miércoles, marzo 31, 2010

Libros (varios)

Vengo atrasado, muy atrasado con mis deberes autoimpuestos. Había dicho cada mes. Fallé. Así que ahora traigo todo, y lo traigo todo junto.

Leí un libro maravilloso de Nick Hornby, que se llama Slam y que se tradujo Todo por una chica. Ahí hay un adolescente tan tierno como el más tierno y tan estúpido como todos supimpos ser. La prosa de Hornby es una pátina de manteca fina sobre una tostada tierna. Invita a morder, tiene sustancia, superficialidad, textura, olor, encanto. Y es difícil comer sólo una. Si no conocen al autor, los invito -en especial a los futboleros- a desenfundarlo.

Leí un libro increíble de una autora que no conocía. Amelie Nothomb nació en Kobe, Japón, porque su padre era un diplomático belga. Llegué a ella por recomendación de mi librero amigo. Hojeé la primera página de Ordeno y mando para ver de qué se trataba y no cerré el libro hasta que se terminó. Página 157. Fin. Malditas mentes torcidas que se inclinan con el pensamiento a las ficciones más ruidosas. Maldita acción. Quiero otra dosis. Hoy compré Cosmética del enemigo. Si se apuran lo consiguen en los quioscos, por la colección de Página/12, a 9 pesos.

Leí una delicia del delicioso fabricante de literatura bienamada. Alessandro Baricco volvió a darle una definición a la palabra fantástico. Es un género y es una cualidad, y es la forma de su escritura: fantástica. Leí Tierras de Cristal, y estoy enamorado.

Leí una novela de Julian Barnes firmada con seudónimo, en la que un detective bisexual intenta desentramar un misterio futbolístico. Es parte de una trilogía que no se tradujo al español. En realidad, sólo una parte se tradujo, esa primera parte, Con las botas puestas, que yo leí. Es el único policial con que me topé en el que no se da una respuesta al misterio planteado. Quizá por eso -quizá, acaso, por lo pueril que se presupone el género- Barnes no lo quiso firmar.

Leí, estoy leyendo, al polaco Ryszard Kapuscinsky. Me gustaría decir con qué me encontré, con qué me estoy encontrando. Pero no puedo. Es un periodista, un cronista de época, un historiador, un literato, un filósofo, un sociólogo, un hombre perdido. Le digo Kapu, con cariño. Kapu quiere cruzar la frontera. ¿A donde? A cualquier lado: piensa en Checoslovaquia, piensa en Hungría. Es soviético y viven en el '53. Es comunista y su mundo termina en el Este europeo. No sabe otro idioma que polaco. Nunca salió de su pueblo.

Lo mandan a la India.

Después a China.

Y dice: "Pues la Gran Muralla -y es una muralla-gigante, una muralla-fortaleza que se alarga miles de kilómetros a través de cordilleras vacías y deshabitadas, una muralla-objeto de orgullo y, como he mencionado, una de las maravillas del mundo- al mismo tiempo es la prueba de la debilidad y aberración humanas, de un enorme error cometido por la historia, que condenó a la gente de esta parte del planeta a la incapacidad para entenderse, para convocar a una reunión en torno a una mesa donde, todos juntos, se plantearan cómo emplear con proveho el ingenio y las energías acumuladas de otras personas.

Tal cosa resultaba una quimera, pues la primera reacción ante cualquier amago de problema era otra bien distinta: levantar una muralla. Encerrarse, separarse. Pues todo lo que llegaba del exterior, desde allí, no podía ser otra cosa que un peligro, el anuncio de una desgracia, un augurio del mal, vaya, la misimísima encarnación del mal.

Pero la muralla no sirve sólo para defenderse. Al tiempo que protege de la amenaza que acecha desde el exterior permite controlar lo que sucede en el interior. Al fin y al cabo, en una muralla hay aberturas, puertas y verjas. O sea, al vigilar estos lugares controlamos quién entra y quién sale, hacemos preguntas, comprobamos la validez de los salvoconductos, apuntamos nombres y apellidos, escrutamos los rostros, observamos, lo grabamos todo en la memoria. Así que la muralla es a la vez escudo y trampa, mampara y jaula.

Su peor característica consiste en que engendra en mucha gente la actitud de defensor de la muralla, crea una manera de pensar en la que todo está atravesado por esa muralla que divide el mundo en malo e inferior: el de afuera, y bueno y superior: el de dentro. Por añadidura, ni siquiera hace falta que ese defensor esté físicamente presente junto a la muralla, puede permanecer bien lejos de ella, pero basta que lleve dentro su imagen y obedezca las reglas que su lógica impone".

Viajes con Heródoto, se llama el libro. Y yo escribí mucho, de más. Muy largo. Espero que disculpen y que algo de todo esto les guste.

Un saludo a todos.
L>S>D>A

PD: Me caso. Digo.

lunes, marzo 29, 2010

Permiso, che

AOP pide permiso, se lagrimea, se excusa y se escapa como laucha por tirante hacia lugares menos públicos.

En la última década del siglo XX ella era "la hermana de". En la primera década del siglo XXI él tuvo que aprender a convertirse en "el hermano de".

Permiso, che.

http://lucianastecconi.com

sábado, marzo 27, 2010

Camionetas y panaderías


Contexto - Adolescentes de Baradero que circulan sin casco en una moto resultan muertos tras supuesta corrida y embestida de una camioneta inspectora municipal.

Principio necesario del discernimiento - Peritajes a la camioneta inspectora implicada para determinar si efectivamente hubo un atropello o una maniobra abusiva que pudiere ser considerada como causal de la caída y muerte de los adolescentes.

Problemilla - Vecinos de Baradero se manifiestan en las calles luego de la tragedia. Algunos rompen e incendian objetos y ámbitos públicos y privados. Uno de los objetos que destruyen es la camioneta inspectora implicada en el caso.

Aclaración - La "salud" de esa camioneta era condición necesaria para que los peritajes, muy probablemente, pudieran echar luz -y hasta quizá darles la razón- a los manifestantes que clamaban por una pronta y justa resolución de la tragedia en la que murieron esos chicos.

Pero - "...En los motines que la escasez provoca suelen las masas populares buscar pan, y el medio que emplean suele ser destruir las panaderías..." (José Ortega y Gasset, La rebelión de las masas, último párrafo del cap. VI).

