
Mientras aguardamos ansiosos las crónicas de Natalio, trataré de ensayar una respuesta a una pregunta tan vigente:
¿Es correcto ser periodista y/o intelectual incondicional a un gobierno democrático?
El interrogante me surge por la conducta de Pagina 12, la fluctuante CN5, los miembros de Carta Abierta y algunos periodistas como Barone o como recientemente parece asomar Víctor Hugo Morales.
Alguien incondicional a las acciones de un grupo gobernante está confinado a formular buenos augurios.
El sometido, por ideario o conveniencia, realzará los logros y fustigará los reproches.
No importará, bajo los presupuestos de tan obcecada empresa, que ese grupo gobernante se esté enriqueciendo de a millones por coquetear activamente con el sector privado, dañe constantemente a las instituciones republicanas o admita honrar sus compromisos crediticios internacionales bajo un contexto de una población con 11 millones de pobres.
Es un escándalo ético detentar las funciones de periodista y/o intelectual y, bajo coordenadas tan arduas, exhibir un alineamiento incondicional con el gobierno. Ahí fue mi respuesta.
Obviamente, se puede estar del otro lado, como periodista y/o intelectual y, por sometimiento a múltiples intereses de opositores a ese grupo gobernante, únicamente se glorificarán los reproches y despreciarán u prescindirán los buenos resultados.
Desde ese punto, nada valdrán los esfuerzos y adelantos que se hicieron gracias a ese grupo gobernante en materia de enjuiciamiento a criminales de lesa humanidad, en reactivamiento económico o fortalecimiento de la región.
Creo que el equilibrio crítico es el ingrediente faltante.
Estimo que la función critica del intelectual y del periodista debe estar despojada de una posición subjetiva predeterminada sobre el grupo gobernante.
Su relevante cargo social requiere una objetividad que le permita denunciar duramente los gestos gobernantes maliciosos y destacar los aspectos beneficiosos de sus políticas.
Igualmente, como ya aprendí que en el mundo el ideal parece siempre utópico, tendría que elegir la opción menos mala que me propone éste vil mercado.
Sin dudas, entre un operador público que, por certidumbre ideológica o egoísta interés, apañe a un gobierno con defectos graves, y otro comunicador o celebrity del pensamiento que minimice sus logros y denuncie sus graves pecados, me quedaré con esté último.
Creo que, en el aspecto macro, causa menos daño minimizar un buen resultado que ocultar o negar una mala conducta del gobernante.
La gente, tarde o temprano, reconoce las buenas políticas de un gobierno. Pero, en cambio, la sociedad no siempre tiene la posibilidad de detectar o comprender las acciones dañinas de sus gobernantes, y cuando lo hace, llega demasiado tarde.
Por ende, prefiero que abunden las voces sobre está última antes que nuevamente logré monopolizar la tan dañina adulación.
Tambien me siento comodo con la realidad actual, donde la postura aduladora entra en minoría, y por ceguedad, deteriora solita su credibilidad.
fv
12 comentarios:
[va en dos partes porque me excedí en caracteres]
estoy intentando no enervarme. espero conseguirlo y hablar claro, con fundamentos y tranquilidad .
veamos.
De todos esos periodistas que nombraste el único incondicional es Barone -y a veces, muchas, en realidad es bastante impresentable, no puede sostenerse ni él mismo (por ejemplo antes de que Néstor Kirchner visitara 678 dijo que no lo iba a poder entrevistar bien por su admiración). El jueguito de Noticias de ponerlo como peor periodista y de los periodistas e intelectuales que salieron a defenderlo me parece un poco mucho. Así que no pienso darle más lugar a él. A Víctor Hugo, lo he escuchado y leído y visto muchas veces reclamarle y hablando de los pifies del gobierno. En el propio Página 12 hay notas en las que se habla de los errores, se le reclama al gobierno, etcétera. Sandra Russo o Mario Wainfeld sin ir más lejos son un buen ejemplo.
