domingo, octubre 08, 2006

twin towers y mis asociaciones de ideas.

Mientras uno lee (en este caso Baudrillard) es imposible no relacionarlo con algo. Lo primero que recordé, al momento de leer a Baudrillard fue al chico de anteojitos de telenoche. El que siempre hace las notas sobre internet. Recuerdo que con esa vos clara, segura y que a uno lo presta escuchar, comento que en un foro de internet, días siguientes del atentado del 11 de setiembre, muchos residentes de New York, preguntaban: "¿ A dónde se había metido Spiderman a la hora del atentado?". Y, hasta algunos, le atribuían la culpa al enmascarado que nunca apareció a salvar a los newyorkinos.

Baudrillard comenta la relación entre el cine y aquel atentado. Me vino otro recuerdo a la mente. Fue el adelanto de la pelicula, tambien, del "Hombre Araña", la primera, la cual tuvieron que re-hacer por la cantidad de escenas en las que se encontraban las torres gemelas.
Los que esten interesados en ver el adelanto, (el cual tiene una escena con las torres muy bien logrado), de lo que iba ser esa película pueden verlo, obviamente, en You tube.
Les dejo el URL: http://www.youtube.com/watch?v=fATDlzOUjk0
Para ir cerrando, aclaro que esta es la primera vez que escribo en un blogg, y la verdad la segunda que entro a uno. Queria compartilo.

Les dejo tambien, un poco de humor negro.




M.C.V

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Reinventar lo real, como la última y más temida ficción.

Anónimo dijo...

Dream is over.



Dormido,
NS

Anónimo dijo...

No tanto.


Una conciencia del sueño final molesta en la duermevela. Cuando el universo no se acomoda sólo quedan dos caminos: la refutación o la tristeza. No hay zonas grises, salvo las ya ocupadas por los que aman el perogrullo y las milanesas de soja.

La refutación es el camino preferido por la ciencia y los imbéciles.

La tristeza es patrimonio de los que siguen pidiendo "jugo" en lugar de "agua saborizada"; el sendero de los que se empeñan en lagrimear sobre el polvo del camino de la ciencia y los imbéciles.


Barro tal vez,
N.

Anónimo dijo...

Ahora el que extraña vuestra escritura soy yo.

"Los imbéciles" no es más que una figura que refiere a la dificultosa negación de mi propio yo. Los Señores del Blog quedan fuera de tamaña psicopatología.

Todo venía a cuenta de lo del "sueño".

(Para los incorregibles curiosos de siempre: fíjense las diferencias en el dicc. de la RAE entre "sueño" y "soñar")

[Hace como mil años una dama me dijo: "Si seguís aclarando todo lo que escribís, componés, decís y hacés, te saco a patadas de acá". En efecto, tiempo después me dio un puntapié combinado con unos querubines de yeso -lanzados con alevosa puntería- sobre mi espalda.

Pero eso fue en la Edad Media.]


NS.

Anónimo dijo...

creer o reventar

M.C.V. es visionario.

Anónimo dijo...

¿Visionario?

¿Como hay que tomar eso? ¿Es bueno o malo?

M.C.V