Cuando salió el tema de periodistas del 20 o del 70 o actuales se me vino a la cabeza este capítulo de Smallville, prácticamente nuevito, que recrea un poco lo que sería la "empresa periodística" de los 40 (cada uno con su época).
Para los que les guste o sigan la serie el jueves termina en EEUU la sexta temporada.
Siempre Clark Kent me pareció un buen ejemplo de periodista, aunque es cierto que si él termina siendo noticia a través de su alter ego es como ser juez y parte al mismo tiempo.
El que se apodera un poco de este segmento (y del capítulo también) es el simpático Jimmy Olsen, fotógrafo del Daily Planet y viejo amigo de Clark Kent.
Sigo estando, quizás desde el silencio, pero sigo estando.
Saludos
Mati
jueves, mayo 17, 2007
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16 comentarios:
Perdón si planteo otro tema (espero que esto no anule la discusión sobre lo de Smallville), pero quería avisarles que algún está queriendo burlarse del noble ciudadano Mauricio Macri en
http://ciudadpro.blogspot.com.
Tema interesantísimo el que se ha planteado. Con esto de que desde ayer soy un año más vieja, mis tiempos de laburo se han vuelto locos. Debería haber desgrabado los 50 minutos de una entrevista y voy unos 15, encima hoy tengo endocrinólogo y no creo que pueda desgrabar, en fin... Pero me interesa hablar sobre el tema. Así que apenas me hago un hueco, opino.
T. esa es una gran pregunta para Lanata.
Volví. Mmmhhh. Siempre pensé que Clark Kent no era un buen periodista. Pobre Mati (ya coincideremos en algo). Alguien que se debate entre la criptonita y el periodismo gráfico, entre salvar al mundo con superpoderes y estar detrás de un escritorio (sin intentar salvar mucho más que su pellejo), que se debate entre Chloe y Luisa Lane (en la serie Smallvile)y que se escuda ante semejantes lentes no amerita mi confianza.
Ahora, ¿quién es mi modelo de periodista o mi periodista preferido? Díficil respuesta. Me encantaría decir que Rodolfo Walsh, pero lo cierto es que nunca terminé de leer Operación Masacre (sus cuentos son increíbles, pero increíbles en serio) y lo poco recuerdo de Operación lo leí pura y exclusivamente para hacer un trabajo. En la época en que Natalio era mi profesor estaba encandilada con una columna de Fernando Sánchez en la Rolling Stone, pero después eso murió. Tito hizo la mejor nota de G7 cuando escribió el repotaje sobre Enrique Symns y ya nadie podrá mejorar esa apuesta. O sí. No sé. Pero está difícil. Creo que no me atrae ningún periodista o mejor, me cuesta identificarme con otros periodistas (con t. en algunas cosas, no) y me gustan o disgustan las notas, las crónicas, los reportajes, etcétera, no las personas que las escriben, de hecho hay muchos que me caen muy mal. Es raro porque siento que pertenezco a una generación que podría ser recordada dentro de un par de años, pero también siento que no estamos haciendo todo lo necesario para que eso suceda.
Raro.
Ya coincidiremos en algo Flor. Por el momento es cierto que no hay periodistas que sean "referentes" comunes. El otro día tuvimos ese debate con la profesora Walter y el único que se salvó fue Nelson Castro.
Quizás Mariano Moreno, por ser el primero que puso negro sobre blanco en este continente, y cargarse al hombro la publicación de un periódico.
Matías Martin también siempre me generó una profunda simpatía. A pesar de dedicarse al "periodismo deportivo" como herramienta principal, Basta de Todo es uno de mis programas preferidos, en el que no se deja tema sin tocar.
Por ahora eso.
Saludos
No sé si calificaría a Matías Martin de periodista. Me divierte mucho Basta de Todo, es uno de los pocos programas de radio que escucho hoy en día. Creo que él y Andy K pueden ser buenos (a veces, muy buenos) conduciendo y entrevistando, pero me da la sensación de que son "conductores" (igual que Lalo Mir, el detestable Mario Pergolini, etcétera).