Si vamos al programa de tv que Magdalena Ruiz Guiñazú tilda de programa títere del gobierno, 678, yo he visto y escuchado a Lucho Galende y a la propia Oliván marcar fallas y errores del gobierno. Igual hay que decirlo, aunque concuerdo con muchas de las ideas del programa, hay varias cosas que me parecen una vergüenza: la repetición espasmódica de informes, de invitados, por ejemplo. Entiendo a qué apunta, pero subestima al espectador.
Ahora, hay medios como Crítica hablan equilibradamente del gobierno según cómo vayan las negociaciones por la aerolínea. ¿Eso es ético?
Lo que no es ético es esconder la línea, ocultar para quién se juega (si es que se juega para alguien).
Página nunca escondió su inclinación (Clarín sí lo ha hecho y eso no es ético en el contrato con el lector). A ver... Página viene teniendo una línea editorial bien clara desde el principio, una línea que todos conocemos. Esa línea editorial resulta que hoy comparte puntos en común con el gobierno. Un ejemplo: Página siempre le dedicó un buen espacio a las políticas de derechos humanos. Éste gobierno también.
Voy al caso del diario más kirchnerista, que te olvidaste de mencionar y que vendría a ser el caso más extremo si se quiere. Ese diario se llama Miradas al Sur (en realidad es un semanario y para mí, más allá de la cuestión ideológica, está muy bien, tiene al maradona de los policiales, un periodista llamado Ricardo Ragendorfer). Vos sabés que si vas a leer Miradas al Sur te vas a encontrar con esa línea editorial, con que es recontra oficialista, pero así estuvo planteado desde el principio. Nunca te lo ocultaron. Lo mismo pasa con otros medios del grupo: veintitres, contraeditorial, a newsweek la dejo de lado porque es más rara.
Por otro lado me puse a pensar. Desde que existe la prensa existen las posturas frente a los gobiernos. A Mariano Moreno le costó la vida su politica editorial. Existió la prensa comunista, la prensa socialista, la prensa fascista...
Abro un poco el juego y pongo un caso concreto y polémico: El mítico Natalio Botana, del mítico Crítica, el día que asumió Yrigoyen tituló "Dios salve a la república" y el diario apoyó el golpe del 30 que lo destituyó. Nunca lo ocultó. Cuando se distanció de los militares a los que había apoyado, el diario estuvo clausurado.
Volviendo de la digresión. Lo que no es ético es jugarla de callado o querer voltear a un gobierno y más, te invierto tu pregunta. ¿Con esto estás diciendo que lo ético es ser absolutamente crítico con el gobierno? ¿Es éticamente correcto pegarle al gobierno? ¿No reconocerle los aciertos? ¿Es ético mentir (porque Clarín y Noticias lo han hecho)en función de los propios intereses económicos del medio? ¿Está bien hacer lobby con jueces y empresarios y otros grupos políticos para beneficio del diario? ¿Está bien estar involucrado en el claro armado de un golpe institucional y ni siquiera reconocer una medida tan revolucionaria como la asignación universal por hijo?
¿Es ético mentir o inventar sobre ciertas cuestiones? ¿Dónde hay ese "equilibrio crítico" del que hablás en esos medios?
¿Está mal que haya otras voces que las que le pegan al gobierno y dicen que todo está mal? ¿Debería haber una sola voz?
¿Es posible que no haya una voz subjetiva? No, la objetividad en el periodismo, mi querido Fer, no existe. Y eso me lo enseñaron en la facultad.
La objetividad en el periodismo no existe -creo que lo se desde la escuela-, y está bien. No me interesan los telegramas.
Me molesta la subjetividad como punto de partida, preestablecida por una línea editorial que no se puede conmover con cada tema de la agenda. Es decir, quiero información y opinión libre, sin ataduras a una posición previa.
Por más que comulgues con la línea ideológica proclamada por el gobierno o de la oposición, marcale los errores y denuncialos.
No me basta con que sean sinceros en develar su línea editorial progobierno. Necesito que intenten no justificarme más las barbaridades que cometen sus aliados.
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-139473-2010-02-02.html
No me importa la historia de alianzas de los periodistas o intelectuales. Asumí que el ideal no existe, e intuyó que en épocas remotas tampoco sucedía.