Recordarán que cada tanto utilizo esta idea de hace 80 años (con pinzas) en mis clases de los cursos de AOP. Así, a secas, sin púlpitos ni intelectualosis de escritorio. Así, a secas, tan sólo para señalar que la OP es un tal vez sí y un tal vez no, que las consecuencias no saben de arrepentimientos, que todos somos racionales e inteligentes hasta que la realidad nos demuestra lo contrario.

A secas.

NS.

martes, marzo 16, 2010

Y yo no fui.


Hoy empezaron las clases en la facu. Y yo no fui.

Eran como las 6 de la tarde, cuando en medio de un “narramatic” para Garbarino, me percaté de que no iba a ir a clases hoy. Dejé de prestar atención al actor, que me incomodó varias veces mirándome fijamente, por que estaba acordándome de los años anteriores y los mediados de marzo, cuando empezas a cursar.

Me ví ahí, sentada en una sala de reuniones de una de las agencias más importantes del mundo, mirando a un actor que narraba actuadamente lo que va a ser el nuevo comercial de Garbarino, si al cliente le gusta.

Pensé muchas cosas, que mi carrera estaba buena, que es divertida, que me estoy empezando a acomodar, que es frívola a veces, que no es lo que voy a hacer toda mi vida, que tengo un libro en la cartera que quiero terminar y que no paré en todo el día. Que a veces extraño algo o a alguien de lo que me quiero olvidar, que quiero rajar en Semana Santa por que no tuve vacaciones y que no puedo, viene toda mi familia. Que hoy, no empiezo las clases y que me hubiera encantado pasar por la facu y tomarme un café en Ruli con los chicos.

Pienso que no voy a hacer más tps con mi dupla, Manu. Que no voy a comprar más apuntes y no me voy a angustiar por que no llego a un parcial.

El miedo a crecer empieza cuando terminás la facu, cuando empezás a tener sobrinos, cuando empezás a perder amigos, por que te volvés más intolerante.

Y hoy no llegué tarde, no corrí por la ciudad a las 6.25 para llegar a horario, no saludé a los chicos en la puerta, no salí con cuaderno y birome a la mañana, no me tomé un cafecito en el recreo de las 8. Creo que hoy, a las 6 de la tarde, me dí cuenta que terminé la facultad.

Todo eso pasó por mi cabeza mientras estaba en esa reunión, con un actor recitando el próximo comercial de Garbarino, si al cliente le gusta.


EH


viernes, marzo 12, 2010

Ouch!

Que la publicidad se copie a sí misma forma parte de las reglas de género. Aunque no siempre, la narrativa popular se construye y reconstruye sobre fórmulas predeterminadas, pero el desgaste de lo anterior se hace evidente y malsano cuando:
a) La reconstrucción de fórmulas no aporta nada nuevo, novedoso, mínimamente innovador (aunque suene paradójico). En los últimos cinco años aparecieron docenas de avisos de diferentes productos y servicios en los que "la gente como uno" se lanza a las pistas a exponer lo peor de su competencia rítmica. Cervezas, gaseosas, snacks, empresas de internet, empresas de TV satelital, empresas de telefonía celular, golosinas con palitos fluorescentes, chicles... ¡Bienvenido otra vez, don Juan Trillado!
b) La repetición de contenidos genera una sintaxis que no sólo carece de una gracia de origen (si es que causar gracia asociada a un producto era su objetivo primordial), sino que además provoca pena y vergüenza ajena.
c) La fórmula iterada se duplica transversal y simultáneamente: dos productos distintos con dos mensajes idénticos emitidos, canalizados y recibidos al mismo tiempo y en el mismo espacio.
d) Y la consecuencia fatal: "Esa 'propaganda' en la que están bailando raro... ¿de qué era?".
Incluso con su dosis de imprevisibilidad (¿cómo podían saber una agencia o cliente que otra agencia o cliente iban a hacer lo mismo al mismo tiempo?), este es un buen ejemplo de que los avisos no sólo necesitan (buenas) ideas, sino que también -y primordialmente- requieren de un pensamiento estratégico que las sostenga, les dé contexto, sentido, aplicabilidad y unicidad.
NS


miércoles, marzo 10, 2010

Logorama

Guerra de Marcas. Me dió miedo.
Muy bueno.



EH


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Intervengo este post para no pisar a Euge, y para ilustrar mi propia experiencia con el tema Oscar. Estuve craneando la posibilidad de escribir sobre el triunfo de "El secreto de sus ojos", y de todas las pelis argentinas que me gustaron más (Nueve Reinas, El Aura, Un Oso Rojo, Leonera, Copacabana...) pero alguien se me adelantó. Y me sentí tan identificado con el texto que decidí compartirlo. Como siempre -sabrán entender- es un comentario anclado en el deporte. Disculpas a Euge. Ahí les va:


"Soy apenas un espectador crítico, no un crítico; sin embargo me produce un violento crujido estomacal (perplejidad, fastidio, incomprensión ante el gesto solidario del público) que el “Secreto de sus ojos” exhiba la venganza y la justicia por mano propia en su versión más perversa y abyecta como una forma aceptable (¡dignísima! ¡heroica!) de la pasión romántica. Como misión de un enamorado. Patada desde atrás. Para colmo, solapada, engalanada como caricia, piel de cordero para el lobo. Roja directa y perpetua para ese defensor.

No hablo de gustos, de preferencias genéricas. Ni siquiera de las debilidades del guión (la mirada de un fulano en una foto da pie al esclarecimiento del homicidio). Hablo de un lastre ideológico que la convierte en una película fallida, por decir poco. Su visión del amor y la justicia oscilan entre la candidez, la temeridad y el insulto. La narración avanza empecinadamente en contra de todas (todas, eh) las conductas de las víctimas directas o indirectas del terrorismo estatal, quienes sólo volvieron a enfrentar a sus verdugos en el ámbito de los tribunales. ¿Por qué?

Pues bien, para retomar el hilo deportivo de este espacio, me queda agregar, como Bochini al cabo del Mundial 86, que no me siento campeón por este gran batacazo argentino."


Alejandro Caravario, en ESPNdeportes.com. El artículo completo en este link: http://espndeportes.espn.go.com/futbol/copa-mundial/nota?id=984424


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Ahora yo (perdón euge) porque el otro día cuando dije que no me había gustado la película y di mis razones, me recomendaron este artículo que escribió Fernando Martín Peña, uno de los tipos que más sabe sobre cine en Argentina, para La mujer de mi vida.