Lanata (hoy lo entrevisté y se lo dije) me parece un gran armador de equipos, pero él no hace notas demasiado buenas.
Nelson Castro... No está mal, pero tampoco me parece grandioso. Tenembaum y Zlotogwiazda me parecen de lo más interesante, son muy piolas en lo que hacen, pero no sé si los considero periodistas.
A la vez, Walsh es demasiado grande como para llamarlo periodista (casi nadie recuerda que creó ANCla y que descubrió un mensaje encriptado referente a Bahía de los Cochinos).
Villoro sí, claro, pero hace otro tipo de periodismo. Symns también, pero hace otro tipo de periodismo y es un buen armador de medios más que un periodista.
Quizá la gente que más me interesa en periodismo y en otros rubros es la que se dedica a diferentes cosas al mismo tiempo, que, además de escribir bien, tiene ideas globales y sabe hacer análisis de situaciones.
Con respecto a lo que dice Flor, creo que faltan medios acordes para que se arme una generación. En su momento, fue Humor, luego fueron El Porteño y Cerdos & Peces, luego fue Página, luego fue La Maga, pero hoy no hay medios así. De hecho, hoy las revistas no cuentan con redacciones de más de cinco o seis personas y creo que es un problema e impide que se forme una generación de periodistas con otra mirada.
Habría que crear una revista que sea redituable, interesante y con una redacción en la que se pregunte, se dialogue, se discuta, se critique, se constate información...
Yo creo que la revista Barcelona puede llegar a ser formadora de una generación. Bah, quizás decir que Barcelona va a "formar a una generación" es darle demasiada trascendencia.
Pero insisto, su "periodismo lisérgico" puede ser la base para muchos, y a veces una revista Barcelona trae más realidad que un diario Clarín.
Titular de Barcelona: "Por qué los argentinos siguen pensando que Skanska es "un ritmo parecido al reggaeton""
me parece muy fuerte que un medio pueda producir esto:
(el ácido lisérgico) produce alteraciones visuales, auditivas y sinestesia, así como profundos trastornos en la percepción del tiempo y el espacio.
Mmmm. No sé si la de Barcelona es una "generación" y en cualquier caso es anterior a la mía (25 recién cumplidos). Me parece que la de Barcelona no llega a ser una generación porque carece de fuerza, digo, toda la gente que hace Barcelona labura en otros medios y Barcelona es algo así como un escape, un medio alternativo (aún en su etapa alternativa y para que haya una generación es necesario que en un punto esa alternatividad se vuelva un toque popular).
Es obvio que sin redacciones no va a haber generaciones ni grandes periodistas. A mí me encanta laburar desde casa, pero sé que en una redacción me nutriría y aprendería muchísimo más. Un periodista necesita necesariamente de otros periodistas. Tito también labura acá y supongo que ambos nos retroalimentamos, pero ni en pedo debe ser lo mismo.
Es obvio que sin buenas revistas tampoco va a haber generaciones. ¿Qué está haciendo mi camada de la USAL? Sólo dos personas nos dedicamos al periodismo. Y digo así porque hay gente que se dedica a hacer prensa y para mí eso no es periodismo. Se me hace difícil pedir cosas si veo que quienes tenían objetivos similares a los míos decidieron desdibujarlos porque se dieron cuenta de que habían estudiado la carrera equivocada porque no iban a ganar plata.
Es obvio que si un periodista debe ser monotributista y tiene que escribir en cuatro o cinco revistas para vivir, no va a existir una generación.
Es obvio que si uno no puede confiar y creer en los medios para los que labura no va a existir una generación.
Sigo pensando y pensando y no sé qué periodista me cabe.
Y tito, sí, te gusta esa gente que viene de otros ámbitos porque te sentís identificado.
Sospecho que la asignación de referentes profesionales es una de las metadidácticas más fuertes de toda carrera universitaria. Aunque no siempre en forma explícita, las cátedras proponen (proponemos) un repertorio de personalidades y trabajos que se aproximan a un ideal de pensamiento o acción.