Es mi opinión que esos actores sociales siempre tienen que traccionar como contrapoderes porque, mi querida Flor, el ejercicio del poder siempre corrompe.
Por último, la crítica que formulo al comunicador progobierno no se anula con los reproches que merecen los grupos periodísticos contragobierno.
Todos juegan con las cartas marcadas, y la trampa reciproca no exime a nadie de la cualidad de tramposos.
Pero reitero, entre esos males, prefiero un tramposo que ataca a un poder público antes que a un tramposo que lo apaña.
fv
Yo prefiero creer que no todos son tramposos (no todos son tramposos, fer).
La trampa es creer que el telegrama es objetivo.
Decís: "Me molesta la subjetividad como punto de partida, preestablecida por una línea editorial que no se puede conmover con cada tema de la agenda". Sólo puedo pensar en Clarín. ¿Quién evita totalmente de su agenda algunos temas? ¿Quién es el que miente?
Porque una cosa es tener una línea editorial y otra simpatizar con el gobierno de turno y otra cosa muy distinta es mentir.
Una cosa es decir que a los varados en perú no les daban comida (TN) y otra muy distinta es escuchar a los varados diciendo lo que vivieron en verdad: que les daban muchísima comida, que los atendieron bien.
Una cosa es la nota que me pasás en la que leo un 90% de textuales levantados de un programa de radio en el que el ex presidente dio su versión de los hechos. Otra cosa muy distinta es copetear la tapa del diario del martes empezando con un "Aníbal Fernández" cuando es claro que estás tratando de voltearlo desde hace meses (tomate el trabajo de agarrar las tapas de clarín desde hace unos meses a esta parte y fijate cuántas veces y cómo nombran a AF). Y por si fuera poco volanteás con "la oposición también cuestiona a la presidenta" (¿¿¿???).
Por otra parte hablás de justificación: ¿Qué justificación hay en esa nota de Página? Ni siquiera es un artículo de opinión es más bien un cable informativo bastante ascético, a decir verdad.
Una cosa es que pienses que lo que hizo Néstor estuvo mal y otra es que digas que en esa nota de Página hay intención política.
Usás la palabra "aliado". ¿Aliados? ¿Quién con quién? ¿Kirchner con Víctor Hugo? ¿Kirchner con el pasante que levantó las declaraciones de un cable? Demonizás la palabra "aliado" y después explicás que no te interesan las alianzas.
Hablás de "poder" casi reduciéndolo al poder político. Existe también el poder económico y el poder mediático (en muchos casos esos dos van unidos).
Si vos me hablás de poder y de que hay que contrarrestarlo yo tranquilamente te puedo decir: perfecto, entonces quién contrarresta el poder de Clarín, quién contrarresta a Magnetto?
¿Vos te pensás que Víctor Hugo que trabaja en una radio que tiene fuertes vínculos con el mercado agropecuario no tiene "opinión libre", que no se está jugando su puesto de trabajo? ¿A qué está atado? ¿Vos pensás que Sandra Russo o Wainfeld o Sasturain, cualquiera de los que trabaja en Página están atados con cadenas y grilletes y sus contratos dicen que no pueden hablar mal de Kirchner?
¿Hay que silenciar al poder público sólo porque en algunos casos puede corromper? ¿Y no hay que silenciar el poder corrupto de algunos medios sólo porque funcionan como contrapoder?
¿Preferirías que Néstor no tuviera la chance de hablar? Porque si como vos decís dejáramos sólo la voz contrarrestante, el contrapoder, si sólo dejáramos la posibilidad de que hablara con Grondona, Nelson Castro o Morales Solá, ¿pensás que podría dar su versión de los hechos? ¿pensás que no lo targiversarían?
¿Qué va a hacer Kirchner, a llamar a Clarín? o vamos al caso contrario: ¿Cecilia Pando va a llamar a Página 12?
No puede haber una sola campana. No puede haber una sola voz. (y esa es la batalla que por suerte ha venido a dar la ley de servicios audiovisuales).