Y me pregunto cómo es que una peli como Crónica de una fuga, que es infinitamente más coherente y que está increíblemente filmada y concebida, no tuvo tanta repercusión en la sociedad. A mí me dejó temblando. ¿Es que no estamos preparados todavía para una visión certera?

flor.

El rasgo esquizo

Por Fernando Martín Peña

Cuando un éxito cinematográfico encuentra su clave en tranquilizar al espectador.

El éxito impresiona pero no necesariamente convence. El secreto de sus ojos es la película argentina más exitosa del año pero carece de la homogeneidad de otros films de Campanella (Luna de Avellaneda, El hijo de la novia o El mismo amor, la misma lluvia) hasta el extremo de alcanzar cierta curiosa esquizofrenia. Ésta es la primera vez que el director se aparta del excelente guionista Fernando Castets (el propio Campanella se ocupó de la adaptación junto con el autor de la novela Eduardo Sacheri) por lo que resulta tentador –aunque indemostrable– adjudicar los desajustes del film a esa ausencia.

El rasgo esquizofrénico más evidente es el choque entre la lógica del cine de género (el film intenta por lo menos dos, de manera simultánea: el policial y la comedia romántica) con las características de un contexto político muy preciso (la Argentina de 1974). Pero los géneros tienen reglas más o menos claras, definidas a lo largo de décadas de cine clásico, que desbordan el anclaje en esa realidad. Campanella construye sus personajes con la convicción arquetípica que le permiten la tradición narrativa clásica y el carisma de sus tres intérpretes principales, pero luego esos arquetipos chocan contra las exigencias del contexto. Si la acción transcurriese en un período más indefinido, el primer enfrentamiento idealista de Darín a los gritos contra los apremios ilegales propiciados por un superior negligente serviría para establecer los rasgos nobles del protagonista, recurso típico y legítimo del clasicismo que además propicia la identificación del espectador. Pero luego resulta que el propio Darín viola un domicilio ajeno, roba pruebas e interroga ilegalmente a su sospechoso, convencido de su culpabilidad sólo “por una corazonada” y Campanella trata casi todo ello con la ligereza de un paso de comedia, en contraste con la sordidez expresionista del episodio policial que Darín había censurado antes. Es decir que la ilegalidad policial es mala porque está perpetrada por gente innoble y fea, mientras que la ilegalidad de Darín es positiva, divertida y permisible. Harry, el Sucio también violaba la ley varias veces pero por lo menos algo le pasaba por dentro, porque al final tiraba la placa. Además, identificarse con él era incómodo, mientras que aquí Darín (y nosotros con él) ejerce la ilegalidad como quien comete una travesura.

No puede sorprender entonces, siguiendo esa lógica dislocada, que Campanella sostenga la noción de que las AAA se integraron sacando de las cárceles a asesinos y violadores, cuando la gran mayoría de esos individuos, así como los represores que vinieron después, salieron de la misma clase que ahora llena los cines para ver El secreto de sus ojos. Esa realidad es tan difícil de explicar y asumir que Campanella no lo intenta y prefiere inventar monstruos. Su público encuentra tranquilizador creer en ellos y retirarse de la sala persuadido, una vez más, de que los malos son los otros y las culpas son ajena

martes, marzo 09, 2010

autobombo


Mi primera participación en un libro. Se presenta dentro de 20 días. Ya estarán todos debidamente invitados (necesito pogo). Hay varios usaleños aparte de mí. Ilustra Rocambole. Prologa Pujol. Estoy contenta.

sábado, marzo 06, 2010

"Selling Broadway" y The cinema Show


Una banda de covers de Génesis, un reencuentro, una vuelta atrás en el tiempo, una vuelta al génesis de una historia.

Otro reencuentro, una sorpresa muy grande, un abrazo que nos supera y un “estás igual, pero más linda”.

En un momento fueron muy amigos, después se distanciaron, empezaron a pensar diferente y lo siguen haciendo, pero uno de más grande, es un poco menos infantil.

Primero tocaban los otros, pocos temas, para calentar el ambiente y dar un poco a las fieras más rockeras. El cantante baila raro, no la pega con el ritmo, en mi grupo se escucha un “está muy puesto”, lo confirma con unas meneadas muy extrañas mirando el techo.

Esta es la última, me dice, ya me cansé, no lo necesito, después de tocar se los digo. Nunca fue una persona fácil, tiene esa locura de los artistas, de los músicos, pero de los músicos en serio, que aman lo que hace, y lo sabe hacer demasiado bien, y lo sabe, y de eso vive, aunque viva mal y a veces come poco, por eso es tan flaco, pero su piano, órganos y guitarras, ocupan la mayor parte de su pequeño departamento.

No esperaba mucho, esa es la verdad, pero nos sentamos ahí, nos reencontrábamos con algo que pasaba muy seguido hace muchos años, cuando de más chicos, lo íbamos a ver tocar a C. A él nunca le gustó su música, C está demasiado loco y se cree Charly García, por eso el pelo, casi que son parecidos.

“Quién tiene debajo de 30?” varios levantamos la mano y el cantante nos indica, que después de los 30, no la pasas tan bien.

Pero todo empezó, las luces se apagaron y con una intro de piano y la voz del cantante, que con una voz particular intenta imitar las voces mágicas de Collins y Gabriel. No lo logró, pero sin duda para el final y con la voz más caliente, todos nos creímos un poquito estar en los 80´ con un Phill Collins de lentes oscuros y camisa floreada. Y las dos baterías callaron a todos y provocaron la ovación del público presente.

Terminó y nos abrazamos, y acordamos que cuando quiera le saco unas fotos, for free, claro, es un amigo.

Una noche que confirma que no nací en la década correcta, o que me gusta mucho Génesis y nunca los podré ver en vivo o que me hubiera gustado saber tocar un instrumento. Nunca es tarde, aunque después de los 30, no la pases tan bien.