Tenga mano tallador, pues hablamos de universidad actual. Esto significa que el 90% de los alumnos no buscan referentes, sino ganar dinero. Pero cometamos la insolencia de hablar del 10% que, además de querer ganar dinero, pretende ser algo más que una caja registradora posmoderna.
No entiendo de periodismo, pero entiendo que el periodismo, a diferencia de la publicidad, está sometido al control de un ideario que indaga permanentemente en las credenciales intelectuales, deontológicas y estilísticas de los referentes constitutivos de la profesión.
Pesadísmo lastre.
Si bien la publicidad está ingresando en una época más (auto)reflexiva y (auto)crítica -siempre dentro del corsé comercial que le da su razón de ser-, el periodismo arrastra un estandarte tan pesado como esencial. Al publicitario se lo juzga por la calidad de sus avisos o por la creatividad estratégica que supo aplicar a un caso puntual; al periodista se lo sigue refiriendo a la escritura trascendente, a la capacidad de no haberse "acomodado" en la coyuntura, a su inteligencia movilizadora y a su "hombría de bien".
A Ramiro Agulla se le piden buenos avisos. A Nelson Castro, además de informar, interpretar y opinar, se le pide que sea ético y hable de ética. Ramiro Agulla es un referente de parrilla dominguera; Nelson Castro es un obligado referente cultural de caviares y canapés con queso y cereza.
Adoro los periodistas de máquina de escribir, cigarrillo, tiradores y redacciones con humo de cigarrillo. El "reportero" mezcla de ingenuote Kent, melancólico Arlt y corajudo Walsh. Adoro el periodista que no existe.
En las facultades de periodismo se habla del periodista Nelson Castro. Imagino que en las facultades de medicina se habla del neurólogo que se tiró a periodista.
La publicidad es menos petulante y más sincera que el periodismo. La publicidad es petulante e hipócrita en terruños endógenos. Hogueras de vanidades y batallas de ego sólo conciernen al propio campo en el que la publicidad y los publicitarios se perpetran. A la publicidad le pedimos -contrato semiótico de lectura mediante- que nos diga qué bonito y venturoso es ese producto o servicio. Al periodismo le pedimos que nos cuente qué es la realidad, cómo cambiar la realidad, cómo será la realidad, por qué debería ser de otra manera y cuán ético e inteligente es el periodista que nos cuenta qué, cómo y por qué.
La semana pasada estuve con Martín Mercado (graduado de la USAL, co-fundador y director creativo de WM -agencia que, entre otras, hizo la campaña de La Campagnola citada en un post anterior-). Martín me decía que está harto de los publicitarios que dicen "Vamos a refundar la creatividad en Latinoamérica porque blablabla". Déjense de hablar y refunden. Pónganse a laburar y paren de creer que la gente va a hablar de ustedes -o que van a cambiar el mundo- sólo porque hicieron un lindo aviso.
Quise hablar de humildad, pero no me salió. Necesito más carillas y un mejor cerebro. Escribo esto sólo por molestar. Hoy no puse el despertador, me levanté tarde y me perdí el cumpleaños de una niña de 25.
**
En otra ocasión escribiré sobre el tema de los celulares en clase. De paso, me será útil para continuar un escrito que tengo abandonado. Seguramente Matías recordará lo que sucedió en el último encuentro de AOP. Me fascina que cada vez más alumnos se enojen conmigo y eleven quejas porque considero una falta de respeto que alguien decida intercambiar mensajes de texto justo delante de mi impostura áulica.
Atrás les pegué a Beckett. Dejémonos de embromar y bajémonos de pedestales de cartulina.
NS.
¿Cómo? No, perdón, no escuché. Es que estaba mandando un mensaje de texto.
Creo que justamente lo que es más grave es que lo hagan frente a la "impostura áulica" de Natalio.
Una cosa es recibir un mensaje esperado de manera semi oculta en una clase, pero la verdad que tomarse la molestia de escribir mensajes que van con más desarrollo que un final frente a las narices del profesor está fuera de lugar, de última uno puede irse 5 minutos de la clase para redactar y envíar el comunicado, si realmente es tan necesario y/o importante.
