
Anécdota. Este verano visitamos con tito (de espalda y pelo largo) un par de ciudades y de pueblitos de la provincia de Santa Cruz. En todos y cada uno había negocios relacionados con el sionismo. A todos y cada uno quise sacarles fotos (¡cuándo no!), pero la cámara siempre, de alguna forma inexplicable, se ponía en modo AV. Cinco fotos a comercios sionistas, todas veladas. Esta foto, en la que aparece el comercio "Monte de Sion" -de violeta y verde furioso-, quedó en pie porque la saqué dos veces. Algo inexplicable. La nueva guerra (la guerra de siempre, la guerra como excusa) me hizo recordar esta particular anécdota y me llevó, de vuelta, a la foto.
7 comentarios:
Eh, pense que el webblog aop se trataba de otra cosa (disculpe profe).
Duerma sin frazada. No hay nada que disculpar.
Cada quien pone aquí -me guste o no- lo que considera pertinente a los fines de este blog. No ejerzo ningún tipo de control al respecto.
Saludos,
NS
...y respeto y defiendo ese derecho de cada uno a poner aquí lo que considera pertinente a los fines de este blog. Cometarios decepcionados incluidos.
Nuevos saludos,
NS
Uy, casi nos pisamos.
A propósito de ir mirando el piso: hace un par de días me encontré una moneda de 1 peso. Ya me pasó con monedillas de 5, 10 y 25 centavos. Pero es la primera vez que me encuentro una de un sope. ¿No es maravilloso?
Vientos de cambio. Los celulares (ajenos) me harán rico.
Se entiende, ¿no?
Es una especie de hipótesis estadística.
La gente que camina por la vereda mientras habla por celular no mira el piso. O mejor, lo mira, pero no lo ve. Su atención está focalizada en otro menester. Como este sector está en notable aumento, se reduce el número de sujetos alertas al potencial encuentro de monedas callejeras. Sintomáticamente, se elevan las chances del feliz hallazgo pecuñario para los tarambanas como yo.
Estoy en pleno trabajo de campo. Me llevará un buen tiempo acercarme a la comprobación de la hipótesis, pero voy bastante encaminado. Hoy (jueves) a la mañana, mientras iba hacia la facu, me encontré una de 10 centavos. Juro que es verdad.
Estoy empezando a sentir que esta investigación de pacotilla tiene su atractivo.
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