 2010

A los jóvenes de ayer...

“Tipo, todo bien no, pero…me sacás una foto, tipo nada?” Nos miramos y tras mis risas, él, no yo, sacó la foto. Cerró con un “gracias…señor”

“Tipo nada que, tipo, viste plis, porfa, naa, tipo nada”.

“por qué bajas el volumen!! Tipo plis?”, “por que son las 5 de la mañana y mi vieja está durmiendo”. “ah…tipo, sory”.

“¿tío del yanke, me das una lapicera?” “¿para qué la querés?” “¿para encajarmela en el orto, para qué va a ser?!” Nos miramos todos, no pudimos ni reirnos. “vos escuchaste lo que dijo?” “…” A los 5 minutos, estaba vendiendo su mail por $5…


Y si tuve 16 no me acuerdo, o tuve la suerte de no ser así.

eugeh

martes, abril 20, 2010

AOP, ¿qué pasa con los años?

Coincide un poco con la noticia de que lo único que progresa con el paso del tiempo es la tecnología; el hombre no, siempre es el mismo. Eeeh, bueno... Inclusive según el poeta, el amor, con los años, con los años desaparece...

viernes, abril 16, 2010

familia culturosa

Hoy a la tarde, en la radio, Matías Martin habló de los periodistas deportivos de "primerísima" y, entre ellos, nombró a Cheb Terrab (así dijo, aunque todos sabemos que se llama Langosta).

Me puse muy contenta y orgullosa.

La puta, che. La gente de este lugar.

miércoles, abril 14, 2010

Peeping Tom

Foto: Roberto Camarra

“Siempre me pareció que la fotografía era una cosa traviesa; para mí fue uno de sus aspectos favoritos –escribió Diane Arbus–, y cuando lo hice por primera vez me sentí muy perversa.” Ser fotógrafo profesional puede parecer “travieso”, por usar la expresión pop de Arbus, si el fotógrafo busca temas considerados escandalosos, tabúes, marginales. Pero los temas traviesos son más difíciles de encontrar hoy día.

¿Y cuál es exactamente el aspecto perverso de la fotografía? Si los fotógrafos profesionales a menudo tienen fantasías sexuales cuando están detrás de la cámara, quizá la perversión reside en que estas fantasías son verosímiles y muy inapropiadas al mismo tiempo. En Blow-up (1966), Antonioni muestra al fotógrafo de modas rondando convulsivo el cuerpo de Verushka mientras suena la cámara. ¡Vaya travesura! En efecto, el empleo de una cámara no es buen modo de tentar a alguien sexualmente. Entre el fotógrafo y el tema tiene que mediar distancia. La cámara no viola, ni siquiera posee, aunque pueda atreverse, entrometerse, invadir, distorsionar, explotar y, en el extremo de la metáfora, asesinar: actividades que, a diferencia de los empujes y tanteos sexuales, pueden realizarse de lejos, y con alguna imparcialidad.

Hay una fantasía sexual mucho más intensa en la extraordinaria Peeping Tom (1960) de Michael Powell, una película que no trata de un mirón sino de un psicópata que mata a las mujeres al fotografiarlas, con un arma escondida en la cámara. Nunca jamás las toca. No desea sus cuerpos; quiere la presencia de esas mujeres en forma de imágenes fílmicas –las que las muestran en trance de muerte– que luego proyecta en su casa para su goce solitario. La película supone correspondencias entre la impotencia y la agresión, la mirada profesional y la crueldad, que señalan la fantasía central relacionada con la cámara. La cámara como falo es a lo sumo una tímida variante de la ineludible metáfora que todos emplean sin advertirlo. Por brumosa que sea nuestra conciencia de esta fantasía, se la nombra sin sutilezas cada vez que hablamos de “cargar” y “apuntar” una cámara, de “apretar el disparador”.

Susan Sontag, "Sobre la fotografía", 1977.



Euge H, cada día más perversa.

martes, abril 13, 2010

El Dandy del Transporte Público











Estoy en Alem y Corrientes en la parada del colectivo. La parada me ofrece dos posibilidades: el 152 o el 61. La primera opción con un recorrido largo y tedioso cruzando de forma zigzagueante el centro. Esquiva piquetes y corridas de la clase trabajadora que se agolpa en un radio de pocas cuadras para ganarse la vida. La segunda opción en cambio es mucho más relajada. Toma Além hasta Libertador donde el sol siempre brilla y las calles son alegres. Desde ahí llega majestuoso a Plaza Francia donde doble con elegancia y retoma Pueyrredón admirando el Buenos Aires Desing y finalmente me deja en el Hospital Alemán a pocas cuadras de mi casa.

A lo lejos veo aproximarse un colectivo. No llego a distinguir bien el número. Pero se ve a la gente hacinada en su interior como compitiendo por los 20 cm cuadrados de dignidad que quedan para compartir. No hay dudas, es el 152. Ya resignado después de la larga espera me resigno a tomarlo. Pero como un espejismo veo asomarse algo detrás. Juraría que eso que se asoma a la izquierda es un 6. Si si! Y que alguien me pellizque, eso es un 1!

Victorioso levanto mi mano derecha y caigo de rodillas al suelo con la mirada al cielo. El vehículo se acerca a mí y para abriéndome majestuosamente su puerta.

Entro y el educado conductor me saluda. Miro la máquina entre emocionado y confundido. No entiendo bien si es la máquina de las monedas o una Play 3. Mientras voy pagando mi boleto siento una extraña sensación. El terror me invade, creo que voy a morir. O quizás ya era demasiado tarde. Siento frío, mucho frío. Miro para el fondo como buscando ayuda y solo veo algunos ejecutivos y algunas chicas de la UCA y de oficinas de Puerto Madero tranquilamente en sus butacas. Finalmente comprendí todo. Esta maravilla del transporte público tiene aire acondicionado.

Incrédulo y cauteloso me siento en mi butaca. Y cuando digo butaca digo BUTACA. Me desplomo y me relajo hasta mi casa. Apreciando el paisaje y sol brillando el las rubias cabelleras de las pasajeras finalmente llego a mi destino. El sueño había terminado.

Una vez en mi casa entro al Compumap para ver el recorrido total de esta leyenda del asfalto. Para mi sorpresa descubro que tiene un recorrido circular. Más bien parece algún tipo de figura…es una cara. Es la cara de un dandy!! Peinado a la gomina y todo.

A riesgo de ser tomado por loco por los académicos más tradicionales adjunto las pruebas con la esperanza de que un día todos seremos como el 61.







































Nacho