EugeH



viernes, marzo 05, 2010

Un cachito de fútbol (para los pibes)



Argentina tiene un porterazo. Un tipo de estampa atlética, de presencia dominadora, sereno y resolutivo. Se llama Sergio Romero, juega en el AZ y ayer no hizo una sola parada hasta el minuto 76. Descolgó más de 20 centros -eso sí- y jugó con los pies. Romero tocó más balones que Messi, y si no dio más pases que Mascherano tampoco anduvo lejos. De su actuación se deduce la línea general del partido que se jugó en Múnich. Por el despliegue de Romero se intuye la clase de equipo que es la Argentina de Maradona. Bueno para lucir portero. Malo para Messi. Peligroso, en cualquier caso. Extremadamente peligroso.


Argentina dominó a Alemania porque es un equipo con capacidad para tumbar a cualquiera. Pero su peligro no queda ahí. Si esta propuesta vacía de ideas que traslada Maradona, si ese juego dedicado al pelotazo, pendiente de algún error del contrario, de algún rechace, culmina por acaso en la conquista de la Copa del Mundo, el efecto tendrá consecuencias demoledoras para el fútbol argentino. Si triunfa Maradona -y con él los predicadores populistas que lo sostienen-, a medio plazo el fútbol argentino como fenómeno nacional, como manifestación social distintiva, alumbrará una crisis de identidad y de talento sin precedentes. Será el invierno nuclear.


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Diego Torres. Diario El País. "Argentina hunde a Messi". Extracto. La nota completa aquí: http://www.elpais.com/articulo/deportes/Argentina/hunde/Messi/elpepudep/20100303elpepudep_18/Tes

miércoles, marzo 03, 2010

AOP se anima al gym

Dijo "en marzo empiezo el gimnasio" y cumplió.
El 1, cuando salió de tomar exámenes finales en CAECE a eso de las 20:30, se obligó a pasar, a inscribirse y a pagar. Estaba muy cansado y no empezó ese día, pero el hecho de haber abonado constituía el mejor de los impulsos.
El 2 salió de la USAL, se cambió de ropa, agarró su mochilita y se mandó. Su "coach" le dio una rutina básica pero rendidora.
El 3 a la mañana le dolían hasta las uñas. Y el 3 a la noche estaba otra vez allí, haciendo una rutina más relajada y aeróbica.
Antes de irse se sacó una foto, porque según su "coach" ya se le nota un pequeño e innegable cambio.

NS

lunes, marzo 01, 2010

tatú



Ya lo sé, me piso a mí misma, pero lo vi y aún no lo creo. Estoy esperando que alguien me pellizque.

domingo, febrero 28, 2010

tsunami de información

Ayer, sábado, me desperté a las 5.30 de la mañana. Encendí mi computadora, abrí el Word (quería escribir algo y volver tan pronto como fuera posible a la cama) y el Twitter. No esperaba demasiada actividad. Durante los fines de semana, mis contactos suelen ponerse más activos hacia el anochecer del domingo, pero ¿un sábado a las seis de la mañana? Resulta que me encontré con cosas como éstas:

Digamos que me desayuné con la noticia del terremoto, pero a esa hora, las seis, la cantidad y la manera en que se actualizaba la información, ya se había vuelto insoportable. Me abrumó muchísimo y eso que suelo tener twitter abierto buena parte del día los días hábiles (los fines de semana es otra historia). Así que después de un par de intentos a lo largo de la mañana decidí no abrirlo por unas horas. De verdad, nunca había visto tantos datos. Nunca tan rápido. Nunca en tan poco tiempo. Había nuevos tuits cada segundo: eran gestos de solidaridad, nuevos datos, quejas, comparaciones, datos de color, de todo...



Pronto llegaron noticias de que, colapadas las vías de telefonía celular, Twitter se había convertido en uno de los pocos medios a través de los cuales los chilenos podían comunicarse. Y se empezó -a las grandes cadenas les encanta aquello del "periodismo ciudadano"- a hablar de los "reportwiteros".



Además, usuarios de ustream y de justin.tv estaban trasmitiendo señales televisivas, Google ya había habilitado un servicio para buscar personas Para cuando se supo que había alerta de tsunami en la costa hawaiana, se habilitó una página que advertía minuto a minuto la situación y brindaba información útil. Además, desde la isla donde se graba la serie Lost, Jorge García (el actor que encarna a Hurley) avisaba, a través de su blog, que se había evacuado a un lugar más seguro y Dalton Cuse (productor ejecutivo de la serie) avisaba por Twitter que todo el equipo estaba a salvo.



Más allá de estos datos de color (alguno preocupado por la seguridad del elenco de Lost o sorprendido porque Luli Salazar se solidarizó desde su Facebook con "su amado" pueblo chileno), en un momento todos parecían hacer juntos la cuenta regresiva para el tsunami, que finalmente nunca llegó (por lo menos a Hawai).

Hacia la noche, la prensa televisiva chilena (señal a la que accedí vía justin.tv) repetía una y otra vez la importancia de Twitter a la hora de mantener las comunicaciones mientras el servicio de telefonía celular seguía colapsado. A eso de las 12 de la noche argentina llegaban noticias poco creíbles acerca de un periodista que había sido salvado gracias al uso de la aplicación.

No sé si tengo un balance para hacer, no sé si cabe una conclusión y si puedo elaborarla y creo que menos amerita un juicio. Lo único que sé es que, a priori, me impactó por un lado el rol que puede jugar la 2.0 en una tragedia y por el otro, la cantidad de información que son capaces de concentrar.

f.

martes, febrero 23, 2010

Ars


Theodore Géricault. La balsa de la Medusa. Museé du Louvre, Paris.
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¿Cómo se puede transformar una catástrofe en arte?

Hoy en día el proceso es automático. ¿Qué estalla una central nuclear? Tendremos una obra de teatro en los escenarios londinenses antes de un año. ¿Qué asesinan a un presidente? Podemos tener el libro o la película o el libro convertido en película o la película convertida en libro. ¿Una guerra? Envían a los novelistas.¿Una serie de asesinatos atroces? Escuchen los firmes pasos de los poetas. Tenemos que entender esta catástrofe, naturalmente; para entenderla, tenemos que imaginarla, para eso necesitamos justificarla y perdonarla, esta catástrofe, aunque sea mínimamente. ¿Por qué sucedió este demencial acto de la Naturaleza, este momento humano de locura? Bueno, por lo menos produjo arte. Pede que, en última instancia, las catástrofes sean para eso.

