Nunca es fácil vivir en un lugar lejano al propio. Y cuando digo lejano, no me refiero a una distancia que pueda recorrerse por tierra en unas horas (léase, jóvenes que llegan desde Córdoba a estudiar a Buenos Aires, aunque esa tarea tampoco se me ocurre sencilla). Digo: lejano. Dos aviones. O un barco y otro, más un vuelo. Digamos, como resumen, otra vez: lejano.
Creo que la distancia idealiza, siempre. De ida y de vuelta. Si yo digo: "Estoy en Malta" o mando fotos, la gente -mis amigos, mi familia, mis compañeros de trabajo- me recibe con una frase descriptiva del paraíso, imagina Europa y el Mediterráneo y un mar a mis pies. No sé, en rigor, qué imagina, pero estoy seguro de que no es esto.
Esto es una isla, pequeña, en la que llevo adelante mi rutina laboral. Un departamento caluroso en el que despido a mi novia a las cinco de la mañana. Es la sensación permanente de que debería estar recorriendo las calles, conociendo. Es la exigencia, pero desatada, fuera de casa.
Es caminar y conocer. Es incorporar en imágenes esos nombres extraños que denominan ciudades del tamaño de barrios: Buggiba, Senglea, Mdina, Vittoriosa, Cospicua, Msida, Gzira, Valletta.
St. Julians, Paceville, St. George.
Y Sliema, mi casa.
Es la falta de familiaridad, y la TV por Internet.
Pero también es la sensación de excentricidad, el orgullo bobo de decir que estoy acá como si fuera un mérito. Las expectativas propias y ajenas son siempre una condena.
Igual vivo, y vivo. Y en la cotidianeidad de los mercaditos y los clubes nocturnos, en el descubrimiento del cine, en la caminata por el paseo costero, en los turistas que hablan español de España, en el paupérrimo transporte público, en la hermosa sensación de armar un punto de fuga que empieza a ser propio, ahí también uno -lejos y al norte- puede empezar a encontrar el placer.
12 comentarios:
Pablo, lo que escribiste me llegó mucho. Yo también viví una vez muy lejos de casa. Estaba sola, muy confundida y muy verde.
También estaba en una isla, pero inmensa y ruidosa.
Y sí, los que están lejos idealizan, siempre.
Gracias.
Yo veo tele por internet y vivo en casa. ;)
(y nunca salí del país)
flor
Euge mis amigos usan eso de "Estoy muy verde" para referirse al porro.
no tienen nada que ver con el post pero me hiciste a cordar a ellos, me dio risa y quise contarlo.
Saludos
MeGalómano!
Si seba, también están los viejos verdes.
Uno no se puede poner serio che.
Y sí, claro, tus amigos...
no se olviden de los enanitos verdes
alguna vez escribí: "soy verde".
pregunta colgada, me quedé pensando. ¿p se instalaron con anita ahí? ¿están viviendo o sólo son vacaciones?
Bueno, fueron dos.
f.
Jaja. Bueno, Flor. Estamos viviendo pero por poco tiempo. Nos vamos a quedar dos meses, hasta el 7 de octubre.
Antes estuvimos en Italia y probablemente después también pasemos por ahí.
Estrictamente ya vivíamos juntos en nuestra morada de Belgrano (un depto hermoso, cerca de la vía, 1ro A). Hace tres meses, más o menos, nos habíamos mudado juntos (o ella se había mudado a mi casa que ahora es la nuestra).
Así que a la vuelta se dará una situación particular: seis meses de convivencia, tres en Europa...
Mientras tanto tenemos pensado pasear un poco. Ella está ·trabajando" en un centro de restauración nacional. Yo laburo con mi compu, como se puede hacer desde cualquier lugar del mundo.
Ahora mi casa es un departamento en la Triq (calle) Depiro.
Y acá habrá que ser feliz lo mismo.
Besos a todos.
P
El rock está lleno de verdes.
Los enanitos verdes, Green day, All green. Temas como "Verde llano" de Spinetta, o "Campos verdes". Charly ni hablar, con "Vos también estabas verde", "estoy verde" Serú y sus "20 trajes verdes".
Green River de Creedence. "Green is the colour" de Floyd. Hasta R.E.M tiene un disco que se llama Green. Y claro, no lo podemos olvidar, Rod Stewart, es un viejo verde.
¿Que nos quiere decir Heineken sugiriendonos que pensemos en verde?
¿Por qué el verde es el color de la esperanza?
Y García lorca con su Romance Sonámbulo "verde que te quiero verde" (¿?)
¿Es acaso Seba un gigante verde y f. fue una enanita verde?
pufff
eugeH
Yo soy un gigante verde sí, pero igual con el tiempo me fui poniendo negro por los pecados, algo así como la piedra de los musulmanes. El tema de Heineken es más viejo que todos nosotros y conozco mucha gente con su remera de "pensa en verde" con una chala dibujada y algunos un poco mas obvios (o banderas como dicen los pibes) con un porro a medio quemar y la cara de algún conocido dándole la correspondiente pitada.
Mas allá de la influencia de las drogas en el rock, que yo festejo ya que sin drogas posiblemente muchos de los mejores temas que nos gustan no existirían, creo que la mayoría de los que nombraste son casualidades respecto del chiste del faso.
Saludos
Sigo con los comentarios descolgados del post. Pido disculpas amigo LSDA, juro que este es el último.
MeGalómano!
euge h.
me hiciste acordar a la publicidad de vivere en la que chuavechito cantaba "mi mamá sabe muy bien que el VERDE hace bien y a todos da felicidad. me hace sentir tan libre y tan fresquito, creo que tambièn puedo volar..."
saludos en cualquier color
tia vic
Por favor, Megalómano, hable de lo que tenga que hablar.
No pretendo marcar caminos discursivos. Está claro que lo importante no es desde donde se sale, sino a donde se llega.
O, como decía el gran Roberto Juárroz: "Siempre se llega, pero a otra parte".
Juarroz. Siempre Juarroz. Y Gianuzzi, siempre. Gianuzzi. Y Urondo, Paco sobre todo, sobre todos. Idea también, la niña herida del clan.
poesía.
tenía un conocido que me llamaba "duende verde".
tuve una psiquiatra allá lejos y hace tiempo que una vez me dijo: "pequeño ser". no fui nunca más.
la langosta solitaria también es verde.
pensaba en esto de sentirse lejos estando cerca. y de sentirse lejos estando lejos. y de sentirme cerca de dolores que guardo desde hace 27 años.
discupen, vengo de la peor sesión de la humanidad.
flor.
(no, no fue tan mala al fin)
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