Tengo el Ebook de las crónicas periodísticas del Gabo García Marquez, una vez que las lea puede que incorpore un nuevo "referente" en tarea periodística, como puede que no. Sigo buscando los textos de Wallraff y Thompson, que las editoriales ya no mandan. Parque Rivadavia / Centenario allá voy.
Saludos
L>S>D>A recursará AOP.
No me diga que no le vendría bien a su ya anquilosada y senil inteligencia.
Casi que puede recursarla parado frente al colectivo áulico, que es una buena forma de recursar una asignatura. Lo rubrica alguien que se la pasa recursando asignaturas desde 1998.
Usted se para delante y yo me siento en el primer banco, símil usted 2005. Espéculo (espejo, especulación).
Lapicera, cuadernillo y cartuchera Spíderman. Me compro un celular y envío oportunos mensajes de texto. Ring-ton de los Fantasmas del Caribe y Vilma Palma e Vampiros.
Prometo poner -cada tanto- cara de "pero qué interesante lo que de su incontrastable boca emerge, celebérrimo señor docente aquí presente".
¿Trato hecho?
Matías: algunas direcciones para conseguir conseguibles e inconseguibles. Con pinzas.
http://ar.geocities.com/proyectoinacayal/cuerpo_BibliotecaInacayal.html
http://www.biblioteca.org.ar/
http://www.philosophia.cl/biblioteca.htm
Ayer hubo en casa un pequeño debate en vivo y en directo sobre el tema. Aquellos que no pusieron el despertador y que en vez que caer tipo 12 cayeron tipo 4 (N. no tiene excusa, si hasta hoy cayó un invitado desorientado)me sirvieron para indagar sobre el tema. Yo, creo que ya lo dije, tengo la hipótesis de que gran parte del problema del periodismo de hoy es que existen jefes de redacción que tienen veintipico. Ayer, había en casa un jefe de redacción de veintipico. Así que, preguntas mediante, lo inspeccioné un poco. Claro, si uno no piensa seguir en el periodismo, ser jefe de redacción ahora parece algo lógico. O no, por eso hay problemas. Ale, el jefe de redacción en cuestión, me dijo que si él fuera un periodista de raza y se encontrara siendo jefe de redacción ahora, estaría en un grave problema. Punto para mí. O no.
Estoy de acuerdo en que hoy el 90% de los estudiantes de periodismo buscan ganar guita. Yo creo que se equivocan de carrera. Hoy mis compañeros de camada están trabajando en empresas que poco tienen que ver con el periodismo, en agencias de prensa,en el mercado de la carne, en el mercado del tejido a crochet, en el mercado de las municipalidades chilenas... En fin. Hace unos días me enteré de que una compañera sacó una revista. Evitaré hacer comentarios al respecto y sólo diré que aunque me parece una movida buena, no confío en el proyecto. Otra de mis compañeras está a cargo de la redacción de EPU y yo escribiendo para G7, TDI, a veces La Mano, con un sumario aceptado para Gatopardo, con una investigación para una novela, con el proyecto de un libro que se atrasa y se atrasa, esperando que si todo va bien en agosto sea yo la que se enoje porque alguien manda mensajes de texto en una clase. Eso. Pará de contar. De tres compañeras que se dedican al periodismo (¿puro?) sólo yo escribo. Son elecciones. El otro día hablaba con otro compañero que trabaja en algo que nunca entendí bien y que aspira a entrar en una agencia de prensa. Él me decía que ganaba 2000 mangos por mes y se quejaba. Yo le decía que para mí alguien que gana eso por mes es rico. Pero, ojo, no me quejo, yo elegí vivir con mucha menos de la mitad de esa guitay soy cada vez más feliz (o por lo menos siento que profesionalmente estoy creciendo horrores). Visiones de todo. Hace unas semanas me mandaron a la redacción de G7 un dvd y dos discos. A un jefe de redacción le llegan ese tipo de cosas todos los días. Para mí es un regalo enorme, quiere decir que alguien aunque sea una persona leyó una de mis notas y le pareció interesante. Lo que no puedo entender es que un tipo que se mete a estudiar periodismo diga que no le gusta escribir y que no va a poner empeño en aprender porque a él no le gusta. O que después de haber cursado 5 años de carrera, el 90% de tus compañeros diga que se equivocaron de carrera, que no les gusta el periodismo. Es muy muy raro y, a decir verdad, me disgusta.