Se afeitó la cabeza antes de empezar el cuadro, eso lo sabemos todos. Se afeitó la cabeza para no poder ver a nadie, se encerró en su estudio y no salió hasta que hubo terminado su obra maestra. ¿Es eso lo que sucedió?

La expedición partió el 17 de junio de 1816.
La Medusa encalló en el arrecife la tarde del 2 de julio de 1816.
Los supervivientes fueron rescatados de la balsa el 17 de julio de 1816.
Savigny y Corréard publicaron su relato de la travesía en noviembre de 1817.
El lienzo fue comprado el 24 de febrero de 1818.
El lienzo fue trasladado a un estudio mayor y tensado de nuevo el 18 de junio de 1818.
El cuadro fue terminado en julio de 1819.
El 28 de agosto de 1819, tres días antes de la inauguración del Salón, Luis XVIII examinó el cuadro y dirigió al artista lo que el Moniteur Universel llamó “uno de esos felices comentarios que al mismo tiempo juzgan la obra y estimulan al artista”. El rey dijo: “Monsieur Géricault, su naufragio no es ciertamente ningún desastre”.


Julian Barnes, Una historia del mundo en diez capítulos y medio. Extracto, vía Langosta. Lean este libro. Leanlo. No dejen de leerlo.

lunes, febrero 22, 2010

Picasso, Pablo

Período azul, período rosa, cubismo, surrealismo, etc., etc., etc.

Derrochó creatividad , fue él creador, a mi gusto, del siglo 20. Esos tipos que sabiéndolo todo desde la base, se dieron el lujo de salirse del molde, CREAR realmente y causar, lo que causa ver una de sus obras. No cualquiera.

Tuve la suerte de ver muchas obras de arte en museos increibles. Una de las tantas obras que llamó mi atención como pocas, fue “El sueño”, supongo que me inspiró paz, y las líneas, y los colores, qué se yo, me llegó. Creo que eso es lo de alguna manera busca el artista, mover un poquito algo en el receptor.

A mi me faltan años luz para serlo, tal vez, no lo sea nunca. Pero entiendo que busco cuando saco fotos, primero que se genere algo en mi, que mi foto me mueva, y si a alguien le mueve algo, ese es entonces el destinatario.

Esto es un poco en respuesta a Nacho, sobre una charla que tuvimos el otro día en mi balcón: me contaba de un arte “nuevo”, muy copado, el “light painting”. Pintar con luz, sólo posible mediante la fotografía. Claro.

No inventaron nada. Le comenté de esta serie de fotos, en las que Pablo, no solo hacía circulitos y cosas simpáticas, sino que hacía…bueno, magia.

Eso, es ser un creativo, que publicidad ni publicidad. Pffff.


Saludos
EH

sábado, febrero 20, 2010

Balnearios

Desde el verano que me hicieron ver este documental, no paro con el ritual de verlo reiteradas veces y hasta aventurarme a repetir lo que la voz en off enuncia.

Es un documental realizado por Mariano Llinas y consta de varias partes. Mi preferido es el episodio de las playas. Aqui les dejo parte del relato (y a no perderse los videos!!!)


Lejos de los grandes centros urbanos, lejos de los polos productivos e industriales, rodeados de campos fértiles, mieces y ganados, en una angosta franja costera compuesta básicamente por médanos, bosques y arenales; en una región remota, ventosa, improductiva e inútil, florece un inédito modelo de emplazamiento urbano: la "Ciudad Balnearia".
Durante la mayor parte del año, estas ciudades permanecen vacías. Las calles están desiertas; los negocios, cerrados; los hoteles, inactivos; los grandes edificios de departamentos, deshabitados.




Con una linea parecida, hay otro documental llamado "Construccion de una ciudad" (hoy conocida por sus famosas termas).
Sinopsis
En 1978 se decide llevar a cabo la construcción de la represa Salto Grande. El emprendimiento requería dejar bajo las aguas a la ciudad de Federación. Sus habitantes son mudados a otra ciudad y así pierden sus costumbres y su forma de vida.


Vicky Y

miércoles, febrero 17, 2010

Harvie Krumpet

Harvie Krumpet (Adam Elliot, Australia, 2003).
Quizá lo han visto. Yo lo encontré por primera vez hace unos días. Ganó el Oscar 2003 al mejor corto de animación.
"El problema con bailar desnudo es que no todo deja de moverse cuando la música termina".
Data: http://www.celuloide.com.ar/archives/2005/06/23/harvie-krumpet/
En YouTube hay versiones subtituladas.
Dura veintipìco de minutos.
Es una obra de arte, muchachos.
NS.

martes, febrero 16, 2010

Ab imo pectore

Quiero ir al Parque de la Costa.
Flor me conoce más de lo que yo me conozco y sabe que cuando se acerca mi cumple me pongo más arisco y arcano que de costumbre. Yo no quiero cumplir tantos años no merecidos en 2010. Me fatiga que que mis peores secuaces adolescentes de aquel entonces me manden fotos de sus hijos (mis sobrinos) y de su felicidad que, a pesar de mi recuerdo tan profundo e inefable como correría Beatle, me es borrosa y foránea en mi posmodernidad.
No quiero crecer. No quiero crecer más. Yo no nací para crecer.
Yo sólo quiero ir al Parque de la Costa. Quiero tomarme el 152 hasta el puentecito y de ahí empalmar el Tren de la Costa hasta la estación Tigre del Parque de la Costa. Quiero estar una semana antes buscando las monedas necesarias. Quiero ir en el tren y ver lo que va pasando mientras voy en el tren. El yuyo y el río y el tracatrac del tren. Quiero pegar la palma de mi mano chiquita en el vidrio del tren. Quiero ver cómo el río y las casonas me serpentean. Quiero bajarme del tren y abrir los ojos y mostrar mi sonrisa adolescente, esa que mi hermana adoró cuando me puso de patitas frente a la Casa Blanca en Washington por sorpresa. Esa "cara de cuando éramos chicos, de mi hermanito fascinado que tanto necesitaba reencontrar".
Yo sólo y únicamente quiero ir al Parque de la Costa. Quiero ir para mirar los juegos y no saber qué hacer. Quiero subirme al autito chocador para esquivar a los que quieren chocarme. Quiero subirme a la montaña rusa de agua que no es peligrosa, quiero entrar a la cueva de los monstruos para que no me asusten. Quiero comprar algodón de azúcar.
No quiero crecer, ni quiero seguir leyendo ni entristeciéndome ni enculturándome.
Yo sólo quiero ir al Parque de la Costa a buscar aquella "cara de cuando éramos chicos", antes de que anochezca, antes de que sea demasiado tarde, antes de que me olvide, antes de que me apague, antes de que los monstruos que no me asustan se den cuenta de que no me asustan.
Yo sólo y únicamente quiero ir al Parque de la Costa a hacer de cuenta que no está tan mal, por un ratito, que me haya tocado ser yo.