Si vos dejaras una sola voz, la del "contrapoder" no nos informaríamos. ¿Por ejemplo cómo me hubiera enterado yo de la investigación de Timermann sobre los fondos buitres o de todas las muertes que ocurrieron por el uso del arma eléctrica que compró Macri si no existieran otra voces? ¿Vos te creés que La nación o Clarín hubieran publicado algo de eso? Por suerte existen espacios alternativos, por suerte se puede elegir, por suerte no se trata de un juicio en el que no hay posibilidad de defensa.
Y vuelvo a insistir que hay gente que comulga con el gobierno y le marca sus errores.
No sugerí una sola campana. En el post reclamé equilibrio crítico. Mi disgusto es que tenga que existir periodismo oficialista y periodismo opositor para conseguir ese equilibrio. Insisto con que el periodista no debe ocupar ese rotulo a priori. Si simpatiza con el gobierno, que cuelgue el micrófono y se afilie al partido. Si es lobista de un grupo empresario, que cuelgue el micrófono y trabaje en la empresa. Si es acérrimo opositor porque responde a los intereses de otro partido, que cuelgue el micrófono y se enlisté en éste.
El poder político es expresión del poder económico, y el poder mediático suele también ser expresión de éste último. Este poder político, no lo dudes, es expresión de un poder económico, seguramente distinto al de Menem, pero lo es.
No habló de silenciar al poder público, de hecho es imposible eso (más cuando se trata de un poder establecido desde hace tantos años), simplemente reclamo una actitud equilibrada en las críticas.
Victor Hugo…que decir. No conozco su intríngulis con el ex presidente. Pero no logro entender que un tipo inteligente se sienta aliviado porque el ex presidente parece que no especuló financieramente con la maniobra de los dos millones (aunque no investigó el descargo), y lo absuelva públicamente sin detenerse a pensar que un tipo público, que vivió siempre de lo público, jamás podría ser un potentado empresario hotelero. Extraña también qué no le haga ruido tampoco ese perfil de hombre de negocios con su discurso distributivo. El tipo recibió en línea privada el descargo y lo indultó sin cortapisas.
Como empezamos la temporada! que añito se nos viene!
Con más tiempo vuelco mi opinión, por lo pronto gracias fer por abrir el debate. Flor en cuanto vi el post sabía que la primera respuesta era la tuya.
Saludos
Interesante ida y vuelta y buen comienzo de año.
Mi opinión la reservo om la sigo pensando.
Saludos!
EH
Igual creo que es un tema áspero, donde hay bastante material para ver que fundamente un poco más nuestros enfoques apasionados.
Sondeando un poco vi que hay trabajos específicos de Mills y Foucault. Voy a ver si consigo algo.
Intuyo, siguiendo mi línea, que un intelectual propiamente dicho debe mantenerse imparcial al poder.
Veremos que dicen los que saben.
fv
Qué groso esto, viejo.
Tengo que decir, para mi sorpresa, que estoy en un 98 por ciento con Flor.
Besos.
Creo que ya lo dije alguna vez en el blog pero es inevitable la presión de determinados intereses en todas las áreas en un mundo mercantilista.
Uno puede tener la postura que quiera pero me parece que como bien dijo FV cuando uno quiere expresar un discurso partidario lo tiene que hacer desde el partido. El periodismo tiene la función de regulador del poder. Partidismo y objetividad no pueden convivir y menos en un país como el nuestro.
"No se puede estar en la tribuna de Boca gritando los goles de River”
Está frase resume le da un marco bastante interesante al conflicto. Esa es la mentalidad que existe tanto de un lado como del otro (si es que existen dichos lados). La vedad que no se me ocurre una mejor hipérbole para darle más dramatismo a mi comentario ¿Cómo vas a encontrar una solución racional cuando se parte de un discurso tan separatista? ¿Cómo vas a llegar a algún tipo de consenso con un gobierno que piensa la política en términos futbolísticos?
En el fútbol no se deja ningún lugar al diálogo y al intercambio de opinión para enriquecer la propia. Mi equipo es el mejor del mundo y el tuyo no existe. La discusión no busca el consenso, solo la discordia. Si tu goleador metió un golazo de media cancha jamás te lo voy a reconocer ni celebrar.