El otro día un productor publicitario me preguntó cuántos cumplía y yo le dije que 25 y le pregunté si cuando lo entrevisté me había dado eso y me contestó algo desconcertante: "Yo pensé que eras mas grande, por tu rol de periodista, quizas en otro contexto te daba 23". No supe si alegrarme o no.
Eso nos lleva al siguiente punto. No coincido con N. respecto de lo que dice del mundillo publicitario. Creo que aquí nunca dije nada, me venía mordiendo los labios (los dedos, en realidad). Leo que Mercado dice eso y, en un punto, me río. Todos dicen lo mismo. Hace un par de meses hice 5 entrevistas a responsables de agencias, productoras y postproductoras argentinas para el especial de publicidad de G7 (N, tengo un ejemplar para ti, el otro día lo cargué desde la redacción así que debo recordar entregátelo). ¿Ya conté mis impresiones de aquella experiencia? Yo también necesito un cerebro mejor. La cuestión es que a mí, lo de la autocrítica y la autoreflexión, no me va, no me parece, no me parece que se genere eso de verdad, quizás es un poco de humo y ya.
Digresión: ¿Martín mercado es el mismo del sello discográfico Estamos Felices?
Ahora. ¿LA PUBLICIDAD ES MÁS SINCERA QUE EL PERIODISMO? Ufff. Qué afirmación. Ni uno ni otro me parecen sinceros. Ni queriendo. Ni queriendo... Demasiados pedestales de cartulina, Nat.
Por otra parte y esto lo hablé con un creativo en una de las entrevistas, la publcidad ya ha dejado hace rato el terreno de la identificación y de la cuestión de que nos diga qué bonito es tal o cual producto. Me encantaría reproducir ese fragmento de la entrevista, pero creo que hasta que no salga el especial no es conveniente hacerlo.
¿A Agulla se le pide que haga buenos avisos? Yo a Agulla le pido que haga algo bueno (y va más allá de los avisos)
Nelson Castro me aburre extremadamente. El jueves pasado el programa repuntó porque se pelearon unos por el caso skanka, pero siempre me aburre.
Claramente, no me voy a identificar nunca con ese tipo de periodistas porque no es un tipo de periodismo (el que practican) que yo pueda hacer. Es una tara, pero es así.
Y a Mercado no le creo porque todos los que entrevisté y algunos otros de los que leí otras notas dicen lo mismo igual que del plagio, igual que del uso del humor, igual que de la exportación, igual que...
Animales raros los publicitarios.
No sé si se entiende algo de lo que puse, pero bueno... ya dije que necesito un cerebro mejor. También necesito un inconseguible. Uno de Sergio Pujol. "Las ideas del rock...". Está en Rosario, ya lo conseguiré.
¿Es verdad lo de Vilma Palma? No lo puedo creer.
Recojo el guante. Recursar del otro lado es una de mis grandes ilusiones. Algún día.
En cuanto a los posteos de Natalio y Florencia, pido por favor acabar para siempre con la humildad.
Los dos tienen buenos cerebros. Van bien.
si esos son pocos cerebros ... que nos queda...
Coincido con Flor acerca de los estudiantes que no saben ni se interesan en escribir de manera aceptable, deberían reconsiderar la carrera elegida.Lo más triste del caso es que conozco uno que ya cursa el tercer año, lo cual no habla muy bien del rigor académico de algunos profesores (no es el caso de Natalio).
Por otro lado me parece lamentable que haya alumnos que se la pasen mandando mensajes de texto durante una clase, me producen verguenza ajena(¡y odio sentir verguenza ajena!)y más lamentables me parecen los profesores que atienden el celular mientras dictan clases.
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