
Fui a ver Batman.
Como le debo cierto rigor a la certidumbre, quiero aclarar desde la primera línea de este texto naciente que, para mí, Christopher Nolan es el mejor director que tiene hoy la industria cinematográfica hollywoodense. Dije: para mí. Dije: hoy. Dije: Nolan.
Hay algo atrapante en su manera de narrar, en su inteligencia avasalladora, que obliga a ver y rever las peliculas que escribe y filma para encontrar sus errores, bucear entre sus guiños y rogocijarse con sus genialidades. Yo me quedo con éstas, que no son pocas.
Como muchos cinéfilos, descubrí su trabajo en Memento, quizá la peor de sus películas. Me interesó lo que vi y seguí su senda. Primero, hacia atrás, donde no había mucho: Following. Luego hacia adelante: Insomnia (mal traducida como Noches Blancas), El gran truco (peli de la que ya hablé y de la que me gustaría seguir hablando siempre) y Batman Begins.
Sinceramente, creo que recién cuando entró al mundo del comic y pudo plasmar lo que él sentía de sobre y por Batman fue que Nolan explotó como un genio. Esa peli fundacional de una zaga que promete ser larga resultó una obra artesanal a gran escala, en la que un director comprometido logró contar una historia interesante con conflictos reales y bajar al héroe de la idealización falsa a la que lo había llevado -entre otros- el gran Tim Burton.
Nolan suele trabajar con el barro, con la humanidad y sus faltas, con los defectos, con la moral, con la fuerza de la repetición, con la angustia, con el cariño, con el espectador. Nolan es un hombre que señala.
Y yo vi Batman.
Vi Batman y me encontré con una película de resultado incierto en la que se mezcla lo posible con lo increíble. Ahí me encontré -admito: a cuentagotas- con la complejidad en el desarrollo narrativo que tanto me gusta. Ahí me encontré con un personaje que encarna lo peor de todos y se erige sin dudas como lo mejor de la película: el Joker de Heath Ledger.
Vi Batman y entendí que lo mejor de mi director favorito es la creación de hombres, de mentes, de momentos de quiebre.
Vi Batman y me sentí incómodo por la fuerza sin reglas, así como de inconciente freudiano, que tiene Ledger, un hombre muerto que hace un papel tan oscuro como inmejorable.
Vi Batman y pensé que Nolan ya no logrará superar dentro de la zaga lo que hizo en su esfuerzo inicial. Pese a los rencores, a los llantos, a las frases, a los chistes, a la magia.
Vi Batman y me encontré con conflictos reales, con sociedades reales y con una conciencia crítica más allá de Hollywood.
Vi Batman, y me convencí de algo que ya sabía: hay hombres que luchan un año y son buenos.
4 comentarios:
Yo también la vi y me pareció excelente, tanto el film como el papel de Ledger.
En algún punto descreía antes de entrar a la sala sobre lo bueno del personaje por todo el movimiento mediático que generó la muerte del actor, pero creo que todos los halagos eran merecidos y poco exagerados.
Sobre Nolan, no me gustó Batman Begins. Me pareció que le faltaba una contracara clara al superhéroe, y sobraba Katie Holmes como figura femenina. En esta versión Maggie Gyllenhaal, el Guasón y Harvey "Dos Caras" Dent le dan todo eso que no tuvo la anterior.
Por otra parte, El Gran Truco me pareció muy buena, con un elenco del carajo.
En fin, disfruté El Caballero de la Noche, y me genera mucha expectativa el próximo volumen de la saga.
Qué bueno es ver.
No cualquiera.
No cualquiera.
Uds. han nacido para compaginar la inocencia con la piel, y mirar lo que pocos quieren ver.
http://www.youtube.com/watch?v=H-Glb7D3a2g&feature=related
"Mira".
Finalmente fui a verla.
Y ahora entiendo por qué me gustó tanto este texto, aún antes de que finalmente fuera a verla...
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-4710-2008-07-13.html
Excelente pelicula, excelentes actores, exelente director. Recomiendo para los pocos que vean este comentario "psicopata americano", pelicula que tiene su tiempo, pero que bien hecha.
EH
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