Quiero ir.

NS

Mi recurrencia



Hace unas semanas mi Inglaterra fueron dos artistas. Estaba leyendo a Caicedo y sobre Caicedo y se me aparecía una y otra vez la figura de Nick Drake. Los dos se suicidaron muy jóvenes. Uno era escritor, el otro músico.


Andrés Caicedo vivió al extremo. Se llenó de drogas y de rumbas. Tenía 25 cuando decidió matarse, se tragó 60 pastillas y dejó una prolífica obra literaria detrás. Es uno de los escritores latinoamericanos de culto, contracultural por excelencia, una especie de Keroac colombiano. Su On the road es Que viva la música.

Nick Drake (nació en Birmania, oh, sí, inglés) también es un artista de culto. Tenía 26 cuando no pudo más con sus depresiones. Se fue a dormir con muchos más antidepresivos en la boca de los que le habían prescripto. No se sabe a ciencia cierta si fue un accidente o un sucidio. Lo que sí se sabe es que dejó un puñado de canciones hermosas.

Ayer me encontré con ésta. Es de 1970. Hace unos años, la revista NME la eligió como la más grande canción de amor inglesa.




f.

lunes, febrero 15, 2010

Epílogo (inglés, obvio)

Si tuviera las alas de un gorrión,
si tuviera el culo de un grajo,
volaría sobre Tottenham mañana
y me cagaría en los bastardos de abajo.

CANCIÓN POPULAR INGLESA

viernes, febrero 12, 2010

MUESTRA


Harry-dijo Basilio Hallward, mirándolo directamente a los ojos-, todo retrato que se pinta con sentimiento es un retrato del artista, no del modelo. El modelo no es más que un accidente, la ocasión. No es a él a quien revela el pintor; quien se revela sobre la tela coloreada es más bien el pintor.



Somos 22 los que exponemos, mío es un 4,5% . Retratos de personajes.

Comprendí que estaba ante alguien cuya simple personalidad era tan fascinante que, si me abandonaba a ella, absorvería mi naturaleza entera, mi alma y hasta mi propio arte.


Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray.


EugeH


jueves, febrero 11, 2010

Todo muy inglés


A veces pasa, ¿no? Que la vida se va volviendo temática. Como si tuviera momentos dedicados especialmente a tópicos limitados y predeterminados. Tema: La Vaca. Y empiezan a aparecer vacas por todas partes. Quizá sea que nuestra percepción se ve modificada, a partir de una nueva información. Que descubrimos a un autor y empezamos a escuchar de él. Que descubrimos a un actor y empezamos a verlo en todos los canales. Que descubrimos una actividad y todo el mundo la practica.

Tema: Inglaterra.

Desde que decidí irme a Londres mi literatura se llenó de Reino Unido: leí a Julian Barnes, y lo cité en un posteo del blog. Leí a Mark Haddon y a David Lodge. Pero sobre todo leí a Nick Hornby.
Después vi cómo alguien subía al mismo foro un video de Radiohead (banda inglesa, obvio) y cómo otro alguien recomendaba la película Alta Fidelidad.


Y ahí empieza el dislate: porque mi mundo interdiscursivo cuenta con algún dato irrelevante, digamos, como el que marca que Alta Fidelidad era una novela inglesa escrita por Nick Hornby. O que el propio Hornby escribió el guión de la última peli que logró atraparme del todo en el cine, An Education, que transcurre principalmente en Londres, que tiene retazos de Oxford (otro lugar que pienso visitar) y que también recomendé hablando del mismo tema en los comentarios de un video que alguien decidió postear. Enredado, ¿no? Tema: Inglaterra.

También podría decir que me enamoré de Hornby desde Fiebre en las gradas, su fanático libro futbolero, que leí también En Picado, que fue transformado en una película, y también me tragué Cómo ser buenos. Que quise comprar su último libro, Slam, para leerlo justamente en Inglaterra.
Que él mismo se mandó un mini ensayo extraordinario que se llama 31 canciones y que le encantaría a Flor.

Que todo lo que nombré lo recomiendo.

Pero sobre todo podría hablar de Inglaterra: de Londres, Oxford, Manchester, Liverpool y la expectativa.


Yo ahora me voy, pero nosotros volvemos. Seguramente habrá tiempo para más.
Los abrazo.
L>S>D>A

martes, febrero 09, 2010

El tiempo es veloz, tu vida esencial

Hola. Me pasaron por mail unas reflexiones atribuidas a Alejandro Dolina. Intenté corroborar la veracidad de esa atribución, pero cada vez que aparece este texto en la web se anuncia que pertenece a aquél sin brindar mejores detalles. El famosísimo tema de las fuentes y del copy-paste en internet. Cuando me ocurre esto suelo utilizar la técnica de la negación; es decir, intento encontrar algún dato que sospeche o niege la veracidad de la atribución. Tampoco encontré nada al respecto. (Se me dirá "pero quizá esa sospecha o negación, de existir, también debería ser chequeada en su veracidad..."). Aguante la mampostería borgeana, pero no es el punto.
Démosle algún crédito de confianza a este escrito que copio abajo y que me llamó la atención. Es probable que sea de Dolina. Y si no, es de un muy buen imitador.
Ustedes saben que todo lo relacionado con la educación me apasiona, tanto desde lo pedagógico y lo didáctico como desde lo filosófico y lo social. El texto trata sobre un tema inquietante y muy actual, y que suelo tratar en mis clases cuando se da la oportunidad, o cuando el grupo lo permite, o cuando noto que los pibes quieren "recibirse de" antes de haber aprendido a cambiarse los pañales.
Lamentablemente para mí, el discurso predominante va en contra. Vivimos en la época del "llame ya y obtenga su 'ab-shaper', no pierda tiempo en gimnasios ni sufra con dietas".

