sábado, julio 18, 2009

palabras filosas


No quiero hincharlos, pero me gustaría compartir con ustedes un fragmento de la nota más fuerte que hice en mi vida (acaba de salir publicada en G7). Al principio pensé que esa potencia era producto de claridad y la firmeza de las ideas del entrevistado, pero después me di cuenta de que mis preguntas y acotaciones ayudaban bastante. En fin. Los dejo con su señoría (los que escuchan Basta sabrán entender) Juan Pablo Varsky.


[...]
¿Cómo te sentís entrevistando a políticos?
Entrevistamos a aquellos que tienen cosas interesantes para decir. Un tipo que sale en cuatro radios al mismo tiempo, evidentemente, no lo tiene. Si me preguntaras si me gustaría entrevistar a Néstor Kirchner o a Cristina Fernández te diría: “sí, obvio, ya, ahora, ¿adónde voy?”. A veces terminamos una emisión y nos damos cuenta de que no sacamos a ningún político porque nadie tenía algo interesante para decir. El clásico discurso de campaña no me interesa.
¿Porqué decidiste estudiar Ciencia Política y Ciencias Económicas?
En algún momento de mi vida (dentro de un tiempo, después de los 45) me voy a dedicar a la función pública. A mí la política me interesa como herramienta de transformación. Me gusta el rosqueo, pero no por el rosqueo en sí mismo sino para cambiarle la vida a las personas. Creo que la única posibilidad de transformar la realidad es a través de la política.
¿Te interesa la política partidaria?
No. Sin embargo sé que, en una democracia de partidos, algún piecito ahí tenés que meter. Me interesa la política desde la ejecución. Desde ese lugar, ¡puta! que podés cambiar las cosas.
¿Pensás en algún área de trabajo en particular?
Todavía no, pero sé que si me tocara trabajar sobre el área de salud me rodearía de los mejores profesionales, hablaría con los sindicatos, me adentraría en las necesidades de cada sector. La cuestión del deporte la conozco un poco más...
Cuando te dediques a la política, ¿vas a abandonar tu laburo en los medios?
Sí, totalmente. Son dos cosas incompatibles. Hoy tengo un excelente pasar, pero debo seguir laburando para que mi mujer y mis hijos tengan su futuro asegurado.
O sea que no te interesa la política por su retribución.
No, yo viviría para la política y no de la política. Si voy, voy por la gloria teniendo mi futuro y el de mis hijos resuelto.
¿Qué cosas te inquietan de la situación socio-económica actual?
La falta de educación. Nadie puso a pensar que somos hijos de la Ley de Transferencia de los Servicios Educativos del ’93. Durante el primer gobierno de Menem, a pedido del FMI, el Estado Nacional les tiró las escuelas a los gobiernos provinciales. Las provincias no tenían presupuesto suficiente para hacerse cargo de eso. Se bajaron los sueldos de los maestros, se deterioraron los planes de estudio... Sin educación estamos fritos. Además, hay una desigualdad tremenda.
Esa desigualdad va más allá de la pobreza.
El problema no es la pobreza sino la desigualdad. Sin educación ni salud el resentimiento aflora. Si el que está al lado del tuyo tiene todo y vos no tenés nada, algo va a ocurrir... Nadie piensa por qué pasan las cosas. La gente pide pena de muerte y mano dura con un énfasis tremendo, como si supieran lo que están diciendo.
Es como si, en los medios, no hubiera responsabilidad y cualquiera pudiera decir cualquier cosa.
Todos opinan de todo y nadie explica nada. Faltan opiniones de expertos, de especialistas. El año pasado, por ejemplo, con la cuestión del campo no se explicaba que no es lo mismo un productor que posee 40 hectáreas que otro que tiene 10 mil. Nelson Castro y Magdalena se limitaban a decir: “Qué barbaridad”. Hay mucha pereza intelectual. A mí nada me parece mejor que utilizar mi medio para discutir, desde adentro, las cosas que están mal.
Eso no es lo que suele ocurrir en los medios. Se le otorga mucho más lugar a otro tipo de comentarios.
Si matan a un tipo y le ponen el micrófono al hijo, ¿qué puede decir? Eso no va a ayudar a que el delito baje. Los medios fingen que están preocupados por la inseguridad, pero es mentira. En realidad, están preocupados por el rating, por el morbo, por eso que “la gente pide”. Encima, los familiares de las víctimas les agradecen a los medios por preocuparse. ¡No se dan cuenta de que los están usando! A mí esas cosas me generan cierta indignación.
El público les sigue el juego...
Al oyente se le ha dado más importancia de la que tiene. Sin ellos no hay programa, lo sé, pero cuando una persona deja un mensaje en el contestador de una radio lo hace bajo un estado de emoción violenta. Por eso nosotros no pasamos mensajes grabados. Me parecen siniestros. No se trata de que el oyente no opine, sino de que no lo haga fascinado por salir en la radio. El otro día, vi una marcha por televisión, había un tipo que gritaba exaltado. Estoy seguro de que cuando terminó de gritar llamó por teléfono a su casa para preguntar cómo había salido en la tele. Es muy difícil manejar eso.
¿Por qué se le ha dado tanta importancia al oyente?
En muchos casos, por la deficiencia de los conductores. Como algunos no tienen un carajo para decir, ponen cinco minutos de mensajes.
Has trabajado para el Grupo Clarín y para el Grupo La Nación, ¿te vinculás con ellos de la misma forma?
Se trata de vínculos distintos. Con el Grupo Clarín tengo una relación más intensa y profunda porque trabajé durante cinco años. Formé parte del proyecto TN, fui columnista de Telenoche... Hubo un momento en el que el canal me dio más a mí de lo que yo le daba, hubo otro momento en el que los dos nos dábamos por partes iguales y después yo empecé a darle más de lo que él me daba. Cuando me cansé de esa desigualdad escuché otras ofertas.
Y, ¿en el caso de La Nación?
Es distinto porque soy un colaborador externo, no formo parte de la redacción, escribo una nota por semana. Tengo una relación personal y de amistad con Fernán y Luis Saguier, subdirector del diario y vicepresidente ejecutivo del directorio respectivamente, y con Daniel Arcucci, el secretario de redacción.
Las líneas editoriales, de ambos grupos, ¿ te afectan de alguna manera?
A veces me divierto con las tapas de La Nación y los jodo, les digo que son golpistas. Lo del Grupo Clarín, en cambio, lo viví de cerca. Vi como, en el ’95, el grupo apoyó la fórmula Bordón-Álvarez y cómo después de la reelección de Menem empezaron a meter notas de deportes porque había que cambiar el eje político. De todos modos, creo que la línea editorial en el Grupo Clarín tiene más peso hoy que cuando yo trabajaba ahí. Se nota mucho cuando está operando.
Y, vos, como periodista, ¿cómo te plantás ante eso?
Lo marco. Si veo una tapa de Clarín en la que es evidente que están operando, lo digo. También se nota cuando Página12 quiere tapar un momento complicado del kirchnerismo. Yo tengo un gran afecto por la gente que me vino a buscar para que trabajara en La Red, pero La Red es de De Narváez y toda la programación (salvo los programas de Mariano Closs) está invadida por el tema de la inseguridad. Se nota mucho y yo creo que tengo que hablar de eso, que lo tengo que contar, que lo tengo que explicar. Yo no te digo que no escuches La Red, simplemente, te marco un contexto.
[...]

