martes, septiembre 02, 2008

China: Capital Humano

Planeta Deporte

La prueba de la Gran Muralla

Por David Owen Financial Times
Martes 2 de setiembre de 2008


Hace dos años y medio, Tanni Grey-Thompson me dijo que los Juegos Paralímpicos de Pekín podrían representar la oportunidad más importante que ha tenido China de hacer cambios sociales para las personas discapacitadas. La más destacada atleta británica en silla de ruedas agregó: "No creo que tengan idea del efecto que les causarán los cuatrocientos cincuenta atletas discapacitados que irán a Pekín. Las cosas cambiarán".

Poco antes de que empiecen los Juegos, cosa que ocurrirá el sábado, Grey-Thompson está sentada en una pizzería de la capital china, confesando que se ha convertido en fanática de Pekín. Su declaración puede explicarse a partir de una serie de sucesos que, en el curso de las últimas semanas, han revelado que las actitudes de Pekín respecto de los minusválidos son favorables cuando se las compara con otros sitios. El último de esos episodios fue que el esposo de Grey-Thompson consiguió que en una bicicletería arreglaran sin problemas una pinchadura de su silla de ruedas por apenas 80 peniques. "En cualquier otro lado -dice ella-, hubiéramos tenido que recorrer siete u ocho kilómetros para que nos dijeran: «No hacemos estas cosas», o: «Son veinte libras»."
Habitualmente no resulta fácil definir cuáles son los beneficios que una ciudad anfitriona obtiene de los Juegos Olímpicos. Pero ese problema no se plantea esta vez en el caso de los Juegos Paralímpicos. Ellos se han convertido en una herramienta poderosa para lograr que una ciudad sea más "vivible" para sus habitantes y visitantes minusválidos.


Un ex funcionario griego de alto nivel me dijo que, antes de que fueran mejorados los hoteles de Atenas al prepararlos para los Juegos de 2004, sólo había alrededor de 40 habitaciones con accesos para sillas de ruedas en toda la ciudad. "Ahora, hasta la Acrópolis es accesible para personas discapacitadas", me explicó.Por supuesto, no debería hacer falta algo tan extravagante como un festival deportivo global para que se hicieran esas mejoras. Sin embargo, en el mundo real es difícil conseguir herramientas tan eficaces como un plazo inmutable y la inminente atención de un público global para lograr que los planificadores urbanos entren en acción.
En el caso de Pekín, las experiencias de Grey-Thompson sugieren que los preparativos han sido exhaustivos. Retirada ahora de las competencias paralímpicas, la deportista, que ha ganado varias medallas doradas, ha tenido tiempo de explorar la ciudad con su familia.


Durante un paseo de más de quince kilómetros, explica, sólo encontraron una sola vereda sin cordón preparado para sillas de ruedas. "Por todas partes, hay indicaciones táctiles para ciegos -dice-. Aparentemente, esta semana terminan con las mejoras para hacer el subterráneo accesible Son muy hábiles para hacer todo con gran rapidez." Debo decir que mi investigación revela que eran muy necesarias estas mejoras, por lo menos en un área: un colega destacado en Pekín me informa que las pocas instalaciones para minusválidos existentes en las líneas de subterráneo más antiguas, como las rampas, son aisladas y con frecuencia están interrumpidas por tramos de escaleras.

"Nunca en mi vida he visto a alguien discapacitado tomar el subte en China", dice.Grey-Thompson también está impresionada por la sensibilidad de sus anfitriones chinos. "Ningún chino me ha tratado de manera condescendiente desde que estoy aquí. Te aceptan tal como eres, te observan y aprenden. En casa, todo el mundo me trata de manera condescendiente, y ha sido igual desde hace veinte años."¿Pero Pekín puede pasar el test de la Acrópolis? Como Atenas cuatro años atrás, la ciudad anfitriona de estos Juegos Paralímpicos está situada cerca de una de las maravillas del mundo: la Gran Muralla china.Como ocurre en el caso de la Acrópolis, es algo tan espectacular que exige ser visitado. Pero durante mi propia visita a la muralla, en un lugar llamado Simatai -que, debo admitir, no es el acceso más próximo-, el último tramo a pie hasta llegar a la muralla era tan empinado que no vi cómo podría ser accesible para los deportistas paralímpicos que convergerían en la capital.

Lo que me dijo Grey-Thompson sobre este punto me dejó atónito. Sí, fue a sentarse en la Gran Muralla. Y eso porque después de ascender parte del camino en un funicular, tres hombres -dos choferes y un traductor- la llevaron en andas "fácilmente dos kilómetros" para recorrer el último tramo empinado. "Si hubiera estado en mi país -dice-, no hubiese llegado ni a cinco kilómetros de un lugar con las características y la altura de éste." Tal vez, no debería haberme sorprendido tanto: después de todo, ésta es la nación más populosa del mundo, y la potencia de sus recursos humanos ha sido evidente en la manera en que ha enfrentado toda clase de desafíos en este año singular, especialmente en la apertura de los Juegos.Puedo imaginar que habrá cantidad suficiente de robustos portadores para ofrecer a los atletas paralímpicos un servicio similar al que le proporcionaron a Grey-Thompson, en particular durante los últimos días de los Juegos Paralímpicos, cuando seguramente será mayor la demanda de visitas a la Gran Muralla. Sin embargo, los usuarios de sillas de ruedas que visiten la ciudad, tal vez, no sean tan afortunados. Grey-Thompson dice que quiere "regresar dentro de un año para ver cuál es la actitud reinante, y si se han producido más cambios". Si puede volver a sentarse en la Gran Muralla, eso será, por cierto, motivo de celebración.

Traducción: Mirta Rosenberg

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1045417&high=planeta

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Veo que estamos con fiaca para la pluma de autor.

Nos están salvando las palabras de otros y los diarios de nadie.

Y yo el peor de todos. Sin ideas ni mejores rebusques sigo rastreando los textos propios de ayer.

Anto-Luvlee dijo...

Sí, es cierto. Particularmente no me gusta cómo está escrito este artículo, pero la info no lo desacredita del todo. A veces,sino siempre, los rebusques e investigaciones pueden servirnos como disparadores. Para mí, las palabras (si forman un buen conjunto, mejor) tienen las propiedades de la luz: refracción, difracción,reflexión y dispersión. Ni hablar de la propagación.
Natalio, vamos, apuesto que sólo te está faltando lo más irrelevante: el tintero.
Saludos.

Anónimo dijo...

... y la tinta.

Anónimo dijo...

Si las palabras fluyen como lluvia dentro de una taza de papel y alguien remueve la oscuridad de la mente. Jai guru deva a om.

Anónimo dijo...

Tinta: Rufus + Dakota.

http://www.youtube.com/watch?v=F0B357TlnAg

Gracias John, otra vez.
Qué lindo que lo pudieras ver.

*

Y vos, Luquitas, también. Cómo te gustaba este tema. ¿Te acordás?

Anónimo dijo...

iba a preguntar sobre luquita, pero algo me hizo recordar.
No Natalio? Te referis a eso?

https://www.blogger.com/comment.g?blogID=16335978&postID=113717372195800001&isPopup=true

Saludos. Maria.

Anónimo dijo...

Qué memoria insólita la suya. Ni yo recordaba haber escrito ese texto. Quizá mejor.