En fin. Perdón por el exordio bobalicón.
Va el texto.
Abrazos,
NS

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La aventura del conocimiento y el aprendizaje
Por Alejandro Dolina
La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos. Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces. En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse. Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero. Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos.
En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez: “…haga el bachillerato en 6 meses, vuélvase perito mercantil en 3 semanas, avívese de golpe en 5 días, alcance el doctorado en 10 minutos...”
Quizá se supriman algunos… detalles. ¿Qué detalles? Desconfío. Yo he pasado 7 años de mi vida en la escuela primaria, 5 en el colegio secundario y 4 en la universidad. Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas.
Y no creo que ningún genio recorra en un ratito el camino que a mí me llevó decenios.
¿Por qué florecen estos apurones educativos? Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios.
A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número. Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las “señoritas livianas”, los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que ahorre la espera y nos permita recibir mucho entregando poco.
Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O que le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero les parecen muy extensos sus libros. Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio.
Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando “Desde el Alma” sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro. Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa.
Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente.
Gane mucho “vento” sin esfuerzo ninguno.
No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable.
¡No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera!
El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. “Nunca termina uno de aprender” reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto.
Los cursos que no se dictan: Aquí conviene puntualizar algunas excepciones. No todas las disciplinas son de aprendizaje grato, y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración. Hay cosas que deberían aprenderse en un instante. El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir). Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari. Para esta gente sería bueno dictar cursos de olvido. “Olvide hoy, pague mañana”. Así terminaríamos con tanta canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de la buena gente.
Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea.
Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los “sistemas para enseñar lo que es bueno”, “a respetar, quién es uno”, etc. Todos estos cursos comienzan con la frase “Yo te voy a enseñar” y terminan con un castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes.
Elogio de la ignorancia: Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego. Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba. Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida.
De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda.
Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo.
“Aprenda a tocar la flauta en 100 años”.
“Aprenda a vivir durante toda la vida”.
“Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje”.

domingo, febrero 07, 2010

Noticias, por Vicente Battista




Hace algunos años en la Feria del Libro me tocó integrar una mesa redonda en la que se discutía la libertad de prensa. En esa oportunidad señalé que los organizadores de la mesa se habían equivocado a la hora de convocar a los participantes. Dije que en lugar de invitar a distintos periodistas que trabajábamos en diferentes medios, tendrían que haber invitado a los propietarios de esos medios, ya que eran ellos quienes realmente digitaban la libertad de prensa. Sigo pensando lo mismo.

León Bloy era poco gentil con el periodismo, lo llamaba: “el mingitorio de la literatura”. Ernesto Sabato, que tiene algunos puntos de coincidencia con el escritor francés, aconsejaba a los jóvenes escritores que trabajaran en una ferretería antes que en la redacción de un diario. Acerca del juicio de Bloy no vale la pena decir nada: está invalidado desde su propia enunciación. En cuanto al consejo de Sabato, casi todos los grandes autores alguna vez ejercieron como periodistas. Esa práctica no afectó su escritura, hasta puede decirse que contribuyó a mejorarla. No creo que la venta de tornillos y papel de lija perfeccione la prosa de nadie.

El “Yo Acuso”, de Emile Zola, publicado el 13 de enero de 1898 en la primera plana de L’Aurore, probó la inocencia del capitán Alfred Dreyfus. La investigación del escándalo Watergate, realizada por Carl Bernstein y Bob Woodward en el Washington Post provocó la renuncia del presidente del país más poderoso de la Tierra. Uno y otro caso se citan con republicano entusiasmo toda vez que se habla de periodismo independiente. ¿Independiente? Zola intentó publicar su célebre carta en Le Figaro, pero ese diario se negó a hacerlo, simplemente porque no adhería a la línea política que esa carta sustentaba. ¿El Washington Post hubiese publicado esa investigación en caso de haber mantenido relaciones cordiales con la administración Nixon?

La revista Noticias convocó a un jurado de notables, entre quienes estaban Nelson Castro, Magdalena Ruiz Guiñazú, Marcos Aguinis, Jorge Lanata, Beatriz Sarlo, Alfredo Leuco y Joaquín Morales Solá, para decidir cuál era el peor y cuál el mejor periodista del año. Como mejor eligieron a Joaquín Morales Solá (¿él se habrá abstenido?) y como peor a Orlando Barone. El resultado no sorprende: los periodistas que integraban el jurado son opositores al actual gobierno y Barone, bien se sabe, lo apoya abiertamente. Tampoco debería sorprender que los miembros de ese magno jurado compartan la doctrina de los medios para los que trabajan, cada cual es dueño de profesar la ideología que mejor le plazca o más le convenga. Lo que no me parece correcto es que se autoproclamen “independientes”. Cada vez que les oigo mencionar esa palabra, fatalmente recuerdo aquella vieja publicidad de RCA Victor: el perrito frente a la victrola atento a la voz de su amo.

El 16 de octubre de 2009 un grupo de manifestantes en Jujuy arrojó huevos sobre la figura del senador radical Gerardo Morales. Como consecuencia de ese hecho repudiable, Morales visitó distintos programas de TV y en todos ellos denunció a Milagro Sala como autora intelectual del atentado. Con el fin de reforzar su denuncia acusó a Milagro Sala de pegar a las mujeres, de practicar tiro al blanco y de contar con un ejército armado de cerca de 500 personas. No presentó una sola prueba de esas imputaciones. El mejor periodista del año obvió pedirle alguna evidencia de lo que el senador afirmara. Se limitó a poner cara de asombro y a farfullar alguna frase ininteligible de indignación. Los otros periodistas independientes que también lo entrevistaron repitieron el gesto. Ninguno de ellos cumplió con una norma básica de la profesión: preguntar, aunque esa pregunta incomode.

Hace un par de domingos, Néstor Kirchner fue el invitado especial de 678. Un programa de indudable apoyo al Gobierno, que entre otras cosas neutraliza, con buen humor, los ataques que formula la llamada corporación mediática. El conflicto Redrado era la noticia del día, en consecuencia uno de los panelistas le preguntó por qué lo habían puesto al frente del Banco Central siendo, como era, un Golden Boy, integrante del Grupo Chicago. Kirchner, rápido de reflejos, dijo que en aquella oportunidad no les quedó sino mover esa ficha, con el fin de no alarmar más de la cuenta a los grupos económicos; incluso hizo una broma: “¡No podíamos poner a Kunkel!”. Me reí del chiste y aguardé la lógica siguiente pregunta: “¿Por la misma razón ahora piensan nombrar a Mario Blejer, también hombre del Grupo Chicago y ex funcionario del FMI?”. Esa pregunta jamás se hizo. No es saludable copiar los gestos de la corporación mediática.

