sábado, octubre 10, 2009

Publicidad y ley de medios K

La siguiente siguiente nota pertenece a Alberto Borrini para La Nación, luego de que en la madrugada de hoy se haya aprobado la nueva ley de medios.


Suerte atada a la publicidad
Alberto Borrini Para LA NACION
Sábado 10 de octubre de 2009

Y la suerte de la publicidad también es decisiva para los medios. Es así desde la época de los afiches, hasta la actual de los multimedios. Fue Marshall McLuhan quien puso el broche de oro a esta identificación recíproca. "El medio es el mensaje", sentenció, haciendo un análisis publicitario.
Más allá de que lo que representan los avisos en la financiación y la independencia de los medios privados, que a esta altura ni siquiera hace falta recordar, la publicidad es un componente significativo del contenido de todos los vehículos, y especialmente de los que se verían afectados por la sanción de la ley que impulsa con tanta premura, tenacidad y sin consulta previa por el Gobierno.
Las mayores entidades publicitarias reaccionaron enérgicamente contra la ley; la Asociación Argentina de Agencias (AAAP), recordó la importancia de la actividad en términos económicos, culturales y sociales, y como contenido televisivo: 14 minutos de cada 60 de programación radiofónica, y 12 de cada 60 minutos en televisión son destinados a publicidad. La conclusión es que por lo menos 6 horas de una jornada completa corren por cuenta de los anuncios, que el público celebra debido a su cada vez mayor contenido de entretenimiento.
En general, las agencias y los miembros de la Cámara Argentina de Anunciantes (CAA) no cuestionan la actualización de la ley, exigida por los enormes adelantos tecnológicos de los últimos 10 o 20 años, pero se oponen a la sanción a los apurones de un nuevo marco legislativo que, además, es cuestionado por la mayoría de los afectados por el cambio.
Para la CAA, varios aspectos de la nueva ley pueden "afectar el derecho de libertad de expresión comercial, principal fuente de ingresos de los medios y la gratuidad de los servicios abiertos de radiodifusión y televisión". La obligatoriedad del "compre nacional", en momentos en que el país goza de una holgada balanza comercial favorable debido a la creatividad de nuestros profesionales, figura también en la presentación de la entidad que, en suma, estima que "debilita el derecho a emitir publicidad".
Lo más curioso de los artículos atentatorios contra la actividad de la nueva ley es que desde que asumió Néstor Kirchner, la presidencia de la Nación se vale de manera generosa y creciente de la publicidad, que, en su caso se parece más a la propaganda. En 2006 ya estaba entreverada entre los 10 primeros anunciantes del país, con el 2% de la inversión publicitaria nacional y a la par de las telefónicas. Hoy, esa condición de gran anunciante es revalidada en las transmisiones de los partidos de fútbol, cuyos espacios publicitarios, hasta ahora, son monopolizados por la intrusiva publicidad oficial, principalmente para "vender" la ley de medios.


CotiM. 2M1

3 comentarios:

magustinam dijo...

Esta todo muy de estreno.
Ahora hay que ver que pasa, o que nos pasa...

Anónimo dijo...

La ley connota más de lo que denota con respecto a la publicidad. La ley ya está sancionada y promulgada. Ahora hay que esperar a que empiece a moverse el carro y que los beneficios o perjuicios, si es que los hay, comiencen a materializarse a partir de marzo o abril de 2010.

NS

Eugenia Hermida dijo...

Lamentablemente en nuestro país, estamos acostumbrados a que el cumplimiento de las leyes sea la excepción a la regla.

A mi, lo que más miedo me da de esta ley es que se la use a modo de propaganda de un sistema que a mi, no me gusta. Que atente contra la libertad de expresión por la que lucharon tantos antes que nosotros. Que el supuesto remedio se convierta en la peor enfermedad, como pasó tantas, pero tantas veces a lo largo de la historia.

Me encantaría poder decir que confío en la justicia, y en el raciocinio de quienes nos gobiernan. Pero no puedo.

Me encantaría creer que nuestra sociedad, nuestra "gente" está preparada para luchar por sus derechos no solo si le tocan el bolsillo.

Me encantaría pensar que ciertas leyes son para el "pueblo" y no para alimentar egos y autoritarismo retrógrado.

Solo se que no se nada. Triste.