3 comentarios:

MeGalómano! dijo...

Excelente Flor.
Lo hablamos en tu casa con T y te dije que Varsky me parecía un tipo súper centrado, con la capacidad para decir lo que pensaba y de pensar claramente.
Me sorprendió muchísimo su intención de trabajar en función publica, ojala sea pronto y para bien, se necesita gente sincera y trabajadora con urgencia.
Saludos
MeGalómano!

Eugenia Hermida dijo...

Flor, me encantó.

-Hay mucha pereza intelectual.
-Los medios fingen que están preocupados.
-Al oyente se le ha dado más importancia de la que tiene.

Esas frases me llamaron la atención.
Definitivamente creo que hay mucha pereza intelectual, como de todo tipo, y eso a veces duele. Es como tener la constante sensación de no saber en que manos estamos.
Es triste que los medios finjan estar preocupados, como los marketineros también fingen que les interesa lo que opina la gente. Triste semejanza en lo comunicadores.

- Al oyente se le ha dado más importancia de la que tiene.
No coincido, al contrario, creo que ya a nadie le interesa realmente "el oyente" o el cliente, o el televidente, etc, se ve como sacar provecho del mismo.

Lo que dice Vasrky, es un poco lo que pensamos muchos, nada original, sí está bueno que él, como persona pública, diga lo que muchos pensamos.
Leí la nota, notando como un poquito de bronca, por ahí no, pero así lo sentí yo al leer. después ví la foto de la nota en tu FB, y me pareció muy acorde con la nota.
Felicitaciones, y está bueno que compartas acá las cosas que haces para el laburo.

Anónimo dijo...

Gracias, chicos. Y ayer salió mi primera nota en un diario. Iupi.

euge: yo coincido con lo que dice de los oyentes, pero una cosa que quedó fuera de la entrevista es que yo le hablé de la importancia que se le daba a los oyentes en Basta (el hizo el programa hasta hace unos años). Le aclaraba que era una importancia distinta, pero importancia al fin.