El 27 de mayo de 1957 Rodolfo Walsh publicó en el semanario Mayoría la primera entrega de lo que iba a ser Operación Masacre. Una junta militar gobernaba el país y Walsh se disponía a denunciar los fusilamientos de civiles ordenados por quienes presidían esa junta: el general Aramburu y el almirante Rojas. Los grandes medios guardaban respetuoso silencio: ser opositor se podía pagar con la vida. El texto de Walsh, además de fundar un subgénero literario, se iba a constituir en una muestra cabal de genuino periodismo. Los tiempos son distintos, lo sé, y lejos estoy de hacer comparaciones, pero me atrevería a asegurar que un jurado de notables “independientes” de aquella época no hubiera vacilado en nombrar a Rodolfo Walsh el peor periodista del año.


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Salió en el Radar de hoy. Lo posteo a propósito del post de unos días atrás, ese en el que desempolvamos nuestra capacidad discursiva. Es un gran artículo de Battista.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-5908-2010-02-07.html


Flor

viernes, febrero 05, 2010

My DC


El recuerdo lleva a la acción. Arlington. Cementerio. Fuerte, ¿no?

Fue hace menos de un año.

Miren, por favor, miren ese segundo plano de lápidas que no terminan nunca.

Mis disculpas al viajero por entrometer la imagen.
Saludos


L>S>DC>A

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Probemos algo distinto. Ahora me entrometo yo, y de una manera caprichosa y autoritaria. En lugar de comentar el post de L>S>DC>A según los dictámenes lógicos y lineales de estos recursos, me sumerjo en él y lo completo, lo arruino, lo tergiverso, lo colectivizo, lo insulto, lo riego.
La foto del cementerio es fabulosa. Ese segundo plano que huye hacia el horizonte es lo que le otorga a la imagen su excelencia estética.
Por fin, y aunque no está tan bien lograda como la de Pablo, agrego una foto propia de un lugar cercano al anterior. Se trata del río Potomac avanzando sobre la costa de Washington, con el Jefferson Memorial detrás.


NS

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Y ahora yo, caprichosa, yo, me les meto (aunque eso no es dado a las mujeres).
Intervengo.
El otro día me sentí viva. Lo contrario es la muerte.
Hace 3 años escribí: "Nadie está vivo hasta que se demuestre lo contrario".

En Ushuaia los muertos viven en el centro, frente al canal, en un lugar que no parece un cementerio.



Y una canción.



f.
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Este post es el más intervenido de la historia. Me colé yo también.

De mi último viaje a Washington, plena asunción de Obama, y lo que no sé si llamar, fanatismo, marketing, esperanza de cambio, moda.

Acá va una foto, de la puerta de un local de Ropa en pleno Georgetown, el barrio residencial más caro e histórico de D.C.

E.H.

Clarin.com - 5/2/10

NS

jueves, febrero 04, 2010

Una cosa lleva a la otra

Hola a todos. Estuve leyendo lo que escribieron y me causó un placer indescriptible.
Con respecto al programa 6,7,8, las veces que lo vi me pareció un producto fuera de lo común. A diferencia de otros programas de entretenimiento y/o de periodismo, este es más transparente que el agua destilada. Jodida la batalla cuando te ponen en su escudo la insignia de la honestidad discursiva, cuando te dicen "estoy hasta las manos con este gobierno, y cobro mi buen sueldo por defender esto gracias a lo que sale de tus impuestos, y me la banco".
Fer solicitó alguna crónica de mi parte, pero soy muy malo para hacer crónicas. El maestro indiscutible es Pablo. Pongo sólo un par de retratos muy interesantes de EE.UU., el lugar más admirado y criticado del mundo. El paladín de la libertad de prensa con argumentos irrefutables; el ogro que contó su propia versión mágica de lo que ocurría bajo la gestión Bush (y de la cual hoy todos se quejan... se cuecen habas también allá).
La primera foto es de la National Public Radio (NPR - http://www.npr.org/). Este medio, para tener una idea algo forzada, es algo así como nuestra Radio Nacional, sólo que realmente autónoma. Recibe sus fondos de las donaciones, tiene programación cultural, musical, magazines, etc. Y los informativos y programas periodísticos son bastante "objetivos" (entendiéndose por objetivos, en este contexto, "críticos al gobierno de turno").
La segunda foto es de un lugar que seguramente les agradaría a Flor, Pablo y Fer. Se llama "Newseum" (el nombre es un hallazgo creativo - http://www.newseum.org/). Es una estupenda hemeroteca audiovisual del presente y del pasado yanqui e internacional, retratado a través de los medios informativos. Las perlitas son: a) el monstruoso grabado de la primera enmienda constitucional sobre la libertad de prensa en el frente del museo (los de periodismo saben sobre esa enmienda... tiene un carácter poético-mítico insoslayable); y b), todos los días ponen en la entrada al edificio las portadas de todos los diarios de los estados de USA.



Saludos. NS.

miércoles, febrero 03, 2010

The end


¿Quién se acuerda de los jugadores de ayer? ¿Quién se acuerda de los buenos, de los que tienen una gran casa, un Mercedes y una esposa genuinamente rubia? Esos que aparecían alguna vez en televisión, invitados por un cómico gordo. Desaparecían de la memoria tan pronto como dejaban de jugar. Fanfarrones mimados, contoneaban la pelota por última vez, saludaban a los hinchas y desaparecían por el túnel. De pronto, descubrían que allí hacía frío, y ya no se sentían tan altos, y nadie aplaudía. Y se daban cuenta de que aquello olía a meado y a desinfectante. Y veían por primera vez que no había más que una bombilla de 40 vatios recalentada y un suelo de hormigón debajo. Ya no había más hierba: si caes, esta vez dolerá de verdad. Y el túnel es el resto de tu vida.
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"Con las botas puestas". Julian Barnes, firmado como un seudónimo: Dan Kavanagh. Vía Langosta. Recién llegado y casi yéndose.

Saludos a todos.