No estoy justificando a los grupos de intereses opositores que aprovechan cualquier oportunidad para pegarle al gobierno. Todo lo contrario. Pero en este círculo vicioso el kirchnerismo (que loco, lo escribo y siento como que estoy usando una palabra tabú) tiro la piedra que armó la bola de nieve. Y los medios opositores tampoco hicieron nada para pararla.
Nacho (100% subjetivo y tendenciso)
Me debato entre la opinión de FV y de flor. Podría decir que piso un punto medio. Soy muy crítico a este gobierno, no lo fui tanto con el de Néstor. La verdad es que se merecen muchas críticas y que hay cosas muy malas en el gobierno, pero también creo que se llegó a un punto en el que lo importante es la crítica en si y no en que se basa. Me refiero a que con tal de pegarle al gobierno se hablan de pelotudeces sin sentido ni peso, por ejemplo, la idiotez que dijo la presidenta sobre la carne de cerdo. La posta es que dijo una pajereada gigante, pero sin ningún tipo de efecto sobre las cuestiones que realmente importan como inflación, pobreza, crisis energética, institucional, etc. Y los medios hicieron un semejante alboroto por eso, es verdad que va en contra de las buenas costumbres y el buen gusto, la posta es que si Néstor se comió medio lechón y le dio todo el fin de semana en una cabaña del sur (intenté ser fino), no me interesa saberlo pero no creo que sea un tema importante como para que se escandalicen así. Me parece que tenemos cosas mas importantes que criticarle a este gobierno que si cumplen protocolo o si son de buen o mal gusto (me cago en el buen gusto). Espero que se entienda que no soy ni partidario de este gobierno y que tampoco me parece lógico criticarlo por cosas sin fundamentos cuando podrían hacerlo con fundamentos en otros temas tal vez.
Otra cosa que no me gusta es eso que dice Nacho de la polarización del los discursos. Todo es un “con nosotros o contra nosotros” y con ese discurso Hitler mato millones de judíos y los militares hicieron desaparecer 30.000 personas. Y eso lo veo en los discursos oficiales y opositores
Por otro lado Flor sé que a vos te gusta 678 pero yo los miro muy mal, no por su oficialismo sino porque vi en ellos muchas cosas que no quiero ver en el periodismo. Galende, al que vos nombraste, lo conocí como periodista de la Rock&Pop y siempre fue muy crítico con este gobierno e incluso con el de Néstor. Siempre me gustó mucho su análisis de la realidad, lo considero muy inteligente, ahora me pasa que lo escucho en radio y mantiene su postura opositora y lo veo en TV y defiende cosas que ese mismo día criticó en radio. No pretendo objetividad, creo que el primer día de taller de escritura con Erica Walters entendí que eso no existe, pero no me gusta el doble discurso.
Buh! Creo que fue mi comentario más extenso en el blog. Seguro que lo publico y digo “me olvide de poner esto” pero si pasa lo pongo después.
Saludos a todos.
¡Oh! Pablo y yo de acuerdo en un 98%, por eso llueve desde hace días.
Seba: a mí no me gusta 678 o mejor no me gusta cómo se manejan, subestiman al espectador todo el tiempo, está muy mal explotado. Yo lo veo porque es un espacio en el que se dicen cosas que en otros medios no se pueden decir, porque hay espacios para otros temas y otras voces. Ahora, siempre que lo veo, puteo casi todo el programa. Igual prefiero ver ese programa que el noticiero de canal 13 o el programa de marley. Galende trabajó para el grupo Clarín. Si recuerdan era el periodista de Mañanas informales en la última etapa. Por eso hoy cuando habla del grupo clarín lo hace con causa. Y Galende del panel sigue siendo el más crítico con el gobierno. Es un tipo realmente versátil hace poco me compré un libro sobre rock en el que escribe sobre el videoclip.
Ah! Y estoy de acuerdo con vos, así como yo creo que hay que celebrarle cosas al gobierno, sé que hay cosas mucho más importantes y heavys que criticarle al gobierno que una estrategia de discurso porcina.
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